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"Un rey sabio jamás busca la guerra, pero, debe estar listo para ella siempre."
―Odín a Thor y Loki[fnt.]

Odín Borson fue el Rey de Asgard, protector de los Nueve Mundos, el padre de Hela y Thor, el padre adoptivo de Loki, y el esposo de Frigga. Durante los tiempos antiguos, fue adorado como el Dios de la Sabiduría por los habitantes de la Tierra. Una vez fue el guerrero más grande en todos los Nueve Mundos, con los siglos aprendió a apreciar la paz, y finalmente desterró a su propia hija a Hel tras que ella intentara subyugar todo el universo. Cuando su hijo Thor casi provocó una guerra con los Gigantes de Hielo de Jotunheim, Odín lo despojó de sus poderes y lo exilió en la Tierra, dejando a Loki asumir el trono mientras Odín cayó en el Sueño de Odín. Cuando Thor regresó y salvó a los Gigantes de Hielo de la extinción a manos de Loki, quien aparentemente perdió la vida durante el conflicto, Odín se dio cuenta de que Thor había probado ser lo suficientemente digno para hacerse con el trono de Asgard algún día.

Más tarde, se reveló que Loki sobrevivió, y Thor lo capturó por órdenes de Odín mientras se llevaba a cabo la Invasión Chitauri en la Tierra, causando que Odín lo condenara a cadena perpetua. Cuando la esposa de Odín, Frigga, murió a manos del líder de los Elfos Oscuros, Malekith, Odín prometió vengarse de ellos, sin importar el costo, poniéndolo en desacuerdo con Thor. Después de fingir su muerte, Loki le lanzó un hechizo a Odín, desterrándolo a la ciudad de Nueva York mientras se hacía pasar por Odín y gobernaba Asgard. Aunque se libero del hechizo, Odín decidió permanecer exiliado en Noruega y finalmente llegaría al final de su vida extremadamente larga. Después de una emotiva despedida de sus hijos, Odín partió al Valhalla. Sin embargo, su alma se quedaría con Thor para impartir sabiduría y ayudarlo en sus futuros viajes.

Biografía

Rey de Asgard

Conquistando los Nueve Mundos

Odín nació como el hijo de Bor, el entonces Rey de Asgard. Él tenía varios hermanos, pero todos ellos murieron durante las guerras que los Asgardianos tuvieron que luchar para mantener la paz entre los Nueve Mundos. Cuando Bor también murió en batalla, Odín ascendió al trono de Asgard, continuando con la política de su padre. Odín derrotó a Surtur en un combate y tomó la Llama Eterna, el cual selló en su bóveda, para evitar que el Ragnarök sucediera.

Como el Padre de Todo, Odín luchó contra grandes bestias, invadió planetas, destruyó demonios y monstruos, y devastó mundos poderosos. Eventualmente, con todo su poder, él necesitó de un tiempo para descansar y recuperar su fuerza; este sueño profundo llegó a ser conocido como el Sueño de Odín. Su primogénita, Hela, se convirtió en su Ejecutora y líder de sus ejércitos. Juntos, conquistaron los Nueve Mundos, aunque tuvieron que aplicar medios violentos para llevar a cabo esto.[1]

Destierro de Hela

Eventualmente, Odín se dio cuenta que la paz era la verdadera forma de unir a los reinos, pero Hela se volvió demasiado ambiciosa y sus poderes crecieron más allá del control de Odín, por lo que ella intentó arrebatar el trono por la fuerza de Odín. Aceptando lo peligrosa que era Hela, Odín decidió detenerla y lucharon, con Odín emergiendo como el vencedor.

