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"Estoy tratando de hacer el trabajo que te correspondía hacer."
―Virginia Pots a Anthony Stark[fnt.]

Virginia "Pepper" Potts es la Directora General de Industrias Stark. En un principio trabajó como la asistente personal de Anthony Stark, ocupándose de su agenda y realizando cualquier tarea que él le solicitaba. Cuando Stark regresó de su secuestro en Afganistán, él confiaba en ella lo suficiente como para mostrarle sus trajes de Iron Man y su taller. Después, Potts lo ayudó a derrotar a Obadiah Stane con una sobrecarga del Reactor Arc, y tras la muerte de Stane, Stark hizo a Potts su nueva socia de negocios.

Creyendo que su muerte era inminente por el envenenamiento de su paladio, Stark renunció como Director General y nombró a Potts como su reemplazo. Después que Stark derrotara a Ivan Vanko en la Stark Expo, tanto Potts como Stark descubrieron que sus sentimientos eran mutuos e iniciaron una relación romántica. Más adelante, Potts fue secuestrada e inyectada con Extremis, pero fue liberada por Stark tras la Batalla en el Norco, durante el cual ella mató a Aldrich Killian. Luego, Potts fue curada del Extremis y Stark dejó de ser Iron Man temporalmente para pasar tiempo con ella. Sin embargo, como Stark decidió unirse a los Vengadores en la Guerra contra HYDRA y la Ofensiva de Ultrón, Potts decidió separarse de él por un tiempo.

Después de la Guerra Civil de los Vengadores, Stark y Potts reanudaron su relación, con Stark considerando contraer matrimonio, lo cual llevaron a cabo después del Chasquido. Los dos tuvieron una hija, Morgan Stark, y vivieron felices hasta que los Vengadores le pidieron su ayuda a Stark para rerunir las Gemas del Infinito mediante el Atraco al tiempo. Días después, Potts utilizó una armadura que Stark le había regalado, para participar en la Batalla de la Tierra, donde vencieron a una versión alterna de Thanos gracias al sacrifico de Stark. En el funeral de su esposo, Potts colocó su primer Reactor Arc en un lecho de flores y lo dejó a la deriva en un lago cercano a la casa donde habían vivido durante su matrimonio, mientras los Vengadores y aliados de Stark la acompañaban.

Biografía

Vida temprana

Uno de los primeros trabajos de Virginia Potts fue con Aldrich Killian, aunque no disfrutó de la experiencia de trabajar con Killian ya que él coqueteaba con ella constantemente.[1] Posteriormente, Potts fue contratada por Industrias Stark, llegando a ser asistente personal de Anthony Stark. Desafortunadamente, este trabajo usualmente requería que Potts despachara a las amantes de Stark al día siguiente de haber pasado la noche con él. Para su molestia, Stark constantemente olvidaba su cumpleaños; por lo que Potts se compraba a sí misma un obsequio a elección utilizando el dinero de Stark, ambos haciendo cuenta de que él se lo regalaba.[2]

Trabajando en Industrias Stark

Secuestro de Anthony Stark

"Tony, tenemos que ir al hospital. Tienes que ver al doctor para que te revise."
"No tengo que hacer nada. Estuve cautivo durante tres meses. Hay dos cosas que quiero hacer. Quiero una hamburguesa con queso, y la otra..."
"Eso no, olvidalo."
―Virginia Potts y Anthony Stark[fnt.]

Potts saludó a Christine Everhart tras encontrarla explorando la mansión después de haber pasado una noche con Stark y le entregó su ropa limpia. Everhart intentó burlarse de Potts comentando de cómo Stark todavía la tenía trabajando. Potts ignoró los insultos y la escoltó hasta la salida de la Mansión de Anthony Stark con una sonrisa, amablemente refiriéndose a ella como la basura que debía ser sacada.

Luego, Potts bajó al talle de Anthony Stark para ponerlo al tanto de que debía haber tomado su vuelo hacia Afganistán hacía varias horas. Ambos discutieron asuntos de negocios antes de irse, con Stark deseando tomarse su tiempo ya que creía que su jet privado debía esperar a que él llegara. Sabiendo que Stark lo había olvidado, Potts mencionó que era su cumpleaños y le informó que el obsequio elegido era de muy buen gusto. Stark luego terminó su café y se fue a Afganistán para presentar el misil Jericó de Industrias Stark. Allí, Stark fue secuestrado por los Diez Anillos y puesto en cautiverio sin que nadie en el mundo supiera nada de él. Durante su ausencia, Potts se preocupó por él, temiendo que nunca volvería a verlo.[2]

Regreso de Stark

"Ojos rojos. ¿Lágrimas por tu jefe perdido?"
"Son de felicidad. Odio buscar trabajo."
"Se acabaron las vacaciones."
Anthony Stark y Virginia Potts[fnt.]

Cuando Stark regresó de Afganistán después de su secuestro y escape, Potts junto con Harold Hogan lo recibieron en el área de aterrizaje del avión. Ella expresó su gratitud por su regreso y por no haberla dejado buscando un nuevo puesto de trabajo. Una vez en la limusina, Stark aclaró que no tenía intención de ir al hospital, en cambio, quería ir a buscar una hamburguesa antes de hacer una declaración a la prensa.

Potts acompañó a Anthony Stark a conseguir una hamburguesa de Burger King e ir hasta la conferencia de prensa que se había preparado, donde fueron recibidos por Obadiah Stane y James Rhodes. Durante la conferencia, el agente Phillip Coulson de S.H.I.E.L.D. se le acercó a Potts para solicitarle que programe una reunión privada con Stark, en la cual discutirían cómo había escapado de los Diez Anillos. Claramente afectado por su experiencia, Stark le pidió a todos los asistentes sentarse en el suelo mientras él hablaba sobre su relación con su padre, Howard Stark, y de lo que él había presenciado durante su tiempo como rehén. Stark luego anunció que debido a lo que había visto en Afganistán, garantizaba que Industrias Stark ya no produciría armas, dejando a Potts y a todos los asistentes asombrados.[2]

Ayudando a Stark

"Tony, jamás, jamás, jamás, jamás quiero que vuelvas a pedirme algo así. ¿Entendiste?"
"No tengo a nadie más."
―Virginia Potts y Anthony Stark[fnt.]

Potts estaba trabajando en el salón principal de la mansión cuando Stark le pidió que bajara al taller para ayudarlo. Allí, Stark le comentó que necesitaba a alguien con manos pequeñas para introducirlas en su pecho y reemplazar el antiguo Reactor Arc por uno nuevo. A pesar de que Potts aseguró no ser la persona calificada para esta tarea, Stark afirmó que lo haría bien. Durante el procedimiento, Potts manipuló el reactor en el pecho de Stark y accidentalmente le causó un ataque cardiaco, a lo que él le pidió que se apresurara en colocar el reactor nuevo a fín de salvarlo. Al finalizar, Potts le pidió a Stark que nunca volviera a pedirle ayuda en algo así, molesta por haber entrado en pánico repetidas veces en la operación. Después de que Stark le pidiera destruír el Reactor original, ella ignoró sus ordenes y lo guardó para enmarcarlo en un contenedor con un epitafio que decía: "Prueba de que Tony Stark tiene corazón".

