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"El trabajo de jefe no termina."
―Daniel Sousa[fnt.]

El Agente Daniel Jordan Sousa fue un oficial estadounidense que luchó durante la Segunda Guerra Mundial. Al perder una de sus piernas, Sousa tuvo que abandonar la guerra y comenzó a trabajar como detective en la sede de la Reserva Científica Estratégica en Nueva York, donde formó una amistad con la agente Margaret Carter y se enamoró de ella. Por ayudar a detener a Johann Fennhoff, Sousa fue ascendido y reasignado como Jefe de la oficina de la SSR en Los Ángeles, puesto que aceptó al creer que Carter nunca se fijaría en él.

En Los Ángeles, Sousa conoció a una enfermera llamada Violet y comenzaron un noviazgo juntos. Posteriormente, Carter llegó a la ciudad para ayudar a Sousa en el caso Isodyne. Cuando Agnes Cully fue derrotada, Violet rompió con Sousa, lo que le permitió a él y Carter comenzar la relación que tanto habían anhelado. Tras la fundación de S.H.I.E.L.D., Sousa se unió a la nueva agencia y continuó dirigiendo la Agencia de Talentos Auerbach en Los Ángeles. Con el tiempo, él y Carter decidieron poner fin a su relación debido a las responsabilidades que tenían.

En 1955, Sousa visitó el Área 51 para supervisar la primera prueba del Proyecto Helius. Como Sousa descubrió que HYDRA había infiltrado operativos en S.H.I.E.L.D., le informó su descubrimiento a Wilfred Malick. Después de realizar una entrega para Howard Stark en el Hotel Roosevelt, Sousa recibió dos disparos por la espalda y falleció en una alberca, convirtiéndose en el primer agente caído de S.H.I.E.L.D.

En 2019, un grupo de agentes de S.H.I.E.L.D. viajó a 1955 para evitar que los Chronicoms eliminaran a S.H.I.E.L.D. de la historia, encontrándose con una versión alternativa de Sousa el mismo día en que él visitó el Área 51. Después de que los viajeros falsificaran la muerte de Sousa y evitaran su asesinato, él decidió unirse a ellos para luchar contra los Chronicoms.

Biografía

Vida temprana

Daniel Jordan Sousa nació en 1919 en Twin Falls, Idaho.[1]

Segunda Guerra Mundial

Perdiendo una pierna

"No me aplaudían a mí. Le aplaudían a... esto. Aplaudían porque se sentían culpables, y querían sentirse bien. ¿Crees que porque uso un traje y me afeito somos diferentes? No lo somos. Somos personas que a nadie le importamos."
―Daniel Sousa a Frank[fnt.]

Daniel Sousa luchó en el frente europeo durante la Segunda Guerra Mundial y sirvió como explorador de reconocimiento para el ejército de los Estados Unidos. Durante el Asedio de Bastoña[2], Sousa se encontraba a en la línea de fuego y un ataque le destrozó la pierna izquierda. Moribundo debido al inmenso dolor que sentía, Sousa fue socorrido por Michael Stevens, un camarada que lo transportó a un refugio cercano. Stevens animó a Sousa a mantenerse despierto a pesar de su pierna, diciéndole que cuando todo terminara podrían volver a casa, no obstante, Sousa acabó desmayándose al mismo tiempo que las tropas alemanas se acercaban a ellos. Cuando Sousa despertó, notó que le habían amputado la pierna para salvarle la vida, y se informó del fallecimiento de Stevens, quien sucumbió ante el ejército enemigo.[3] Por el resto de su vida, Sousa se vio obligado a usar una prótesis de pierna y a llevar una muleta para mantener el equilibrio. Cuando regresó a Estados Unidos, Sousa visitó un restaurante y los soldados presentes le dieron la bienvenida con un aplauso, por lo que él asumió que lo consideraban un héroe. Sin emabrgo, otro soldado también llegó al lugar y nadie le aplaudió, por lo que Sousa entendió que el aplauso recibido fue simple acto de lástima debido a que los demás sentían culpa al verlo lesionado.[4]

Búsqueda de Howard Stark

Analizando evidencia

"¿Qué dijiste, Krzeminski?"
"No hablaba contigo."
"Le debes una disculpa a la dama."
―Daniel Sousa y Ray Krzeminski[fnt.]

Cuando Howard Stark desapareció antes de ir a una audiencia en el Congreso sobre el armamento y tecnología de su propiedad, que apareció en el extranjero, Sousa y los demás agentes de la Reserva Científica Estratégica fueron reunidos por el Jefe Roger Dooley para discutir el plan de acción. Durante la junta, Sousa escuchó a Ray Krzeminski burlarse de Carter por su pasada relación con Steven Rogers y por ser amiga de Stark, quien era conocido por tener aventuras con varias mujeres. Sousa le exigió a Krzeminski disculparse con Carter, sin embargo, éste no le dio importancia a Sousa y se burló de él por ser discapacitado. Como Krzeminski era más grande y fuerte, Sousa decidió quedarse callado.

Al salir de la habitación, Carter le agradeció a Sousa haberla defendido, pero le indicó que no necesitaba su ayuda para protegerse. Mientras conversaban, Jack Thompson llegó y le pidió a Carter hacerse cargo de unos archivos, ya que ella era mejor en eso. Tras que Thompson se fuera, Sousa comentó sarcásticamente que la personalidad de Thompson había muerto en Iwo Jima.

Más tarde, Sousa consiguió algunas fotos en la que Stark aparecía en una lancha con una mujer y comenzó a analizarla. Sin embargo, Carter le aconsejó revisar bien la procedencia de la foto, justificando que Stark odiaba el agua y que no sabía nadar. Después de considerar descartar la foto, ambos vieron que Thompson estaba conversando en privado con otros colegas, por lo que dedujeron que éste tenía una gran pista sobre el paradero de Stark.

Al día siguiente, Sousa encontró a Carter en la sala de almacenaje de la oficina viendo una fotografía de Steven Rogers, y aunque intentó irse en silencio, pasó a alertarla con el ruido de su muleta. Ellos conversaron sobre lo que habían perdido en la guerra, con Sousa relatando su experiencia al perder una pierna. Cuando Carter le dijo a Sousa que había tenido suerte de sobrevivir, en comparacióna a Rogers, Sousa estuvo de acuerdo con ella y se fue. En la noche Sousa estaba en la oficina con Dooley y Thompson, cuando se enteraron de que la Refinería Roxxon había desaparecido de su ubicación, así que decidieron investigar.[5]

Trabajo de detective

"Un fotógrafo de sociales estaba en el club de Spider Raymond. Dijo que tal vez tiene una fotografía de la rubia que estaba con él antes de que lo mataran."
―Daniel Sousa a Margaret Carter[fnt.]

Sousa envió la cámara que un fotógrafo de La Martinique le entregó Jack Thompson para analizar las fotografías y tratar de ver el rostro de la mujer rubia que supuestamente asesinó a Spider Raymond. Más adelante, Sousa estaba leyendo una revista de carreras de caballos cuando Margaret Carter llegó a pedirle que la cubriera porque tenía que salir. Tras que Sousa accediera a su petición, un científico de la oficina pasó a dejarle las fotografías impresas.

Sousa le habló a Carter de la nueva evidencia que tenían entre manos y aunque estuvo a punto de abrir el sobre para verlas, Ray Krzeminski llegó y le pidió ayudarlo a desmantelar los restos de la Refinería Roxxon. Sousa decidió suspender su análisis de las fotografías para ayudar a Krzeminski, guardó el sobre en su escritorio y le puso llave. Antes de ir con Krzeminski, Sousa se despidió de Carter diciéndole que no podría asistir a la carrera de caballos.

Minutos después, Sousa regresó a su escritorio para atender una llamada de Roger Dooley, quien necesitaba contactarse con Carter. Sousa le dijo a Dooley que Carter no estaba en su escritorio, pero que podría buscarla, sin embargo, él volvió a mirar y Carter ahora sí se encontraba ahí sentada. Confundido y sin saber cómo no había visto a Carter, Sousa le entregó el teléfono y ella salió del lugar para hacer un encargo.

Dooley y Jack Thompson volvieron a la oficina con Miles Van Ert en custodia, y Sousa fue testigo de la golpiza que Thompson le dió a éste en el interrogatorio. Van Ert confesó que Leet Brannis y un conductor de la fábrica Daisy Clover estaban coludidos con él, por lo que Sousa llamó a la compañía, se enteró de que el conductor del camión se llamaba Sheldon McFee y pidió su dirección para ir a buscarlo.

En la noche, Sousa, Dooley, Thompson y Krzeminski acudieron al cráter de lo que pareció ser una gran explosión. Al mismo tiempo que los demás agentes investigaban el cadáver de Brannis, Sousa exploró las cercanías y encontró en el suelo una llave del Hotel Cosmopole.[6]

Hallazgo de las armas robadas

"¡Nos van a ascender por esto!"
"¿Por qué? ¿Por contestar el teléfono? Esto nos lo entregaron... otra vez. Alguien nos lo dio como regalo de Navidad."
Ray Krzeminski y Daniel Sousa[fnt.]

Sousa y Jack Thompson fueron a la Mansión de Howard Stark para conversar con Edwin Jarvis, pues en los restos de la Refinería Roxxon se encontró la matrícula de un auto propiedad de Howard Stark. Aunque Jarvis no les permitió entrar a la mansión, Thompson le pidió acompañarlos a la oficina para someterlo a un interrogatorio.

Sousa tomó nota de lo que Jarvis decía en el interrogatorio. Margaret Carter llegó a la habitación y se puso al tanto de los hechos. Cuando Sousa comentó que no tenían evidencia para mantener a Jarvis arrestado, Dooley les explicó a él y Carter que de alguna manera tenían que forzarlo a delatar a Stark, aunque a Sousa no le pareciera justo. Sin embargo, Carter cometió un error "accidentalmente" y Jarvis se enteró de que no tenían nada para culparlo, para gran disgusto de Dooley y Thompson. Mientras Carter era reprendida, Sousa escoltó a Jarvis a la salida.

Más tarde, Sousa acompañó a Ray Krzeminski en su turno nocturno y comenzaron a charlar tras que Thompson se retirara. Cuando Krzeminski se quejó de que Carter no aceptara cubrirlo en la noche, Sousa le preguntó si por lo menos se lo pidió de manera educada. Como Sousa hizo evidentes sus sentimientos hacia Carter, Krzeminski le aconsejó olvidarla, asegurando que Sousa nunca estaría a la altura de Steven Rogers. De repente, Sousa contestó una llamada anónima que le informó que los inventos robados de Stark se encontraban en un barco llamado El Corazón Roto.