Sin embargo, Odín se dio cuenta de que no tenía el poder de matarla, porque era parte de la profecía del Ragnarök y solo Surtur podía acabar con ella con la Llama Eterna. Como no estaba dispuesto a destruir Asgard para matar a Hela, Odin decidió encerrarla en Hel y asegurar de que no pudiera escapar. Odín ató su vida a la cerradura de la prisión de Hela, por lo que la Diosa de la Muerte solo escaparía cuando él muriera.[1]

Matrimonio con Frigga

Durante miles de años, Odín condujo con éxito su mundo, pero cuando sintió que la carga de llevar la corona era demasiado para él sólo, se casó con Frigga, por ser una pareja fuerte y tener un oído atento.[2]

Masacre de las Valquirias

Cuando Hela intentó escapar de su prisión, Odín envió a sus legendarias guerreras, las Valquirias, para detenerla. Cuando Odín se dio cuenta que sus guerreras fueron derrotadas y asesinadas por su hija mayor, Odín entro personalmente en Hel y una vez más salió victorioso sobre Hela y la volvió a encarcelar. Sin embargo, él desconocía que Brunnhilde, la líder de las Valquirias, sobrevivió, pero no quería tener nada que ver con Odín después de la muerte de sus compañeras.[1]

Trayendo una nueva paz

Para asegurarse de que el impacto de Hela en los Nueve Mundos fuera olvidado, Odín la borró de la historia e hizo otro mural en su palacio.[1] Habiendo aprendido de su error, Odín optó por confiar únicamente en la paz para lograr un nuevo estado de estabilidad y orden en los Nueve Mundos. Los esfuerzos de Odín dieron frutos, siendo considerado el periodo de estabilidad como el “Gran Comienzo”. Odín y Frigga tuvieron un hijo juntos, un niño llamado Thor. Con el nacimiento de Thor, Odín sintió que un día podría pasar su corona a un digno sucesor.[2]

Guerra contra los Gigantes de Hielo

"Tiempo después de la batalla fui al templo. Encontré un bebé pequeño, para ser hijo de Gigantes. Abandonado y sufriendo, dejado para morir, el hijo de Laufey."
―Odín a Loki[fnt.]

En 965 d.C., el Rey Laufey de Jotunheim invadió Midgard con la intención de esclavizar a los humanos y someter al planeta a una nueva era glacial para reemplazar su propio mundo moribundo. Odín dirigió su ejército asgardiano contra Laufey y su horda de Gigantes de Hielo.

Durante la furiosa batalla, Odín perdió uno de sus ojos, pero finalmente los asgardianos salieron victoriosos sobre los gigantes después de que Odín derrotó a Laufey en un combate en la parte superior de un templo dentro de Jotunheim. A cambio de su vida, Laufey aceptó un trato de paz entre Asgard y Jotunheim que duraría más de mil años. Después de la batalla, las fuerzas de Odín tomaron el Cofre de los Antiguos Inviernos para asegurarse de que nunca atacaran a otro mundo.

Mientras exploraban las profundidades del templo, Odín encontró a un Gigante de Hielo bebé, Loki, hijo de Laufey. Loki fue abandonado para morir por su cruel padre por su pequeña estatura. Odín y su esposa, Frigga, ya tenía un hijo, Thor, pero adoptaron a Loki como el hermano de Thor, utilizando hechicería para cambiar su apariencia a la de un asgardiano, y mantuvieron la verdadera naturaleza de Loki oculta, creyendo que un día podía ayudar a lograr una paz permanente.[3]

Un rey y un padre

Odín crió a Thor y a Loki como hermanos, intentando nunca permitir a Loki se sintiera diferente de su hermano o conociera su naturaleza como Gigante de Hielo. Él les enseñó sobre sus responsabilidades como rey de Asgard, hablando de las guerras de Asgard y otras lecciones sobre como mantener la paz si alguna vez toman el trono.

Odín respondió a sus preguntas con alegría y les mostró gran amor y cuidado. Loki le mostró a Odín muchas veces que sería un rey capaz, pero Odín ya había decidido que Thor sería su heredero, aunque aún le decía a Loki que tenía todo lo necesario para ser rey. A medida que crecieron, Odín le dio a Thor el poderoso martillo Mjolnir para usarlo como arma de guerra, mientras que Frigga le enseñó magia a Loki, y les dio a cada uno su propio poder para proteger a los Nueve Mundos.[3]

Planes de Loki

La fallida coronación de Thor

"Thor, hijo de Odín, mi heredero, mi primogénito. Hace mucho se te confió el poderoso martillo, Mjolnir, forjado en el corazón de una estrella agonizante. ¡Su poder no tiene igual! Como un arma para destruir o herramienta para construir. La compañía apropiada de un rey. He defendido Asgard y las vidas de los inocentes a través de los Nueve Mundos desde el tiempo del gran inicio. ¿Juras cuidar de los Nueve Mundos?"
―Odín a Thor[fnt.]

