Marvel Cinematic Universe Wiki
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Para otros usos de este término, véase Jarvis (desambiguación)

"Un mayordomo ideal proporciona servicios sin que se los pidan."
―Edwin Jarvis[fnt.]

Edwin Jarvis fue el mayordomo y aliado de confianza de Howard Stark. En 1946, Jarvis ayudó a Margaret Carter en su misión de limpiar el nombre de Stark cuando Johann Fennhoff intentó convencer a la Reserva Científica Estratégica de que Stark era culpable de traicionar a los Estados Unidos. Tras sus heroicas aventuras con Carter, Jarvis se ofreció a ayudarla nuevamente en 1947, cuando Agnes Cully amenazó la seguridad del mundo al intentar fusionarse con Materia cero. Sin embargo, cuando su esposa estuvo a punto de morir a manos de Cully, Jarvis reconsideró su futuro, ya que el ataque ocurrió mientras él no estaba en casa para protegerla.

Durante el resto de su vida, Jarvis mantuvo su lealtad a la familia Stark y fue parte importante de la infancia del hijo de Howard, Anthony. Eventualmente, Jarvis falleció, y el joven Anthony lo homenajeó creando una inteligencia artificial llamada J.A.R.V.I.S., la cual dirigió su mansión en Malibú.

Biografía

Carrera militar

Conociendo a Ana Jarvis

"Antes de la guerra, serví con un General. Viajábamos mucho. Estabamos en Budapest cuando conocí a Ana; trabajaba como costurera de un hotel, me vendió una corbata hermosa."
―Edwin Jarvis a Margaret Carter[fnt.]

Edwin Jarvis se unió a las Fuerzas Armadas Británicas y se convirtió en el ayudante de campo de un General. Durante una cruzada de dicho General en Europa, Jarvis conoció a Ana, una chica de ascendencia judía que trabajaba en un hotel ubicado en Budapest, Hungría. Jarvis también conoció a Howard Stark, un inventor y empresario estadounidense, de quien más adelante se haría amigo.[1]

Segunda Guerra Mundial

"El Sr. Stark tenía algunos negocios con el General, y él y yo siempre nos entendimos. Cuando supo de mis problemas, él... usó sus influencias."
―Edwin Jarvis a Margaret Carter[fnt.]

Cuando se llevó a cabo la Segunda Guerra Mundial, Edwin Jarvis siguió sirviendo como ayudante de campo del mismo General. El General tenía varias cartas de tránsito almacenadas en una caja fuerte, y cualquiera de estas podrían salvar a Ana, la mujer de la que Jarvis se había enamorado. A pesar de que Jarvis intentó conseguir la firma del General para que Ana pudiera huír de Europa, éste se negó a ayudarlo, por lo que Jarvis tomó sin autorización una de las cartas y falsificó la firma de su superior.

Después de que Ana lograra escapar, Jarvis fue descubierto por haber cometido un delito y fue acusado por traición. Sabiendo que Howard Stark tenía mucha influencia y algunos pendientes con el General, Jarvis le pidió ayuda, y Stark no solo logró librarlo del jucio del tribunal militar, sino que también garantizó la seguridad de Ana. Jarvis fue dado de baja del ejército británico y su amistad con Stark creció. Eventualmente, Jarvis y Ana se casaron, y se trasladaron a Estados Unidos, donde él comenzó a trabajar como mayordomo para Stark.[1]

Buscando los inventos robados

Trabajando con Margaret Carter

"Srta. Carter."
"¿Lo conozco?"
"Ah, no hemos tenido el placer. Pero lo tendremos. Viene conmigo."
―Edwin Jarvis a Margaret Carter[fnt.]

En 1946, Howard Stark le encomendó a Edwin Jarvis ayudar a Margaret Carter en su tarea de encontrar el documento que contenía la fórmula del Nitrameno, un invento que a Stark le habían robado. En la salida trasera del L&L Automat, Jarvis se acercó a Carter desde la oscuridad del callejón, pero como no se presentó correctamente, Carter lo golpeó pensando que se trataba de un intento de secuestro.

Jarvis conoce a Margaret Carter.

Cuando ella trató de huir, fue detenida por Stark, quien llegó en un automóvil al callejón donde Jarvis había sido golpeado. Jarvis condujo el vehículo hacia un muelle llevando a Carter y Stark, siendo este último quien le explicó a ella su situación para que lo ayudara a recuperar sus inventos robados. Después de que Carter aceptara la misión, Stark añadió que Jarvis era su mayordomo de confianza y que la ayudaría en lo que pudiera. Cuando Stark abandonó la ciudad de Nueva York, Jarvis le entregó a Carter una tarjeta con su número de teléfono, indicándole que podría llamarlo en cualquier momento antes de las 9:00 p.m., dado a que a esa hora, él y su esposa se iban a dormir.

Jarvis le entrega Margaret Carter su tarjeta.

Cuando Carter encontró una bomba activa de Nitrameno en La Martinique, llamó a Jarvis para obtener instrucciones de cómo desactivarla. Él estaba ocupado preparando la cena para su esposa y se molestó con la interrupción, sin embargo, le indicó a Carter los pasos a seguir para desactivar correctamente el objeto.[2]

Luego, Jarvis cortó la llamada para hablar con Ana, quien venía llegando a casa; en la cocina, Jarvis le explicó que Stark tenía una nueva aliada que lo ayudaría a limpiar su nombre. Pese a que Ana creyó que Jarvis se refería a otra amante, él reconoció que Stark aparentemente respetaba a Carter. Cuando Jarvis cambió de tema para evadir hablar de sus futuras misiones peligrosas, Ana le preguntó si esto afectaría su relación, pero él le prometió que nada malo les pasaría.[3]

Jarvis le indica a Margaret Carter cómo neutralizar la bomba.

A la mañana siguiente, Jarvis le mintió a Ana, asegurándole que estaría en el Penthouse de Howard Stark supervisando el desalojo de una de las amantes de Stark; en realidad, Jarvis se reunió con Carter en el L&L Automat para ayudarla a afrontar la muerte de su compañera de cuarto, quien fue asesinada en su apartamento por un hombre que estaba en busca del Nitrameno. Más adelante, Jarvis y Carter fueron a las Instalaciones de Industrias Stark en Nueva York para pedirle asesoría al científico Anton Vanko, quien les habló de las propiedades del Nitrameno para saber cómo manejarlo.

Jarvis y Margaret Carter escapan de la Refinería Roxxon.

Al llegar a la Refinería Roxxon, Jarvis se quedó dentro del automóvil mientras Carter se infiltraba en el edificio. Él esperó pacientemente hasta que recibió una llamada de Carter, quien le informó que necesitaba ser recogida inmediatamente. Siguiendo las instrucciones, Jarvis condujo hasta una ubicación y Carter logró subir al automóvil. Mientras se alejaban de la fábrica, la implosión del Nitrameno convirtió todo el edificio en una masa de chatarra compacta. Al día siguiente, Jarvis conversó con Carter en L&L Automat y después de salir, se contactó con Stark para informarle que Carter no sospechaba de los planes que tenían.[2]

Queriendo ayudar más

"No existe un hombre o mujer, no importa lo fuerte que sea, que pueda cargar al mundo entero sobre sus hombros."
―Edwin Jarvis a Margaret Carter[fnt.]

Jarvis le muestra a Margaret Carter el penthouse.

Debido a que no tenía un lugar para quedarse, Jarvis le dio a Margaret Carter un recorrido por el Penthouse de Howard Stark y le dijo que podía quedarse; Carter se negó, comentando que supondría un conflicto de intereses ya que era una agente de la Reserva Científica Estratégica, y Howard Stark se encontraba bajo sospecha de traición. Sin embargo, cuando Jarvis le mostró la habitación, Carter se sintió lo suficientemente tentada como para quedarse una noche.

Carter le dijo a Jarvis que iba a investigar a la fábrica de leche Daisy Clover en busca del Nitrameno utilizando un detector de rayos vita; Jarvis quería ayudar e hizo múltiples preguntas acerca de cómo haría todo, pero ella rechazó gentilmente su ayuda. Más tarde, a Jarvis se le encomendó una misión de deshacerse del automóvil que él y Carter utilizaron en la Refinería Roxxon, ya que sus compañeros de la SSR estaban investigando el lugar. Jarvis dejó el automóvil en Hoboken con las llaves en el interior para simular que el vehículo había sido robado.

Jarvis amenaza con dispararle a Leet Brannis.

Tras recoger a Carter en L&L Automat, Jarvis la llevó a Cedar Grove, Nueva Jersey, para ver qué relación había entre el empleado de la fábrica, Sheldon McFee, y el Nitrameno. Jarvis insistió en ayudar, pero Carter quería que se marchara; ella se sorprendió cuando Jarvis deshabilitó el camión de leche para evitar que Leet Brannis escapara de ella.

Armado con una escopeta, Jarvis intentó dispararle al hombre del traje verde cuando éste emboscó el camión donde iban. Cuando Carter le ordenó a Brannis conducir hasta el límite de la carretera y el camión se cayó al río, Jarvis saltó de la camioneta con los demás y aterrizó sobre Brannis, hiriéndolo fatalmente. En sus momentos finales, Brannis dibujó un extraño símbolo en la tierra. Al escuchar las sirenas, Jarvis alertó a Carter y huyeron.

Jarvis curando las heridas de Margaret Carter.

De vuelta en el penthouse de Stark, Jarvis suturó las heridas de Carter y le extrajo una bala de la pierna. Mientras cosía la herida, él le habló sobre el deseo de ayudarla más en sus misiones, alegando que nadie podía soportar la presión estando solo. Cuando Carter sostuvo que Steven Rogers pudo, él dijo que sabía que Rogers tuvo apoyo en gran medida de Carter, dándole fuerza y orientación. Carter aparentemente aceptó su oferta y le dijo que siguiera cosiendo sus heridas.[4]

El conductor de un Fleetmaster

"Es todo un perro guardián."
"La seguridad no es mi especialidad."
Margaret Carter y Edwin Jarvis[fnt.]

Jarvis recibe a Margaret Carter afuera de su casa.

De vuelta en su casa, Jarvis estaba ordenando los platos de la mesa y observó como Margaret Carter llegaba a su residencia; Jarvis se excusó con Ana y salió para recibir a Carter. Al entrar en la Mansión de Howard Stark, Carter explicó que ella había desarrollado una teoría que podría explicar cómo los ladrones entraron a la bóveda de Howard Stark. También comentó que si pudiera descubrir cómo entraron, quizá puedan rastrear a donde fueron llevadas y localizar las armas desaparecidas. Mientras analizaba el entorno de la mansión de Stark, Carter comenzó a preguntarle a Jarvis sobre la noche del robo; Jarvis explicó que no podía decirle mucho ya que hubo una tormenta y ésta desconectó la electricidad y las alarmas durante unas dos horas.