Sousa y Krzeminski llegaron rápidamente al barco en el muelle, donde encontraron los inventos robados y a Jerome Zandow inconsciente. Aunque Krzeminski se se emocionó por encontrar lo que buscaban, Sousa demostró su inquietud porque era la segunda vez que alguien que les llevaba la delantera los guiaba a la evidencia sin revelarse. Sousa se quedó con Zandow mientras Krzeminski llamaba al jefe Dooley. Todas las cosas fueron requisadas por la Reserva Científica Estratégica y los agentes abandonaron el lugar.

A la mañana siguiente, Sousa y sus colegas se enteraron de que Krzeminski fue asesinado poco después del hallazgo y lamentaron su partida en silencio. Cuando Carter llegó, Sousa y Thompson le explicaron la tragedia, con Sousa asegurando que la persona que lo llamó seguramente estaba involucrada en el asesinato de su colega. Dooley salió de su oficina y después de decir un discurso, exigió trabajar más duro para que la muerte de Krzeminski no haya sido en vano.[7]

Interrogando al testigo

"Dooley fue hasta Núremberg a entrevistar a un nazi y tú llegas aquí con un vago que encontraste en la calle."
"Piénsalo. Si no vio nada, lo diría. Él vió algo."
Jack Thompson y Daniel Sousa[fnt.]

Roger Dooley tuvo que ausentarse unos días y Jack Thompson, quien quedó a cargo de la oficina, reunió a todos los agentes presentes para avisarles que nadie saldría del lugar hasta resolver el caso de Howard Stark, y les pidió a todos hacer una fila porque repartiría misiones individuales. Sousa decidió hacer su propia investigación para dar con la persona que lo había llamado la noche anterior con la información que los llevó al Corazón Roto. Sousa conversó brevemente con Margaret Carter sobre su plan de buscar huellas en los teléfonos del muelle, justo antes de que Thompson le autorizara a salir y le recordara que debido a la muerte de Ray Krzeminski, ahora él sería el nuevo hazmerreír de la oficina.

Sousa encontró el teléfono utilizado para llamar a la Reserva Científica Estratégica y comenzó el procedimiento para resaltar las huellas. Cuando él escuchó a dos vagabundos conversando cerca, decidió acercarse, pues quizá habían visto algo que le sirviera. Aunque George, el primer vagabundo, le pidió a Sousa una moneda a cambio de hablar, reveló no saber nada después de su pago, pero dijo que su amigo Frank probablemente si, ya que llevaba un mes durmiendo en ese muelle. Sousa le entregó a Frank una moneda también, sin embargo, recibió una desafiante respuesta, ya que el vagabundo le ordenó guardar su dinero porque él no hablaba con policías. Sousa le pidió a Frank tranquilizarse, hasta que éste se puso de pie y trató de golpearlo; no obstante, Sousa esquivó el ataque, lo derribó usando su bastón y lo arrestó.

En la Oficina de la Compañía Bell de Nueva York, Sousa fue fastidiado por Thompson y sus colegas cuando lo vieron llegar con un vagabundo en custodia, aunque él no los tomó en cuenta e hizo que Frank entrara en la sala de interrogatorio. De manera sarcástica, Thompson le dijo a Sousa que Frank no se parecía en nada al fugitivo Stark y que solo iba a perder el tiempo con él.

Sousa le contó a Frank un poco de su experiencia en la Segunda Guerra Mundial, en un intento de familiarizarse con él, e incluso le contó cómo afrontó la pérdida de una de sus piernas. Tras que Sousa dijera que ambos eran personas ignoradas por la sociedad, Frank dijo que cuando él regresó de la guerra su esposa lo había engañado y que no pudo recuperar su trabajo, concluyendo que esa dura vida no cambiaría sin importar cuántos policías patéticos fueran amables con él, refiriéndose a Sousa.

En la sala colindante, Sousa conversó con Thompson, quien le dijo que dejara en paz a Frank asumiendo que en verdad no sabía nada sobre lo ocurrido en el muelle. Para sopresa de Thompson, Sousa le hizo ver que Frank estaba ocultando algo, pues de no saber lo que pasó ya se habría declarado inocente. Sousa reanudó el interrogatorio hasta que Thompson llegó y le ofreció a Frank una botella de whisky y una hamburguesa a cambio de contarle qué había visto. Aunque Sousa solicitó el retiro de Thompson, Frank aceptó el trato y reveló haber visto un hombre elegante con una mujer entrar al barco, aunque no los identificó por la oscuridad. Thompson salió como se le había pedido, justo después de susurrarle a Sousa que no todos regresaban de la guerra esperando sentirse bien emocionalmente.

Al concluir que la mujer que Frank vio podría ser la misteriosa mujer rubia que también buscaban, Sousa optó por enfocarse completamente en la evidencia fotográfica que tenían y modificó algunos detalles de la imagen.[4]

Descubriendo la verdad

"¿Quién es?"
"No es quien yo pensaba."
Sheldon McFee y Daniel Sousa[fnt.]

Sousa le dijo a Margaret Carter que la Máquina de escribir remota de Sasha Demidov generó lo que pareció ser un mensaje encriptado; Roger Dooley trajo a un criptógrafo para descifrar el mensaje, pero sus intentos fueron inútiles. Sousa y Carter llegaron a la sala, donde ella rápidamente tradujo el mensaje recordándole a todos que aprendió a hacerlo en Bletchley Park. Sousa, Dooley, Carter y Jack Thompson descubrieron que, según lo que decía el mensaje, Howard Stark le vendería tecnología a Leviatán en Bielorrusia. Cuando Sousa afirmó que Leviatán era un monstruo mencionado en la Biblia, Dooley lo corrigió y les informó que se trataba de una agencia secreta de la Unión Soviética.

Mientras Thompson y su equipo, incluida Carter, se preparaban para partir a Bielorrusia, Sousa le entregó a Thompson un mapa del lugar al que irían. Thompson le pidió a Sousa acercarle su brújula, la cual estaba en el siguiente pasillo del vestidor; no obstante, cuando Sousa fue a buscarla, se encontró a Carter en ropa interior y causó una situación embarazosa por culpa de Thompson. Sousa se quedó viendo a Carter, y a pesar de que intentó no incomodarla, notó que ella tenía dos cicatrices de disparo en la parte trasera del hombro. Él disimuló su impresión y le deseó un buen viaje a sus colegas.

En la noche, Sousa se quedó trabajando hasta tarde, e intercambió un par de palabras con el jefe Dooley antes de que saliera. Sousa revisó el expediente de Carter y corroboró que tenía dos heridas de bala en el hombro, luego miró las fotos de la misteriosa mujer rubia involucrada en la muerte de Spider Raymond y descubrió que eran la misma persona.

Sousa se negó a aceptar que Carter pudiera mentirle a todos, pues habían desarrollado una gran amistad. Tras que sus colegas regresaran de Rusia, Sousa conversó con Carter y comenzó a desconfiar de ella, creyendo que se trataba de una agente enemiga infiltrada.[8]

Persiguiendo a Margaret Carter

"¡Margaret Carter, estás bajo arresto por traición, espionaje y ayudar al enemigo público número uno, Howard Stark!"
"No es lo que crees, Daniel, hay más de lo que piensas."
"Desde donde yo estoy, es bastante evidente."
―Daniel Sousa y Margaret Carter[fnt.]

En busca de pruebas que afirmaran su teoría, Sousa visitó la donde estaba Sheldon McFee y le mostró una fotografía de Margaret Carter. McFee identificó positivamente a Carter como la mujer que lo asaltó en casa, y agregó que ella se había llevado a Leet Brannis con el camión cargado de Nitrameno. Con este descubrimiento, Sousa irrumpió en la oficina de Roger Dooley, quien hablaba con Viktor Ivchenko, y le dijo que debían hablar de inmediato.

En respuesta al descubrimiento de Sousa, Dooley envió agentes de la Reserva Científica Estratégica de Washington, D.C. con la indicación de evacuar el L&L Automat para arrestar a Carter y Edwin Jarvis, quienes estaban dentro. Carter y Jarvis lograron vencer a los agentes en el interior del restaurante, solo para encontrarse a Jack Thompson y noquearlo también. Sousa interceptó a Carter cuando intentaba escapar de la escena y le apuntó con su arma indicándole que se encontraba bajo arresto por estar coludida con el fugitivo Howard Stark. Viendo que Thompson estaba inconsciente en el suelo, Sousa mantuvo su atención en Carter, pero ambos sabían que él no le dispararía. Sousa trató de pedirle a Carter que se detuviera en un intento de hacer valer su amistad, pero ella le pidió perdón por sus actos y huyó mientras Sousa la veía con decepción. Thompson despertó y regañó a Sousa por haber permitido que Carter escapara, pero Sousa mintió diciendo que su pierna no le permitió perseguirla.

Sousa y Thompson condujeron hasta el Hotel Griffith, donde ignoraron las órdenes de Miriam Fry de no subir a los pisos superiores. Ambos entraron al apartamento de Carter y notaron que había un gujero en el que ella guardaba el Botón Blitzkrieg. Sousa sabía que Carter aún estaba en el edificio e inició una búsqueda. Él y Thompson hablaron con Angela Martinelli, una amiga de Carter, pero esta les informó que Carter acababa de abandonar el hotel para cuidar a un familiar enfermo, y se puso a llorar con una historia triste que recordó, haciendo que todos se pusieran incómodos.

Sousa y compañía siguieron explorando los corredores hasta que encontraron a Dorothy Underwood parada junto a una Carter inconsciente; Underwood dijo que Carter se había desmayado y Sousa con los demás decidieron llevársela a medio despertar. Sousa y Thompson la llevaron a la Oficina de la Compañía Bell de Nueva York, la esposaron y requisaron el Botón Blitzkrieg. Antes del interrogatorio, Dooley le pidió a Sousa no subestimar a Carter por ser mujer.[9]

Campaña de Johann Fennhoff

Encuentro con Dorothy Underwood

"Oye, yo la entregué, ¿recuerdas? Creo que dice la verdad."
"¿Usted qué opina, jefe? ¿Confía en ella?"
"No, pero sí en el instinto de Sousa. Vayan con agentes al edificio de en frente a investigar."
―Daniel Sousa, Jack Thompson y Roger Dooley[fnt.]

Sousa, Jack Thompson y Roger Dooley interrogaron a Margaret Carter mediante diferentes métodos, con Sousa utilizando la amistad que tenían a su favor. Sin embargo, Carter le recordó a Sousa que estaba perdiendo valioso tiempo en su intento de poder resolver un buen caso, burlándose de él por ser su primera vez al mando.