Años después, Odín decidió que su tiempo como rey había debía cesar y nombrar a Thor, el Rey de Asgard. En el Salón de Asgard, Odín se preparó para coronar a su hijo, quien se acercó a su trono con el Mjolnir en sus manos mientras era alabado por la multitud. A los lados de su trono se encontraba su esposa Frigga, sus hijo Loki, Lady Sif y los Tres Guerreros.

Odín golpeó el piso del trono con el Gungnir para hacer que los asgardianos guardaran silencio mientras él saludaba a Thor y le explicaba las responsabilidades y deberes de alguien que protegería a los Nueve Mundos, cuando Odín preguntó a Thor si juraba proteger a los Nueve Mundos y justo antes de que lo nombrara oficialmente como Rey, un grupo de Gigantes de Hielo se infiltó en la Bóveda de Odín para recuperar el Cofre de los Antiguos Inviernos. Notando instantáneamente la presencia de los saqueadores en el palacio, Odín hizo que el Destructor acabara con quienes habían irrumpido el lugar.

Junto a Thor y Loki, Odín se dirigió hasta la bóveda y encontró los restos de los Gigantes de Hielo y los Guardias Einherjar. Thor se enfureció por lo sucedido y exigió a su padre viajar a Jotunheim para tomar represalias. Odín sin embargo, mantuvo su postura en que la tregua con Laufey seguía en pie y justificó que el saqueo no fue un acto de guerra, sino el acto de muy pocos, destinado a fracasar.

Al ver la reacción de Thor, Odín optó por no hacerlo rey aún, ya que si su hijo actuaba de manera ncorrecta, sólo causaría otra guerra con los Gigantes, causando así la muerte de personas inocentes. A pesar de las claras órdenes de Odín, Thor mantuvo su ira por dicho ataque y con sus amigos, Lady Sif , los Tres Guerreros y Loki , viajó a Jotunheim para enfrentarse personalmente al Laufey y los Gigantes de Hielo a fín de encontrar respuestas acerca del fracasado ataque.[3]

Destierro de Thor

"¡No eres digno de estos mundos! ¡No eres digno de tu título! ¡No eres digno! De los amados seres, que acabas de traicionar. ¡Y ahora te despojo de tu poder! ¡Y en nombre de mi padre y del padre de mi padre, yo Odín Padre de Todo, te destierro! "
―Odín a Thor[fnt.]

Cuando los guardias Einherjar avisaron a Odín que Thor, junto a sus aliados habían ido a Jotunheim, éste rápidamente fue con Sleipnir, su corcel de ocho patas, hacia Heimdall y utilizó el Puente Bifrost para rescatar a sus hijos y sus amigos de los Gigantes de Hielo. Odín llegó en medio de una feroz batalla ante una bestia enorme y el ejército de jotuns.

Aunque Thor se alegró de la llegada de su padre y le alentó a continuar juntos la batalla, Odín le ordenó furiosamente que guardara silencio. Él intentó hacer razonar a Laufey para que la tregua entre Asgard y Jotunheim continuasr pero éste rechazó la propuesta y declaró la guerra al Rey de Asgard y ante su demanda, Odín, sin inmutarse no tuvo más que aceptar. Al cesar el diálogo, Laufey trató de apuñalar a Odín pero éste utilizó el Gungnir para arrojarlo mientras abandonaba el planeta con sus aliados.

De regreso en Asgard, Odín ordenó a Sif, Volstagg y Hogun que llevasen a Fandral al cuarto de sanación para curar las heridas de la batalla. Furioso con lo sucedido, Odín reprendió a Thor por su arrogancia y estupidez al reiniciar una guerra con sus peores enemigos, poniendo en riesgo a millones de vidas inocentes. Thor se defendió diciendo que los jotuns deberían temerle como una vez a Odín le temieron y que los Nueve Mundos se burlaban de los asgardianos mientras Odín mantenía su políticas de paz. Cuando Odín lo llamó arrogante y ambicioso, Thor le gritó diciendo que era un anciano tonto.