Jarvis le permite a Margaret Carter explorar la mansión.

A mitad de la conversación, ambos fueron interrumpidos por alguien que estaba tocando la puerta, y para sorpresa de Jarvis, afuera habían dos agentes de la Reserva Científica Estratégica. Carter se escondió y Jarvis abrió la puerta para presentarse ante los agentes Jack Thompson y Daniel Sousa.

Jarvis es arrestado por Jack Thompson.

Jarvis les explicó que Stark no estaba en casa. Thompson le preguntó si había perdido algo últimamente, y Jarvis contestó que una pluma fuente se le había caído en una calle de la ciudad; Thompson comenzó a molestarse con Jarvis y le preguntó si tenía algo que ver con un parachoques encontrado en la escena del crimen en la Refinería Roxxon. Jarvis mintió asegurando haber reportado el robo de dicho vehículo hacía varios días, pero Thompson no le creyó e intentó asomarse en la entrada para ver si había alguien más. Jarvis no le permitió entrar y Thompson decidió llevárselo a la oficina de la SSR; Jarvis aceptó con nervios la solicitud y dejó a Carter sola en la mansión.[1]

Interrogado en la SSR

"Deje a mi esposa fuera de esto."
"Usted la metió en esto cuando rompió la ley con su jefe. Usted paga, ella paga."
―Edwin Jarvis y Jack Thompson[fnt.]

Jarvis es amenazado por Jack Thompson.

Jarvis fue llevado a la Oficina de la Compañía Bell de Nueva York para ser interrogado por Jack Thompson, pero mantuvo su coartada sobre el robo del Fleetmaster en cuestión. Durante el interrogatorio, Thompson le explicó su teoría osbre la culpabilidad de Howard Stark, pero Jarvis continuó defendiendo su inocencia. Como último recurso, Thompson comenzó a leer unos expedientes que comprobaban la traición que Jarvis había cometido en la Segunda Guerra Mundial, insinuando que su esposa podría verse afectada.

Jarvis se despide de Jack Thompson y Roger Dooley.

Thompson amenazó con arruinarles la vida deportándolos si no confesaba sus crímenes, lo cual hizo a Jarvis enfurecerse por utilizar la situación de Ana para sacar provecho. Antes de que Jarvis cediera, Margaret Carter interrumpió el interrogatorio y aseguró haber encontrado el informe del auto robado que la policía había redactado para la denuncia. Al ver que no tenían pruebas para retenerlo, Jarvis se despidió de Thompson y Roger Dooley y salió de la sala. Acto seguido, fue testigo de la reprensión que Dooley le dio a Carter frente a todos los colegas por haber arruinado el plan de Thomspon para hacerlo confesar.[1]

Encontrando las armas robadas

"Me acuerdo de tí. Es una cosa horrible."
―Edwin Jarvis[fnt.]

Jarvis relata cómo conoció a Ana.

Esa noche, Jarvis fue visitado por Margaret Carter en la Mansión de Howard Stark y le mostró el agujero que los ladrones habían hecho para entras en la bóveda. A pesar de que Jarvis intentó socializar con Carter contándole experiencias pasadas, ella afimró que no era necesario revelar detalles de su vida. Cuando comenzaron a avanzar por la alcantarilla, Carter cambió de opinión y le preguntó a Jarvis sobre la traición que había cometido, ya que su honor y la palabra de Howard Stark no eran lo suficientemente convincentes aún. Jarvis estuvo de acuerdo y le contó la historia de cómo conoció a Ana y el crimen que cometió para hacer que ella saliera de Europa siendo judía, quedando absuelto de los cargos gracias a la amistad que tenía con Stark.

Jarvis y Margaret Carter encuentran las armas robadas.

Finalmente, llegaron al final de la alcantarilla y descubrieron un barco llamado El Corazón Roto, con el mismo símbolo que Leet Brannis había dibujado en el piso antes de morir. Al ingresar al barco, Jarvis y Carter encontraron las armas de Stark. Carter se dispuso a contactar a la SSR para revelarles su descubrimiento, pero Jarvis argumentó que sus mismos colegas utilizarían este hecho para acusarla de haber conspirado con Stark aún sabiendo que era un fugitivo. Jarvis le demostró a Carter que no podría mantener su inocencia si ella hacía la llamada. Carter aceptó a regañadientes y le permitió a Jarvis llamar a la SSR.

Jarvis contacta a Daniel Sousa.

Carter le indicó a Jarvis qué decir y de qué manera, sabiendo que Daniel Sousa contestaría el teléfono y se llevaría el crédito del hallazgo. Tras encontrar un teléfono público, Jarvis hizo una llamada anónima y le informó a Sousa dónde estaban los inventos de Stark, intentando agravar su voz para no ser reconocido. De regreso en el barco, Jarvis encontró a Carter peleando con Jerome Zandow, y ayudó en la lucha hasta que Carter usó el Constrictor para romperle el brazo al atacante, ganando el tiempo suficiente para escapar antes de que la SSR llegara y los descubriera.[1]

Regreso de Howard Stark

"El Sr. Mink no ingresa mercancía al país gratuitamente, Sr. Jarvis."
"Ahora, el valor inherente de cualquier comodidad o servicio no debe tener efecto en..."
"¿Qué decía?"
―Secuaces de Otto Mink y Edwin Jarvis[fnt.]

Jarvis negociando con los secuaces de Otto Mink.

Jarvis recibió una llamada de Howard Stark, quien le explicó que entraría a Estados Unidos con la ayuda de un contrabandista llamado Otto Mink; Stark también le indicó a Jarvis el precio a pagar y advirtió que los ayudantes de Mink intentarían cobrar más de lo prometido. Al reunirse con los secuaces de Mink, Jrvis les entregó un portafolios con la cantidad de dinero acordada, sabiendo que éstos intentarían pedir más. Esto finalmente sucedió y cuando los sujetos lo amenazaron con matarlo, Margaret Carter los atacó por la espalda y los sometió. Jarvis y Carter encontraron el contenedor en que Stark estaba y le dieron la bienvenida, pero como éste era un fugitivo y no tenía a dónde ir, Jarvis recibió la orden de dejarlos en el Hotel Griffith.

Stark le dio a Carter la misión de recuperar el artefacto conocido como Botón Blitzkrieg, un invento robado que ahora estaba en custodia de la Reserva Científica Estratégica; Jarvis sabía que realmente el Botón Blitzkrieg contenía la última muestra de sangre de Steven Rogers y que Carter no debía enterarse de esto. Mientras se dirigía a la Oficina de la Compañía Bell de Nueva York para dejar a Carter, ésta le preguntó a Jarvis si el Botón Blitzkrieg era en verdad un simple invento como Stark le había dicho, pero Jarvis se puso nervioso y aseguró que no tenía de qué preocuparse.

Jarvis afirma que mentirle a Margaret Carter fue una jugada sucia.

Finalmente, Carter se enteró del contenido real del Botón Blitzkrieg y se enfureció con Jarvis y Stark, dejando de hablarles a ambos por sentirse traicionada. A pesar de que Jarvis abordó a Carter en la calle para disculparse en nombre de Stark, ella se negó a escucharlo y lo ignoró. Después de que Carter se fuera, Jarvis se reunió con Stark y le aseguró que siempre le había dado igual pedir disculpas por él, pero ésta vez se había excedido.[5]

Jarvis intenta disculparse con Margaret Carter.

Jarvis intentó hablar con Carter al día siguiente, explicándole que aunque Stark fue un tonto, en realidad la respetaba. Ella seguía molesta con ambos y simplemente afirmó que Jarvis era quien reparaba los errores que Stark cometía. Cuando Jarvis comparó su trabajo con el de Carter, ella se molestó, diciendo que ser una agente federal era muy diferente a ser un mayordomo; al oir esto, Jarvis le recordó que sus trabajos eran muy parecido a causa de que todos los hombres en la SSR la trataban sin respeto como si fuera una sirvienta.

Jarvis es abordado por Roger Dooley.

Más tarde, Jarvis se encontró con Roger Dooley. Inicialmente, Jarvis expresó desinterés en hablar con él, a causa de que éste había hecho que lo amenazaran con deportarlo en un interrogatorio pasado. Dooley explicó que se había enterado de la Batalla de Finow, conflicto en el que Stark estaba involucrado junto al un General llamado John McGinnis. Jarvis le mintió a Dooley nuevamente y aseguró no tener conocimiento sobre la participación de Stark en dicha batalla. Afirmando que atrapar a Stark no era su prioridad, Dooley le explicó a Jarvis que solo quería saber la verdad y le dio una tarjeta con su número para que lo llamara si cambiaba de parecer.[6]

La gran lista de Howard Stark

"Rusia ha estado entrenando jovencitas como operativos encubiertos. Y ambos sabemos que la mayor debilidad de Howard son..."
"Las mujeres. Y las trufas de frambuesa."
"Necesito una lista de todas las mujeres con las que Howard... se divirtió el año pasado."
"No hay suficiente tinta en Nueva York para realizar esa petición."
Margaret Carter y Edwin Jarvis[fnt.]

Jarvis y Margaret Carter se reunen en L&L Automat.

Después de regresar de una misión en Rusia, Margaret Carter desarrolló la teoría de que una mujer había sido la responsable de seducir a Howard Stark para robarle las armas de su bóveda. Jarvis se reunió con Carter en L&L Automat, lugar en que ella explicó el plan que tenía y le pidió a Jarvis una lista de todas las chicas con las que Stark había salido durante el año pasado. Al oír esta petición, Jarvis quedó perplejo y afirmó que en la ciudad de Nueva York no había suficiente tinta para realizar la lista solicitada; Carter sugirió reducir el rango a seis meses y Jarvis prometió conseguir la lista para iniciar la búsqueda.

Jarvis y Margaret Carter visitan la joyería de Albert.

Más tarde, Jarvis y Carter visitaron a Albert, un joyero aliado de Stark que fabricaba los brazaletes especiales que éste último le regalaba a cada una de las chicas con las que pasaba una noche. Cuando Albert les entregó una lista de todas las mujeres a las que le había construido un brazalete, Carter tachó algunos nombres, descartanto la posibilidad de que algunas mujeres famosas como Ginger Rogers fueran asesinas rusas; Jarvis aseguró que no debería fiarse de ninguna de ellas, dado que cuando el se despidió de Rogers, ésta tenía las pupilas de los ojos tan oscuras que para él fue sutilmente aterrador.

Jarvis es agredido por una amante de Howard Stark.

Sintiéndose incómodo al ser el intermediario entre Stark y las amantes, Jarvis reconoció que ésta misión sería difícil para él, pero Carter no le permitió abandonarla porque sin él se tardaría más tiempo. Cada una de las mujeres a las que visitaron, golpeaban o pateaban a Jarvis juzgándolo por trabajar con alguien tan vil como Howard Stark, y mientras estos encuentros sucedía, Carter les miraba las muñecas a cada una para fijarse si alguna tenía las cicatrices en las muñecas que estaba buscando, sabiendo que la responsable había pasado su entrenamiento en la Habitación Roja esposada a una cama.

