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Para otros usos de este término, véase Iron Man (desambiguación)
"Y si debo dar esto por terminado, dejarlo por la paz o como sea, supongo que diré, que mi armadura, nunca fue una distracción, o un pasatiempo, era una capullo, y ahora, soy un hombre nuevo. Podrán arrebatarme mi casa, todos mis trucos y juguetes, pero hay algo que no pueden quitarme... yo soy Iron Man."
―Anthony Stark[fnt.]

Anthony Edward "Tony" Stark fue un multimillonario industrial, anterior Director General de Industrias Stark y miembro fundador de los Vengadores. Con su gran intelecto, Stark se volvió un inventor de armas reconocido mundialmente hasta que fue secuestrado por los Diez Anillos. En su cautiverio, él diseñó un traje blindado para escapar de la organización, regresando a casa y convirtiéndose en el superhéroe conocido como Iron Man, luchando contra los terroristas, así como contra su ex compañero de negocios, Obadiah Stane. Stark gozó de la fama que le llegó con su nueva identidad secreta y decidió compartirla con el mundo, anunciando públicamente que él era Iron Man.

Eventualmente, Stark se encontró muriendo debido a que su Reactor Arc estaba envenenando su cuerpo, y fue confrontado por el vengativo terrorista, Ivan Vanko. Stark nombró a Virginia Potts como la nueva Directora General de Industrias Stark, y decidió ignorar sus problemas para disfrutar de sus aparentes últimos días de vida. No obstante, Nicholas Fury se acercó para entregarle un viejo baúl de Howard Stark, donde este encontró lo necesario para desarrollar un nuevo elemento que cure su envenenamiento. Ya recuperado, Stark venció a Vanko, inició una relación romántica con Potts y aceptó servir como consultor de S.H.I.E.L.D..

Con el mundo nuevamente puesto bajo amenaza, Stark, a regañadientes, se unió a los Vengadores para ayudar a derrotar a Loki, desarrollando asímismo una amistad con Bruce Banner. A pesar de su desconfianza, Stark aprendió a trabajar en equipo, consiguiendo derrotar a Loki y al ejército Chitauri destruyendo el Centro de Comando Chitauri en el espacio. No obstante, la Batalla de Nueva York hizo que Stark padeciera de trastorno de estrés postraumático, que lo llevó a crear a la Legión de Hierro en un intento por proteger el mundo.

Más adelante, las amenazas del Mandarín obligaron a Stark a proteger a su país, poniendo en riesgo a sus seres queridos y dejándolo indefenso cuando su mansión fue destruida. Al descubrir que Aldrich Killian estaba detrás de los ataques y que Trevor Slattery era un Mandarín simulado, Stark detuvo sus planes, casi perdiendo a Potts en el proceso. A raíz de la batalla, él destruyó todas sus armaduras de la Legión de Hierro con el Protocolo Clean Slate y se tomó un descanso en su labor como superhéroe.

No obstante, Stark pronto se reunió con los Vengadores para desmantelar la amenaza creciente de HYDRA dirigida por Wolfgang von Strucker. Aunque ganaron, Stark y Bruce Banner decidieron crear a Ultrón para asegurar la protección del mundo, no obstante, la inteligencia artificial desertó la idea y en su lugar optó por destruir a la humanidad. Como estaban en desventaja, Stark ayudó a crear a Visión, quien finalmente destruyó a Ultrón. Más tarde, Stark decidió retirarse del equipo al sentirse culpable del caos ocasionado por la inteligencia artificial creada.

Posteriormente, Stark se reunió con Thaddeus Ross y crearon los Acuerdos de Sokovia para controlar las acciones de los Vengadores. Sin embargo, el gran apoyo de Stark sobre los documentos lo pusieron en desacuerdo con Steven Rogers, quien procedió a proteger a James Barnes de su arresto, por lo que Stark dirigió una persecución contra su viejo aliado, iniciando la Guerra Civil de los Vengadores. Durante una tregua por arrestar a Helmut Zemo, Stark descubrió que Barnes fue quien asesinó a sus padres, resultando en una pelea, la cual Rogers ganó y entregó su escudo. Stark regresó a Nueva York y se hizo mentor de Peter Parker, a quien convirtió en un mejor héroe de lo que nunca fue.