Ya sin alternativas, Odín decidió que la única posibilidad de mantener la paz era el destierro de su primogénito. Mientras aceptaba lo que debía hacer, Loki intervino pero sólo recibió el rechazo de Odín para guardar silencio, quien a la vez, activó el Puente Bifrost. Luego despojó a Thor de sus poderes, de su armadura y en nombre de su padre y su abuelo desterró a su hijo, enviándolo a la Tierra. Antes de que el portal se cerrara, Odín puso un encantamiento en el Mjolnir, que permitiría que el martillo sólo fuera levantado por quien fuera digno de él. Acto seguido, arrojó la reliquia a la Tierra también.[3]

Confesando la verdad a Loki

"Eras un niño inocente."
"No. Todo fue con un propósito. ¿Cuál era? ¡Dime!"
"Creí que podríamos unir nuestros reinos algún día. Lograr una alianza, lograr la paz permanente, a través de tí."
―Odín y Loki[fnt.]

Loki, al descubrir que su piel se tornaba azul al estar en Jotunheim, decidió confirmar sus temores dirigiéndose a la Cámara de Odín, donde tomó el Cofre de los Antiguos Inviernos. Odín descubrió lo que su hijo estaba haciendo cuando notó que su piel se volvía azul mientras tenía sus manos sobre el cofre. Acto seguido, Odín reveló que tiempo después de la Batalla de Jotunheim, no solo se llevó el cofre del palacio, sino además el hijo de Laufey, quien había sido dejado allí para morir.

Ante tal verdad, Loki exigió conocer las razones de Odín, quien respondió que sus planes eran mantener una tregua entre Asgard y Jotunheim mediante el mismo Loki, quien supuestamente gobernaría a los Gigantes de Hielo. Loki estaba decepcionado de su familia y afirmó que Odín nunca lo había amado como lo hizo con Thor, razón por la que también nunca heredaría el trono. Abrumado por las acusaciones, Odín cayó en el Sueño de Odín.[3]

Perdiendo a Loki

"Serás un Rey sabio."
"Nunca habrá un Rey más sabio que tú. O un mejor padre. Tengo mucho que aprender de tí. Ahora lo sé."
―Odín y Thor[fnt.]

Mientras Odín dormía, su hijo Loki se apoderó del trono y Frigga pasó la mayor parte del tiempo junto a su cama, esperando su despertar. Estando el la Tierra, Thor demostró ser digno al sacrificarse por sus amigos en la batalla contra el Destructor. Mientras tanto, Loki recibió a Laufey y algunos Gigantes de Hielo en Asgard. Cuando Laufey estaba a punto de apuñalar a Odín mientras dormía, fue asesinado sorpresivamente por Loki, así quedando él mismo como el salvador del Rey de Asgard.

Con Thor de regreso, ambos hermanos lucharon, Loki intentaba destruir Jotunheim y Thor trataba de detener tal acto genocida, lo que eventualmente causó la destrucción del Puente Arcoíris. Mientras los restos del puente se derrumbaban, Odín despertó del Sueño de Odín debido al riesgo que corrían sus hijos, él atrapó la pierna de Thor justo antes de que ambos cayeran hacia un agujero negro en el espacio. Mientras Odín los sostenía, Loki en un intento desesperado de mostrar su valor, trató de convencer a su padre de que todo lo que hizo fue por él mismo Odín y por su amada familia.

Odín no aceptó los ideales de su hijo y simplemente negó sus peticiones. Loki, devastado por el rechazo se soltó del Gungnir y se dejó caer en un abismo. Mientras Thor gritaba al ver caer a su hermano, Odín observaba impotente como su hijo adoptivo fue absorbido hacia un abismo, aparentemente muriendo.

Con la amenaza de los Gigantes de Hielo ya finalizada, hubo una gran fiesta en el Palacio de Asgard para celebrar el fin de la guerra y el regreso de Thor. Odín sin embargo, no asistió a dicha fiesta ya que se quedó observando los Nueve Mundos, lamentándose por su hijo perdido. Thor se acercó a él y aseguró que entenió el significado de su destierro y admitió que aún tenía mucho por aprender. Odín le respondió diciendo que sería un rey sabio y sentía un gran orgullo por él.