De repente, Edwin Jarvis llegó a la oficina con la confesión firmada de Howard Stark. Esta interrupción puso en pausa el interrogatorio, así que Sousa, Thompson y Dooley discutieron su siguente movimiento. Sousa observó el trato que Dooley hizo con Jarvis para arrestar a Stark cuando llegara a Nueva York a cambio de que los cargos en contra de Carter fueran retirados. Poco después del trato, Carter salió de la sala donde estaba para hacer una nueva confesión, en la cual afirmó que el Doctor Ivchenko estaba comunicándose en clave morse con alguien en el edificio frontal a la SSR y que el mensaje hablaba del clímax de un plan orquestado por Leviatán en noventa minutos. A fin de que sus colegas, incluido Sousa, le creyeran, Carter les confesó que el Botón Blitzkrieg era un recipiente con la última muestra de sangre de Steven Rogers.

Gracias a que Sousa sugiró darle a Carter una segunda oportunidad, Dooley lo envió a él y Thompson con un par de agentes a investigar el otro edificio mientras él se quedó vigilando a Ivchenko. Todos los agentes salieron del elevador en distintos pisos para cubrir más espacio, y Thompson le reveló a Sousa que también creía en Carter, por lo que le aconsejó tener cuidado, temiendo que otra asesina rusa los atacara en el proceso.

Sousa notó que Dorothy Underwood estaba oculta en la Oficina de Odontología de Seth Honicky, así que le ordenó detenerse cuando salió, pero ésta lo desarmó y comenzaron a pelear; con la ayuda de su muleta, Sousa inmovilizó a Underwood, pero se cayó el ser separado de ésta. Sousa recuperó su pistola y Underwood escapó hacia las escaleras, con Sousa siendo testigo de como la espía trepó hacia abajo varios niveles en un par segundos. Luego, Sousa recogió el maletín que Underwood olvidó y encontró un rifle francotirador desmontable. Él regresó a la consulta dental y encontró el cadáver de Seth Honicky en descomposición, con un papel que decía "matar a Peggy Carter", entendiendo que Ivchenko en verdad era un aliado de Underwood. Sousa escuchó disparos y miró hacia el frente solo para observar que desde el edificio de la SSR, un hombre se lanzó por la ventana y explotó en el aire, causando gran exaltación en la calle.

Sousa volvió a la devastada oficina de la SSR, donde Thompson le reveló que el hombre de la explosión fue Dooley, quien se sacrificó para que el Chaleco Térmico Stark no colapsara el edificio al detonar. Carter descubrió que Ivchenko, quien escapó durante el caos, robó el Artículo 17 del laboratorio, así que lo convirtieron un su prioridad número uno.[10]

Masacre en el Cine teatro

"Supongo que ustedes siempre encuentras cosas así."
"No. No, claro que no."
Prendergast y Daniel Sousa[fnt.]

Con Margaret Carter reincorporada en la SSR, Sousa, Jack Thompson y ella investigaron un caso en el que 47 personas fueron masacradas en un cine teatro de la ciudad, deduciendo que Leviatán podría estar involucrado. Al llegar, el Detective Prendergast les permitió entrar y les explicó lo ocurrido. Sousa entró a la sala de cine mientras sus colegas analizaban los cadáveres en la entrada. Sousa encontró una carriola para bebés en una escalera, pero afortunadamente estaba vacía. En el piso, sin embargo, Sousa vio una lata que tenía el logo de Industrias Stark, la cual al recoger le roció el rostro con una sustancia en aerosol. Tan pronto como Sousa respiró el gas, comenzó a ahogarse y toser, con Thompson acercándose para ayudarlo. Apenas tuvo a Thompson a su alcance, Sousa lo agarró del pecho y lo tiró al piso para ahorcarlo con sus propias manos, justo antes de que Carter llegara para tratar de calmar a Sousa. Involuntariamente, Sousa derribó a Carter de un golpe y un policía presente lo noqueó golpeándole la cabeza.

Sousa al otro día en la oficina de la SSR con las manos atadas, sintiéndose completamente recuperado. Él se disculpó con Carter por haberle pegado, aunque ella le indicó que nada era culpa suya, sino de la sustancia ingerida. Ella le preguntó a Sousa cómo se sentía, a lo que él respondió que mejor, pero con las mismas ganas de siempre de matar a Thompson.[11]

Secuestro de Howard Stark

"¿Dónde está Stark?"
"Se lo llevaron."
―Daniel Sousa y Edwin Jarvis[fnt.]

Jack Thompson explicó que los científicos de la oficina analizaron el gas y concluyeron que la sustancia que Sousa inhaló se trataba de un fuerte psicótico. Los agentes fueron interrumpidos por la repentina llegada Howard Stark, a quien arrestaron de inmediato. Sousa y Thompson interrogaron a Stark en la sala de conferencias, no obstante, el ex fugitivo se mantuvo haciendo sarcásticos comentarios sobre su situación, para gran disgusto de Sousa y Thompson. Stark le dijo a Sousa que quizá podía ayudarlo con su lesión, pero él y Thompson lo presionaron recordándole cuánta gente había muerto por su culpa. Stark, ahora estando serio, les explicó la naturaleza del Aceite de Medianoche, la sustancia que Sousa aspiró y que le hizo adoptar una conducta asesina, además de los malestares que provocaba, como el dolor de garganta de Sousa. Stark les reveló que el Aceite de Medianoche fue robado por el General John McGinnis poco antes de la Batalla de Finow para matar a los rusos.

Dando a entender que su intención era comprobar su inocencia, Stark propuso ser utilizado como carnada para atraer a Ivchenko, quien en realidad resultó ser el Doctor Johann Fennhoff, un psiquiatra ruso especializado en hipnosis. Thompson accedió a llevar a cabo el plan y realizó una conferencia, durante la cual un rifle francotirador automático causó un alboroto que le permitió a Fennhoff secuestrar a Stark. Edwin Jarvis, desesperado por la situación, le informó a Sousa de la desaparición de su jefe, así que comenzaron a buscar la patrulla que se lo llevó. Sousa encontró el automóvil en el que Stark fue secuestrado, pero solo con el cadáver de un oficial en su interior, por lo que dio aviso a la estación de que Stark ya no estaba en la ciudad.

Gracias a algunos testigos, Sousa descubrió que una mujer rubia se llevó a Stark en un auto negro, descripción que utilizó para alertar a las autoridades cercanas. Con la ayuda de Jarvis, Sousa, Thompson y Carter dedujeron que Stark fue llevado a su almacén secreto y que el plan de Leviatán era esparcir el Aceite de Medianoche en Times Square.[11]

Incursión en el Almacén de Howard Stark

"Excelente, enfóquese. Dispárele."
"No. ¡Despierta, ya!"
"¿Estaba diciendo algo?"
Johann Fennhoff, Jack Thompson y Daniel Sousa[fnt.]

Sousa y el equipo llegaron al almacén solo para presenciar el despegue del avión de Stark. Como el equipo sabía que probablemente tendrían que derribar a Stark antes de que llegue a Times Square, se vieron en la necesidad de un piloto. Sousa y Thompson revelaron que no sabían pilotar aviones, por lo que Jarvis se ofreció voluntariamente. Sousa y Thompson ayudaron a Jarvis a preparar su avión y despegar, pues tenían poco tiempo. Tras que Jarvis se marchara, Sousa y Thompson se prepararon para infiltrar el almacén en busca de Johann Fennhoff, quien había salido de la cabina de radio según Margaret Carter. Antes de ingresar, Sousa fue advertido por Thompson de no escuchar a Fennhoff, ya que solo así lo controlaría.

Aún después de que Carter derrotara a Dorothy Underwood, Sousa y Thompson seguían buscando a Fennhoff en lugar, sin éxito. Al oir ruidos en el hangar, Sousa se acercó a la parte principal y vio a Thompson en el piso, con Fennhoff a su lado. Él le ordenó al psiquiatra quedarse quieto, pero Fennhoff comenzó a hablarle sobre su labor ayudando a soldados heridos, señalando la posibilidad de encaminarlo a una posición de respeto entre sus colegas, quienes no lo respetaban por su lesión. Sousa, acercándose lentamenta a Fennhoff mientras cojeaba, fue incluso confrontado por su enemigo sobre los sentimientos que tenía hacia Carter, asegurando que ella nunca sentiría nada por él aparte de lástima. Simulando obediencia, Sousa se acercó a Fennhoff, e incluso le hizo caso al recibir la orden de apuntarle a Thompson para matarlo. Cuando Sousa alcanzó la distancia necesaria, se paró frente a Fennhoff y le golpeó la cara con la pistola, dejándolo en el piso sin poder hablar por un rato. Acto seguido, se quitó unos tapones de los oídos y se burló de Thompson por lo asustado que estaba al creer que lo mataría. Sousa y Thompson amordazaron a Fennhoff y lo arrestaron, al mismo tiempo que Carter logró librar a Stark del trance para hacerlo desistir de atacar la ciudad.[11]

Invitación postergada

"¿Quieres... acompañarme?"
"Quizá en otra ocasión, ¿de acuerdo? Tengo que ver a un amigo."
"Claro. Sí, claro. En otra ocasión."
―Daniel Sousa y Margaret Carter[fnt.]

Con la amenaza de Johann Fennhoff terminada, el senador Walt Cooper llegó a la SSR buscando al responsable de la hazaña del día anterior, y Jack Thompson lo recibió llevándose todo el crédito sin incluir a Sousa ni Carter. Inicialmente, Sousa trató de irrumpir en la oficina para decirle a Cooper que Carter había hecho casi todo el trabajo, pero ella no se lo permitió, afirmando que no le importaba la consideración de Thompson ni la del mismísimo Presidente Harry S. Truman. Asombrado por la determinación de Carter, Sousa la invitó a salir juntos después del trabajo, pero ella tuvo que rechazar la propuesta porque tenía un compromiso con Jarvis en la tarde, respuesta que Sousa aceptó diciendo que podrían salir en otra ocasión.[11]

Dirigiendo la SSR

Traslado a Los Ángeles

"Lo único que me trajo al oeste fue un ascenso, Jack."
"¿Seguro que no fue un corazón roto?"
―Daniel Sousa y Jack Thompson[fnt.]