Días después, Potts bajó al taller de Stark y lo encontró trabajando en un extraño cañón para su brazo. Cuando Potts le preguntó porqué había vuelto a fabricar armas, él le aseguró de que no era un arma, sino un estabilizador de vuelo inofensivo. Sin embargo, cuando él disparó el dispositivo, la onda de choque resultó ser demasiado poderosa y lo envió volando hacia atrás, provocando que Potts se asustara.

Potts se reunió con Obadiah Stane en la mansión de Anthony Stark para discutir sobre las reuniones que había tenido Stane con la junta directiva de Industrias Stark. Stane reveló que el consejo había votado sacar a Stark fuera de la compañía, citando que él estaba sufriendo de estrés postraumático. Stark se negó a aceptar esto y abandonó la reunión, llevándose una porción de pizza con él para continuar con su nuevo proyecto.[2]

Bailando con el Jefe

"Sólo bailábamos y ya."
"No, no fue sólo eso. Tú no lo entiendes porque tú eres tú. Y todo el mundo sabe exactamente cómo eres con las mujeres y todo eso ... y bueno, está muy bien, pero hablando de mí, tú eres mi jefe y si estoy bailando contigo... ¡No! Porque parece que yo estoy tratando de..."
Anthony Stark y Virginia Potts[fnt.]

Para asistir al baile anual de caridad de Stark, Potts se puso su "regalo de cumpleaños" y cuando Stark llegó al evento, la invitó a bailar. Ambos se sentían nerviosos al estar muy cerca del otro y Potts estaba comenzando a alterarse debido a los halagos de Stark, por lo que decidieron salir a tomar aire. En un balcón del lugar, Potts le dijo a Stark que se sentía incómoda al estar bailando con él frente a todos sus colegas, pensando en que malinterpretarían la relación que ambos tenían y entre tanto, fueron acercándose uno al otro estando a punto de besarse. Repentinamente, Potts le pidió a Stark vodka martini con aceitunas y él fue a buscar la bebida pero nunca regresó con ella, debido a que éste se había enterado por Christine Everhart de la traición de Obadiah Stane.[2]

Enterándose de la verdad

"Estuviste a mi lado todos estos años mientras cosechaba el fruto de la destrucción, y ahora que quiero proteger a las personas que puse en peligro, ¿te vas a ir?"
"Lo que harás, Tony, será matarte. Y no voy a ser parte de eso."
Anthony Stark y Virginia Potts[fnt.]

Potts bajó hasta el almacén de Anthony Stark y descubrió que su jefe llevaba puesta una armadura roja y dorada, la cual J.A.R.V.I.S. estaba tratando de quitarle. Cuando Potts le preguntó al respecto, Stark evitó responderle, señalando que no era lo peor que lo había visto hacer. En cuanto miró más de acerca la armadura, Potts notó que estaba cubierto de agujeros de bala. Stark pasó a explicarle que estaba construyendo una armadura con armas para luchar contra los Diez Anillos.

Una vez que Stark se quitó la armadura, Potts habló con él acerca de lo que estaba haciendo, diciéndole que si continuaba su guerra con los Diez Anillos iba a terminar siendo asesinado. Cuando Stark insistió en que era lo que tenía que hacer después de décadas obteniendo dinero a través de la venta de armas de destrucción masiva, Potts le dijo que entonces renunciaría. Stark continuó defendiéndose, alegando que él sabía en su corazón que lo que estaba haciendo era lo correcto, por lo que Potts de mala gana aceptó y accedió a ayudarlo.[2]

Investigando al traidor

"¿Sector 16? ¿Obadiah, qué planeas?"
―Virginia Potts[fnt.]

Stark le relevó a Potts que sospechaba que Obadiah Stane era el responsable de la venta de armas de Industrias Stark a los Diez Anillos y además, quien organizó su secuestro. Potts accedió a ir a la oficina de Stane y descubrir más. Al llegar a su oficina, Potts ingresó a la base de datos de la computadora y comenzó a buscar a través de los archivos, descubriendo los planos de una armadura de Iron Man a gran escala, una gran cantidad de facturas de envíos no autorizados y un video de los Diez Anillos donde los terroristas hablaban sobre su acuerdo con Stane para asesinar a Stark.

Potts comenzó a copiar los archivos de la computadora en una memoria USB y repentinamente, Stane llegó a la oficina, quien supuso que sus planes corrían peligro. Mientras Stane se servía una copa de whisky y hablaba de su reacción del regreso de Stark, Potts ocultó el dispositivo de memoria y activó el protector de pantalla en la computadora. Ella continuó disimulando frente a Stane, quien comentaba sobre lo mucho que Stark había cambiado desde su regreso. Potts apoyó sus comentarios y salió de la oficina, llevándose el dispositivo de memoria con ella. Antes de salir, se encontró con Phillip Coulson, quien estaba esperándola para una reunión, y Potts le pidió que viniera con ella para contarle sobre lo que había descubierto.[2]

Duelo de Los Ángeles

"Esto no funciona, debemos sobrecargar el reactor para que explote el techo."
"¿Y cómo quieres hacer eso?"
"Tú tendrás que hacerlo."
Anthony Stark y Virginia Potts[fnt.]

Acompañada de Phillip Coulson y otros agentes de S.H.I.E.L.D., Potts se dirigió a la Sede central de Industrias Stark con la intención de detener a Obadiah Stane. Cuando Potts intentó acceder al laboratorio donde Stane estaba trabajando, descubrió que este había inhabilitado su acceso de seguridad, por lo que Coulson usó una pequeña bomba para poder ingresar.

Potts, Coulson y los agentes buscaron a Stane y se encontraron con la armadura que Stark había construido para y usado para escapar de Afganistán. Potts luego vió que en la oscuridad algo se estaba moviendo y Stane encendió su propia armadura actualizada y armada para atacarla a ella y a los agentes. Potts apenas logró escapar, pero pronto fue arrinconada por Stane, quien atravesó el suelo de la calle para interceptarla e intentar asesinarla, señalando que sus servicios ya no eran necesarios.

Antes de que Stane abriera fuego, Anthony Stark llegó y comenzó a luchar con su antiguo amigo. Poco después, el traje de Stane resultó ser demasiado poderoso para que Stark lo derrotara, así que le pidió a Potts sobrecargar el reactor principal de la fábrica para generar una explosión, por lo que Potts ingresó a la sala de circuitos y activó. Una vez que Stane estaba en posición, Stark le ordenó a Potts activar el botón que haría al reactor explotar, pero en un principio ella se negó, con el miedo de que la onda de choque lo matara. Sin embargo, Potts le indicó que debía hacerlo y cuando sobrecargó el sistema, la onda de choque dejó a Stane inconsciente, por lo que cayó dentro de su armadura hasta el centro del reactor, donde finalmente murió; al mismo tiempo, el rayo generado por Potts recargó el Reactor Arc en el pecho de Stark, rehabilitando sus sistema vital y salvándole la vida.[2]

Anuncio de Stark

"Agente Coulson, sólo quería darle las gracias, muchas gracias por toda su ayuda."
"Es nuestro deber. Estaremos en contacto."
"Del Sistema Homologado..."
"Llámenos S.H.I.E.L.D."
―Virginia Potts y Phillip Coulson[fnt.]

