- "Lena, te mentí, mira este lugar, soy miserable."
- ―Alexei Shostakov a Yelena Belova
La Casa de Alexei Shostakov es la residencia de Alexei Shostakov.
Historia[]
Mudanza de Alexei Shostakov[]
Poco después de la destrucción de la Habitación Roja, Alexei Shostakov compró una casa en Washington, D.C., donde comenzó a operar en un servicio de limusina y recordar constantemente sus días de gloria como el Guardián Rojo.[1]
Visita de Yelena Belova[]
Una noche, Alexei Shostakov pidió comida a domicilio. Mientras esperaba su comida, Shostakov vio metrajes de sí mismo como el Guardián Rojo, incluyendo un desfile en el que estuvo junto a Leonid Brézhnev. Yelena Belova llamó a su puerta, pero Shostakov la confundió con su DoorDash y le dijo que dejara su pedido en el porche.
Sin embargo, cuando ella se anunció, Shostakov se apresuró a ponerse presentable, usando detergente para platos como enjuague bucal y poniéndose una bata. Shostakov le abrió la puerta a Belova y la dejó entrar. Al sentarse, Belova le preguntó a su padre si se sentía realizado, y respondió que sí, considerando su servicio de limusina. Ambos hablaron de la Condesa Valentina Allegra de Fontaine, y Shostakov le rogó a Belova que hablara bien de él, ya que quería trabajar para De Fontaine.
Belova cuestionó si tenía sentido trabajar para De Fontaine, lo que llevó a Shostakov a compartir que era más feliz cuando trabajaba como Guardián Rojo. Luego le aconsejó que siguiera los pasos de Natalia Romanoff, ya que ella entendía lo que significaba ser una heroína. Belova miró una foto del equipo de fútbol del que formó parte de niña, los Thunderbolts de West Chesapeake Valley, lo que llevó a Shostakov a contar cómo una de sus compañeras defecó en el campo durante un partido. Belova entonces salió de la casa para llamar a De Fontaine.[1]