Jarvis se entera de que Ida Emke es la responsable del robo.

La última mujer que investigaron fue Ida Emke, a quien no pudieron en encontrar, por lo que Carter decidió ingresar al apartamento vacío mientras Jarvis vigilaba que nadie los viera. Mientras Carter no estaba, Jarvis fue fastidiado por un niño que lo estuvo viendo de mala forma durante un incómodo periodo; Jarvis le dio una moneda a cambio de que se fuera y cuando Carter salió del apartamento, le pidió contactar al arrendatario para saber más acerca de la misteriosa mujer. Jarvis y Carter acordaron reunirse en el L&L Automat para discutir cuál sería su siguiente paso, y después se separaron.[7]

Emboscada en el L&L Automat

"Necesito que encuentre una forma de bloquear la puerta para que nadie entre."
"Me encantaría."
Margaret Carter y Edwin Jarvis[fnt.]

Jarvis pregunta qué está sucediendo.

Jarvis se reunió con Margaret Carter en el L&L Automat para informarle que Ida Emke había pagado todos sus recibos a tiempo y que no había rastro acerca de su nueva dirección. Ambos estaban comprando sándwiches cuando Carter notó que el lugar estaba vaciándose, y le indicó a Jarvis que estaban siendo acorralados por agentes encubiertos de la Reserva Científica Estratégica. Sabiendo que estaban atrapados, Jarvis corrió a bloquear la puerta para que los demás agentes no entraran y Carter pudiera encargarse de los que ya estaban dentro.

Jarvis bloquea la puerta del restaurante.

Mientras Carter luchaba contra dos agentes, Jarvis noqueó al agente Reese golpándole la cabeza con un frasco de bombillas, acto seguido, sostuvo la puerta giratoria del restarurante alertando que no podría retenerla por mucho. Teniendo la zona asegurada, Jarvis le ordenó a Carter dirigirse a la puerta trasera.

Jarvis le advierte a Margaret Carter sobre el peligro.

Los dos intentaron escapar a través de un callejón trasero, pero Jack Thompson estaba esperándolos y les apuntó con su arma. Thompson fue derribado por Carter, quien le dijo a Jarvis que su próxima junta sería en la Casa Dublín. Al ver que Carter iría al Hotel Griffith, Jarvis le advirtió lo peligroso que sería regresar al lugar más obvio, pero ella no tuvo elección, debido a que la sangre de Steven Rogers estaba guardada allí. Jarvis aceptó su decisión y escapó también.[7]

Entregándose a la SSR

"Señor, ojalá pudiera ayudarle, pero estamos muy ocupadas. Y solo se permite la entrada al personal autorizado."
"¿Podría marcar su número y decirle que Edwin Jarvis está aquí? Con la confesión firmada de Howard Stark."
Rose Roberts y Edwin Jarvis[fnt.]

Jarvis llega con la "confesión firmada" de Howard Stark.

Cuando Jarvis se enteró de que Margaret Carter había sido arrestada por la Reserva Científica Estratégica, entró en estado de pánico. Mientras seguía en el mismo estado, Jarvis ideó un plan para entrar a la Oficina de la Compañía Bell de Nueva York, el cual fue falsificar una confesión firmada por Howard Stark. Al llegar al edificio, Jarvis saludó a Rose Roberts y ella intentó negarle al acceso, pero al decir que tenía la supuesta confesión en su poder para entregarla a Roger Dooley, Roberts le permitió a Jarvis entrar al elevador.

Dooley revisó la confesión y Jack Thompson trajo a Carter esposada a la oficina, donde Jarvis estaba para demostrarle que ella estaba bien; a pesar de que Jarvis intentó llegar a un acuerdo con Dooley para que él y Carter salieran libres a cambio de la confesión, el jefe modificó el trato y afirmó que solo serían libres si Stark se entregaba en persona a la SSR, por lo que Jarvis se vio obligado a aceptar su decisión. Antes marcharse, Dooley le aclaró a Jarvis lo mucho que le desagradaba y después despidió a Carter de la SSR, jurando que cuando Stark fuera capturado, ella no volvería nunca más al edificio. Jarvis conversó con Carter sobre sus motivos para venir a salvarla y ella se enfureció con él al enterarse de que la confesión de Stark era un fraude.

Jarvis y Margaret Carter descubren a Ivchenko.

Estando encerrados, Jarvis le propuso a Carter atraer a algún agente y quitarle su arma para escapar, pero ella rechazó su idea. Repentinamente, notaron que Ivchenko se estaba comunicando con alguien del edificio de la otra calle en clave Morse; ambos tradujeron el mensaje y descubrieron que Ivchenko iba a traicionarlos. Carter y Jarvis intentaron convencer desesperadamente a Dooley, Thompson y Daniel Sousa de este hecho, pero ninguno de los tres les creyó. En última instancia, Carter les confesó que el Botón Blitzkrieg contenía la última muestra de sangre de Steven Rogers. Dicho acto de buena fé logró hacer que Dooley les diera el beneficio de la duda.

Jarvis y Margaret Carter son encerrados por Roger Dooley.

Dooley envió un grupo de agentes al edificio de enfrente para ver con quien se estaba comunicando Ivchenko, pero fue hipnotizado y obligado encerrar a Jarvis y Carter en la sala de interrogatorios. Cuando Jarvis y Carter lograron salir, descubrieron que Dooley estaba durmiendo en su oficina con el Chaleco Térmico Stark activado y que Ivchenko había escapado. Pese a que Alex Doobin dio ideas para que Dooley se quitara el chaleco, Jarvis determinó que ninguna fucionaría. Finalmente, Dooley decidió sacrificarse y saltó por la ventana del edificio para que el chaleco explotara sin hacer colapsar la estructura.

Jarvis y Margaret Carter ven a Roger Dooley sacrificarse.

Después de la explosión, Jarvis intentó consolar a Carter, ya que ella se sentía culpable por la muerte de Dooley. De repente, Carter recordó que Ivchenko había robado uno de los inventos, así que Jarvis la acompañó al laboratorio para ver si el Botón Blitzkrieg seguía allí. Sousa ordenó revisar cada caja y Doobin informó que el Artículo 17 había desaparecido; cuando a Jarvis le preguntaron qué era el Artículo 17, él respondió que no sabía,[8]

Secuestro de Howard Stark

"Creo que ya sé hacia dónde va el Dr. Fennhoff. Si su intención es culpar del ataque al Sr. Stark, ¿no sería lo más efectivo usar uno de sus propios aviones?"
"No puede. Los confiscamos todos."
"No todos. Tiene otra bóveda... mucho más grande que la primera."
―Edwin Jarvis y Jack Thompson[fnt.]

Jarvis y Howard Stark se entregan a la SSR.

Después de que la Reserva Científica Estratégica investigara el caso en el que 47 personas se masacraron entre sí estando bajo el efecto del Artículo 17, Jarvis regresó a la Oficina de la Compañía Bell de Nueva York junto a Howard Stark. Apenas entraron en la oficina, los agentes arrestaron a Stark y les apuntaron con armas, por lo que Jarvis levantó sus brazos en señal de rendición. Stark fue interrogado y reveló que el Artículo 17 era un peligroso gas llamado Aceite de Medianoche, una sustancia que había diseñado en la Segunda Guerra Mundial.

Jarvis sostiene el espejo de Howard Stark.

Finalmente, Stark se ofreció como señuelo para atraer a Ivchenko, cuyo verdadero nombre era Johann Fennhoff; el grupo acordó que Stark pronunciaría un discurso en un evento público, anunciando que la SSR levantaría todas las acusaciones contra él. Sabiendo que muchas personas lo verían de cerca, Stark le pidió a Jarvis sostenerle un espejo mientras se recortaba el bigote y los vellos nasales. Cuando Stark preguntó cómo había quedado, Jarvis le contestó que su nariz parecía un nido de arañas con patas muy cortas.

Jarvis junto a Howard Stark y Jack Thompson en la conferencia.

Durante la conferencia de prensa, la plataforma tuvo que ser evacuada a causa de un francotirador que intentó asesinar a Stark. Jack Thompson le ordenó a Jarvis dirigirse a un automóvil de policía que los estaba esperando en un callejón para escapar. Después de que Stark ingresara al vehículo, Jarvis le pidió al oficial llevarlos a la oficina de la SSR, sin embargo, el conductor se fue antes de que Jarvis subiera. Confundido, Jarvis notó que en el piso habían dos policías muertos, y rápidamente descubrió que Stark había sido secuestrado.

Jarvis ve a Howard Stark ser secuestrado.

Jarvis se reunió con Sousa, Thompson y Margaret Carter cuando éstos encontraron vacío el automóvil en que Stark había sido secuestrado. Cuando Carter dijo que Fennhoff planearía esparcir el Aceite de Medianoche utilizando una aeronave, los agentes afirmaron que todos los aeropuertos públicos y privados estaban clausurados. Para horror de todos, Jarvis recordó que Stark tenía un aeropuerto secreto y dedujo que allí estaba su jefe.[9]

Incursión en el Almacén de Howard Stark

"Srta. Carter, tengo el avión de Stark en la mira. Estamos a dos kilómetros de tierra. Srta. Carter, ¿quiere que dispare? ¡Srta. Carter! ¿Me escucha? ¡Srta. Carter! ¡Por favor, respóndame!"
"No, necesito más tiempo."
"¡No hay mas tiempo!"
―Edwin Jarvis y Margaret Carter[fnt.]

La teoría de Jarvis resultó ser cierta, ya que cuando llegaron al almacén, Howard Stark, estando bajo el control mental de Johann Fennhoff, ya había despegado su avión para atacar la Ciudad de Nueva York con Aceite de Medianoche. Como Fennhoff y Dorothy Underwood estaban dentro de las instalaciones, Margaret Carter decidió ir tras ellos, mientras que a Jack Thompson y Daniel Sousa se les indicó abordar una avión en caso de que Carter no lograra razonar con Stark y se vieran obligados a derribarlo antes de que llegara a la ciudad.

Jarvis habla con Jack Thompson antes de despegar.

Cuando Sousa y Thompson dijeron que no sabían pilotar, Jarvis se ofreció a hacerlo, reconociendo que estaba dispuesto a matar a Stark si era necesario. Jarvis encendió uno de los aviones y antes de despegar comenzó a dudar de su misión; Thompson le advirtió que si no se apresuraba, todo sería en vano, pero Jarvis afirmó que su temor no se debía al hecho de volar, sino al hecho de que nunca había matado a alguien. Thompson le recordó a Jarvis que solo tendría que disparar si Carter no lograba salvar a Stark, así que decidió ser optimista y emprendió el vuelo.