Cuando un grupo de saqueadores, conocidos como los Merodeadores comenzaron a atacar varios de los Nueve Mundos, Frigga descubrió que Loki estaba vivo y tenía intenciones de conquistar la Tierra.[4] Odín envió a Thor a la Tierra usando magia, a costa de su propia salud y la de Thor. Odín vio cuando Thor halló a su hermano a través de los ojos de Hugin y Munin. No obstante, pasó mucho tiempo para que Thor volviera a Asgard con Loki.[5][3]

Guerra de los Nueve Mundos

Juicio de Loki

"Si voy a morir hoy por piedad, sólo hazlo y ya, ¿Te parece? No es que deteste nuestras charlas, es que... las detesto."
"Frigga es la única razón de que sigas con vida y no volverás a verla. Pasarás el resto de tus días en el calabozo."
Loki y Odín[fnt.]

Cuando Thor regresó a Asgard con Loki y el Teseracto ahora capturados, Odín decidió hablar con el prisionero.[5] Aunque Loki trató de justificar sus acciones en la Tierra argumentando que era su derecho ser Rey, Odín aseguró que le perdonaría la vida sólo porque Frigga así lo deseaba, acto seguido Odín condenó a Loki a pasar el resto de sus días en las Mazmorras Asgardardianas.[6]

Fin de la Guerra

"Por fin desde que el Bifrost fue destruido, los Nueve Mundos permanecen en paz. Han confirmado nuestra fuerza y te has ganado su respeto y mi gratitud."
"Gracias."
"Todo está en orden, excepto tu confundido y distraído corazón."
―Odín y Thor[fnt.]

Aproximadamente un año después de que Thor ayudara a los Vengadores a salvar la Tierra durante la Invasión Chitauri dirigida por Loki, los Merodeadores siguieron saqueando civilizaciones pacíficas a lo largo de los Nueve Mundos y Odín tuvo que enviar a Thor para dirigir el ejército de Asgard contra ellos. Durante la batalla final en Vanaheim, Thor, Lady Sif y los Tres Guerreros lograron derrotar a los Merodeadores y obligarlos a rendirse.

Una vez que Thor había regresado de la Batalla de Vanaheim, discutieron sobre la paz asegurada en los Nueve Reinos mientras Odín agradecía a su hijo por todo lo que había hecho. Odín luego discutió un asunto de urgencia con Thor, su relación amorosa con Jane Foster, recomendando a su hijo que buscara una relación romántica con una Asgardiana y no con una humana mortal, sugiriendo a Lady Sif, ya que claramente ella tenía afecto hacia él. Odín sugirió que al menos intentara disfrutar la victoria uniéndose a Fandral y Volstagg en un bar Asgardiano mientras compartía con la gente del pueblo.[6]

Segundo conflicto contra los Elfos Oscuros

Regreso de los Elfos Oscuros

"Hay reliquias que datan de antes del mismo universo. Lo que yace dentro de ella parece ser una de estas. Los Nueve Mundos no son eternos. Tuvieron un alba y tendrán un ocaso. Pero antes del alba, el reinado de las fuerzas oscuras, de los Elfos Oscuros, fue absoluto y sin oposición."
―Odín a Thor y Jane Foster[fnt.]

Tras reunirse con Jane Foster en Londres, Thor la llevó a Asgard, para gran desaprobación de Odín. Odín irrumpió en el cuarto de sanación mientras Eir analizaba la extraña enfermedad que Foster llevaba, y él le exigió regresarla a la Tierra. Sin embargo, al descubrir que ella portaba el Éter en el interior de sus venas, decidió protegerla manteniédola en el Palacio de Asgard.

Odín le mostró a Thor y Foster el Libro de Yggdrasil, y narró la historia de los los Elfos Oscuros, una raza de antiguas criaturas supuestamente extintas durante miles de años, desde que el Rey Bor los derrotara en la Primera batalla de Svartalfheim. Odín sabía que al despertar el Éter, Malekith comenzaría a buscarlo.[6]

Saqueo de Asgard

"A pesar de todo lo que he sobrevivido, mi reina aún se angustia por mí."
"Tú sólo has sobrevivido porque me angustio por tí."
―Odín y Frigga[fnt.]