A causa de sus acciones en la detención de Johann Fennhoff, Daniel Sousa y Jack Thompson fueron nombrados Jefes de la Reserva Científica Estratégica, con Sousa siendo reasignado a la nueva sede de Los Ángeles. Creyendo que Margaret Carter nunca se fijaría en él, Sousa decidió cerrar esa etapa de su vida y nunca volvió a hablarle, a pesar de que ella lo llamó en varias ocasiones. Rose Roberts y el agente Fisher también fueron trasladados a Los Ángeles para unirse al equipo de Sousa, sin embargo, él siguió sintiendo que carecía de personal con experiencia.[12] Con el tiempo, Sousa se enamoró de su fisioterapeuta, una enfermera llamada Violet, e iniciaron una relación juntos.[13]

Reencuentro con Margaret Carter

"Te llamé varias veces."
"Lo siento."
"¿Por qué no contestaste mis mensajes?"
"Porque a veces una diferencia de tres horas parece toda una vida."
Margaret Carter y Daniel Sousa[fnt.]

Sousa recibió una llamada para ir a Echo Park, donde ocurrió un extraño incidente. Al llegar, Sousa conoció al detective Andrew Henry de la brigada de homicidios, quien le informó que necesitaba la colaboración de la Reserva Científica Estratégica para investigar el congelamiento de un lago, señalando que este hecho podría estar relacionado con un asesino que él llevaba persiguiendo dos años. Sousa se sorprendió al ver que el lago estaba cubierto por una gruesa capa de hielo a pesar del gran calor que había, y Henry el mostró un cubo de hielo gigante en el que estaba el cadáver de una mujer.

Al regresar a la oficina, Sousa llamó a Jack Thompson y le pidió refuerzos, preocupado por la poca experiencia que sus agentes tenían. Sousa finalizó la llamada después de que Thompson le dijera que le enviaría a la persona perfecta para ayudarlo. Para sorpresa de Sousa, Margaret Carter resultó ser la agente enviada por Thompson, y Sousa la saludó formalmente intentando disimular su nerviosismo. Carter le dijo a Sousa que entendía porqué estaba ocupado siempre, pero le preguntó la razón de no contestarle las llamadas. Ocultando sus sentimientos hacia ella, Sousa solo dijo que se debía a la diferencia horaria de 3 horas que había entre Nueva York y Los Ángeles.

Henry interrumpió el reencuentro para decirles que trajo varias cajas con expedientes antiguos para investigar. Apenas Carter entendió a qué se enfrentaban, descartó las teorías de Henry, recordándole a Sousa que el fallecido Roger Dooley solía aconsejarles primero investigar cada pista antes de asumir que todo el crimen era un solo.[12]

Caso Isodyne

La dama del lago

"El asesino quería que pensáramos que Jane Scott murió por el asesino del lago."
"Y en realidad murió por la exposición a la sustancia que congeló el lago."
―Daniel Sousa y Margaret Carter[fnt.]

Sousa, Carter y Henry viajaron al Servicio forense de Los Ángeles, donde el Doctor Meltzer les reveló que aún no lograba descongelar el cadáver encontrado en el lago, a pesar de la gran cantidad de calor que le estaba aplicando. Después de que Henry insistiera en que el asesino del lago que él investigaba hace dos años estaba detrás de todo, Meltzer apagó la luz para mostrarles que el cadáver congelado brillaba en la oscuridad. Sousa sutrajo una pequeña pieza del cuerpo para que Aloysius Samberly la analizara en el laboratorio, sin embargo, él les reveló que se trataba de una sustancia desconocida que no era hielo. Samberly añadió que la sustancia emitía brillo debido al haber estado en contacto con un acelerador de partículas. Sousa dijo que el dispositivo más cercano se encontraba en Tennessee, no obstante, Samberly lo corrigió diciendo que Energía Isodyne tenía uno también.

En la Sede central de Energía Isodyne, la recepcionista no les permitió entrar sin un permiso especial, pero Sousa la distrajo coqueteándole mientras Carter se infiltraba en el edificio. Después de que los corrieran de la instalación, Carter le dijo a Sousa que Calvin Chadwick era el dueño de Energía Isodyne, pero la organización se negó a ayudar, por lo que Henry insistió en liderar la investigación y desechar las sospechas sobre Chadwick de Carter. Al ver que Carter y Henry no se llevaban bien, Sousa les permitió hacer a ambos su propia investigación individual.

Más tarde, Sousa, Carter y Henry regresaron al servicio forense para conversar sobre la autopsia con Meltzer, pero éste estaba congelado y su cuerpo se hizo pedazos debido al contacto con el cuerpo congelado. Wilkes y Edwin Jarvis llegaron al lugar para presenciar el hallazgo, pero éste último salió porque no soportó ver lo que tenía en frente. Sousa y Carter comentaron lo sucedido hasta que descubrieron que Henry los había manipulado para hacerlos concentrarse en el cadáver, no obstante, éste secuestró a Wilkes antes de escapar de la instalación.

Sousa condujo con Carter y Jarvis hasta rastrear el automóvil en el que Wilkes estaba, econtrando el vehículo completamente congelado. Ellos dejaron a Jarvis esperando a la policía y comenzaron a buscar a Henry y Wilkes por separado. De repente, Henry apareció atrás de Sousa y trató de matarlo, pero su pistola se trabó con el frio y no pudo. Sousa y Carter propusieron ayudarlo a sanarse, pues estaba muriendo congelado. Antes de que Henry les revelara para quién estaba trabajando, un oficial de policía le disparó, destruyéndolo sin que pudiera decir nada.

Sousa y Carter volvieron a la oficina para discutir su siguiente paso. Como habían tenido un largo día, Carter invitó a Sousa a ir por un trago, pero él tuvo que negarse porque ahora tenía una relación con Violet. Al salir del edificio, Sousa descubrió que Violet vino a recogerlo y la besó, sin notar que Carter lo estaba viendo desde la ventana.[12]

Un largo día

"Jarvis, usted viene conmigo."
"Excelente, ¿a dónde vamos?"
"Isodyne. Ya me cansé de ser amable."
―Daniel Sousa y Edwin Jarvis[fnt.]

Al día siguiente, Sousa y Rose Roberts caminaron juntos a la Agencia de Talentos Auerbach. Roberts le aconsejó decirle lo más pronto posible a Margaret Carter sobre su relación con Violet, indicando que al tardarse mucho solo retrasaría lo imposible. Cuando los dos entraron a la agencia, descubrieron que Carter y Violet ya se conocían, pues estaban conversando y riéndose. Violet estaba allí para dejarle a Sousa una colación antes de irse a trabajar; tras comentar lo bien que se llevaba con Carter, Violet propuso invitarla a la cita que ella y Sousa tendrían en la noche. Aunque Sousa le recordó a Violet que tenían una reserva solo para dos, ésta dijo que eso no sería problema y que invitaría a Carter a conocer la playa de Los Ángeles.

Más tarde, Sousa y Carter llegaron al lugar donde encontraron los cuerpos de los agentes White y Beringer, quienes fueron asesinados mientras transportaban el cuerpo de Jane Scott. Sousa recibió una orden de allanamiento para la Sede central de Energía Isodyne enviada por Jack Thompson para investigar el edificio. Apenas solicitaron entrar, la recepcionista les dijo que hubo un accidente radiactivo y que el laboratorio estaría clausurado temporalmente. En ese momento, Jason Wilkes entró, le entregó a Carter una nota y Sousa con ella se marcharon.

En la Agencia, Sousa le ofreció a Carter acompañarla a la reunión que tendría con Wilkes en el Hotel Dunbar, pero ella le recordó que debía ir sola como la nota decía. Sousa le recomendó a Carter arreglarse un poco, ya que lugar al que iría era un club nocturno. Sousa insistió en cancelar su cita para acompañar a Carter, pero ella insistió firmemente en que podía cuidarse sola. Sousa se quitó la chaqueta y la arrojó en un asiento, dejando caer de forma accidental el anilo de compromiso que le compró a Violet para pedirle matrimonio. Carter recogió el anillo y se lo devolvió a Sousa, causando un incómodo momento debido a que nunca podrían estar juntos si Sousa se casaba; ella felicitó a Sousa por lo que haría y se retiró de la oficina.

En la noche, Sousa se puso un traje elegante para su cita con Violet, quien estaba esperándolo en el escritorio de Roberts. Sousa y Violet iban de camino a la puerta cuando Roberts informó que tenía una llamada en el teléfono; Edwin Jarvis estaba en la línea, diciendo que Carter podría estar en grave peligro en el Observatorio Griffith. Temiendo por la seguridad de Carter, Sousa se vio obligado a posponer la cita y le informó a Jarvis que se reuniría con él de inmediato. En el observatorio, Sousa y Jarvis encontraron el auto de Carter con los neumáticos reventados y un montón de casquillos de bala. Sousa regresó enfurecido a la agencia y se encerró en su oficina para desquitarse golpeando algunos estantes con su muleta debido a no saber cómo estaba Carter. Sousa abrió la puerta y le ordenó a sus subordinados investigar el Observatorio Griffith y el Hotel Dunbar.

Sousa y Jarvis viajaron a la sede de Isodyne, solo para encontrar la instalación rodeada por el Departamento de Policía de Los Ángeles, ya que había ocurrido una gran explosión. Carter se acercó a Sousa en evidente estado de shock por lo sucedido y le informó que Wilkes había muerto, pero Sousa le pidió calmarse e ir a descansar.

Sousa condujo a casa por el resto de la noche y vio que Violet iba saliendo a trabajar en la mañana. Él se disculpó con ella por cancelar la cita, pero Violet aseguró que entendía la urgencia de su trabajo. Violet le regaló a Sousa una garra de oso mordida por ella mientras lo esperaba, por lo que él le permitió quedársela. Sousa le prometió que compensaría la cita cancelada y le propuso ir a ver una película. Ambos se despidieron y Sousa decidió darse un merecido descanso.[14]

Siguiendo con la investigación

"El caso está cerrado."
"Olvidaba el placer que es trabajar contigo."
Jack Thompson y Daniel Sousa[fnt.]

Sousa y el agente Vega llegaron a la casa de Jason Wilkes para averiguar porqué un grupo de hombres habían intentado matarlo la noche anterior; Margaret Carter llegó poco después para ayudarles. Después de pedirle a Vega que alejara a la prensa del lugar, Carter alertó a Sousa sobre un compartimento secreto en el piso de la casa. Sousa retiró la cubierta y encontró un sobre con dinero junto con un pasaporte ruso. Mientras Sousa y Carter discutían la vaga posibilidad de que Wilkes fuera un espía comunista, Vega llegó a decirles que encontró en la habitación una pistola del mismo tipo con la que los agentes White y Beringer fueron ejecutados. Vega declaró que Wilkes podría ser el culpable, pero Carter desechó esa teoría al considerar que ningún espía escondía la evidencia a plena vista.