Jarvis informa que tiene a Howard Stark en la mira.

Estando a dos kilómetros de distancia de Nueva York, Jarvis le informó a Carter por radio que tenía el avión de Stark en la mira, preguntando si debía atacar. Sin saber porqué Carter estaba guardando silencio, Jarvis comenzó a alterarse debido que Stark seguía hipnotizado y ya estaban muy cerca de la ciudad. Eventualmente, Stark recuperó la razón y Carter le informó la buena noticia a Jarvis, quien con gran alivio guió a Stark de regreso al almacén.

Jarvis recibe la gratitud de Howard Stark.

Después de aterrizar, Jarvis le reveló a Stark que el plan de emergencia era abatir su avión en el agua antes de que llegara a la ciudad, creyendo que él hubiera propuesto eso, sin emabrgo, Stark rechazó la idea y le ordenó a Jarvis que nunca debía considerar asesinarlo. Jarvis recibió un abrazo por Stark, quien lo felicitó por su valor al realizar algo que requería de gran coraje. Acto seguido, Jarvis y Stark presenciaron el arresto de Fennhoff y se enteraron del escape de Underwood, quien según Carter no tardaría en regresar. Todos abandonaron el almacén para regresar a la ciudad.[9]

Regalo de despedida

"¿Howard me da esto?"
"Tiene la impresión de que la muestra de sangre del Capitán América se perdió cuando estaba bajo el control del Dr. Fennhoff."
"Entonces usted me lo da."
"Le debo mucho a Howard Stark, pero él no es dueño de mi integridad. Estoy seguro que solo hay una persona en el mundo que sabría qué hacer con eso. Usted, Srta. Carter."
Margaret Carter y Edwin Jarvis[fnt.]

Jarvis le informa a Angela Martinelli sobre las comodidades del apartamento.

Al día siguiete, Howard Stark le dio pidió a Jarvis poner a disposición de Margaret Carter y Angela Martinelli uno de sus apartamentos para que vivieran de manera gratuita mientras lo necesitaran, en forma de agradecimiento por su apoyo. Al llegar al lugar, Jarvis enumeró las comodidades que la residencia tenía y Martinelli le preguntó dónde había un teléfono para llamar a su madre, y los dejó a solas para conocer su habitación.

Estando a solas, Carter le preguntó a Jarvis qué haría sin ella, y él afirmó que sus deberes como mayordomo aún no terminaban. Por otro lado, Jarvis le prometió a Carter que siempre estaría dispuesto a ayudarla si ella necesitaba de sus servicios, afirmando que sería un honor volver a trabajar juntos.

Jarvis le entrega a Margaret Carter la última muestra de sangre de Steven Rogers.

Carter consultó en dónde estaba Stark, ya que no lo había visto desde el incidente en el almacén. Jarvis la puso al tanto de que su jefe estaba negociando con el gobierno la devolución de sus armas requisadas, debido a que consideraba peligroso que estas cayeran en las manos equivocadas. Jarvis hizo énfasis en el principal objeto que Stark tenía en su bóveda, y sacó de su bolsillo el vial que tenía la última muestra de sangre de Steven Rogers.

Carter se impresionó al enterarse de que Stark le había enviado algo tan preciado, pero Jarvis reveló que su jefe pensaba que la muestra de sangre se había perdido durante los últimos incidentes; acto seguido, Jarvis reconoció ante Carter que entregarle el vial sin autorización era una decisión propia, recordando que aunque le debía mucho a Stark, su integridad era algo que nadie alteraría. Antes de despedirse de Carter, Jarvis le aseguró que en todo el mundo, la única persona que sabría qué hacer con la sangre de Rogers era ella.[9]

Aburriéndose

"Desde nuestra última aventura, mi vida ha consistido en encerar pisos, limpiar piscinas y transportar animales exóticos. Estoy profunda y completamente aburrido."
―Edwin Jarvis[fnt.]

Después del arresto de Johann Fennhoff, las aventuras de Jarvis con Margaret Carter terminaron, por lo que él regresó a su rutina habitual como mayordomo, la cual consistía en realizar los quehaceres de la Mansión de Howard Stark, limpiar la piscina del lugar y transportar a los animales exóticos que Stark compraba para su zológico personal.[10] Anhelando tener una vida más interesante, Jarvis decidió entrenar artes marciales junto a su esposa, Ana, quien como su compañera de entrenamiento, le ayudaba a superarse cada vez más.[11]

Los Ángeles

"En ocasiones, la reserva animal del Sr. Stark requiere una mano firme."
"¿No el flamenco?"
"El koala. Su apariencia adorable esconde un temperamento vil."
―Edwin Jarvis y Margaret Carter[fnt.]

A causa de un contrato de defensa que obtuvo Howard Stark en Los Ángeles, Jarvis y su esposa se mudaron con él para vivir en la hacienda que tenía en la ciudad. La gran cantidad de animales exóticos que había en Los Ángeles, fascinó a Stark, quien le encomendó a Jarvis recoger a los ejemplares que él compraba para trasladarlos a su zológico privado.[10] Durante este tiempo, Jarvis se encargó de cuidar a un koala que tenía mal temperamento, razón por la que comenzó a utilizar dardos tranquilizantes a fin de no ser atacado.[12] Con todas las hazañas que Jarvis le relató a Ana sobre sus misiones con Margaret Carter; ésta le hizo a la agente un liguero que también funcionaba como funda para un arma pequeña.[10]

Reuniéndose con Margaret Carter

"Srta. Carter"
"Mi querido Sr. Jarvis. Gracias por venir por mí, espero no sea una molestia."
"Claro que no. Estoy muy feliz de verla. ¿Nos vamos?"
―Edwin Jarvis y Margaret Carter[fnt.]

Jarvis ve a Margaret Carter llegar a Los Ángeles.

Al enterarse de que Margaret Carter vendría a Los Ángeles, Jarvis se entusiasmó en ir a recogerla y se reunió con ella en el aeropuerto. Cuando Carter bajó del avión, Jarvis la expresó la felicidad que sentía por volver a verla; cuando se disponían a irse, Jarvis le informó a Carter que lamentablemente no sería la única invitada en la Hacienda de Howard Stark, explicando la razón de que un flamenco estuviera en la parte trasera del automóvil. Jarvis le presentó a Bernard Stark, el nuevo integrante de la familia Stark.

Jarvis hablando sobre cómo ha sido su vida en Los Ángeles.

Durante el camino, Jarvis le informó a Carter que Stark ahora se dedicaba a producir películas y también se quejó sobre las costumbres de las personas de Los Ángeles, del insoportable calor que hacía, del follaje presente en la ciudad y por último, de las irresponsabilidad con la que las personas conducían, advirtiéndole a su amiga que debía cuidarse mucho sobretodo con los conductores.

En busca de convencer a Carter de que lo necesitaba, Jarvis le pidió que lo dejara acompañarla a cualquier lugar que ella deseara, asegurando que solo sería durante el tiempo que Stark estuviera ausente. Al llegar a su destino, Jarvis la dejó en la Agencia de Talentos Auerbach, la cual era la fachada oficial de la Reserva Científica Estratégica en Los Ángeles.

Jarvis besando apasionadamente a su esposa.

Más tarde el mismo día, Jarvis recogió a Carter para llevarla a la hacienda donde se quedaría y le presentó a su esposa, Ana Jarvis, quien le tenía a Carter un regalo. Mientras conducía hacia el estacionamiento, Jarvis se detuvo para presenciar odiosamente a Bernard, el flamenco al cual no pudo encerrar exitosamente. Ya en casa, Jarvis trató de evitar incomodar a su amiga siendo cariñoso con Ana, pero ella lo saludó con un beso muy apasionado, dejando a Jarvis avergonzado.

Jarvis conversando con Whitney Frost.

Como parte de una operación en la que Carter debía interrogar a Calvin Chadwick, Jarvis la acompañó a una carrera de caballos, sabiendo que Chadwick asistiría al evento junto a su esposa, la actriz Whitney Frost, más conocida como Whitney Frost. En el hipódromo, Jarvis conversó con Cully y se hizo pasar por el jefe de producción de Stark Pictures, mientras Carter hablaba con Chadwick sobre la misteriosa muerte de Jane Scott. A medida que Jarvis le hablaba a Cully acerca de lo interesado que estaba en trabajar con ella, su mentira comenzó a hacerse evidente, no obstante, antes de que Cully le hiciera más preguntas que no sabía responder, Carter le avisó que debían retirarse porque el caballo al que le habían apostado, perdió la carrera.

Poco después, Jarvis llevó a Carter al edificio forense del condado de Los Ángeles, pero al entrar, descubrió que estaban retirando restos humanos, así que decidió esperar afuera. Mientras Jarvis esperaba limpiando algunas manchas en su auto, vio a Andrew Henry secuestrar a Jason Wilkes, sin embargo, no reaccionó a tiempo y el detective lo derribó.

Jarvis acepta defender el área.

Carter y Daniel Sousa encontraron a Jarvis inconsciente y lo llevaron con él para perseguir a Henry. Jarvis viajó en el asiento trasero y cuando despertó, se preocupó de que su nariz se hubiera visto afectada estéticamente por el golpe. Al encontrar un rastro de Henry, Jarvis se encargó de vigilar el lugar mientras Carter y Sousa seguían al sospechoso a pie, pero antes de dejarlo, ellos le dieron un arma y una linterna para protegerse o llamar la atención de la policía cuando llegaran. En la noche, Jarvis recogió a Carter en la oficina para llevarla de vuelta a la hacienda.[10]

Mañana de entrenamiento

"Sr. Jarvis, yo no haría eso si..."
"¡No sea tímida! No la lastimaré demasiado."
"En serio, no creo que deba hacer eso."
―Edwin Jarvis y Margaret Carter[fnt.]

Jarvis desafía a Margaret Carter.

Al día siguiente, Jarvis estaba entrenando en el jardín cuando Margaret Carter llegó y lo vió levantando unas pesas. Él explicó que había iniciado un régimen de ejercicios físicos, afirmando haber aprendido artes mortales, tales como boxeo, esgrima y judo. Cuando Carter tomó un espadín y retó a Jarvis, éste se lo quitó justificando que la esgrima era un deporte de caballeros y particularmente, su propio pasatiempo favorito. Tras que Jarvis dijera que se había vuelto un peligroso judoca, Carter se burló de él preguntándole cuántos mayordomos podrían decir algo parecido, así que éste se puso en guardia y la desafió a derribarlo.

Jarvis usa su "tortuga furiosa" para inmovilizar a Margaret Carter.

Inicialmente, Carter se negó a pelear, pero como Jarvis comenzó a golpearle los hombros con la intención de provocarla, ella lo tumbó en el suelo con una técnica de lucha que había aprendido de su hermano. Estando en el suelo, Jarvis fingió rendirse y le extendió su mano a Carter como si quisiera ayuda para levantarse, no obstante, él le jaló el brazo y la sorprendió dándola vuelta y dejándola en el piso, ésta vez, inmovilizada.