Cuando los Elfos Oscuros atacaron Asgard, enviando sus naves a atacar el Palacio de Asgard, Odín lideró una tropa de soldados para controlar a la rebelión en las Mazmorras Asgardianas liderada por Kurse. Mientras recorría el palacio se encontró con Frigga y Jane Foster, él aseguró a Frigga que no había nada que temer y sonrió mientras ella mostraba temor por su seguridad. Odín comentó que a pesar de haber sobrevivido a tantas batallas anteriores, su esposa seguía preocupándose por él en un simple motín.

Al regresar a la cámara superior del palacio, Odín, Lady Sif y una tropa de guardias Einherjar, descubrieron que los Elfos Oscuros habían invadido exitosamente el palacio matando a decenas de soldados y además habían destruído su trono. Al contemplar lo sucedido, Odín intuyó que los invasores atacarían a Frigga para encontrar a Foster y quitarle el Éter.

Odín acudió rápidamente al lugar donde estaba su esposa, sólo para descubrir que su esposa había sido asesinada por Malekith y Kurse mientras protegía a Foster. Thor llegó casi junto con él pero no pudo asesinar a Malekith, solo logró quemar severamente su rostro al lanzarle un rayo con el Mjolnir. Al descubrir su cuerpo, Odín acunó a su esposa, devastado por perder a la mujer que amaba mientras su hijo lo observaba.

Odín organizó un funeral para su esposa y los soldados caídos en el ataque. Él utilizó una armadura completamente negra y presenció la ceremonia donde los restos de su esposa fueron colocados en un barco, el cual recorrió las calles de Asgard, hasta llegar al final del mar, cuando Odín golpeó el suelo con el Gungnir, su esposa se transformó en una niebla brillante que ascendió a Valhalla como estrellas al universo. Odín permaneció callado en todo momento mientras lloraba a su amada esposa. Todos los asgardianos incluído Heimdall mostraron su respeto por su reina y su ejército.[6]

Buscando venganza

"Si viene, y cuando venga sus tropas caerán ante diez mil asgardianos armados."
"¿Y cuántas tropas nuestras caerán?"
"¡Las tropas que sean necesarias! ¡Pelearemos! Hasta el último respiro, hasta la última gota de sangre asgardiana."
―Odín y Thor[fnt.]

Deseando destruir a los Elfos Oscuros de una vez por todas, Odín se reunió con Fandral y Volstagg para analizar los planes militares, solo para descubrir que estaban casi completamente indefensos ante un nuevo ataque. Al interrumpir la reunión, Thor trató de convencer a su padre de que le permitiera irse de Asgard con Jane Foster y alejar a Malekith, pero Odin se negó, diciendo que sobreestimaba el poder de dichas criaturas, e insistió en que simplemente esperaran. Odín aseguró que estaba dispuesto a sacrificar las tropas necesarias para vengar a Frigga y derrotar a Malekith.

Thor desafió las órdenes de Odín y reclutó a Heimdall, Lady Sif y a los Tres Guerreros para que lo ayudaran. Thor, Foster y Loki escaparon de Asgard con la intención de usar librar a Foster del Éter y asesinar a Malekith en el proceso. Heimdall mandó llamar a Odín y confesó su traición. Un poco sorprendido, Odin simplemente ordenó a sus guardias que detuvieran a Thor, de la forma que fuese necesario, pero ya era demasiado tarde, pues los tres ya habían abandonado Asgard.

Al irse Thor con Foster y Loki, Odín envió a un Guardia Einherjar a Svartalfheim para verificar la batalla contra Malekith. Cuando el guardia regresó, se acercó a Odín e informó que habían encontrado un cadáver. El guardia, sin embargo, era en realidad Loki utilizando una ilusión. Tiempo después, el trono de Asgard fue usurpado por Loki, quien utilizó en todo momento la apariencia de Odín, permitiéndose gobernar Asgard como él siempre había deseado y envió a Thor a la Tierra asegurando que todo estaría bien en su ausencia.[6]

El engaño

Exilio en la Tierra

"Debo advertirte que insistió mucho en que no lo molestaran. Tu padre dijo que elegía permanecer exiliado."
Stephen Strange a Thor[fnt.]