Sousa y Carter compraoron un periódico en el que se acusaba a Wilkes de espionaje, pero les llamó la atención cómo ellos sabían eso si nadie había dado una declaración oficial. Ambos entraron a la oficina de Sousa y encontraron a Jack Thompson sentado en el escritorio, preguntando la razón de su atraso en la hora de entrada.

Thompson les dijo que estaba de paso en Los Ángeles y decidió visitarlos; tras declarar que el reporte sobre el ataque en la Sede central de Energía Isodyne estaba mal redactado, Thompson le indicó a Carter que había hecho algunas modificaciones, como el hecho de que Wilkes fue quien causó la explosión en su misión como espía, y cerró el caso. Sousa vio a Thompson obligar a Carter a firmar el documento, pero ésta se negó. Thompson lo firmó en su lugar, y aunque Sousa intentó impedirlo, Thompson les recordó que Carter seguía estando bajo la dirección de su oficina en Nueva York.[15]

Descubriendo a Whitney Frost

"Conoce a Agnes Cully. 'Whitney Frost' es su nombre artístico. La estrella del momento es el cerebro detrás de Energía Isodyne."
"Los ojos del país están sobre ella y nadie la ve."
―Daniel Sousa y Margaret Carter[fnt.]

Más tarde, Carter regresó a la Agencia de Talentos Auerbach diciendo que se coló en el Club Arena y descubrió periódicos en los que decía que el representante Anderson dejaría las elecciones, cosa que aún no pasaba. Cuando Sousa y Thompson solicitaron evidencia, Carter reveló que los micrófonos que instaló se destruyeron y que no logró robar ningún periódico de los que hablaba. Sousa se sentó mientras Carter y Thompson discutían, con éste último regañándola por querer inculpar al Club Arena y a Calvin Chadwick en algo de lo que no tenía pruebas. Finalmente, Carter insultó a Thompson dicíendole que era un cobarde por no querer investigar criminales adinerados, y aunque Sousa le pidió no faltarle el respeto a Thompson, acabó guardando silencio ya que todo lo que ella dijo era verdad.

Sousa siguió a Carter, quien salió molesta de la oficina, para calmarla y ofrecerle su ayuda con la condición de que lo incluyera en sus planes, ya que ésta solía actuar sin avisarle a nadie. Su conversación se interrumpió cuando Sousa notó que los objetos del escritorio de Carter comenzaron a flotar cerca de ella.

Los dos fueron a la Hacienda de Howard Stark para ver si Carter estaba infectada con Materia cero. Después de una serie de pruebas que Howard Stark le realizó a Carter, Sousa acompañó al grupo al laboratorio, donde demostró saber un poco de ciencia. Stark creó una solución para hacer que la energía que Carte irradiaba fuera visible, pero accidentalmente acabó haciendo que Jason Wilkes apareciera frente a ellos. Cuando Sousa le preguntó cómo se originó la explosión en la sede de Isodyne, Wilkes les confesó que la actriz Whitney Frost trató de atacarlo y esto ocasionó que la Materia cero se liberar causando su desaparición. Antes de separarse, Sousa le indicó a Carter que investigaría todo lo posible para saber qué hacía Frost tratando de robar la Materia cero.

Sousa acabó descubriendo que el verdadero nombre de Frost era Agnes Cully, una científica que apoyó a los Estados Unidos durante la guerra y que era experta en moduladores de radiofrecuencias. Más tarde, Thompson se le acercó antes de irse a Nueva York y le pidió perdón por tratar mal a Carter en frente de él. Thompson le preguntó si él y Carter solucionaron la extraña relación que tenían, insinuando si su decisión de mudarse a Los Ángeles fue para escapar de ella. Sousa reaccionó sin inmutarse y le contó a Thompson que se iba a comprometer con Violet. Tras rechazar amablemente la invitacion de Thompson a tomar una copa, Sousa se despidió de su colega y continuó con su trabajo.

En la mañana, Sousa supo que Carter fue atacada y propuso asignarle guardaespaldas. En lugar de eso, Carter quiso saber cómo iba su investigación. Sousa le reveló que la famosa estrella Whitney Frost era en realidad la mente maestra detrás de Energía Isodyne, la compañía que el corrupto político Calvin Chadwick dirigía. Ambos concluyeron que su faceta de actriz era la fachada perfecta para encubrir sus experimentos avanzados con Materia cero.[15]

Interrogando a Rufus Hunt

"Mira, Hunt, no eres nuestra prioridad. Háblame del trabajo que haces para Calvin Chadwick y sus amigos en el club social Arena."
"¿Es todo?"
"Necesito una lista de miembros, saber qué traman, y cómo es que Whitney Frost entra en todo esto."
―Daniel Sousa y Rufus Hunt[fnt.]

Sousa fue a la Hacienda de Howard Stark para entregarle a Margaret Carter una carpeta con archivos e información sobre Agnes Cully, pero ella no estaba. Cuando Carter llegó, Sousa le indicó la información que había recolectado y notó que ésta trataba de evitarlo para que se fuera. Sabiendo que algo andaba mal, Sousa se acercó al auto de Carter y preguntó porqué Edwin Jarvis estaba inconsciente en el asiento del copiloto; Carter le dijo que Jarvis había bebiddo demasiado, pero Sousa no le creyó y escuchó ruidos desde el maletero. A pesar de que Carter afirmó que se trataba de una feroz comadreja, acabó revelándole a Sousa que en realidad era un hombre secuestrado por ella.

Dentro de casa, Sousa regañó a Carter por sus acciones, advirtiéndole que secuestrar personas era un grave crimen y que no estaba trabajando en equipo con él al hacer este tipo de cosas. Carter le confesó que no lo incluía en sus misiones porque ya le había causado problemas en la Reserva Científica Estratégica y con Violet. No obstante, Sousa dijo que estaba dispuesto a correr esos riesgos y le preguntó qué planeaba hacer con Rufus Hunt.

En la sala de calderas de la hacienda, Sousa interrogó a Hunt en presencia de Carter, e inició hablando con autoridad para saber qué planeaba Calvin Chadwick con el Club Arena, y qué papel tenía Agnes Cully en todo eso. En lugar de responder, Hunt se burló de Sousa preguntándole dónde había perdido la pierna que le faltaba, y éste le respondió que en Bastoña; acto seguido, Hunt le dijo que mientras él y los soldados se "divertían" luchando en batallas, él fue torturado por los japoneses, y aún así no lograron extraerle nada de información. Sousa dejó a Hunt en manos de Carter, quien en lugar de torturarlo, lo amenazó con matarlo inyectándole una toxina que lo mataría en pocos minutos a menos de que él entregara información relevante para obtener el antídoto. Los dos dejaron a Hunt desesperándose por un momento y Carter tranquilizó a Sousa indicándole que la toxina no era letal, ya que solo causaba síntomas similares al envenenamiento.

Cuando regresaron con Hunt, quien creyó estar a punto de morir, éste gritó el nombre de Thomas Gloucester y Hugh Jones, nombres que tanto Sousa y Carter reconocieron como hombres influyentes. Hunt relató que estos y Chadwick eran parte de una organización llamada el Consejo de los Nueve, quienes se reunían en el Club Arena y que grababan sus reuniones en cintas almacenadas en el mismo lugar. Con esta información, Sousa se contactó con un amigo que trabajaba en una oficina fiscal y le pidió conseguir una orden para allanar el Club Arena.[2]

Intervención de Vernon Masters

"Peggy, es una orden ejecutiva directamente de Washington."
"Así que, si puede abrir sus archiveros, nos pondremos a trabajar. Estoy seguro que terminaremos rápido."
―Daniel Sousa y Vernon Masters[fnt.]

Sousa armó a sus agentes en la Agencia de Talentos Auerbach y se dispuso a dar instrucciones para allanar al Club Arena. Sin embargo, Vernon Masters llegó con el FBI y anuló los mandatos de Sousa, indicando que ahora él se haría cargo del caso Isodyne y nadie allanaría el Club Arena alegando que era excesivo. Sousa y Carter intentaron continuar con su misión, pero Masters les entregó una orden ejecutiva del Departamento de Guerra, la cual obligaba a Sousa a colaborar con Masters en lo que él le ordenara. Sousa se vio obligado a obedecer y comenzó a trabajar con los hombres de Masters, quienes comenzaron a saturarlo con solicitudes.

Más tarde, Sousa se enteró que el juez al que llamó para consguir la orden estaba bajo la influencia del consejo también, por lo que dedujo que los mismos hombres de Masters eliminarían toda la evidencia que la SSR tenía en contra del Consejo de los Nueve. Sabiendo que tenía poco tiempo, Sousa fue con Aloysius Samberly y lo convenció de entregarle la única muestra del cadáver de Jane Scott, a cambio de arreglarle una cita con Rose Roberts. Al igual que a Carter, Masters citó a Sousa a su oficina y lo amenazó con hacerlo desaparecer si no acataban sus órdenes. En la noche, Sousa vio que Carter iba saliendo y le entregó la muestra del cadáver de Scott, la única evidencia que logró salvar; los dos se marcharon rápidamente para que Masters no descubriera que tenían a Hunt secuestrado.

Sousa y Carter hicieron un plan para que Hunt les diera más información, el cual constaba en que Sousa lo liberaría y lo pondría disimuladamente un micrófono. El plan funcionó correctamente, ya que Sousa le colocó a Hunt el micrófono en la espalda, lo liberó de sus ataduras y se dejó golpear para que éste pensara que estaba escapando de verdad. Sousa se preguntó por qué recibio un golpe sin merecerlo, a lo que Carter le dijo que estaban iguales, ya que a ella la habían ahorcado en dos ocasiones. En la hacienda de Stark, Sousa y Jarvis activaron una radio para escuchar qué haría Hunt tras escapar, y lo oyeron llegar a la casa Cullly en busca de Chadwick, pero no estaba. Sabiendo que faltaba mucho para que Hunt dijera algo importante, Sousa propuso compartir un trago y Jarvis fue a buscar copas.

A medida que esperaban a que Chadwick llegara a casa, Sousa vio con celos a Carter hablando íntimamente con un intangible Jason Wilkes, e incluso tratar de tocarse las manos, pero no pudo hacer nada. De repente, Chadwick llegó a casa y Hunt le contó que Carter conocía parte de sus planes a causa de que lo secuestraron, pero antes de que pudiera reprenderlo por su traición, Hunt gritó de dolor y la transmisión se detuvo.[2]

Propuesta para Violet

"Mi plan de matrimonio no incluía buscar en el sillón porque perdí el anillo. Y no encuentro el anillo."
"Vamos a buscarlo."
"¿Y... dices sí?"
"Sí, ¡sí!."
―Daniel Sousa y Violet[fnt.]