Después del incidente, Potts se aseguró de que los cortes que se había hecho Anthony Stark no fueran vistos por las cámaras, mientras él se preparaba para dar una conferencia de prensa. Phillip Coulson le entregó a Stark una cuartada que decía que Iron Man era su guardaespaldas, afirmaba que Obadiah Stane había desaparecido y que Stark estaba en su yate. Cuando Potts le agradeció a Coulson por todo su trabajo, él simplemente le dijo que estaría escuchando de S.H.I.E.L.D. pronto. Potts más tarde se presentó en la conferencia de prensa donde Stark le anunció al mundo de que él era Iron Man. [2]

Audiencia ante el Senado

Virginia Potts acompañó a Anthony Stark a su audiencia con el Senado de Estados Unidos, encabezada por el Senador Stern, quien junto a Justin Hammer intentaron convencer a Stark de entregarle la armadura de Iron Man al gobierno de Estados Unidos. James Rhodes se unió al debate, donde defendió a su amigo. Al mismo tiempo que Stark le gritaba a los senadores comentarios sarcásticos, éste se daba la vuelta para ver la expresión de Potts, quien constantemente le expresaba que debía comportarse. Momentos después, Stark logró probar que él era el único capaz de producir armaduras de Iron Man y fue dejado en libertad.[3]

Directora General de Industrias Stark

"Ya es oficial, e irrevocablemente te nombro Directora General de Industrias Stark a partir de hoy."
Anthony Stark a Virginia Potts[fnt.]

Potts fue a enfrentar Anthony Stark en su taller después de enterarse de que había vendido su colección de arte moderno, en la cual Potts había invertido casi diez años reuniendo y restaurando; sin embargo, Stark le recordó que dicha colección seguía siendo propiedad exclusiva de él. Notando que Potts estaba resfriada, Stark le pidió en más de una ocasión utilizar un cubrebocas para no enfermarse por culpa de ella, comentarios que a Potts le parecieron groseros. Luego, ambos comenzaron a discutir acerca de la Stark Expo, con Stark defendiendo que para él no había nada más importante en ese momento y Potts afirmando que esa sólo era una representación clara de su ego. Cuando Stark se propuso cambiar algunos cuadros de su taller, Potts lo regañó por ser tan desordenado e irresponsable, por lo que él repentinamente decició nombrarla Directora General de Industrias Stark, a fín de que ella tomara el control completo de las tareas administrativas sin tener que fastidiarlo a él mientras trabajaba en sus proyectos. Sin ella saberlo, Stark estaba envenenándose como consecuencia del núcleo de paladio del Reactor Arc en su pecho, razón por la que no quería desperdiciar lo que serían sus últimos días trabajando en la empresa. Como resultado de esto, ambos comenzaron a tener más discusiones de lo habitual debido a el continuo estrés de Potts y la indiferencia de Stark antes situaciones serias.[3]

Contratando a un reemplazo

"¿Ella quién es?"
"Ella es de legal y Natalie es potencialmente una costosa demanda por acoso sexual, Tony, si sigues viéndola con esos ojos."
Anthony Stark y Virginia Potts discuten sobre Natalie Rushman[fnt.]

Mientras Anthony Stark y Harold Hogan estaban boxeando juntos, Virginia Potts le dio la bienvenida a su reemplazo, Natalie Rushman, con quien se dirigió a visitar a Stark para presentársela. Stark invitó a Rushman a boxear con Hogan mientras él hablaba con Potts. Viendo que a Stark, Rushman le había parecido atractiva, Romanoff le sugirió contratar a una secretaria basándose en sus experiencias laborales anteriores, sin embargo, no logró hacerlo desistir de contratarla. Poco después de hablar con Stark, ella vió que él ya había firmado su ascenso legalmente y después de agradecerle, se retiró del gimnasio junto a Rushman.[3]

Duelo de Mónaco

"¿Saben que esta niña está cubriéndome para Vanity Fair? Le di la oportunidad de hacerlo, ¿verdad?"
"Ella cubrió muy bien a Tony el año pasado."
"Y aparte escribió un artículo."
Justin Hammer, Virginia Potts y Anthony Stark[fnt.]

Anthony Stark, Virginia Potts y Harold Hogan viajaron al Gran Premio de Mónaco, donde se encontraron a Justin Hammer, el empresario rival que testificó en contra de Stark en la sesión de Senado. Hammer alardeó acerca de haber conseguido una entrevista con Christine Everhart de Vanity Fair; sin embargo, Stark y Potts se burlaron de él, señalando sarcásticamente que Hammer había perdido su contrato con el gobierno y que Everhart había pasado previamente una noche con Stark cuando trató de entrevistarlo.

Durante su estancia en Mónaco, Stark decidió correr en su automóvil de carreras, pero fue atacado por Ivan Vanko a mitad de la carrera, usando la tecnología del Reactor Arc que hacía funcionar un traje prototipo que tenía como armas unos látigos eléctricos. Potts y Hogan corrieron para ayudar a Stark, conduciendo a través de la pista de carreras y esquivando a los otros automóviles. Eventualmente, Hogan llegó a la ubicación de Stark y trató de arrollar a Vako, quien después de recuperarse continuó atacándolos; Potts fue capaz de entregarle a Stark su armadura portátil, la que utilizó para derrotar a Vanko y romperle su Reactor Arc casero.

En el vuelo de regreso de Mónaco, Potts observó una entrevista del Senador Stern en la televisión, quien una vez más expresó su desconfianza en Stark. Momentos después, Stark le hizo entrega de un plato de comida que había hecho, para su sorpresa. Luego discutieron sobre el cumpleaños de Stark, fiesta que él ya no estaba seguro de querer celebrar; Stark le sugirió a Potts que se fueran de vacaciones juntos, pero ella comentó que como Directora General necesitaba estar presente en tiempo de crisis.

De vuelta en la mansión, Potts y Natalie Rushman continuaron defendiendo la posición de Anthony Stark como Iron Man después del ataque de Ivan Vanko. Mientras estaban al teléfono atendiendo varias llamadas, fueron interrumpidas por el Coronel James Rhodes, quien exigió hablar con Stark. Rushman inicialmente trató de que no molestara a Stark, pero de todas formas le indicó donde estaba, sin preocuparse de que molestara a Stark por ser confrontado.[3]

Una fiesta de cumpleaños desastrosa

"Tony, estás descontrolado, ¿ok?"
"Que tengo el control."
"Que tienes que confiar en mí."
"Estás descontroladamente bella."
―Virginia Potts y Anthony Stark[fnt.]

Más tarde, Anthony Stark celebró su cumpleaños con una fiesta en la que terminó completamente borracho y decidió usar su armadura para entretener a sus invitados disparándole con sus repulsores a objetos al azar, como botellas de champán, una sandía y cualquier cosa que le lanzaran. Cuando James Rhodes llegó, se puso furioso al ver a Stark en ese estado y le pidió a Potts controlarlo, sin embargo, Stark acabó humillando a Potts frente a todo su público al echarla de la fiesta por arruinarla.