Jarvis y Ana le cuentan a Margaret Carter de su entrenamiento.

Carter se sorprendió de su derrota y en ese momento, Ana Jarvis los encontró y reconoció rápidamente que ésta había caído en la maniobra que Jarvis llamaba "Tortuga furiosa patentada". Jarvis reveló que Ana había sido su fiel compañera de lucha porque era la única que conocía sus fortalezas y debilidades. Tras que Ana les ofreciera ir a tomar té juntos, Carter agradeció el gesto, pero le pidió a Jarvis cambiarse de ropa para llevarla a la Agencia de Talentos Auerbach.[11]

El auto de diversión de Howard Stark

"Pensé que lo adecuado sería el auto de diversión del Sr. Stark. Debo mostrarle un par de cosas."
―Edwin Jarvis a Margaret Carter[fnt.]

Jarvis explica las funciones del auto.

En la tarde, Jarvis le facilitó a Margaret Carter uno de los automóviles de Howard Stark debido a que ella lo necesitaría para salir. Tras revelarle a Carter que el auto que le iba a prestar era de diversión, procedió a explicarle qué hacían los botones especiales del vehículo; un compartimento para guardar champán, vidrios polarizados, un vestidor y un localizador que Stark activaba cuando abandonaba el auto para pasar la noche con alguien.

Carter quedó impresionada al pensar en las depravadas ideas que a Stark se le habían ocurrido para crear un automóvil como éste, acto seguido, presionó un botón creyendo que así encendería la radio, pero reclinó el asiento y descubrió un espejo en el techo del automóvil. Después de esto, Jarvis la dejó marcharse a su cita.

Jarvis intenta atrapar a Bernard Stark.

Esa misma noche, Jarvis estaba en el patio intentando atrapar a Bernard Stark cuando su esposa le avisó que el sistema de rastreo del auto de Stark había sido activado. Sabiendo que Carter había activado la señal de emergencia por una razón importante, Jarvis llamó por teléfono a Daniel Sousa y le informó que ella estaba en problemas.

Jarvis se reúne con Margaret Carter tras la explosión.

Al llegar al Observatorio Griffith, Jarvis y Sousa encontraron el auto abandonado y varios casquillos de bala, por lo que regresaron a la Agencia de Talentos Auerbach. Allí, Jarvis y Rose Roberts vieron a Sousa descargar su ira al enterarse de que Carter estaba en peligro sin haber dejado rastro alguno. Finalmente, él acompañó a Sousa a la sede de Energía Isodyne, lugar en el que encontraron a Carter gravemente afectada debido a que Jason Wilkes había muerto en una misteriosa explosión. Jarvis la llevó a casa para que descansara y asimilara lo ocurrido.[11]

Visitando Películas Stark

"Esta Materia cero podría ser el descubirmiento del siglo."
"Tan importante que Isodyne inventó la historia de que el Dr. Wilkes era comunista."
"Esa es una trampa muy fácil."
Howard Stark y Edwin Jarvis[fnt.]

Jarvis y Margaret Carter en Películas Stark.

Jarvis llevó a Margaret Carter a visitar a Howard Stark, quien estaba en el set de filmación de su nueva película, la adaptación cinematográfica de Kid Colt. Jarvis y Carter recorrieron el lugar hasta que Stark le ordenó a sus empleados ir a almorzar debido a que estos dos se cruzaron en la toma y acabaron arruinando la escena. Stark se les acercó y fue puesto al tanto de la situación.

Jarvis habla sobre el Club Arena.

Mientras Carter le mostraba a Stark un video de la Materia cero, Jarvis preparó unas bebidas y explicó que habían teorizado que Energía Isodyne estaba intentando culpar a Jason Wilkes, y que habían inventado que él era un espía ruso. Stark revisó el prendedor que Carter había conseguido en su misión anterior, y les informó que el símbolo de éste pertenecía al Club Arena; un centro de entretención que solo aceptaba hombres blancos y ricos, quienes no dejarían entrar a Jarvis por ser demasiado "moreno".

Después de esta explicación, Jarvis le informó a Carter que el Club Arena llevaba varios años intentando reclutar a Stark, pero éste los rechazaba repetidamente a causa de que no permitían la entrada a mujeres. Cuando Carter reveló que Dorothy Underwood también estaba involucrada, Stark preguntó quién era ella, sólo para que Jarvis le recordara incómodamente que se trataba de la misma mujer que lo había secuestrado hacía un tiempo.

Jarvis reparte bebidas en la fiesta.

A la mañana siguiente, Jarvis asisitió a una fiesta que Stark hizo en la piscina de su hacienda y se paseó por el lugar repartiendo bebidas hasta que Carter llegó y le preguntó qué estaba pasando. Éste le informó que las modelos presentes eran "asistentes de producción" que Stark había contratado, aunque ninguna de ellas era de gran utilidad. Finalmente, Carter explicó el plan que tenía para infiltrarse en el Club Arena e instalar micrófonos espía. Aunque Stark lo encontró aburrido, Carter logró convencerlo.[13]

Invadiendo el Club Arena

"Por aquí está el bar, señoritas. Pasen. No sean tímidas."
―Edwin Jarvis[fnt.]

Jarvis le enseña a Leopold cómo preparar un martini.

Jarvis acompañó a Howard Stark y Margaret Carter al Club Arena, como parte de su plan de infiltración. Él abrió las puertas del lugar bajo las órdenes de Stark y le dijo a las chicas que podían acomodarse sin sentirse tímidas. Jarvis se quedó con Stark mientras él y las demás chicas causaban un alboroto con el propósito de darle a Carter el tiempo suficiente para escabullirse e instalar sus micrófonos espías. Mientras todos en el club estaban impresionados y entreteniéndose con las mujeres, Jarvis se acercó al barman para enseñarle a hacer martinis de forma rápida.

Jarvis salva a Margaret Carter se ser descubierta.

Finalmente, Jarvis fue a buscar a Carter y la encontró siendo descubierta por un guardia; fingiendo que Carter estaba buscando el baño, Jarvis le indicó a qué pasillo debían dirigirse, y ella se fue con él. Sabiendo que su presencia comenzaba a ser sospechosa, Jarvis le informó a Stark que debían irse y todos abandonaron el club.[13]

Siendo una voz incorpórea

"No tengo ganas de pasar la eternidad como una voz incorpórea."
―Edwin Jarvis a Margaret Carter[fnt.]

Jarvis ve a Jason Wilkes aparecer.

Más adelante, Margaret Carter regresó a la Hacienda de Howard Stark estando asustada por haberse infectado con Materia Cero. Jarvis observó cómo Stark realizaba pruebas en Carter hasta que decidió llevarlos al laboratorio y explicar cómo planeaba solucionar el problema. Al rocear a Carter con un compuesto químico, Jason Wilkes apareció al lado, revelando que no había muerto, sino que había desaparecido del espectro visible, por lo que Jarvis preguntó si su cuerpo ahora se manifestaba mediante un espectro ultravioleta.

Jarvis declara estar conforme con su puesto de mayordomo.

Como el efecto era temporal, la mezcla se desvaneció y Wilkes desapareció, así que Jarvis anotó en su libreta una lista de cosas que Stark necesitaría para recrear la sustancia. Al finalizar la lista, Stark le dijo a Jarvis que si quería renunciar para ser el asistente de Carter, él estaría de acuerdo, sin embargo, Jarvis declaró estar feliz en su puesto y partió a la farmacia.

Jarvis y Margaret Carter ven a su atacante escapar.

En la noche, Jarvis se dirigió al jardín y encontró a Carter haciendo ejercicio para aliviar el estrés; él le preguntó si necesitaba un compañero de entrenamiento, pero cambió de parecer al ver que Carter lo golpearía sin duda y se marchó. Momentos después, Jarvis escuchó ruidos y regresó a verla, solo para descubrir que un hombre enmascarado trataba de matarla; rápidamente, Jarvis se unió a la lucha y golpeó al atacante con una mancuerna, pero fue derribado. Desde el suelo, Jarvis tomó al agresor y le aplicó su "Tortuga furiosa patentada", haciéndole caerse también. Luego, Carter le disparó al asesino, quien huyó con una herida en la mano mientras Jarvis y Carter veían horrorizados.

Jarvis instalando un sistema de seguridad.

A la mañana siguiente, Jarvis instaló un sistema de seguridad en la casa, el cual se activaba al abrir las puertas sin autorización previa. Carter lo encontró trabajando y reconoció que el ataque de la noche anterior no la haría dejar impune a Whitney Frost. Jarvis le mostró cómo funcionaba la nueva alarma que tenía su propia voz en tono amenazante, aunque comentó que no le agradaba la idea de ser una voz incorpórea.[13]

Capturando a Rufus Hunt

"¿Qué opina de cometer un delito, Sr. Jarvis?"
"En este caso, estoy a favor."
Margaret Carter y Edwin Jarvis[fnt.]

Jarvis y Margaret Carter espiando a Calvin Chadwick.

En un intento averiguar más sobre Agnes Cully, Jarvis y Margaret Carter siguieron a su esposo, el candidato al senado Calvin Chadwick. Mientras Carter esperaba en el auto, Jarvis entró a la oficina y regresó con una piocha de campaña para ella, quien la arrojó fuera del auto sin mirarla. Mientras observaban a Chadwick salir de la oficina y caminar a su auto, Jarvis comentó con gran impresión que el conductor de Chadwick tenía una venda en la mano, el mismo lugar en el que le habían disparado al atacante en la hacienda durante la noche anterior, descubriendo así que el agresor era el chofer de Chadwick.

Jarvis se prepara para capturar a Rufus Hunt.

Jarvis esperó mientras Carter solicitaba información del misterioso conductor; ella regresó y le dijo que el hombre se llamaba Rufus Hunt, un ex soldado dado de baja, que ahora trabajaba como jefe de seguridad en el Club Arena. Carter trató de buscar la forma de capturar a Hunt sin que éste los atacara, dado que en el encuentro anterior los había vencido a ambos. Jarvis sugirió usar el rifle de dardos tranquilizantes que usaba para domar a los animales de Howard Stark, y Carter estuvo de acuerdo con el plan.

Jarvis a punto de desmayarse por el dardo.

Fingiendo se un oficial de policía, Jarvis golpeó a la puerta de Hunt y le ordenó salir. Al mismo tiempo, Carter entró al patio trasero de la casa y esperó a que Hunt tratara de escapar por ahí. Después de que Carter lograra dejar a Hunt inconsciente, Jarvis la ayudó a encerrarlo en el baúl del automóvil, pero éste despertó momentáneamente y le colocó a Jarvis el dardo, haciéndolo desmayarse. Él fue llevado a la hacienda, donde Carter lo recostó hasta que despertara.

