El Escape de la Flota Soberana fue un intento ejecutado por los Guardianes de la Galaxia de escapar de las naves especiales de los Soberanos.
Antecedentes[]
Ayesha, la Suma Sacerdotisa de los Soberanos, contrató a los Guardianes de la Galaxia para evitar que un Abilisk devorara las Baterías Anulax del planeta. Después de la exitosa batalla, Ayesha se reunió con los Guardianes y mientras conversaba con ellos, los menospreció, por lo que Rocket insultó indirectamente a los Soberanos, causando gran indignación en la Suma Sacerdotisa.
A medida que se iban, Rocket reveló que había robado un par de Baterías Anulax para generar ingresos extra. Después de la incómoda conversación, los Guardianes abandonaron el Planeta Soberano en el Milano.[1]
Escape[]
- "¡Adiós, nave!"
- ―Drax
El Milano es atacado por los Soberanos.
Habiendo descubierto que Rocket había robado las Baterías Anulax, Ayesha envió una flota de drones tras los Guardianes de la Galaxia. Los Guardianes, al darse cuenta de que estaban superados en número, decidieron dirigirse a una red de conexión para escapar del cuadrante, sin embargo, Gamora advirtió que esto implicaba atravesar un campo cuántico de asteroides, acción que sería tan arriesgada para ellos como para los Guardianes.
Rocket y Quill pilotan la nave durante el escape.
Peter Quill y Rocket lograron atravesar el campo de asteroides con dificultad, y la mayoría de los drones espaciales Soberanos fueron destruidos, a excepción del que estaba siendo pilotado por Zylak. Debido a una discusión entre Rocket y Quill, el Milano fue alcanzado por algunos asteroides y ataques del dron soberano, dañando los sistemas de defensa de la nave.
Ego saluda a los Guardianes tras destruir la flota.
Drax se puso un traje espacial, tomó un arma y después de atarse a la nave con un cable metálico, se lanzó al espacio para destruir el último dron manualmente. A pesar de que Drax logró deshacerse del último atacante y el Milano salió del campo de asteroides, los Guardianes no tardaron en descubrir que una flota Soberana entera los estaba esperando. Viéndose rodeados, los Guardianes no supieron qué hacer mientras su nave comenzara a dañarse por los ataques. Repentinamente, todos los drones fueron destruidas por un misterioso sujeto que apareció volando lejos del Milano y les hizo una amistosa seña a los Guardianes justo antes de que ellos lograran entrar a la red de enlace.[1]
Consecuencias[]
- "Después de tantos años, al fín te encuentro."
"¿Y quién te crees que eres?"
"Pensé que mi gran atractivo lo pondría en evidencia. Mi nombre es Ego, y soy tu padre, Peter." - ―Ego y Peter Quill
Ego revela ser el padre de Quill.
Después del enfrentamiento, la nave de los Guardianes de la Galaxia se estrelló en Berhert, el planeta más cercano que tenían para realizar un aterrizaje, al tener el Milano en las peores condiciones. Tras salir de la nave, los Guardianes discutieron acerca de quién era el sujeto que los había salvado, y posteriormente, la nave en que él viajaba, aterrizó frente a ellos. Dicho hombre bajó de su nave y se identificó ante los Guardianes como Ego, afirmando con determinación ser el padre de Peter Quill.[1]