Al ver que Stark no tenía ninguna intención de parar y continuó poniendo en peligro la vida de sus invitados, Rhodes robó una de las armaduras de Stark y se enfrentó a él. Duante la pelea, Stark y Rhodes destruyeron gran parte de la casa, por lo que Potts se ocupó de evacuar a los invitados. A medida que la pelea continuó, Potts confrontó a Rushamn, acusándola de haber permitido que la fiesta se llevara a cabo. Mientras discutía con Rushman, Stark y Rhodes atravesaron el techo y Harold Hogan corrió hacia Potts para ayudarla a salir del lugar.[3]

Ofrenda de paz

"¿Tienes un minuto? Por favor, ya colgaste, tienes 30 segundos."
"29, 28,..."
Anthony Stark y Virginia Potts[fnt.]

Durante los últimos días, Potts había estado hablando con los mejores abogados del país para no perder la patente de la Armadura Mark II de Anthony Stark, la cual estaba siendo analizada por el gobierno para ser puestas a disposición de las Fuerzas Armadas. Repentinamente, Bambina Arbogast entró a la oficina diciéndole que no había logrado impedir que Stark la interrumpiera, quien entró atrás de ella agradeciéndole su amabilidad. Stark se sentó frente a Potts para tratar de revelarle que le quedaba poco tiempo de vida, sin embargo, al no elegir las palabras correctas acabó hablando solamente de cómo él se sentía y Potts lo regañó por ser tan egocéntrico. Luego, ambos discutieron sobre todo el trabajo que Potts tenía que hacer, enmendando los errores que Stark cometía y más aún para ese entonces, ya que estaba en la mira de la prensa y su comportamiento estaba siendo errático. Al ver una caja de fresas sobre la mesa, Potts le preguntó si eran para ella y cuando Stark lo afirmó, ella le recordó cuál era la única cosa a la que era alérgica: las fresas. Stark se dispuso a seguir escusándose pero Potts lo detuvo y le ordenó tajantemente retirarse, quedando ambos en silencio. Natalie Rushman entró a la oficina para informarle a Potts que su avión salía en 25 minutos y después de que Harold Hogan le informara que tenía todas sus pertenencias listas para partir, se retiraron dejando a Stark y Rushman en la oficina.[3]

Batalla en la Stark Expo

"De verdad, Tony, ya no lo soporto. Ya no aguanto. Mi cuerpo no puede controlar tanto estrés. No sé si vas a matarte, o saltar al vacío o quebrar toda la compañía."
"¡Pepper, creo que lo hice bien!"
―Virginia Potts y Anthony Stark[fnt.]

Virginia Potts y Natalie Rushman viajaron a la Stark Expo para mirar como la compañía de Justin Hammer, Hammer Industries, presentaba su última generación de tecnología militar, una serie de drones de combate con forma humanoide. Potts no se dejó impresionar por la desesperada necesidad de Hammer de imitar a Anthony Stark en su presentación, sin embargo, ella se sorprendió cuando Hammer dio a conocer que había reclutado a James Rhodes como el piloto de su Armadura de Máquina de Guerra: Mark I.

Mientras Hammer daba un discurso, la presentación fue interrumpida por Stark, quien confrontó a Hammer por supuestamente trabajar con Ivan Vanko. Mientras Hammer negaba las acusaciones, en poco tiempo los Hammer drones fueron activados por Vanko y atacaron a Stark, poniendo en riesgo a los invitados presentes. Temiendo por su seguridad y la seguridad de los espectadores, Potts y Rushman enfrentaron a Hammer, quien estaba tratando de correrlas para evitar problemas. Cuando Hammer se negó a colaborar con ambas, Rushman le retorció el brazo hasta que este confesó la ubicación de Vanko.

Posteriormente, Rushman se retiró para encontrar a Vanko mientras que Potts se quedó en la Stark Expo, vigilando que Hammer no se fuera. Al mismo tiempo, Rushman había irrumpido la sede de Hammer Industries y recuperado el control de la armadura de Rhodes, comentando que el nuevo Reactor Arc de Stark le había salvado la vida y que ya no estaba muriendo, habiendo oído esto, Potts exigió una explicación, por lo que Stark salió diciendo que hablaría sobre eso más tarde y que en realidad no se estaba muriendo. Poco después, llegó la policía y Potts se aseguró de que Hammer fuera detenido por sus crímenes.

Virginia Potts decidió quedarse en la entrada de la Expo para asegurarse de que todos estuvieran a salvo. Después de ser derrotado por Stark, Vanko programó la autodestrucción de todos los Hammer Droides y Potts vió cómo uno de estos, que estaba tirado frente a ella comenzó a parpadear con una luz roja brillante. Antes de que pudiera reaccionar, Stark llegó y la salvó justo antes de que el dron explotara, viendo ambos desde el aire cómo todos los drones esparcidos en los terrenos de la expo se autodestruían. Stark aterrizó junto a Potts en el techo de un edificio y decidió dejar su puesto de Directora General, asegurando que el estrés de tener que preocuparse tanto de la compañía como del comportamiento de Stark, acabaría haciéndole daño físicamente. Mientras discutía, Stark le dió la razón y le agradeció haberlo soportado y cuidado a pesar de todas las adversidades; cuando comenzaron a pensar en cómo sería su reasignación, ambos se besaron por primera vez. Tras intentar besarse nuevamente, Rhodes los interrumpió y reveló que había estado obsevándolos todo el rato que llevaban ahí y cuando se retiró, Potts y Stark se reconciliaron bromeando acerca de los últimos sucesos.[3]

Invasión Chitauri

Interrupción de Coulson

"¿Es algo de los Vengadores? De eso no sé nada en lo absoluto."
"La Iniciativa Vengadores fue eliminada, según creí. Además, no califiqué."
―Virginia Potts y Anthony Stark a Phillip Coulson[fnt.]

Poco después de iniciar una relación con Anthony Stark, Virginia Potts comenzó a pasar más tiempo con el y estaban teniendo una cita en el último piso de la Torre Stark. Su noche de cita duró poco debido a la inesperada llegada del agente Phillip Coulson de S.H.I.E.L.D., quien necesitaba hablar con Stark acerca de un asunto urgente. Coulson se vio obligado a desactivar los protocolos de seguridad de J.A.R.V.I.S. con el fin de entrar en la torre, ya que Stark estaba tratando de evitarlo. Al saludarlo, Potts le convidó a Coulson de su champaña mientras que Stark recibió unos documentos, los cuales inicialmente se negó a leer, argumentando que estaban fuera del horario de visitas.

Potts convenció a Stark de que leyera unos documentos que Coulson le estaba entregando y se quedó conversando con él. Sospechando que la visita de Coulson involucraba a la Iniciativa Vengadores, Potts le afirmó que de eso no sabía nada, sin embargo, comentó que no le extrañaba que Stark hubiera salido rechazado de esta, sabiendo muy bien que no trabajaba en equipo y tenía una mala actitud cuando no se hacían las cosas a su manera. Debido a las experiencias pasadas, Potts se había hecho amiga de Coulson y le preguntó acerca de cómo iba la relación que tenía con su novia y el le reveló que habían roto; durante la misma charla, Potts notó que Coulson se veía agitado, por lo que se empeñó más en decirle a Stark que tomara en serio sus peticiones.