Jarvis escucha le discusión de Agnes Cully y Rufus Hunt.

Más tarde, Jarvis ayudó a Jason Wilkes escribiendo en un pizarrón lo que él le indicaba, a causa de que no podía hacerlo mientras era intangible. Carter y Sousa volvieron luego de haber soltado a Hunt con un micrófono espía oculto. En la noche, Jarvis y los demás escucharon por radio que Hunt llegó a la casa de Chadwick y tuvo una fuerte discusión con Cully por su captura, solo para oírlo gritar de dolor hasta que la transmisión se perdió.[12]

En busca del cuerpo de Jane Scott

"Sr. Jarvis, ¿Howard tiene una carrosa?"
"No. Pero tiene la vagoneta."
"Servirá."
"¿Para qué?"
"Vamos a robar el cuerpo de Jane Scott."
Margaret Carter y Edwin Jarvis[fnt.]

Jarvis aprende de la ubicación de la Materia cero.

Jarvis se despertó en la noche y se reunió con Margaret Carter y Jason Wilkes, quienes estaban discutiendo sobre la ubicación del cuerpo de Jane Scott; Wilkes afirmó "sentir" dónde estaba el cadáver de Scott, señalando un frigorífico en un mapa del condado. Carter preguntó si tenían una carrosa disponible, pero lo más parecido que Jarvis tenía era una vagoneta, la cual Carter aceptó utilizar para traer el cadáver.

Jarvis y Margaret Carter ven a Agnes Cully absorber la Materia cero.

Al llegar al frigorífico, Jarvis ayudó a Carter a ingresar al edificio por un ducto de ventilación y aceptó acompañarla a regañadientes. Mientras recorrían el respiradero, Jarvis se quejó del frío que hacía y del riesgo de ser picado por arañas; Carter le aseguró que estaban a salvo y que no había nidos de arañas en ninguna parte. Al asomarse por una rendija del techo, ellos encontraron el cadáver de Scott, pero al mismo tiempo Agnes Cully y Calvin Chadwick entraron a la bodega. Escondidos, Jarvis y Carter vieron a Chadwick abrir la cápsula donde estaba el cuerpo y Cully absorbió la Materia cero que había en él. Estando horrorizados por las habilidades de Cully, Jarvis y Carter la escucharon decir que necesitaba una bomba atómica.

Jarvis planificando la infiltración en el Almacén de Roxxon.

De regreso en la hacienda, Wilkes les explicó que Cully necesitaba la bomba para recrear una gireta de Materia Cero, y le pidió a Jarvis y Carter impedir que esto sucediera. Wilkes les dijo que las únicas bomabs que habían eran propiedad de la Roxxon Corporation, pero no tenían cómo saber en qué sede estaban. En ese momento, Jarvis reveló que debido a la rivalidad entre Stark y Hugh Jones, su jefe tenía conocimiento sobre todos los almacenes de Roxxon, y que había uno en particular que podría ser el indicado. Jarvis le informó a Carter que sólo podrían entrar si tenían una llave especial que anulara los peligrosos sistemas de seguridad. Más tarde, Carter regresó a la hacienda con la llave que le robó al mismo Jones.

Jarvis y su equipo listos para partir.

Jarvis buscó una fotografía del depósito y detalló cuántos guardias habían en cada sector, después dijo que tendrían que dirigirse al elevador de servicio, utilizar la llave de Jones y bajar a los niveles inferiore donde debía estar la bomba. Aunuqe Carter pidió más detalles, Jarvis contestó que nunca habían logrado averiguar tanto. Necesitando de un equipo, Jarvis, Carter y Sousa visitaron la Agencia de Talentos Auerbach, donde reclutaron a Rose Roberts y Aloysius Samberly.[14]

Infiltración en el Almacén de Roxxon

"Gran trabajo."
"Para que lo sepan... eso no se pareció a hacer un suflé."
Daniel Sousa y Edwin Jarvis[fnt.]

Jarvis queda encerrado con la Bomba atómica.

Al llegar al Almacén de Roxxon donde estaba la bomba, Jarvis y Daniel Sousa se quejaron con Margaret Carter, creyendo que Rose Roberts y Aloysius Samberly no lograrían deshacerse de los guardias de la entrada, sin embargo, estos tuvieron éxito y Jarvis cambió su opinión sobre ellos. Tras salir del elevador de servicio, Jarvis y compañía recorrieron un nivel lleno de bodegas en busca de la bomba, hasta que él mismo las encontró y se lo informó al equipo. Como no estaban solos en el lugar, Roberts abandonó el grupo para ir por los matones de Agnes Cully, dejando a Jarvis, Carter, Sousa y Samberly a cargo de la bomba. En un intento de cerrar el pasillo para no ser interrumpidos, Samberly accidentalmente cerró la puerta de la bodega donde estaba Jarvis con la bomba, dejándolo encerrado y haciéndole entrar en pánico.

Jarvis desactiva la bomba bajo las instrucciones de Daniel Sousa.

Carter también se tuvo que marchar para luchar con los matones, por lo que Sousa se vio obligado a guiar a Jarvis en la desmantelación de la bomba, para horror de éste. A pesar de sentir náuseas por los nervios, Jarvis intentó calmarse y Sousa le indicó cómo sacar la bomba de la caja, quitar los tornillos de seguridad, ponerse los guantes y utilizar las tenazas, comparando la maniobra que haría con sacar un suflé del horno, para tranquilizar a Jarvis. Con mucho cuidado, Jarvis retiró la barra de uranio de la bomba y la puso en un maletín, sin embargo, Sousa le pidió no celebrar, ya que había una segunda bomba que desactivar. Finalmente, Jarvis retiró la segunda barra y se tranquilizó sabiendo que lo peor había pasado. Cuando Samberly logró abrir la puerta, Jarvis salió estando asustado y le aclaró a Sousa que lo que había hecho no se parecía en nada a sacar un suflé del horno.

Jarvis le ordena a Margaret Carter descansar hasta mejorarse.

Sousa le pidió a Jarvis, Roberts y Samberly marcharse en diez minutos si él y Carter no llegaban a reunirse con ellos en el vehículo. Poco después, Sousa y Carter llegaron, pero ella había sufrido una herida en el abdomen. Mientras Carter sangraba, Jarvis y Sousa la llevaron a la casa de Violet, debido a que ir a un lugar público sería arriesgado. En casa, Violet dio instrucciones y le pidió a Jarvis hervir agua para curar a Carter. Más tarde, Jarvis recogió a Carter y se alegró de verla despierta, así que la llevó a la Hacienda de Howard Stark, donde le preparó una cama para que descansara y antes de irse a dormir, Jarvis le dijo que sus aventuras sólo serían divertidas si ella volvía estando sana.[14]

Alianza con Dorothy Underwood

"No llevará ningún arma."
"No habla en serio."
"Si le doy una, seguro Dottie se la quitará."
"Me ofende mucho esa afirmación. Y no veo cómo se sienta segura enviarme con... ella desarmado."
Margaret Carter y Edwin Jarvis[fnt.]

Jarvis revisa la herida de Margaret Carter.

Al día siguiente, Jarvis se dirigió a la habitación de Margaret Carter para curarle la herida que se había hecho la noche anterior y evitar que se le infectara. Mientras Ana observaba el procedimiento, Jarvis y Carter le explicaron cuan doloroso era para ésta última caminar, dormir, respirar y comer. Sabiendo que al día siguiente tendrían una nueva tarea, Jarvis avisó que iría con Jason Wilkes a realizar preparativos y se despidió de su esposa. Después, Jarvis visitó el laboratorio y le preguntó a Ana dónde estaban sus mancuernillas de marfil, a lo que ella le contestó que en el armario de su habitación; estando emocionado por dirigir una operación en terreno, Jarvis le comentó a Ana cuán estimulante sería la experiencia, pero ella salió de la sala estando aparentemente afectada por el riesgo que correría su esposo.

Jarvis recibe instrucciones antes de la fiesta.

Ya teniendo puesto su traje de fiesta, Jarvis regresó con Carter y se reencontró con Dorothy Underwood, la mujer con la que tendría que ir a la fiesta en el Gran Hotel MacArthur haciéndose pasar por su pareja. Jarvis se acercó a Carter y le preguntó qué clase de arma llevaría, dado que no confiaba en Underwood, sin embargo, recibió la noticia de que iría desarmado, ya que Carter sospechaba que Underwood podría quitarle el arma y escapar. A pesar de sentirse ofendido, Jarvis entendió a lo que Carter se refería, ya que ésta misma le hizo notar que Underwood le robó el reloj sin que se diera cuenta.

Jarvis explica que Dorothy Underwood podría matarlo.

Tras recuperar su reloj, Jarvis le pidió a Carter un bastón-daga o algo para defenderse, pero ella le prohibió ir armado. Carter encendió el secador de pelo para que Underwood no los escuchara, pero en lugar de aceptar su decisión, Jarvis comenzó a simular escenas en las que podría morir a manos de Underwood. Antes de partir al hotel, Jarvis recibió un par de gafas con comunicador integrado.[15]

Infiltración en el Gran Hotel MacArthur

"Srta. Underwood, usted es una molestia. Pero por los próximos diez minutos, va a seguir las instrucciones y se va a conducir como una profesional. ¿Entendido?"
"Sí, Sr. Jeeves."
―Edwin Jarvis y Dorothy Underwood[fnt.]

Jarvis bailando con Dorothy Underwood.

Al llegar al Gran Hotel MacArthur, Jarvis y Dorothy Underwood comenzaron a bailar para pasar desapercibidos, notando que a su alrededor estaba Agnes Cully, Calvin Chadwick, Vernon Masters, y también Jack Thompson. Jarvis y Underwood se apartaron un momento y le informaron sobre la presencia de Thompson a Margaret Carter y Daniel Sousa, quienes estaban comandando la operación desde afuera. Jarvis sugirió abortar la misión a causa del peligro que corrían, pero Carter no se lo permitió, ordenándole completar la misión antes de que Thompson los viera.

Aún temeroso, Jarvis decidió seguir, pero al girarse descubrió que Underwood había desaparecido. Eventualmente, Jarvis encontró a Underwood acercándose sigilosamente a Thompson para matarlo, pero corrió tras ella y se la llevó sin que el agente los viera. Al ver que Underwood no estaba tomando en serio las instrucciones, Jarvis la reprendió y le pidió seguir las indicaciones como si fuera una profesional, algo que Underwood aceptó. Habiendo dividido las tareas, Jarvis acordó distraer a Thompson mientras que Underwood se encargaría de obtener una muestra de la sangre de Cully.

Jarvis distrayendo a Jack Thompson.