Como la cita para pedirle matrimonio a Violet fracasó, Sousa decidió prepararle una sorpresa en casa. Al entrar en la Casa de Violet mientras ella aún trabajaba, Sousa preparó una cena romántica y decoró la mesa, pero, como Violet no llegó, Sousa se quedó dormido en el sofá esperándola. Ya en la noche, Sousa se despertó cuando Violet encendió la luz al llegar del trabajo y lo saludó pidiéndole perdón por no llegar a su cita sorpresa, ya que tuvo que cubrir el turno de otra enfermera. Violet fue a la cocina por algo de café, y Sousa notó que había extraviado el anillo de compromiso entre su ropa y el sillón, por lo que comenzó a buscarlo. Tras que Violet comenzara a buscar también, Sousa dedujo que el elemento sorpresa se perdería y le explicó su plan para pedirle que se casaran, indicando lo embarazoso que fue para él perder el anillo y arruinar todo. Sousa le contó a Violet cuán maravillosa era, cuánto disfrutó conocerla al llegar a Los Ángeles, pero eventualmente se quedó sin palabras y confesó haber olvidado el discurso que planeaba decir. Evidenciando que el objeto perdido era el anillo, Violet se emocionó aún más, le respondió a Sousa que sí quería casarse y se besaron.[13]

Ayudando a Margaret Carter

"¿Y la SSR no es una opción?"
"El consejo tiene las manos en todo. No podemos confiar en nadie al cien porciento."
"De hecho eso no es del todo cierto."
Edwin Jarvis, Daniel Sousa y Margaret Carter[fnt.]

En la mañana, los agentes de la Agencia de Talentos Auerbach recibieron a Sousa con una tarta para felicitarlo por su compromiso con Violet, e incluso Margaret Carter le deseó lo mejor afirmando que Violet era afortunada por tenerlo. Carter quiso hablar a solas y Sousa le avisó que Jack Thompson llamó preguntando por ella, sin embargo, no le dio importancia. Para sopresa de Sousa, Carter le preguntó si el armario de disfraces de la oficina tenía algo que le ayudara a pasar desapercibida, ya que quería infiltrarse en la Oficina de Roxxon donde trabajaba Hugh Jones. Sabiendo que Jones podría reconocer a Carter, Sousa le recomendó llevar un Inhibidor de memoria que Aloysius Samberly prestó a regañadientes.

Sousa fue a la Hacienda de Howard Stark, donde se le incluyó en una infiltración en el Almacén de Roxxon, ya que necesitaban inhabilitar las bombas atómicas almacenadas allí antes de que Agnes Cully las obtuviera y recreara una brecha de Materia cero. Debido a su experiencia de reconocimiento en la guerra, Sousa fue elegido para desensamblar las bombas, procedimiento que consistía en retirar las barras de uranio en el interior de estas con mucho cuidado y sin tocar los bordes del artefacto para que no explotara. Sousa practicó la desactivación simulando las barras con una pieza de jamón, pero cuando ésta se le cayó por accidente, Jason Wilkes le dijo que un error así destruiría la ciudad entera.

El siguiente paso fue formar un equipo de confianza que no estuviera bajo la influencia del Consejo de los Nueve. Cuando Carter sugirió que Rose Roberts era una agente ideal para esta tarea, Sousa se negó argumentando que ella no tenía experiencia de campo; Sousa expresó que su principal temor era que Roberts se accidentara durante la misión, pero acabó accediendo al verla en acción. Como necesitaban algunos artilugios del laboratorio para infiltrarse exitosamente, Sousa, Carter y Roberts fueron con Samberly, a quien se vieron obligados a reclutar cuando les dijo que nadie utilizaría los objetos del laboratorio sin saber manipularlos.[13]

Infiltración en el Almacén de Roxxon

"Concéntrese. Póngase los guantes, tome las pinzas... es igual que sacar un suflé del horno. Probablemente."
―Daniel Sousa a Edwin Jarvis[fnt.]

Al llegar al Almacén de Roxxon, Sousa y Jarvis se quejaron con Carter, creyendo que Roberts y Samberly no lograrían deshacerse de los guardias de la entrada, sin embargo, estos tuvieron éxito. Tras salir del elevador de servicio, Sousa y compañía recorrieron un nivel lleno de bodegas en busca de la bomba hasta que Jarvis la encontró. Sabiendo que Agnes Cully también estaba buscando las bombas en el edificio, Carter le pidió a Samberly sellar el pasillo, no obstante, éste cerró accidentalmente la cámara donde la bomba estaba, dejando a Jarvis encerrado en ella. Eventualmente, Carter se separó del equipo y Sousa se vio en la obligación de guiar a Jarvis desde la ventana de la puerta en su tarea. A pesar de lo alterado que Jarvis se encontraba, Sousa le sugiró respirar y retirar los seguros para abrir la bomba.

Sousa le ordenó preparar los guantes y las pinzas para la extracción de la barra de uranio, diciendo que ese procedimiento era similar a sacar un suflé del horno, para gran espanto de Jarvis. Después de apresurar a Samberly para que abriera la puerta, Sousa mantuvo a Jarvis enfocado en manipular las barras de uranio con cuidado, pues si las golpeaba o las presionaba podrían morir. Tras que Jarvis comenzara a relajarse cuando colocó la primera barra en un contenedor seguro, Sousa le dijo que existía una segunda bomba que desarmar. Jarvis estaba terminando de sacar la segunda barra cuando Roberts llegó, y Sousa le ordenó retirar al equipo del lugar junto con las barras de uranio. En tanto Samberly abrió la puerta, Jarvis salió con las barras en un maletín, y se dispuso a escapar tras decirle a Sousa que las maniobras realizadas no se parecían en nada a manipular un horno. Sousa avisó que si él y Carter no salían del edificio en diez minutos, debían retirarse para asegurar su bienestar. Sousa buscó a Carter por la instalación y se espantó al verla caer frente a quedando ensartada en un trozo de concreto que tenía fierros sobresalientes.

Sousa llevó a Carter herida a casa para que Violet la atendiera; en seguida, Violet le ordenó a Sousa buscar sábanas para usar como vendaje. Tras que Violet limpiara la herida, Sousa llamó a Roberts para informarle el estado de Carter, a quien se le indicó reposar antes de que Jarvis se la llevara. Estando a solas, Sousa le agradeció a Violet su ayuda, pero ella le hizo ver que sus sentimientos hacia Carter eran muy evidentes, y que esa era la verdadera razón por la que se mudó a Los Ángeles, a pesar de que Sousa trató de negarlo. Dicho esto, Violet rompió el compromiso del matrimonio y también su relación con Sousa, sabiendo que él nunca la vería como a Carter.[13]

Alianza con Dorothy Underwood

"Lo que necesitamos es un desconocido bien entrenado que se mezcle entre el glamur y sepa pelear. Y no conozco a nadie además de tí que lo logre."
"Tengo una idea horrible."
―Daniel Sousa y Margaret Carter[fnt.]

Devastado por el quiebre con Violet, Sousa no descansó en toda la noche y en la mañana visitó la Hacienda de Howard Stark porque Margaret Carter lo llamó. Apenas se reunieron en el laboratorio, Carter le preguntó a Sousa la razón de su mal aspecto, pero él respondió que sus emociones eran irrelevantes para la investigación que tenían por delante. Carter explicó que Jason Wilkes necesitaba una muestra de Materia cero para estabilizar una cámara de contención, la cual lo salvaría de desaparecer permanentemente debido a su condición con la sustancia, y que la única oportunidad que tendrían para acercarse a Agnes Cully, la única persona con Materia cero en su cuerpo, era en una recaudación de fondos de Calvin Chadwick en el Gran Hotel MacArthur. Sousa indicó que entrar en el hotel no sería fácil, a lo que Carter informó que gracias a las contribuciones de Howard Stark a la campaña de Chadwick, Edwin Jarvis tenía en su poder dos entradas para el evento.

Para extraer una muestra de Materia cero del cuerpo de Cully, Carter dijo que utilizarían una Jeringa de vacío, y que para esta misión se necesitaba gran sutileza y rapidez, por lo que ella la realizaría. Recordándole a Carter que no pasaría desapercibida y que tenía una herida abierta en el abdomen, ambos comenzaron a pensar en quién podría ayudarlos, con Sousa descartándose a sí mismo, a Rose Roberts y a Edwin Jarvis. Tras que Sousa descartara enviar a cualquier miembro de la Reserva Científica Estratégica y a cualquier civil no entrenado, Carter dijo que su única candidata era Dorothy Underwood, quien se encontraba en una prisión secreta del FBI; Sousa estuvo de acuerdo debido a que no tenían más alternativas.

Sousa y Carter armaron un plan que constaba en que ésta última se infiltraría en la prisión de Underwood haciéndose pasar por una psiquiatra y le indicaría escapar en una dirección establecida. Cuando Carter salió del lugar, Sousa y ella interceptaron a Underwood en un callejón contraria al lugar señalado, pues dedujeron que ésta intentaría escapar. Sousa le lanzó a Underwood una red plegable, la cual se electrificó y la inmovilizó. Aunque Underwood quedó inconsciente con la primera descarga dada por Sousa, Carter le dio una extra para asegurarse.[16]

Acercándose a Margaret Carter

"¡Peggy, rompió conmigo porque cree que estoy enamorado de ti!"
―Daniel Sousa a Margaret Carter[fnt.]

Mientras Jarvis y Underwood intentaban obtener la muestra de sangre de Cully al infiltrarse en el hotel, Sousa y Carter se quedaron afuera en una camioneta para supervisar y dirigir la misión. De repente, el comunicador de Underwood aparentemente se apagó y Carter intentó salir del vehículo para ayudar a buscarla, con Sousa impidiéndoselo.

Sousa la ayudó a volver a su asiento y le dió un pañuelo para a detener el sangrado. Carter dijo que necesitaría ver a Violet nuevamente para que revisara la herida, pero Sousa comentó que probablemente eso no pasaría. Aunque Sousa trató de evadir las preguntas sobre Violet, Carter lo presionó hasta hacerlo confesar que él y ella ya no iban a casarse. Como Carter insistió en que ella misma hablaría con Violet para hacerle ver que estaba cometiendo un error, Sousa le reveló que la razón de su separación eran los sentimientos de él hacia ella, dejando a Carter sin palabras.