Aunque Stark intentó dejar los documentos para después y pasar la noche con Potts, ella logró convencerlo de ayudar a S.H.I.E.L.D. para salvar al mundo de Loki, susurrándole una promesa que a él le gustó mucho. A continuación, ella se marchó de la torre para tomar un vuelo a Washington, D.C., donde estaría supervisando las zonas en que se construirían tres edificios más de Industrias Stark.[4]

Batalla de Nueva York

"¿Llamo a la Srta. Potts?"
"¿Por qué no?"
J.A.R.V.I.S. y Anthony Stark[fnt.]

Días después, cuando los Chitauris comenzaron su invasión, Potts estaba en su avión privado, a una distancia segura de la batalla. Ella miró la batalla con horror desde la televisión, en la cual se mecionaba que Anthony Stark pondría su vida en riesgo para destruir un misil atómico enviado a la ciudad de Nueva York. Poco antes de atravesar el Agujero de gusano, Stark trató de llamar a Potts por teléfono, pero ella no alcanzó a escuchar su teléfono sonar al estar horrorizada viendo la batalla. Afortunadamente, Stark sobrevivió y salvó exitosamente a la ciudad.

Con la Batalla de Nueva York terminada y Loki finalmente derrotado, los Vengadores se disolvieron, y todos regresaron a sus vidas normales. Potts se unió a Stark para ayudarlo a reconstruir y rediseñar la Torre Stark como la Torre de los Vengadores, donde su equipo se reuniría para próximas misiones con la intención de salvar el mundo. Mientras Potts y Stark diseñaban la torre juntos, compartieron un beso mientras observaban la ciudad.[4]

Ataques terroristas del Mandarín

Reunión con Aldrich Killian

"Imagina poder entrar al disco duro de cualquier organismo viviente y reordenar su ADN."
"Sería más que increíble. Por desgracia, pienso que sería una grandiosa arma también. Como soldados mejorados, ejércitos privados y a Tony no le-"
"Tony, Tony. De hecho, invité a Tony a unirse a A.I.M. hace trece años. Él me rechazó. Pero esta vez algo me dice que hay un nuevo genio en el trono (...) Y que no tiene un ego inmenso."
"La respuesta es no, Aldrich. No importa cuánto te quiera apoyar."
Aldrich Killian y Virginia Potts[fnt.]

Un día, Potts estaba conversando en Industrias Stark con el nuevo Jefe de Seguridad de la compañía, Harold Hogan, quien a pesar de su entusiasmo por el trabajo, había fastidiado a la mayoría del personal; comenzando a desconfiar de todos sus colegas, noticia que llegó a oídos de Potts. Hogan le sugirió a Potts despedir a todos los conserjes de las instalaciones y reempezarlos por robots inteligentes con las mismas capacidades de las inteligencias artificiales creadas por Anthony Stark, creyendo firmemente que el punto humano en los recursos humanos, eran una vulnerabilidad inmensa para la completa seguridad del edificio. Los argumentos de Hogan confundieron aún más a Potts, quien creía que hacer eso era una exageración y cuando vió que éste comenzó a regañar a Bambina Arbogast por no portar una identificación, decidió amonestarlo gentilmente explicándole que sus métodos habían hecho que las quejas en la empresa se triplicaran. La conversación se interrumpió cuando Potts fue visitada por un viejo conocido, Aldrich Killian, un científico que la sorprendió al presentarse ante ella con una apariencia impecable en comparación a la última vez que lo había visto.

En la oficina de Potts, Killian explicó que había venido a Industrias Stark con la intención de que ella y Stark se unieran a su organización, Ideas Mecánicas Avanzadas, o al menos conocieran sus proyectos destinados a mejorar el mundo. Killian le habló del concepto sobre un suero que su compañía había desarrollado, al cual él llamaba Extremis, sustancia que aparentemente podía alterar el ADN del cuerpo humano. Para demostrar su proyecto, Killian utilizó una proyección holográfica en vivo de su propio cerebro, a fínde mostrarle a Potts el efecto que Extremis tenía en el cuerpo humano. Killian le pidió a Potts pellizcarlo y se sorprendió al ver que Extremis era capaz de expandirse en las ramificaciones de todo el cuerpo para mejorarlo.

Después de la exposición, Potts y Killian continuaron discutiendo el concepto de Extremis y ella consideró que su invento podría ser utilizado para fines bélicos, algo que Stark nunca aprobaría. Cuando Killian trató de convencer a Potts asegurándole que estaba más calificada que Stark para tomar decisiones, Potts mantuvo su postura y rechazó la oferta amablemente. Antes de irse de Industrias Stark, Killian expresó su decepción y le dio un beso en la mejilla a Potts, quien se puso nerviosa mientras lo veía marcharse junto a Eric Savin, su guardaespaldas. En ese instante, Hogan llegó y le informó que su auto estaba listo para llevarla a casa.[1]

Obsequio de Navidad

"Oye, por cierto, ¿viste tu obsequio de Navidad?"
"Sí, sí lo hice. Y sólo estando ciega no habría visto tu obsequio de Navidad. ¿Lograrás meterlo por la puerta?"
Anthony Stark y Virginia Potts[fnt.]

Potts llegó a casa y descubrió que Anthony Stark le había dejado un enorme conejo de peluche en la entrada. Al entrar en la mansión, Potts encontró lo que ella creía que era Stark sentado en el sofá utilizando un traje de Iron Man. Los dos coquetearon por un rato, con Stark ofreciéndole un masaje y Potts intentó abrir la máscara para besarlo, pero Stark no quiso hacerlo.

Potts bajó al taller para buscar una palanca que abriera el traje, sólo para descubrir a Stark allí, descubriendo que había estado controlando el traje remotamente. Potts le preguntó porqué había cenado sin ella en su noche de cita, a lo que Stark le aseguró que creía que había ido a comer con Aldrich Killian. Al sentirse espiada por Stark, Potts se despidió para irse a dormir, sin embargo, él acabó revelando que después de la Batalla de Nueva York nada había sido igual, mencionando que tenía continuas pesadillas e insomnio debido a sus experiencias, conocer dioses, aliens, otras dimensiones, etc. Stark le dijo que ella era lo único que le daba sentido a su vida y Potts aceptó las disculpas acunándolo en su pecho, antes de invitarlo a bañarse juntos.

El inestable estado mental Stark resultó en que él se distanciara cada vez más de Potts, ya que sus esfuerzos para garantizar su seguridad lo llevaron a pasar menos tiempo con ella. Esa noche, mientras ambos dormían juntos, Potts se despertó al sentir que Stark estaba teniendo una pesadilla; inconscientemente, Stark llamó estando dormido a una sus armaduras, la cual tras encenderse intentó atacar a Potts. Aunque Stark apagó y desarmó el traje, Potts se enojó con el así que decidió bajar a dormir a la sala de estar.[1]

Destrucción de la Mansión de Anthony Stark

"Yo te ayudo."
"Yo te ayudé primero."
―Virginia Potts y Anthony Stark[fnt.]