La apariencia de Odín fue utilizada por Loki para gobernar en Asgard después de su aparente muerte en Svartalfheim. Mientras gobernó Asgard haciéndose pasar por Odín, Loki traicionó a su padre y lo envió a la Tierra, donde lo abandonó en un asilo para ancianos en la ciudad de Nueva York. Tiempo después, el asilo donde Odín vivía fue demolido y finalmente logró librarse del encantamiento de Loki. Stephen Strange se contactó con Odín en ese momento, sin embargo, Odín decidió quedarse en la Tierra en lugar de volver a Asgard.[1]

Búsqueda de Odín

"Te juro que lo dejé justo aquí."
"¿Justo aquí en la acera o justo en el edificio que están demoliendo? Que gran plan."
"¿Cómo iba a saberlo? Yo no veo el futuro, no soy un brujo."
"¿No? ¿Y por qué te vistes como uno?"
Loki y Thor[fnt.]

Cuando Thor volvió a Asgard, él expuso ante el pueblo las mentiras de Loki y se aseguró de que éste le ayudara a encontrar a su padre. Ambos hermanos viajaron a la ciudad de Nueva York, sin embargo, el asilo donde Odín se encontraba según Loki, había sido demolido y destruido. El Doctor Stephen Strange detectó la presencia de asgardianos en la Tierra, por lo que llamó la atención de Thor y le ofreció su ayuda a cambio de que Loki abandonase el planeta lo antes posible. Con la ayuda de algunos libros de guía en el Santuario de Nueva York, Strange utilizó un cabello de Thor para encontrar crear un portal que diera con la ubicación de Odín y abrirlo en el lugar donde él estaba, Noruega.[1]

Fallecimiento

"Recuerden este lugar. Su hogar."
―Odín a Thor y Loki[fnt.]

Cuando sus hijos lo encontraron, el Padre de Todo estaba en los últimos momentos de su larga vida. Odín comentó que Noruega era un lugar hermoso y además que le costó librarse del hechizo de Loki, asegurando que Frigga estaría orgullosa. Él declaró sentir que su esposa lo estaba llamando. Antes de morir, Odín lamentó el inicio del Ragnarök y reveló a sus hijos la existencia de Hela, su primogénita, advirtiendo a Thor y Loki que ella sería liberada cuando él ya no estuviese. Después de decirle a sus hijos que los amaba, Odín finalmente murió y su espíritu ascendió a Valhalla. Cuando esto sucedió, Hela fue liberada de su prisión instantáneamente.[1]

Legado

"Ya es muy tarde; Hela ya conquistó Asgard."
"Asgard no es un lugar; nunca lo fue. Esto podría ser Asgard. Asgard es donde nuestra gente se encuentra. Incluso ahora, y justo ahora, tu pueblo te necesita."
"No soy tan fuerte como tú."
"No... eres más."
Thor y Odín[fnt.]

Thor quedó devastado por la muerte de su padre y lloró cuando fue encarcelado en Sakaar. Incluso Loki se entristeció y demostró remordimiento por su muerte. Sin embargo, mientras Odín no pudo evitar el Ragnarök, su espíritu continuó ayudando a Thor mientras luchaba para detener a Hela, enviando visiones desde el Valhalla. La primera visión de Odín le permitió a Thor ganar rápidamente la ventaja sobre Hulk, lo que a la vez le hizo sobrevivir al torneo, así convirtiéndose en la única persona que lo había hecho, aunque no ganó gracias a la interferencia del Gran Maestro. Thor vio a su padre una vez más cuando Hela lo derrotó fácilmente y ya había perdido uno de sus ojos en el proceso.

Al ver a Odín, Thor confesó desesperadamente que no podía vencer a Hela sin su martillo, el cual ella había destruido, y aseguró no ser tan poderoso como lo fue Odín. El Padre de Todo alentó a Thor recordándole que él no era Thor, el Dios de los Martillos, y reveló que el Mjolnir sólo sirvió para canalizar su poder, confirmando que Thor era incluso más fuerte que él mismo. Esta visión le permitió a Thor luchar junto a Brunnhilde contra Hela el tiempo suficiente para que Loki reviviera a Surtur y destruyera tanto a Hela como a Asgard. Odín aseguró que Asgard no era un lugar, sino que era donde estuviera su gente, por lo que el Ragnarök era más un renacimiento para los Asgardianos que su destino.[1]

