- "Los inventos de Howard Stark están en un bote cerca del embarcadero sur... 'El Corazón Roto', muelle 12."
- ―Edwin Jarvis a Daniel Sousa
El Corazón Roto fue el barco utilizado por Leet Brannis para almacenar la tecnología robada de Howard Stark.
Historia[]
Encontrar el barco[]
Margaret Carter y Edwin Jarvis investigaban por las alcantarillas, que Carter conocía muy bien dado que pasó una semana completa dentro de las alcantarillas en 1942.
Carter y Jarvis llegaron al final de los túneles, buscando alguna una balsa llena de tecnología volátil que Leet Brannis pudo usar para su crimen. Carter se dio cuenta de que uno de los barcos, El Corazón Roto, estaba adornado con el símbolo que Brannis dibujó momentos antes de su muerte.[1]
Investigando el barco[]
Margaret Carter y Edwin Jarvis llegaron al puerto de South Street en Manhattan para investigar El Corazón Roto, el barco con el símbolo que Leet Brannis dibujó momentos antes de su muerte. Carter se dio cuenta de que, a pesar de su aspecto ruinoso, la nave todavía estaba conectada al sistema eléctrico, y se preparó para abordarla agarrando su arma. Jarvis le preguntó si ella tenía un arma de repuesto.
Carter y Jarvis abordaron el barco, sin darse cuenta de que estaban siendo observados por una mujer disfrazada con un traje de hombre, rápidamente ellos localizaron la tecnología robada de Howard Stark. Carter fue a examinar las cajas y Jarvis le advirtió que tuviera cuidado. Ella eligió el primer elemento que encontró, el Constrictor, y Jarvis le explicó que, a pesar de haber sido diseñado originalmente para el masaje de espalda, causó una contracción muscular involuntaria y catastrófica que terminó rompiendo los huesos.
Carter decidió llamar a la Reserva Científica Estratégica para obtener respaldo, pero Jarvis le aconsejó que no podía revelar que fue ella quien encontró los artículos. Carter se negó a dejarlos en el barco para que alguien más pudiera encontrarlos, o entregárselos a Jarvis debido al peligro de ser robados nuevamente; aunque ninguna de estas posibilidades era lo que Jarvis le sugería.
Para probar su punto, Jarvis simuló el interrogatorio que la RCE seguramente le haría, explicando que Brannis le reveló su ubicación durante su investigación privada con Howard Stark. Jarvis señaló que revelar la verdad no limpiaría el nombre de Stark; de hecho, tendría el efecto contrario y Carter sería una sospechosa junto con él.
Carter quería que sus colegas la respetaran debido a sus esfuerzos. Jarvis le explicó que sus colegas no la respetarían; solo usarían la oportunidad para refutarla y desacreditarla. Jarvis reconoció que la única forma de limpiar el nombre de Stark sería hacerlo desde las sombras.
Carter, al darse cuenta de que Jarvis tenía razón, le dijo que llamara al RCE como una informador anónimo, pero le advirtió que no dejara que Ray Krzeminski reclamara el mérito, ya que Daniel Sousa estaba en el turno de noche, y ella prefería que Sousa obtuviera el crédito por el trabajo de ella. Antes de irse, Carter le recordó a Jarvis que Sousa conocía su voz, por lo que debería fingir un acento.[1]
Músculo de alquiler[]
Margaret Carter esperó dentro de El Corazón Roto hasta que Edwin Jarvis regresó de llamar a la Reserva Científica Estratégica en busca de refuerzos, pero fue emboscada por Jerome Zandow, un hombre contratado por Leet Brannis para proteger al navío.
Zandow atacó y desarmó a Carter, y comenzó a burlarse de ella ahora que aparentemente estaba indefensa. Zandow les dijo que Brannis ya había advertido que alguien vendría a tomar posesión de la tecnología y que no tenía miedo de matar a una mujer; Carter le dijo que no se lo haría fácil.
Zandow atacó a Carter, quien a pesar de su habilidad y velocidad, no pudo superar la fuerza bruta de Zandow. Este agarró una tubería de metal y comenzó a estrangular a Carter, pero Jarvis logró emboscar a Zandow y golpearlo en la cabeza. Zandow no fue noqueado por el golpe, y fácilmente venció los ataques de Jarvis.
Zandow empujó a Jarvis contra la pared e intentó usar la tubería de metal para estrangularlo. Carter agarró una de las armas de Howard Stark, el Constrictor, y la usó para romper fácilmente el brazo de Zandowo sometiendolo con el tubo de metal para dejarlo inconsciente.
Jarvis escucho una sirena de un auto lo que significaba que los agentes de RCE estaban a punto de llegar; esto causo que Carter se fuera, incluso a pesar de que Zandow era un testigo y posiblemente los incriminaría.[1]
Confiscación del arsenal[]
Daniel Sousa y Ray Krzeminski llegaron a los muelles para investigar la información anónima que les dieron sobre la ubicación de la tecnología de Howard Stark dentro de una de los barcos.
Sousa localizó al El Corazón Roto, y lo abordó con Krzeminski, encontrando la carga robada y a un Jerome Zandow inconsciente. Sousa advirtió a Krzeminski que tuviera cuidado con los artículos, ya que estaba demasiado emocionado pensando que serían promovidos por encontrarlos. Sousa estaba preocupada porque en lugar de descubrir algo, una vez más se les dio la solución, pero Krzeminski lo comparó con un regalo de Navidad y fue a llamar al jefe Roger Dooley.
Dooley llegó rápidamente con Jack Thompson y muchos otros agentes armados para incautar la tecnología, sin saber que una mujer vestida con un traje de hombre los estaba observando. Thompson coordinó la operación y ordenó marcar cada objeto y transportarla con cuidado.
Thompson le informó a Dooley que el hombre que se encontraba dentro del barco, Jerome Zandow, era un actor secundario en Coney Island que generalmente actuaba como contratista. Dooley quería que Thompson interrogara a Zandow, ya que quería saber la razón por la cual este no hizo nada más que esperar mientras tenía un arsenal completo en su poder.
Sousa le informó a Dooley que todas las cajas habían sido cargadas dentro de su camioneta, y Dooley ordenó llevar la tecnología lo más rápido posible a las instalaciones de la Reserva Científica Estratégica, para permanecer bajo su custodia. Thompson se ofreció a llamar a los científicos para descubrir la naturaleza de toda la tecnología, y Dooley les pidió que condujeran con cuidado, ya que con el precedente de la destrucción de la Refinería Roxxon, la tecnología tenía el potencial de hundir la isla de Manhattan.[1]