Después de que Anthony Stark amenazara públicamente al terrorista conocido como el Mandarín, en venganza por haber dejado gravemente herido a Harold Hogan durante la Destrucción del Teatro Chino, Potts intentó convencerlo de que se fuera de Malibú, por lo que preparó las pertenencias necesarias de ambos para marcharse. Mientras Potts estaba en su habitación, Maya Hansen llegó a la mansión para advertirle a Stark que un ataque terrorista era inminente. A pesar de que tanto Potts como Hansen trataron de convencer a Stark de irse, ninguna lo logró, así que Potts comenzó a discutir con Stark hasta que Hansen les aviso a ambos que unos misiles se acercaban a la mansión. Tres helicópteros armados abrieron fuego frente a la mansión y Stark le ordenó a su armadura ensamblarse en Potts para protegerla del fuego y los escombros que los rodeaban.

Estando segura dentro de la armadura, Potts salvó a Stark de morir aplastado por unos escombros grandes que caían desde el techo y después, él le pidió utilizar el traje para evacuar la mansión llevándose a Hansen. Una vez que Potts y Hansen lograron salir de la mansión mientras se desomronaba, Stark llamó al traje para utilizarlo él mismo, con el fin de destruír los helicópteros que lo atacaban. Sin embargo, Potts no supo qué pasó con Stark debido a que sólo vio desesperadamente que la mansión se desplomó en el mar con él dentro, asumiendo así que había muerto.

En la noche, mientras los bomberos limpiaban los restos de la mansión Stark, Potts encontró el casco dañado de la Armadura Mark VII. Mientras Potts sostenía el casco y lo miraba, notó que en el interior de este había una luz roja parpadeando, así que decidió colocárselo. Tras verificar su acceso a la base de datos de Industrias Stark, el caso reprodujo un mensaje de Stark, en el cual le pedía disculpas por haberla puesto en peligró y le prometió que no iba a volver a suceder. Además le informó que no podría volver a casa hasta que hubiera acabado con las amenazas y ataques terroristas del Mandarín.[1]

Secuestrada por Aldrich Killian

"¿Crees que hará algo por tí? Jamás."
"Tu función aquí no es sólo motivar a Tony Stark. Es... es más vergonzoso que eso. Aquí eres mi..."
"Trofeo."
―Virginia Potts y Aldrich Killian[fnt.]

Potts y Maya Hansen se fueron a un lugar seguro cuando Potts le exigió a Hansen decirle qué quería hablar con Anthony Stark antes de que la mansión fuera destruída. Mientras conducían, Hansen le reveló a Potts que ella había desarrollado Extremis junto a su jefe, quien le vendía las dosis de la sustancia al Mandarín; y Potts se soprendió al saber que la identidad de dicho vendedor era Aldrich Killian.

Potts y Hansen finalmente encontraron un hotel y decidieron hospedarse allí. Mientras se acomodaban, Hansen le reveló a Potts que sentía que aunque sus objetivos al iniciar su carrera como científica eran nobles, ahora se habían tornado en hacer cosas malas. Hansen le contó a Potts la historia del hombre que había inventado las bombas que atacaron Inglaterra durante la Segunda Guerra Mundial, comparando sus propias creaciones con las suyas. Potts la consoló diciéndole que lo sucedido no era su culpa y señaló que junto a Stark, antes de estar juntos y de que él se convirtiera en Iron Man, trabajaban vendiendo arsenales de armas de Industrias Stark.

Repentinamente, fueron interrumpidas por un joven que parecía ser del servicio de habitaciones. Cuando Potts abrió la puerta y dio la bienvenida al camaero, se horrorizó al ver que Killian las había encontrado, asesinando del trabajador del hotel antes de intentar estrangularla. Hansen le aseguró a Killian que seguía trabajando para él y no lo había traicionado y lo convenció de que necesitaban a Stark para estabilizar el Extremis, al oír esto, Killian cambió de parecer y no asesinó a Potts para usarla como incentivo.[1]

Batalla en el Norco

"¿Qué pasó? Esto fue tan violento."
"Con este susto casi me matas. Creí que-"
"¿Que había muerto? ¿Por qué? ¿Porque caí 60 metros?"
―Virginia Potts y Anthony Stark[fnt.]

Potts fue inyectada con Extremis y llevada al Norco, un tanque petrolero dañado donde Aldrich Killian tenía la intención de exponerla como trofeo. A medida que la infusión de Extremis progresaba en su cuerpo, Potts vió a la Armadura de Iron Patriot llegar al lugar, la cual transportaba al Presidente Matthew Ellis. Potts se horrorizó cuando Killian explicó que iba a ejecutar al Presidente dentro del traje en vivo por televisión.

La ejecución se interrumpió cuando Anthony Stark y James Rhodes llegaron a rescatar a Potts y Ellis respectivametne, pero fueron descubiertos por los Soldados Extremis, razón por la que Stark decidió llamar a la Legión de Hierro. Después de varios minutos de batalla, J.A.R.V.I.S. detectó la ubicación de Potts para que Stark fuera a rescatarla; debido a las continuas explosiones en el lugar, la bodega donde Potts estaba había sido dañada y ella estaba inconsciente cuando Stark la vió. Al despertar, vio a su novio tratando de rescatarla pero cuando estaban a punto de lograrlo, Killian halló a Stark y trató de matarlo. Debido a que la mano de Killian que manipulaba térmicamente fue cortada por Stark, esta cayó en el piso de las bases que mantenían la plataforma de Potts a salvo, dejándola tendida en el aire. Eventualmente Stark logró reecontrarla pero quedaron levemente separados con ambos estirando sus manos para poder alcanzar al otro; Stark le pidió a Potts soltar el cable para que él lograra atraparla en el aire, sin embargo, una explosión sacudió la plataforma entera donde ambos estaban y Stark no logró atraparla, así que Potts cayó directamente a una zona incendiada.

Tras quedar inconsciente, el Extremis en el cuerpo de Potts curó sus quemaduras y fracturas, salvándole la vida de una gran caída que la habría matado. Al despertar, Potts vió a Killian avanzando hacia Stark, quien estaba desarmado. Ella intervino con un ataque sorpesa, primeramente golpeando a Killian con una barra de metal; no obstante, al ver que Killian seguía vivo, Potts utilizó uno de los proyectiles de una armadura en el piso y tras lanzarlo, lo detonó con un repulsor arrancado de la misma armadura, envolviendo a Killian en una explosión de fuego que acabó matándolo.

Con Killian neutralizado, Stark y Potts se reconciliaron dándose un abrazo. Stark le prometió a Potts una cura para extraer el Extremis de su cuerpo y reducir la obsesión que tenía con sus trajes. Aprovechando que era Navidad, Stark le ordenó a J.A.R.V.I.S. activar el Protocolo Clean Slate, lo que causó que la restante Legión de Hierro se autodestruyera automáticamente, creando explosiones similares a fuegos artificiales. Potts observó con asombro que Stark se alejaría de su vida de superhéroe para pasar más tiempo con ella y se mantuvieron abrazados obsevando el espectáculo.

En poco tiempo, Stark logró curar a Potts del Extremis y prosiguieron avanzando en su relación; Potts lo acompañó junto a Rhodes cuando este viajó a China a ser operado por el Doctor Wu, quien le extrajo a Stark la metralla que tenía en el pecho. Después de la cirugía, Stark le obsequió a Potts un collar en forma de corazón adornado con trozos de metralla, simbolizando que haberla conocido había cambiado su vida para mejor.[1]

Siguiendo como Directora

"La compañía que Pepper dirige, crea la tecnología más avanzada en la Tierra. Es emocionante."
Anthony Stark[fnt.]