Jarvis se acercó a la barra y saludó a Thompson amistosamente, quien demostró no sentirse para nada cómodo por su reencuentro. Tras que Jarvis se pusiera nervioso, Thompson lo confrontó preguntando dónde estaba Carter, pero él declaró no haber venido con ella. A pesar de que Thompson intentó evadirlo, Jarvis lo detuvo haciéndole preguntas y aconsejándole no fiarse de los políticos con que se estaba relacionando. En forma de insulto, Thompson le dio una recomendación para lavar camisas, pero Jarvis no captó la indirecta y lo dejó ir.

Jarvis intenta buscar a Dorothy Underwood en el hotel.

Jarvis le informó a Carter que Thompson tenía grandes sospechas sobre la operación, y Sousa le notificó que habían perdido el contacto con Underwood, así que Jarvis comenzó a subir varias escaleras en busca de su acompañante perdida. A medida que subía las escaleras, Jarvis escuchó la conversación entre Carter y Sousa, enterándose así de que la novia de éste último, había roto con él por culpa de la misma Carter, declaración que dejó a Jarvis perplejo.

Jarvis tras ser expulsado del hotel.

Al ser sorprendido deambulando por los corredores sin permiso, Jarvis fue expulsado del recinto y se reunió con Carter y Sousa, solo para notar que había un guardia tirado en el suelo. Jarvis afirmó que a pesar de haber perdido el rastro de Underwood, ella logró recuperar la muestra con la sangre de Cully; en ese momento, los tres notaron que la fiesta había terminado y decidieron marcharse, preocupados por no saber qué había pasado con Uderwood.[15]

Localizando a Dorothy Underwood

"Srta. Carter, ¿no siente que la repentina e inexplicable aparición de la señal es... muy conveniente?"
"No es inexplicable, Sr. Jarvis. Vamos directo a una trampa."
―Edwin Jarvis y Margaret Carter[fnt.]

Jarvis intenta reparar el localizador.

Más adelante, Jarvis enfocó sus esfuerzos en reparar el localizador que tenía Dorothy Underwood cuando se le perdió el rastro, y lo logró, justo antes de que Margaret Carter llegara al laboratorio de Howard Stark. Jarvis encendió el dispositivo de búsqueda y al notar notar que el collar de Underwood estaba fuera del radar, Carter pensó en ubicarse en un lugar alto para tener mayor cobertura. Tras que Jarvis sugiriera usar un dirigible que Stark tenía guardado, Jason Wilkes interrumpió la conversación y discutió con Carter la razón de intentar salvar a una asesina rusa en lugar de trabajar completamente en su condición molecular.

Jarvis y Ana felices por el regreso de Jason Wilkes.

Más tarde, Jarvis encendió la cámara de contención que su esposa, Ana, y Wilkes habían construido, la cual funcionó correctamente y el científico logró regresar a su estado normal, besando a Carter justo después de comprobar que ahora era tangible. Después de que Ana saliera para prepararle un plato de comida húngara a Wilkes, éste último le preguntó a Jarvis qué tal sabía dicho plato, sin embargo, Jarvis solamente hizo una seña y se limitó a contestar.

Jarvis deduce que Margaret Carter va directo a una trampa.

Repentinamente, el rastreador comenzó a sonar y se enteraron de que Underwood se encontraba cerca de un pueblo llamado Newhall, en el Valle Santa Clarita. Antes de partir, Jarvis se acercó a Carter para sugerirle que la repentina aparición de Undwerwood había sido muy sospechosa, a lo que Carter le contestó que obviamente se trataba de una trampa a que irían.

Jarvis le muestra a Margaret Carter cómo funciona el Jitterbug.

Al salir de la hacienda, Jarvis se armó con el Jitterbug y le explicó a Carter cómo funcionaba, haciendo una prueba en el mismo lugar y destruyendo algunas cosas cercanas. Debido al ruido causado, Ana salió de la casa para entregarle a Jarvis un abrigo oscuro, sabiendo que se infiltrarían en un lugar peligroso.

Jarvis le promete a Ana que todo estará bien.

Cuando recibió un sorpesivo abrazo por parte de Ana, Jarvis notó que estaba preocupada, así que comenzó a decirle que Carter era capaz de defenderse sola. A pesar de esta respuesta, Ana señaló que no estaba preocupada por Carter, sino por Jarvis. Aunque Jarvis le propuso poder quedarse, Ana le dijo que debía ir y se despidieron. Él le prometió que todo estaría bien, pero ella se negó a confiar en esa promesa.[16]

Creando una distracción

"El código del artefacto era 34-24-34, las medidas de Carol Lombard. Soy un tonto, accidentalmente puse las medidas de Barbara Stanwyck, 33-23-33, que es una función totalmente distinta."
"¿Qué hace Barbara Stanwyck?"
"Naturalmente, ese es el código de... detonación retardada."
―Edwin Jarvis, Margaret Carter y Dorothy Underwood[fnt.]

Jarvis escucha los problemas de Margaret Carter.

Durante el camino, Jarvis se detuvo y le habló a Margaret Carter sobre sus pretendientes: Daniel Sousa y Jason Wilkes. Él comentó las mejores características de ambos y reveló por accidente que ya estaba al tanto de su cercanía con Sousa, lo que molestó a Carter. Al principio, Carter pensó que Jarvis estaba juzgándola, pero en lugar de eso, él le aconsejó no mirarse en menos ni subestimar su belleza, ya que la consideraba una gran mujer. Carter se desahogó y Jarvis la escuchó en silencio como un amigo.

Jarvis trata de activar el Jitterbug.

Jarvis entró al Rancho Chadwick armado con el Jitterbug para crear una distracción mientras Carter noqueaba al guardia. Si bien la estrategia funcionó, el guardia dejó caer su arma al desplomarse y ésta se disparó, alertando a todos los guardias que habían en el lugar. A medida que los guardias se acercaban a ellos exigiéndoles rendirse, Jarvis le pidió a Carter ubicarse atrás de él mientras activaba el Jitterbug, no obstante, éste no funcionó y Jarvis con Carter se vieron obligados a rendirse. Tras ser arrestados, los dos fueron atados y encerrados en el sótano del rancho, donde se encontraron con Underwood.

Jarvis descubre que digitó la combinación incorrecta.

Sintiéndose enojado por el desperfecto que sufrió el Jitterbug, Jarvis comenzó a repetir varias veces la combinación de activación hasta descubrir que había introducido una clave incorrecta; él activó la detonación retardada en lugar de la onda de choque. Justo cuando terminó de liberarse, el sótano se estremeció y los tres subieron, encontrándose con que todos los guardias yacían inconscientes. Cuando Underwood les dijo que Vernon Masters la había encerrado e interrogado, Carter dedujo que todo era una trampa y que tanto Ana como Wilkes estaban en peligro.

Jarvis encuentra a Ana sangrando en el piso.

Jarvis golpeó con el Jitterbug a un guardia que estaba despertándose, le quitó su arma y amenazó a Underwood para que siguiera sus órdenes sin cuestionarlo. Tras un largo camino en el que temió por la seguridad de su esposa, Jarvis llegó a la hacienda y vio a Ana tirada en el piso con una herida de bala en el abdomen, por lo que comenzó a gritar en busca de ayuda. Mientras Ana era intervenida quirúrgicamente en el hospital, Jarvis se quedó en la sala de espera, donde fue visitado y consolado por Carter.[16]

Cuidando de Ana

"Te prometo usar la corbata violeta que me tejiste. Te prometo cocinar tarta de manzana una vez a la semana. Prometo no morder el tenedor con fuerza cuando coma. Prometo comprar un perro boyero de berna. Prometo que me gustará tu chaqueta marrón. Prometo creer en el horóscopo diario. Prometo que voy a protegerte hasta el día que muera. Si por favor, por favor, despiertas."
"No hagas promesas que no puedas cumplir."
―Edwin Jarvis y Ana Jarvis[fnt.]

Jarvis llora por el estado de Ana.

En la mañana, Jarvis recordó la noche en que le contó a Ana que comenzaría a trabajar con Margaret Carter y dedujo que la tragedia en curso era su culpa por haber decidido tomar un trabajo que no le correspondía. En un intento de encender la radio, Jarvis acabó rompiéndola al sentirse culpable por no haber protegido a su esposa. Carter llegó al hospital y, luego de anirmalo, le avisó que iría a buscarle más ropa y útiles personales para que se viera bien cuando Ana despertara.

Como Ana no despertaba, Jarvis empezó a hacerle una serie de promesas y comenzó a llorar al sentir que terminaría falleciendo. Para sorpresa de Jarvis, Ana ya había despertado y estaba escuchándolo por diversión. Él la besó de alegría y fue a buscar al médico. Mientras el Doctor Chung revisaba a Ana, Jarvis llamó a Carter y le dio la buena noticia.

Jarvis se entera de que Ana y él nunca podrán tener hijos.

Antes de que pudiera volver a la habitación, Chung lo detuvo en la entrada para comunicarle que Ana nunca podría tener hijos biológicos a causa del daño que sufrió. Chung le ofreció a Jarvis la ayuda de las enfermeras para darle a Ana dicha noticia, pero él se negó amablemente. Acto seguido, Jarvis entró a la habitación diciendo que todo estaba bien.[3]

Cazando a Agnes Cully

"Whitney Frost le disparó a mi esposa. Iré con usted."
"No, irá de regreso al hospital."
"Quiero que pague por lo que nos hizo."
―Edwin Jarvis y Margaret Carter[fnt.]

Jarvis discute con Margaret Carter su participación en la misión.

En la noche, Jarvis regresó a la hacienda en busca de una frazada para Ana, y al enterarse que Margaret Carter y Daniel Sousa irían por Agnes Cully, decidió sumarse a la operación. Mientras discutían si podría ir, el telex de Howard Stark imprimió unos documentos que le fueron entregados a Aloysius Samberly, quien los identificó como un manual de instrucciones para construir un Cañón Gamma. Con Samberly ocupado en el cañón, Jarvis se ofreció a ocupar su lugar como conductor.

Jarvis observa a Agnes Cully desde el camión.

Al llegar al punto de encuentro, Jarvis estacionó el camión para que sus aliados conversaran con Cully y Joseph Manfredi. Al oir disparos, Jarvis comenzó a huir de los mafiosos lo más rápido que el camión le permitió. Pese a que acababan de rescatar a Jason Wilkes, éste acabó traicionando a Carter y huyó al conseguir la ubicación de las barras de uranio para Cully. Jarvis detuvo el camión y observó a Wilkes subirse al auto de sus nuevos aliados.

Jarvis intenta asesinar a Agnes Cully en el Desierto de Mojave.