Poderes y habilidades

Poderes

  • Fisiología Asgardiana: Como Asgardiano, Odín tenía habilidades sobrehumanas.
    • Fuerza sobrehumana: Como todos los Asgardianos, Odín era extremadamente fuerte y poseía una mayor fuerza física que un asgardiano promedio, lo que lo convertía en el asgardiano más fuerte. En su juventud fue capaz de apuñalar a varios gigantes de hielo con su lanza, levantarlos y lanzarlos sin mayor esfuerzo. También fue capaz de sostener a sus dos hijos con una sola mano mientras eran absorbidos por un agujero de gusano en el Puente Bifrost.
    • Durabilidad sobrehumana: El cuerpo de Odín era mucho más resistente al daño físico que el cuerpo de un ser humano. Necesitaba reponer sus energías mediante el Sueño de Odín.
    • Factor de curación: A pesar de la resistencia de su cuerpo, Odín podía lesionarse como cualquier otro Asgardiano. Sin embargo, su metabolismo le permitía regenerar rápidamente el tejido corporal dañado con mayor velocidad y eficiencia de lo que un ser humano es capaz de hacer. El haber perdido su ojo derecho en una batalla, no le impidió seguir luchando en ella y salir victorioso aún con la herida abierta.
    • Longevidad: Como todos los Asgardianos, Odín envejeció a un ritmo mucho más lento que el de un ser humano. A pesar de que tenía más de cinco mil años, su cuerpo sólo reflejaba un hombre de edad avanzada.
    • Fuerza de Odín: Odin era capaz de generar y manipular hábilmente la energía mágica y cósmica desde su propia fuerza vital para una serie de poderosos efectos, tales como deformar la realidad. Su poder le permitió despojar sin esfuerzo a Thor de sus propios poderes y lo convirtió en mortal, desterrándolo a Midgard. Al igual que Heimdall, Odín era capaz de manipular la magia oscura, lo que le permitió enviar a Thor a la Tierra mientras el Puente Bifrost estaba destruido. Él también podía encantar objetos, como lo hizo con el Mjolnir cuando exilió a Thor y al mismo tiempo hizo que el martillo regrese a su mano a pesar de no ser su maestro. Él puso un encantamiento en Loki para que tuviera tuviese apariencia asgardiana e incrementó sus poderes, aunque el hechizo podía debilitarse cuando Loki entraba en contacto con el poder de los Gigantes de Hielo y el Cofre de los Antiguos Inviernos. Inclusive, Odín pudo mejorar el Mjolnir para permitirle a Thor aprovechar sus poderes sobrenaturales innatos hasta que los dominara por completo. A través de su lanza Gungnir, Odín proyectaba rayos de energía, los que usó en innumerables batallas. A través de la misma arma, Odín podía controlar al Destructor remotamente y utilizar sus sentidos para ver lo que sucedía a su alrededor. El arma también se usó en una ceremonia fúnebre para aquellos que habían caído durante el Saqueo de Asgard, en donde Odín golpeó la lanza en el suelo, causando que los muertos se transformaran en una niebla brillante que volaron al cielo nocturno. También fue capaz de usar la Fuerza de Odín para atar a Hela con su vida como la cerradura de su prisión. Su poder místico también le permitió transcender la muerte y existir como un espíritu, pudiendo darle a Thor visiones de él para comunicarse con él después de su muerte y su cuerpo se dispersara en energía.

Equipamiento

  • Gungnir: Una poderosa lanza mágica usada por los gobernantes de Asgard y sirve como un símbolo de poder.

Relaciones

Familia

Aliados

Enemigos

Apariciones

Apariciones de Odín

En orden cronológico:

Detrás de escenas

  • La primera opción para interpretar a Odín fue Mel Gibson, pero este rechazó el papel.

Trivia

  • En los cómics, Odín sacrificó su ojo derecho con el fin de obtener el conocimiento para detener el Ragnarök. También fue uno de los Antiguos Vengadores junto a una Pantera Negra no identificada, la Fuerza Fénix, una Iron Fist mujer, un Ghost Rider que montó un mamut, Agamotto y otro que tenía aspecto de Hulk.

Referencias

Enlaces externos

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