Después de la Sublevación de HYDRA, Maria Hill comenzó a trabajar para Industrias Stark,[5] donde eventualmente se hizo amiga de Potts. Potts estaba hablando por teléfono con Hill después de que ella saliera de una audiencia en el Congreso sobre su participación en la caída de S.H.I.E.L.D. Potts conversaba con Hill y la escuchó quejarse cuando notó que agentes del gobierno y del FBI comenzaron a perseguirla en la calle; Hill le prometió a Potts devolverle la llamada después de que lograra ponerse a salvo.[6]

Meses después, Potts fue a la convención anual de NYC Tech para dar un discurso en representación de Industrias Stark.[7]

Potts se ausentó en la fiesta de los Vengadores, quienes organizaron una fiesta en la Torre de los Vengadores después de vencer a HYDRA en Sokovia. Stark le mencionó a Hill, James Rhodes y Thor que Potts estaba ocupada dirigiendo una de las compañías tecnológicas más prestigiosas del mundo; sin embargo, él y Thor terminaron compitiendo al enlistar los logros obtenidos por sus novias, enumerando las victorias de Potts y Jane Foster respectivamente.[8]

Después de la Batalla de Sokovia, Stark comenzó a dedicar todo su tiempo al trabajo, por lo que siempre estaba en el Centro de los Nuevos Vengadores; Potts y Stark decidieron pausar su relación por un tiempo.[9]

Matrimonio con Anthony Stark

Propuesta de matrimonio

"Tengo una sala llena de reporteros esperando un anuncio importante. ¿Qué les voy a decir?"
"Improvisa. ¿Qué te parece... Happy, aún tienes el anillo? El de comprimiso."
―Virginia Potts y Anthony Stark[fnt.]

Pocos meses después, Potts y Anthony Stark volvieron a estar juntos; él le pidió a Potts organizar una conferencia de prensa en el Centro de los Nuevos Vengadores, durante la cual presentaría al nuevo integrante oficial de los Vengadores, un joven conocido como el Hombre Araña. Sin embargo, segundos después de que Peter Parker rechazara la oferta de unirse al equipo para seguir defendiendo lugares más reducidos y se marchara, Potts salió del auditorio y le preguntó a Stark por Parker. Al deducir que él y Harold Hogan lo habían arruinado, Potts comenzó a inquietarse sin saber qué le iba a decir a todos los reporteros que estaban esperando el anuncio importante que había prometido. Stark le sugirió improvisar e inmediatamente le preguntó a Hogan si aún tenía el anillo de compromiso que una vez le había pedido tener listo; Potts se sorprendió al ver que Hogan sacó un anillo de compromiso de su bolsillo asegurando que lo tenía guardado hace ocho años. Ella comentó que se le podía ocurrir algo mejor y después de besar a Stark, se retiró para hablar con la prensa, con él yendo tras ella para pedirle matrimonio públicamente.[10]

Guerra del Infinito

"Hay que cambiar la reservación para la cena."
"¿Por?"
"Porque... tal vez me tenga que ausentar por un rato."
"Dime que no estás en la nave."
Anthony Stark y Virginia Potts[fnt.]

Potts estaba trotando junto a Anthony Stark en Central Park; hasta que él repentinamente le contó un sueño que había tenido en el cual ambos habían tenido un hijo llamado Morgan, en honor al excéntrico tío de Potts. Durante la conversación, Potts le aseguró a Stark que si en realidad quisiera un hijo, no habría seguido siendo Iron Man, señalándole su pecho; él explicó que el traje de nanotecnología que llevaba escondido era solo un último recurso para protegerla a ella y a su familia. Mientras hablaban, fueron interrumpidos por la sorpresiva llegada de Stephen Strange, quien después de felicitarlos por su boda, le informó a Stark que el destino del universo estaba en juego, seguido por Bruce Banner, quien había regresado a la Tierra.

Después del Ataque en Greenwich Village, Potts logró contactar a Stark, sólo para enterarse de que él estaba a bordo de una de las Naves-Q de Thanos. Potts le suplicó a Stark regresar a la Tierra pero la llamada finalizó cuando él se adentró en el espacio.[11]

Rescate de Anthony Stark

"No puede ser, estás vivo."
"Tranquila."
―Virginia Potts y Anthony Stark[fnt.]

Después del ataque en Nueva York, Potts no volvió a saber de Anthony Stark durante casi un mes, por lo que temió que el hubiera sido una de las víctimas del Chasquido, evento al cual ella sobrevivió. Después de que Carol Danvers llegara a la Tierra, Potts se quedó en el Centro de los Nuevos Vengadores para asegurarse de que si Stark aparecía, ella pudiera verlo inmediatamente. Eventualmente, Danvers viajó al espacio y regresó a la Tierra con el Benatar, alertando a los Vengadores poco antes de aterrizar. Potts salió de las instalaciones seguida por Steven Rogers, Natalia Romanoff, James Rhodes y Bruce Banner, quienes presenciaron la llegada la misteriosa nave. Potts se sorprendió al ver que Stark bajó de la nave y corrió a abrazarlo mientras lloraba de felicidad al saber que no había muerto desintegrado. Después de que Stark se desmayara tras tener una fuerte discusión con Rogers, Potts se quedó cuidándolo para asegurar que su salud no empeorara.[12]

Criando una hija

"No puedo ayudarlos."
"Al parecer, si puedes, Tony."
"No si paro. Puedo ponerle un alto ahora."
"Tony, tratar de pararte fue uno de los pocos fracasos que he tenido en mi vida."
Anthony Stark y Virginia Potts[fnt.]

Después de la muerte de Thanos, Potts se casó con Anthony Stark, quien dejó atrás oficialmente su vida como superhéroe, y juntos se fueron a vivir a una casa en las orillas de un lago, hogar en el que criaron a una hija llamada Morgan, en homenaje a su excéntrico tío. Cinco años después, Potts fue alertada por Morgan de que los Vengadores estaban visitando a Stark, así que la envió a buscarlo con la tarea de pedirle que entrara a casa para almorzar. Esa misma noche, Potts estaba leyendo un libro de compostaje cuando fue interrumpida con Stark, quien le reveló haber encontrado la manera de viajar en el tiempo de manera segura, aventura que ambos encontraron tanto emocionante como aterradora. Potts le recordó a Stark que ellos habían sido afortunados por haber sobrevivido al Chasquido, a lo que Stark le confesó estar dispuesto a negarle su ayuda a los Vengadores para continuar su vida junto a ella y Morgan. Viendo que Stark no sabía qué camino tomar, Potts le dijo que detenerlo había sido uno de sus pocos fracasos de su vida, dándole a entender que lo correcto era ayudar a sus amigos.[12]

Batalla de la Tierra

"Tranquilo. Ya te tengo, niño."
―Virginia Potts a Peter Parker[fnt.]