Carter le pidió disculpas a Sousa por haber interferido en su trabajo y vida personal al venir a Los Ángeles y le tomó la mano para consolarlo, lo que dio lugar a que ambos comenzaran a acercarse lentamente. Cuando estaban a punto de besarse, el vehículo entero se estremeció y no pudieron hacerlo; al salir, ambos vieron a un hombre que Underwood arrojó desde una ventana del edificio hacia la camioneta, dañando el sistema de comunicación. Cuando Jarvis fue expulsado del hotel, Sousa y Carter recibieron la muestra de Materia cero por él, pero se enteraron de la desaparición de Underwood y tuvieron que escapar debido a que alguien podría descubrirlos.

Al otro día, Sousa estaba tratando de reparar la radio dañada para hacer contacto con Underwood, al mismo tiempo que Wilkes les pedía a él y Carter fijarse en sus diseños para fabricar su cámara lo antes posible, pero no lo tomaron en cuenta. Jarvis llegó al laborartorio e informó que Jack Thompson estaba esperándola para verla. A pesar de que Sousa le sugirió a Carter no recibirlo y aceptó que él admitiría la culpa ante Thompson, Carter decidió ir y hablar con él de igual forma.[16]

Enemistándose con Vernon Masters

"La recompensa, Daniel... Esos hombres en Washigton adoran a un héroe y aman una buena historia."
"Bueno, no soy un héroe. Y no quiero sumar nada a mi historia. Como dije, haremos lo posible."
Vernon Masters y Daniel Sousa[fnt.]

Sousa y Margaret Carter pasaron por Estudios Anvil para presenciar una conferencia dada por Agnes Cully, quien estaba de luto por la reciente muerte de su esposo Calvin Chadwick en un accidente de barco. Después, Sousa se despidió de Carter recordándole que tenían algo que discutir más tarde, refiriéndose al beso que casi se dieron, y se separaron.

En la Agencia de Talentos Auerbach, Sousa recibió a Vernon Masters, quien llegó por un asunto urgente; apenas Masters entró a la oficina, Sousa recibió una llamada de Carter y tuvo que aparentar que hablaba con su madre para que Masters no sospechara nada de él. Al cortar, Sousa le pidió a Masters sentarse, a lo que éste le informó sobre un robo de uranio en un Almacén de Roxxon, señalando que todo pasó en la guardia de Sousa. Con eso en mente, Masters le pidió recuperar el uranio perdido.

Masters menconó la gran historia de Sousa en la guerra, su sacrificio, y el gran trabajo que haría al recuperar lo que estaba pidiendo, insinuándole que sus amigos en Washington, D.C. lo compensarían bien si ayudaba a Roxxon Corporation. Desafiante, Sousa le dijo a Masters que no se ilusionara demasiado y que tener una gran historia no le interesaba, justo antes de despacharlo de la oficina prometiéndole que haría lo posible para encontrar el uranio.

En la noche, Sousa llamó a la Hacienda de Howard Stark para saber si Carter y Edwin Jarvis habían regresado de su misión en el Rancho Chadwick, a lo que Ana Jarvis le informó que no. Como la preocupación de Sousa y Ana por la ausencia Carter y Jarvis era equiparable, él le informó que iría a verla para ver qué hacer. Apenas Sousa abrió la puerta de su casa, dos hombres entraron y le dieron una golpiza, dejándolo en el piso.

Adolorido, Sousa llegó a la Agencia de Talentos Auerbach para continuar con su trabajo, pero se encontró con Masters en su oficina. Éste le preguntó sarcásticamente si había tenido una mala noche, dando a entender que él ordenó el ataque, sin embargo, Sousa le respondió que acababa de sorprender a unos ladrones, refiriéndose a Masters. Simulando compasión, Masters le ófreció a Sousa tomarse el día para recuperarse, y aunque él se negó, Masters lo obligó a marcharse diciéndole que hasta nuevo aviso él dirigiría la Reserva Científica Estratégica de Los Ángeles.[17]

Alianza con Joseph Manfredi

"Todo el mundo sabe que me dejó por un político corrupto."
"Solo queremos enviarle un mensaje."
Joseph Manfredi y Daniel Sousa[fnt.]

Siendo expulsado de su propia oficina, Sousa fue a la Hacienda de Howard Stark y vio una mancha de sangre en la entrada. Cuando Margaret Carter llegó, Sousa se enteró que Agnes Cully había secuestrado a Jason Wilkes y herido a Ana Jarvis de gravedad. Carter le preguntó por las heridas que tenía en la frente, a lo que Sousa le contó del pequeño encuentro que tuvo con los hombres de Vernon Masters y la búsqueda que este estaba haciendo para encontrar las barras de uranio robadas que Cully todavía necesitaba

Carter propuso darle a Cully las barras a cambio de liberar a Wilkes, preguntándose cómo podría llegar a ella. Sousa dijo que Joseph Manfredi era su mejor opción, revelándole a Carter que él y Cully fueron novios en la juventud hasta que ella lo dejó por Calvin Chadwick. Carter se cambió de ropa en un rincón de la habitación mientras Sousa le contaba que Manfredi asesinó a seis criminales el día en que Cully lo abandonó; como Carter comentó que Manfredi era un maníaco, Sousa agregó que en realidad se trataba de un hombre enamorado.

Los dos decidieron reunirse con Manfredi en el restaurante que él tenía; como los guardaespaldas no los dejaron pasar, Sousa y Carter comenzaron una breve pelea que llamó la atención de Manfredi, quien los invitó a comer. Sousa se sirvió un plato de pasta italiana, por lo que Nonna Manfredi le dio su aprobación, aunque no pasó lo mismo con Carter, a quien tildó como el diablo.

Cuando Sousa y Carter le pidieron a Manfredi contactarse con Cully, su antigua amante, Nona comenzó a alterarse, por lo que Manfredi le quitó a Sousa el plato y le ordenó irse. En un intento de hacer que Manfredi los ayudara, Sousa le comentó sobre la próxima liberación de prisión de Tommy Fontana y amenazó con delatarlo ante él diciéndole que Manfredi fue el responsable de su encarcelamiento. Tras que Nonna estuviera a punto de apuñalar a Sousa con un cuchillo por sobornar a su nieto, Manfredi la detuvo y accedió a darle a Cully el mensaje que ellos quisieran, a cambio de que no empeoraran la enemistad que tenía con Fontana. El trato final fue que Manfredi le diría a Cully que Carter estaba dispuesta a intercambiar el uranio por entregar a Wilkes a salvo.[18]

Rescatando a Jason Wilkes

"¡Dime! No volverá a respirar si no lo haces."
"En la SSR. La caja fuerte en el laboratorio."
Jason Wilkes y Daniel Sousa[fnt.]

Sousa y Carter consiguieron la ayuda de Aloysius Samberly para conducir el camión en el que iríana rescatar a Wilkes y para crear dos señelos de barras uranio a fin de que Cully creyera que eran genuinas. Debido a su gran apoyo, Sousa felicitó a Samberly llamándolo por su primer nombre, Aloysius, sin embargo, Samberly le preguntó si también se sabía el segundo, para gran enojo de Sousa. Los tres estaban por marcharse hasta que Edwin Jarvis los encontró e intentó acompañarlos, pues quería vengarse de Cully por disparle a Ana. Carter se lo llevó para razonar con él, pero regresaron de la cocina teniendo unos planos enviados por Howard Stark.

Eventualmente, Samberly fue el único que entendió lo que Stark trataría de construir, por lo que Sousa le preguntó si podía hacerla. En ese momento, Samberly hizo una mueca alardeando de su conocimiento, haciendo que Sousa le ordenara responder claramente las preguntas en lugar fastidiarlo con su actitud. Samberly se puso a trabajar rápidamente, dejando a Jarvis como el único reemplazo para conducir el camión. De camino a la salida, los tres se encontraron a Jack Thompson, a quien dejaron a solas con Carter por un momento.

Jarvis estacionó el vehículo en el punto de encuentro, y Sousa se mantuvo atento con una escopeta. Cully solicitó comprobar la autencicidad de las "barras de uranio", y solo ahí le permitió a Wilkes retirarse con Carter. A pesarde que Manfredi comprobó que el uranio era real, uno de sus matones las dejó caer accidentalmente, evidenciando que se trataba de un par de señuelos. Sousa abrió fuego, cerró el camión con Carter y Wilkes a salvo, mientras que Jarvis se encargó de huir a toda velocidad.

Durante la supuesta huída, Sousa dejó la escopeta en una pared y se asomó por la ventana, solo para notar que Manfredi los venía siguiendo lentamente a pesar de tener un auto de gran velocidad. Al girarse, él y Carter vieron a Wilkes apuntándoles con la escopeta y preguntando dónde estaba el verdadero uranio. A pesar de que trataron de razonar con él, Wilkes amenazó a Sousa con matar a Carter, reconociendo que sabía de sus sentimientos por ella. Al ver que Carter estaba dispuesta a morir para detener a Cully, Sousa se vio en la obligación de revelar que lo que buscaban estaba en la caja fuerte del laboratorio de la SSR. Wilkes saltó del camión usando su intangibilidad, para sopresa de Sousa, y se subió al auto de Manfredi, revelando que había cambiado de bando.[18]

Emboscada en el Desierto de Mojave

"¿Qué hacemos?"
"¿Confías en mí?"
"Claro que no."
"Eso me basta."
―Daniel Sousa y Jack Thompson[fnt.]

Sousa regresó a la agencia con Carter en un intento de salvar el uranio, sin embargo, al entrar en el laboratorio encontraron a Thompson sin saber qué hacía ahí. Sousa encontró el Inhibidor de memoria en el piso, asumiendo que alguien lo usó en Thompson; después de corroborar que el uranio ya no estaba en la caja fuerte, Thompson les dijo que oyó una conversación telefónica entre Masters y una mujer, entregándoles una nota que él escribió antes de que le borraran la memoria. Carter descubrió que Masters estaba ayudando a Cully, así que puso en marcha una operación para impedir que utilizara el uranio.

Para sopresa de ambos, Thompson se mostró con intenciones nobles y listo para frenar a Masters, armándose con una escopeta. Después, Sousa le habló a Carter en privado para advertirle que su cercanía con Wilkes no podía ser piedra de tropiezo en la misión, aconsejándole tener claros sus sentimientos; inicialmente, Carter se ofendió, diciéndole a Sousa que Cully nunca habría conseguido las barras de uranio si él no le hubiese dado a Wilkes la ubicación de éstas para salvarla. Tajantemente, Sousa la confrontó preguntándole si ella lo habría dejado morir por unas barras de uranio.