El equipo visitó la Agencia de Talentos Auerbach, donde Jarvis le entregó a Rose Roberts algunas cosas que Ana necesitaría y su testamento en caso de que no volviera de la misión. En el Desierto de Mojave, Jarvis notó que todos estaban preocupados de cerrar la grieta de Materia cero, por lo que fue a buscar a Cully él mismo para matarla. Aunque Carter trató de impedir que cometiera un homicidio, Jarvis se acercó a Cully y le disparó varias veces. Para sopresa de ambos, Cully sobrevivió gracias a la Materia cero y Jarvis junto con Carter fueron noqueados por los secuaces de Manfredi. [3]

Afrontando la verdad

"Ahora, ¿qué más no me has dicho? No te hace bien protegerme de la verdad, Edwin. Eres un mal mentiroso."
"Me conoces muy bien, querida."
Ana Jarvis y Edwin Jarvis[fnt.]

Jarvis discute con Margaret Carter sobre la situación de Ana.

Durante el camino, Jarvis y Margaret Carter lograron escaparse del camión en que iban encerrados sin que el conductor se diera cuenta. Viéndose en medio del desierto, Jarvis comenzó a quejarse con Carter por haberlos dejado varados en medio de la nada. Tras una breve discusión que acabó en insultos sarcásticos, Jarvis le confesó que Ana había quedado estéril tras el ataque. Ante esta revelación, los dos se reconciliaron y vieron que el camión de sus captores venía de regreso. Como parte del plan, Carter simuló desmayarse y Jarvis pidió ayuda, lo que le permitió noquear a sus enemigos y robarse el camión para regresar a Los Ángeles.

Jarvis decide hablar con Ana sobre la verdad.

Como Carter debía lidiar con los problemas de su trabajo, Jarvis dedicó el resto de su día al cuidado de Ana. Jarvis le propuso viajar juntos en un crucero o ir de vacaciones a alguna parte cuando todo pasara. La tristeza de Jarvis fue descubierta por Ana, quien le pidió decirle la verdad de lo que sucedía y dejar de evadir el tema. Aceptando ser un mal mentiroso, Jarvis se sentó junto a ella y le contó que nunca podrían tener hijos biológicos por causa del daño sufrido en el ataque anterior.[17]

Regresando al equipo

"Sr. Manfredi, ¿qué cree que podamos hacer por usted?"
"Salvarla."
"¿'Salvarla'? Pero nos mataría si pudiera."
Margaret Carter, Joseph Manfredi y Edwin Jarvis[fnt.]

Jarvis y Howard Stark llegan a tiempo para salvar a sus aliados.

Eventualmente, Howard Stark regresó a la ciudad y Jarvis debía recoger al equipo en el Edificio de Manejo de Desechos, quienes estaban rescatando a Jason Wilkes. Al ver que Agnes Cully estaba persiguiendo a Margaret Carter y sus colegas, Jarvis y Stark se apresuraron en llegar, sólo para arrollar a Cully en un intento de detenerla. Con Cully neutralizada, Jarvis y Stark saludaron a sus amigos y regresaron a la Agencia de Talentos Auerbach. Allí, Jarvis se reencontró con Wilkes y se alegró al saber que la Materia cero ya no estaba en su cuerpo.

Jarvis siendo amenazado por Joseph Manfredi.

Al día siguiente, Jarvis preparó el desayuno, pero mientras se encargaba de buscar condimentos, Joseph Manfredi llegó a la hacienda y le pidió llevarlo con Stark. A punta de pistola, Jarvis llegó con Manfredi al patio y lo presentó; tras que Stark le pidiera a Jarvis dejar la mostaza en la mesa, éste comenzó a bromear con Manfredi, revelando que eran buenos amigos y todo era una broma para Jarvis. Amistosamente, Manfredi les pidió ayuda para salvar a Cully de los efectos de la Materia cero.

Jarvis conversa con Margaret Carter sobre la evolución de Ana.

En la Agencia de Talentos Auerbach, Jarvis y Carter esperaron a que Stark, Wilkes y Aloysius Samberly encontraran la forma de hacer que Cully se separara de la Materia cero. Alistándose para la siguiente tarea, Jarvis le informó a Carter que Ana estaba muy bien y que pronto podría volver a casa a pesar de la difícil situación que habían pasado anteriormente.[18]

Derrota de Agnes Cully

"¿Qué diablos estás haciendo?"
"¡El Cañón Gamma no dispara! Pero puede detonarse dentro de la grieta, ¿correcto?"
"¿Y cómo se supone que hagamos eso?"
"¡Puede involucrar destruir su auto volador, si no le importa!"
Howard Stark y Edwin Jarvis[fnt.]

Jarvis y Howard Stark presencian la apertura de la grieta de Materia cero.

Jarvis y sus aliados se dirigieron a Películas Stark para tenderle una trampa a Agnes Cully, en un intento de atraerla mediante un portal creado a base de Materia cero. Tras que el equipo se pusiera de acuerdo y se separara, Jarvis se mantuvo con Howard Stark, quien abrió una nueva grieta y posteriormente pasó el rato jugando golf, actividad en la que Jarvis le ayudó sosteniendo sus bastones. Cuando Stark le preguntó a Jarvis porqué no lograba lanzar la pelota dentro de la grita, Jarvis le sugirió cambiar de bastón, dado que estaban frente a uno de los grandes misterios del universo.

Jarvis decide usar el Automóvil volador para cerrar la grieta.

Después de que Cully fuera despojada de la Materia cero y arrestada por Jack Thompson, Jarvis y sus amigos tuvieron un nuevo problema, cerrar la grieta. Dado que la única alternativa para cerrar la grieta era detonar en su interior el Cañón Gamma, el equipo se preguntó cómo podrían crear una explosión, no obstante, Thompson les recordó que Aloysius Samberly le había quitado al cañón los explosivos. En ese momento, Jarvis tuvo una idea y abandonó el lugar rápidamente.

Jarvis llega con el Automóvil volador para cerrar la grieta.

Mientras Margaret Carter y el resto luchaban por impedir que la grieta absorbiera a Daniel Sousa, Jarvis llegó y dijo que la solución para cerrar la grieta podría causar la destrucción del Automóvil volador. Al notar que funcionaría, Samberly sacó el núcleo del Cañón Gamma y Jarvis lo colocó dentro del automóvil, acto seguido, creó una mecha hacia el estanque de gasolina y envió el auto volando hacia la grieta. El plan de Jarvis funcionó cuando el automóvil explotó con el núcleo en su interior, cerrando la grieta exitosamente.[18]

Aconsejando a Margaret Carter

"Toda mi vida está en Nueva York. Mi amiga, mi trabajo, ya tengo el boleto de avión."
"Claro. Una muy buena razón para irse, pero quizá sólo necesita una importante razón para quedarse."
Margaret Carter y Edwin Jarvis[fnt.]

Jarvis feliz por el regreso de Ana.

Al día siguiente, Jarvis recogió a Ana del hospital y la llevó a casa, donde se encontraron con Margaret Carter lista para regresar a la Ciudad de Nueva York. Jarvis le dijo a Carter que después de acomodar a su esposa, la llevaría a donde ella quisiera, sin embargo, Carter rechazó su ayuda diciendo que había pedido un taxi. Aunque Jarvis se entristeció al ver que Carter ya no lo necesitaba, regresó de un salto al enterarse de que podría llevarla por última vez a algún lugar.

Jarvis comenta que Margaret Carter tiene razones para quedarse en Los Ángeles.

Al llegar a la Agencia de Talentos Auerbach, Jarvis bajó las maletas de Carter y le pidió ponerse abrigo, dado que el clima en Nueva York no era igual de caluroso que en Los Ángeles. Antes de despedirse, Jarvis le preguntó a Carter si estaba segura de querer regresar a su ciudad, y aunque ella mencionó que toda su vida estaba en Nueva York, él insinuó que había alguien en particular por quien debería considerar quedarse.[18]

Sirviendo a la familia Stark

"Amo Tony. No deje que sus conflictos le afecten."
"Déjame solo, Jarvis."
"Padres e hijos. Una relación... particularmente difícil de manejar. Para ambos. Pero el tiempo cura todas las heridas."
―Edwin Jarvis y Anthony Stark[fnt.]

Jarvis recoge a Howard Stark en 1970.

Durante la década de 1960, Jarvis preparó el almuerzo para una reunión entre Howard Stark y Anton Vanko, quienes discutieron sobre el Proyecto Unidad y el desarrollo del Reactor Arc.[19] En 1970, Jarvis recogió a Stark en el Campamento Lehigh, la sede de S.H.I.E.L.D. donde él trabajaba. Tras reunirse con su jefe, Jarvis le recibió algunos regalos que él le llevaba a Maria, quien estaba embarazada.[20]

Jarvis es testigo de la mala relación entre Howard y Anthony Stark.

Años después, Jarvis se hizo cercano al hijo de Howard, Anthony, siendo quien más se alegraba al verlo regresar a casa de su internado y consolándolo de vez en cuando a causa de la complicada relación que tenía con su padre.[19] A causa del cariño que se tenían, Anthony consideró a Jarvis como parte de su familia y le hizo un calcetín de adorno para Navidad.[21] En una ocasión, Jarvis encontró a Anthony llorando e intentó consolarlo, instándolo a no tomar en serio los arrebatos de Howard. Anthony le pidió a Jarvis dejarlo solo, y tras comentar lo difícil que podía llegar a ser la relación con su padre, Jarvis insistió en que el tiempo curaría sus heridas.

J.A.R.V.I.S. ayuda a Anthony Stark en su etapa adulta.

Después de la muerte de Howard y Maria, Jarvis siguió criando a Anthony él solo, convirtiéndose en su figura paterna hasta el día en que murió. En memoria de su amigo y mayordomo, Anthony creó a J.A.R.V.I.S., una inteligencia artificial que años más tarde dirigió su mansión, parte de su empresa y lo ayudó en sus misiones cuando se convirtió en Iron Man.[19]

Atraco al tiempo

Robo de la Gema del Espacio

"¿Lo habías visto antes?"
"Conoce muchas personas, señor."
Howard Stark y Edwin Jarvis[fnt.]

Jarvis y Howard Stark ven a Howard Potts en el Campamento Lehigh.

En un 1970 alternativo, Jarvis recogió a Howard Stark en el Campamento Lehigh para llevarlo a casa con su esposa embarazada. Cuando Jarvis llegó, Stark le entregó un ramo de flores y un envase de chucrut que le llevaba como regalo a Maria. Tras que Stark se despidiera de un hombre con el que estaba hablando, él le preguntó a Jarvis si lo conocían desde antes, pero éste aseguró que probablemente lo estaba confundiendo con alguna de las muchas personas que conocía.[20]

Relaciones

Familia

Aliados

Enemigos

Apariciones

Apariciones de Edwin Jarvis

En orden cronológico:

Detrás de escenas

  • Edwin Jarvis no fue introducido en Iron Man debido a las similitudes que tendría con el mayordomo de Bruce Wayne, Alfred Pennyworth.
  • El rol de James D'Arcy en Agent Carter se anunció por primera vez bajo el nombre de Edward Hutchins, pero más adelante se reveló que se trataba de Edwin Jarvis en realidad.

Trivia

Referencias

Enlaces externos