En 2023, todas las víctimas del Chasquido resucitaron por Bruce Banner, cuando él y los Vengadores viajaron en el tiempo para reunir las Gemas del Infinito. Potts fue reclutada para unirse a la batalla por Wong, quien viajó por todo el universo en busca de la máxima cantidad de aliados posibles. Para ir a la batalla, Potts utilizó la armadura que Anthony Stark le había obsequiado como regalo de aniversario y voló con ella desde su casa hasta las ruinas del Centro de los Nuevos Vengadores, lugar en el que se reencontró con Stark, quien se sorprendió al ver a su esposa por primera vez acompañándolo en un conflicto así. Potts se unió a sus aliados y cuando Steven Rogers dió la orden de atacar, ella voló alrededor del campo de batalla para enfrentar a los alienígenas invasores.

Inicialmente, Potts se unió a Stark para derribar las naves de la armada de Thanos, y se mantuvo sobrevolando el campo de batalla para destruir carruajes Chitauri, disparándoles con sus láseres y rayos repulsores. Eventualmente, Thanos estuvo a punto de ser asesinado por Wanda Maximoff, así que estando desesperado hizo que el Santuario II bombardeara todo el lugar; el ataque aéreo destruyó las orillas de un lago cercano y cuando Potts vió que todo se inundaría, alertó a sus aliados, Stephen Strange oyó la advertencia de Potts y decidió hacerse cargo, conteniendo el agua durante el resto de la batalla.

Poco después, Peter Parker se vió en problemas así que Rogers le lanzó el Mjolnir para que éste lo atrapara con su Lanza-telarañas y se mantuviera sobrevolando el lugar sujeto al martillo. El Santuario II seguía disparando láseres por todo el lugar y uno de los disparos lo alcanzó, haciéndole caer; en seguida, Potts notó que Parker estaba en apuros y lo atrapó antes de que se estrellara en el piso. Después de atrapar a Parker, Potts lo elevó en el cielo y se lo lanzó a Brunnhilde, quien se lo llevó en su corcel alado.

Luego de que Carol Danvers se integrara a la batalla y destruyera el Santuario II con sus poderes, Potts se unió a ella, Brunnhilde, Hope van Dyne, Wanda Maximoff, Gamora alternativa, Nebula, Mantis, Shuri y Okoye, para atravesar a los enemigos en su camino en un ataque coordinado trabajando juntas, ya que Danvers se iba a ocupar de llevar el Nano Guantelete a la Van de Luis para devolver las Gemas del Infinito a sus años respectivos. Potts voló con su trajes y utilizó sus rayos repulsores de su traje para destruír a un Leviatán que se le acercaba, además de derribar múltiples enemigos ubicados en tierra para que Danvers lograra abrirse paso hasta su objetivo. Eventualmente, Danvers logró traspasar el bloqueo enemigo y se dirigía hacia la van cuando fue confrontada por Thanos, Potts se unió a Shuri y van Dyne para lanzarlo un rayo de energía combinado, el cual lo derribó temporalmente. A pesar de sus esfuerzos, Thanos destruyó la Van de Luis y le robó a Danvers el Nano Guantelete.[12]

Sacrificio de Anthony Stark

"Tony, mírame. Vamos a estar bien. Ya puedes descansar."
―Virginia Potts a Anthony Stark[fnt.]

En un lugar más separado del campo de batalla, Anthony Stark le arrebató las Gemas del Infinito a Thanos y realizó un chasquido con su poder para destruirlo a él junto a su ejército. Sin embargo, al ver que las tropas enemigas se desvanecieron al convertirse en polvo, Potts dedujo que su esposo había tenía algo que ver en el evento, por lo que comenzó a buscarlo hasta que lo encontró siendo observado por Peter Parker y James Rhodes. Al acercarse a Stark, Potts se dio cuenta que el lado derecho de su rostro estaba carbonizado y se inclinó hacia él saludándolo cariñosamente, quien logró apenas pronunciar su nombre. Potts puso su mano en el pecho de Stark y le pidió a V.I.E.R.N.E.S. informarle sobre su condición, solo para que la inteligencia artificial le responda que sus signos vitales estaban cayendo.

Potts miró a Stark tristemente y él le sonrió tratando de evadir su mirada; Potts le pidió a Stark mirarla y le prometió que gracias a él, Morgan y ella estarían a salvo para siempre, asegurándole que el momento de su descanso estaba por llegar. Notando que él no quería mirarla fijamente cuando se fuera, Potts contuvo sus lágrimas hasta que el Reactor Arc del traje que Stark llevaba se apagó y la mano que él tenía sobre la de ella finalmente dejó de sostenerla. Potts rompió el llanto al ver que Stark ya se había ido mientras su rostro reflejaba la tristeza de no haber alcanzado a vivir toda su vida junto a ella y su hija; acto seguido, Potts besó su mejilla por última vez y simplemente se apoyó en el pecho de Stark mientras lloraba silenciosamente su partida, siendo al mismo tiempo observada tristemente por el resto de héroes[12], quienes se arrodillaron ante Stark honrando el sacrificio que había hecho para salvar al universo de la opresión de Thanos.[13]

Funeral de Anthony Stark

"Si me hubieran dicho hace diez años que no estamos sólos, y no solo eso, sino que a tal magnitud, no me hubiera sorprendido. Pero, por favor, ¿quién lo sabía?. Las fuerzas épicas de la luz y la oscuridad se han enfrentado. Y para bien o para mal, esa es la realidad en la que Morgan tendrá que aprender a vivir. Así que decidí grabar un pequeño saludo en caso de una muerte prematura de mi parte. Digo, no es que haya un buen momento para morir. Esto del viaje en el tiempo que llevaremos a cabo mañana me hace dudar de nuestra posibilidad de sobrevivir. Esa es la cosa. Y eso es lo que hace un héroe, ¿no? parte del viaje es su final. ¿Para qué me preocupo? todo va a salir exactamente como debe ser. Te amo tres millones."
―Mensaje de Anthony Stark a Morgan Stark y Virginia Potts[fnt.]

Poco después de la batalla, Potts organizó un funeral privado para Anthony Stark, el cual se llevó a cabo en la orilla del lago cercano a la casa en la que vivieron después de casarse. Ella junto a Morgan, Harold Hogan y James Rhodes escucharon un mensaje holográfico que Stark le había dejado a ambas el día anterior del Atraco al tiempo, en el cual Stark comentó que no siempre todos podrían tener un final feliz, que esperaba ver familias reunidas al haber restaurado el mundo a su versión normal, afirmó que para un héroe parte del viaje era el final y antes de finalizar la grabación, señaló que amaba tres millones de veces a Morgan, sonriéndole. Potts buscó el primer Reactor Arc que le había regalado a Stark antes de comenzar su relación con él hacía muchos años, el cual aún tenía la nota que decía "Prueba de que Tony Stark tiene corazón"; tras colocar el reactor en un pequeño arreglo floral, Potts salió a recibir a los presentes. Cuando todos se ubicaron frente el lago, Potts puso las flores en el agua y se despidió de Stark dejando a la deriva el obsequio que le había dado, abrazando a Morgan mientra lamentaba la pérdida del hombre que siempre amó.[12]

Relaciones

Familia

Aliados

Enemigos

Apariciones

Apariciones de Virginia Potts

En orden cronológico:

Detrás de escenas

Trivia

  • En los cómics, Virginia Potts se casó con Harold Hogan.
  • Potts es alérgica a las fresas.

Referencias

Enlaces externos

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