Sousa y su equipo llegaron al Desierto de Mojave, donde Masters se reuniría con Cully, solo para presenciar la apertura de la grieta de Materia cero. Como Jarvis tomó el camión para ir a matar a Cully, Carter se llevó el auto para perseguirlo. Rápidamente, Sousa, Thompson y Samberly ensamblaron el Cañón Gamma, con éste último reconociendo que no sabía si el artefacto era capaz de cerrar la grieta que tenían en frente. A causa de esto, Thompson fastidió a Sousa por contratar a alguien tan irritante como Samberly. Viendo que Sousa calibraba el cañón con bastante tranquilidad, Thompson le preguntó si había estado en la división de artillería, a lo que él respindió que no. Cuando el blanco estuvo listo, Sousa disparó directamente hacia la grieta de Materia cero y la cerró.[18]

Una hora más tarde, Sousa y Thompson notaron que algo había pasado, ya que Carter no regresó ni Jarvis, y además se habían llevado los vehículos. De repente, un auto se acercó hacia a ellos, y Sousa vio que eran los agentes Vega y Blackwell, a quienes Masters envió a golpearlo. Ellos se bajaron del auto, y a pesar de que Sousa les ordenó aprender a Thompson, éstos dirigieron sus armas hacia él y Samberly, con Thompson revelando que era una "emboscada" para atraparlos. A medida que Sousa era llevado al auto, Thompson se burló de él y le golpeó el estómago. Sin que Vega o Blackwell lo supieran, al llevar a Sousa y Samberly a la prisión de la SSR estaban ayudando a Thompson a salvar a Sousa.[19]

Emboscada en el Edificio de Manejo de Desechos

"Si debo usar a Vernon para acabar con la mujer que mata con baba negra del espacio, eso es lo que haré."
―Daniel Sousa a Margaret Carter[fnt.]

Vernon Masters llegó y le preguntó al agente Vega por qué no había matado a Sousa y Aloysius Samberly como le ordenó, enterándose de que Jack Thompson decidió hacer algunos cambios en el plan. Thompson le propuso a Masters entregarle a Agnes Cully el Cañón Gamma, momento en el cual se vería expuesta y podrían matarla para dar fin al conflicto con la Materia cero. Cuando Masters preguntó si Sousa estaba dispuesto a corromper su integridad si eso significaba acabar con Cully, él prometió estar de acuerdo, diciendo que tras la muerte de ésta, dejaría a Masters y todo lo relacionado con él en paz. Masters accedió a colaborar con él. Sousa fue liberado de la celda por Thompson, a quien increpó preguntándole si el golpe en el desierto fue necesario; Thompson le contestó riéndose que tenía que hacer algo grande para que Masters ni sus hombres sospecharan de su plan.

En la tarde, Margaret Carter llegó a la agencia y le dio una golpiza a Masters, creyendo que había matado a Sousa. Al oir el escándalo, Sousa y Thompson acudieron a detenerla, diciéndole que ahora Masters estaba de su lado. En el laboratorio, Masters acordó dejar en paz a la SSR a cambio de que ayudaran a detener a Cully, a pesar de la desconfianza de Carter hacia él; Sousa le dijo a Carter que si para detener a Cully era necesario confiar en Masters, él lo haría sin dudar. Tras que Samberly reparara el Cañón Gamma y le enseñara a Masters a usarlo, Thompson y éste partieton a reunirse con Cully. Sousa y Carter iban a seguirlos como habían planeado, pero Sousa descubrió que el vehículo no partía porque Vernon le cortó los cables de transmisión.

Gracias a Samberly, Sousa se enteró que Thompson le pidió ponerle al Cañón Gamma una bomba en el interior, supuestamente bajo las órdenes de él mismo. Con esa información, Sousa y Carter descubrieron que Thompson traicionaría a Masters, matándolo tanto a él como a Cully haciendo explotar el edificio con el Cañón Gamma. Ellos le pidieron a Samberly construir rápido un dispositivo para inhabilitar la bomba a distancia.

Sousa, Carter y Samberly llegaron al Edificio de Manejo de Desechos y le pidieron a Samberly inhabitar la bomba rápidamente, no obstante, éste tuvo complicaicone y el dispositivo no funcionó. Sousa estaba regañando a Samberly por demorar tanto hasta que notó que Carter no estaba, pues se acababa de infiltrar en el edificio sola. Eventualmente, Samberly logró activar el deshabilitador del detonador, pero Sousa seguía preguntándose dónde estaba Carter. Después, Thompson salió y le ordenó a Samberly rehabilitar la bomba, indicando que Cully y Masters morirían sin que nadie se viera involucrado. Carter se les unió y ayudó a Sousa a razonar con Thompson, ya que sus acciones también acabarían con la vida de Jason Wilkes.[19]

Aún estaban tratando de impedir que Thompson volara el edificio cuando una onda sónica los derribó a todos. Thompson les avisó que él no había hecho nada, así que entraron a investigar. Allí, Sousa y el equipo encontraron a Wilkes y un charco de Materia cero, así que tuvieron cuidado de no tocarla, no obstante, Cully apareció entre los escombros y la absorbió. Sousa trató de dispararle, pero Carter le dijo que no serviría de nada y ordenó la retirada. Apenas salieron del edificio, Sousa y compañía vieron Cully amenazarlos, solo para ser atropellada por Edwin Jarvis, quien llegó con Howard Stark. Sousa y Thompson abordaron el auto de Samberly, mientras que los demás el de Jarvis y se fueron.[20]

Reinstalándose como Jefe

"No necesito una disculpa, pero tengo una pregunta ¿por qué le apuntó a ella y no a mí?"
"Razonamiento deductivo. Sabía que cedería. Yo lo hubiera hecho."
―Daniel Sousa y Jason Wilkes[fnt.]

Con la cooperación de Jack Thompson, Sousa recuperó el control de la Agencia de Talentos Auerbach, y encerraron a los agentes que le fueron leales a Vernon Masters, obligando al agente Vega a delatarlos.

En la tarde, Margaret Carter llegó sabiendo que Agnes Cully trabajaba en la casa de Joseph Manfredi y tenía una habitación llena de fórmulas con ecuaciones. Para saber qué tramaba, Sousa y Carter se infiltraron en la habitación mientras Manfredi distraía a Cully en el primer piso. Sousa fotografió la mayoría de los apuntes de Cully, e incluso le sacó a Carter una foto para recordara su visita a Los Ángeles. Cuando oyeron que Cully estaba subiendo, Sousa alteró los datos de una ecuación para retrasarla un poco y salieron rápidamente, pero él tuvo dificultades debido a que la ventana era muy pequeña.

Sousa asistió a Jason Wilkes en la construcción de otro Cañón Gamma para reabrir la grieta y atraer a Cully. Wilkes hizo una pequeña pausa y pidió perón por haberle apuntado con un arma, pero él le dijo que disculparse era innecesario. En cambio, Sousa le consultó porqué lo amenazó con matar a Carter y no a él, a lo que Wilkes respondió que con ella en peligro, una respuesta para salvarla obvimente sería verdadera, diciendo también que él también habría confesado algo para cuidar a Carter.

Jack Thompson llegó al laboratorio ofreciendo su ayuda en lo que fuera, así que le preguntó a todos, incluido Sousa, qué querían ordenar para comer.[20]

Destrucción de la grieta de Materia cero

"¡Daniel, regresa aquí!"
"¡Sigue trabajando en cómo apagarlo!"
Margaret Carter y Daniel Sousa[fnt.]

Sousa y sus aliados se dirigieron a Películas Stark para tenderle una trampa a Agnes Cully, en un intento de atraerla mediante un portal creado a base de Materia cero. Tras que el equipo se pusiera de acuerdo y se separara, Sousa se mantuvo en contacto con Margaret Carter y Jack Thompson. Eventualmente, Cully llegó al lugar y Sousa fue el primero en verla, alertando a todos.

Stark le disparó a Cully con el Cañón Gamma y la despojó de la Materia cero, dándole a Sousa, Thompson y Carter el tiempo necesario para acercarse a elle y arrestarla. Sousa le ordenó a Thompson retenerla en el auto hasta que cerraran la grieta.

Desafortunadamente, Stark les dijo que el control del generador no servía y que la única manera de cerrar la grieta era manualmente, arriesgándose a ser succionado si se acercaban. En vista de que precisaban cerrarla rápido, Sousa se ató a un farol con un cable y se acercó al generador de la grieta para cerrarlo, con Carter y los demás mirándolos preocupados. Sousa logró alcanzar parcialmente el interruptor, pero acabó quitándole el nudo al cable que lo sostenía al jalarlo muy fuerte.

Como Sousa también estaba comenzando a ser succionado por la grieta, Carter atrapó la cuerda que lo sostenía, y fue ayudada por Stark, Thompson y Wilkes, quienes formaron una cadena para jalarlo de vuelta. Poco después, Jarvis fue por el Automóvil levitante de Stark y lo dirigió a la grieta con un detonador, cerrándola exitosamente al explotar y haciendo que Sousa se cayera al regresar a la normalidad. Sousa vio que todos estaban exhaustos y a salvo, por lo que se tumbó en el piso a descansar.[20]

Quedándose con Margaret Carter

"Hablas mucho cuando tu vida está en juego, Carter, pero cuando es la de otro, eres una gran hipócrita. ¿No dices nada? ¿Ninguna respuesta rápida...? Buen punto."
―Daniel Sousa a Margaret Carter[fnt.]

Reinstalado en su oficina, Sousa fue visitado con Margaret Carter antes de que ella regresara a la Ciudad de Nueva York. Sousa expresó la satisfacción que sentía debido al anhelado fin del caso Isodyne. Pero, le indicó a Carter que tenía algo que decirle; a pesar de que ella pensó que le agradecería haberlo salvado en la grieta, Sousa se estaba preparando para regañarla.

En calidad de supervisor y jefe, Sousa le hizo ver a Carter que había cometido una equivocación al salvarlo de ser succionado, trayendo a la discusión el hecho de que debería haberlo dejado morir para evitar que la grieta se cerrara y no dañara siguiera haciéndose inestable.

En suma, Sousa concluyó que Carter era indiferente cuando su vida estaba en riesgo, y que siempre sobreponía a los demás antes que ella, llamándola hipócrita por tener una doble moral al no autocuidarse. Orgulloso de haber dejado a Carter sin respuestas, Sousa comenzó a alardear sobre su logro, a lo que ella lo besó apasionadamente. Sousa entendió que esa era la respuesta de Carter a sus sentimientos y compartieron otro beso, comenzando la relación que tanto habían esperado.[20] Pese a lo mucho que se querían, ambos pusieron fin a su romance debido a los proyectos que vendrían para sus vidas.[1]

Relaciones

Familia

  • Padre †

Aliados

Enemigos

Apariciones

Apariciones de Daniel Sousa

En orden cronológico:

Referencias

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