FANDOM


El Sacrificio de Gamora fue el último paso que fue necesario para que Thanos consiguiera la Gema del Alma. Cuando Johann Schmidt le informó a Thanos sobre ésto, él arrojó a su hija adoptiva por un acantilado sin dudarlo, pero con gran tristeza.

Antecedentes

Luego de adoptarla como su hija tras la Masacre de los Zehoberei, Thanos le pidió a Gamora que localizara y recuperara la Gema del Alma, que él necesitaba para completar su Guantelete del Infinito y cumplir su objetivo de exterminar la mitad de toda la vida en el universo. Gamora recuperó con éxito un mapa que indica que la Gema del Alma se encuentra en Vormir. No obstante, ella eligió no revelarlo, fingió haber fallado con su misión y quemó el mapa.

Sin embargo, Thanos no se dejó engañar por las mentiras de Gamora y supo que había hallado la ubicación de la Gema del Alma. Algún tiempo después de la Expansión de Ego, la hermana de Gamora, Nebula, se infiltró en el Santuario II e intentó asesinar a Thanos, solo para ser detenida y mantenida bajo custodia. Tras comprobar la memoria cibernética de Nebula, Thanos confirmó sus sospechas de que Gamora sabía en realidad donde estaba la Gema del Alma, ya que se lo había admitido en secreto a Nebula.

Decidido en seguir adelante con su búsqueda, Thanos atrajo a los Guardianes de la Galaxia, un grupo al cual Gamora formaba parte, a Knowhere, donde consiguió obtener la Gema de la Realidad y les tendió una emboscada. Antes de que Peter Quill pudiera matar a Gamora en un intento por evitar que la Gema del Alma cayera en las manos del titán loco, Thanos se llevó a Gamora de regreso al Santuario II.

A pesar de los múltiples intentos de Gamora de mentir, Thanos reveló que él sabía que Gamora había encontrado el mapa que revelaba la ubicación de la Gema de Alma, a través de los recuerdos de Nebula. Thanos comenzó a torturar a Nebula en frente de Gamora para obligarla a hablar. Incapaz de dejar morir a su hermana, Gamora reveló la ubicación de la gema a Thanos. Para confirmar que decía la verdad, Thanos y Gamora viajaron hasta Vormir, con Thanos amenazando con matar a Nebula si descubriera que Gamora le estaba mintiendo.[1]

Sacrificio

Una vez en Vormir y tras escalar una montaña, Thanos y Gamora fueron recibidos por el Guardián de la Gema, un espectro encapuchado, que saludó a ambos por su nombre. Cuando Thanos le preguntó cómo es que conocía sus identidades, el Guardián le informó que estaba maldecido para saber quiénes eran los que viajaban hasta el altar de la Gema del Alma. Sin embargo, cuando Thanos exigió saber el paradero de la Gema, el Guardián le advirtió que la Gema tiene un alto costo, que nadie estaba dispuesto a dar. Saliendo de las sombras, el Guardián se reveló como Red Skull, antiguo líder de la organización HYDRA.

Mientras el Guardián guiaba a Thanos y Gamora hacia el altar, él explicó cómo llegó a convertirse en el Guardián de la Gema del Alma. Él en un principio también estaba buscando las Gemas del Infinito, incluso una vez teniendo la oportunidad de tener a la Gema del Espacio en sus manos. No obstante, la Gema lo juzgó indigno de su poder y lo desterró a Vormir para que se convirtiera en el eterno guardián de la Gema del Alma. Al concluir su historia, él les presentó a Thanos y Gamora un acantilado para hacer sacrificios.

El Guardián de la Gema les informó que para obtener la Gema, uno tendría que sacrificar a uno de los seres que más ama tirándola en el acantilado. Esta revelación divirtió por un momento a Gamora, quien se burló de su padre adoptivo, creyendo que él no amaba a nadie y que esta era una manera en la que el universo lo castigaba por su sangrienta búsqueda de destrucción. En silencio, Thanos se dio la vuelta, revelando que estaba llorando. Confiada en que él lloraba por su fracaso, Gamora continuó burlándose de él.

Sin embargo, el Guardián de la Gema notó las verdaderas razones, informándole a Gamora de que Thanos en efecto lloraba por Gamora, ya que él en realidad la amaba como a una hija, y estaba desconsolado de tener que sacrificarla para obtener la Gema del Alma. Gamora no podía creerlo, pero al darse cuenta de que era cierto, ella de prisa tomó su navaja del cinturón de Thanos e intentó suicidarse, solo para él usara la Gema de la Realidad y cambiara la navaja por burbujas.

Con lágrimas en los ojos, Thanos se disculpó con su hija por lo que estaba a punto de hacer, antes de sujetarla por su brazo y arrastrarla hacia el borde del acantilado. A pesar de su renuencia y sus frenéticos gritos, Thanos arrojó a Gamora por el precipicio, causándole la muerte. Una vez ella había muerto, un destello comenzó a aparecer en los cielos, llevándose a Thanos. Él terminó despertándose en mitad de un estanque poco profundo en la base de la montaña, con la Gema del Alma brillando en su mano derecha.[1]

Consecuencias

Thanos, ahora equipado con cuatro de las Gemas del Infinito, se dirigió hasta Titán para reunirse con sus hijos, la Orden Oscura, donde terminaría siendo emboscado por los Vengadores, algunos de los miembros de los Guardianes de la Galaxia y el Doctor Strange. Los héroes consiguieron en un principio dominar a Thanos, con Mantis usando sus poderes para tranquilizarlo. Ellos estaban a punto de quitarle el Guantelete del Infinito hasta que Peter Quill empezó a preguntar por Gamora. Cuando Mantis declaró que Thanos estaba de luto, algo que sorprendió a todos, Nebula se dio cuenta, horrorizada, de que Thanos había sacrificado a Gamora para obtener la Gema del Alma. Furioso por esta revelación, Peter Quill atacó a Thanos, golpeándolo varias veces. Thanos pudo liberarse del trance en el que Mantis lo atrapó, recuperó su guantelete y atacó al grupo. Recordar que había sacrificado a su hija sirvió para volverlo aún más decidido en completar su objetivo para no dejar que fuera en vano.

Más adelante, Thanos logró recolectar las seis Gemas del Infinito. Él chasqueó los dedos y eliminó a la mitad de la población del universo. Thanos se encontró a sí mismo dentro del mundo de la Gema del Alma, donde halló a una joven Gamora. Él le dijo que al fin completó su misión. Cuando ella le preguntó a qué costo, él sólo respondió: "todo", ya que había perdido lo único que amaba, su hija. Gamora sonrió entristecida antes de que Thanos volviera a la realidad.[1]

Referencias

El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.