Pronto, Stark fue reclutado por Stephen Strange y Bruce Banner para defender la Tierra del ataque de Thanos. Strange fue capturado, por lo que Stark y Peter Parker abordaron la Nave-Q para rescatarlo, y aterrizaron Titán, donde junto con los Guardianes de la Galaxia, enfrentaron a Thanos. No obstante, cada uno fue derrotado, perdiendo la Gema del Tiempo. Después que Thanos realizó el Chasquido al reunir las Gemas del Infinito para eliminar a la mitad de la vida en el univeso, Stark y Nebula fueron los únicos sobrevivientes en Titán. Los dos abordaron el Benatar y fueron ayudados por Carol Danvers a volver a la Tierra. Aunque los Vengadores sobrevivientes consiguieron eliminar a Thanos, Stark se retiró, casándose con Virginia Potts y teniendo una hija, Morgan Stark.

En 2023, Stark fue convencido de ayudar a los Vengadores a viajar en el tiempo por medio del Reino Cuántico para recuperar las Gemas del Infinito del pasado. Stark le devolvió su escudo a Rogers, y recuperaron tanto la Gema de la Mente como la Gema del Espacio en los años 2012 y 1970, respectivamente, con este último viaje permitiéndole reencontrarse brevemente con su padre, Howard Stark. Con las Gemas reunidas, Stark fue testigo de como Bruce Banner consiguió revivir a la mitad de la vida en el universo. Después, él y los Vengadores fueron confrontados por el ejército de un Thanos alternativo en la Batalla de la Tierra, sin embargo, Stark decidió usar el poder de las Gemas para eliminar a Thanos y sus tropas, sacrificando su propia vida en el proceso.

Biografía

Vida temprana

Juventud

"Desde muy pequeño el hijo del legendario fabricador de armas, Howard Stark, llamó la atención del mundo con su mente singular."
―Ceremonia de premiación[fnt.]

Anthony Edward Stark nació el viernes, 29 de mayo de 1970, en Manhattan, Nueva York, Estados Unidos. Sus padres fueron Howard Stark y Maria Stark. Antes de su nacimiento, Howard había contratado a un mayordomo llamado Edwin Jarvis, quien se convirtió en un buen amigo de Stark a medida que crecía, cuidándolo durante toda su infancia.[1]

La vida temprana de Stark fue dominada a menudo por la ausencia de su padre, que él describiría a menudo como alguien "frío" y "calculador". Stark tenía problemas con su padre, afirmando que Howard nunca le había dicho que lo amaba, o incluso que lo quería. Como Stark todavía era demasiado joven, Howard jamás le revelaba sus planes y constantemente lo hacía a un lado.[2]

Howard también le hablaba constantemente de su amigo Steven Rogers para que pudiera inspirar a Stark a hacer grandes cosas en la vida, pero esto sólo lo molestaba.[3] A los cuatro años, él construyó su primera placa de circuito, y al llegar a los siete años, fabricó el motor de una moto V8.[4] Sin embargo, lo que le disgustaba mucho a Stark era que aún con sus catorce años él seguía teniendo niñera.[5] Mientras estaba en la escuela secundaria, Stark penetró en el Pentágono por una apuesta que hizo con algunos amigos.[6]

Cuando tenía dieciséis años, Stark diseñó a un robot llamado Dum-E en el taller de su padre y lo mantuvo activo desde entonces, ya que lo ayudaba a trabajar, y ganó la cuarta edición anual del premio al diseño de robots del MIT. A los diecisiete años, se graduó con honores del MIT estando en la cima de su clase. También conoció a James Rhodes, y se convirtieron en mejores amigos. Con todo esto, las hazañas del joven Anthony Stark sorprendieron a muchas personas.[4]

Perdiendo a sus padres

"Jamás me despedí de mi padre. No le pude decir adiós a papá. Hay preguntas que me gustaría hacerle, le preguntaría qué pensaba de su compañía, que si tenía conflictos, si tenía dudas, o tal vez solo era el hombre que recordamos todos en los noticieros."
―Anthony Stark[fnt.]

En diciembre de 1991, cuando alcanzó los veintiún años, sus padres, Howard y Maria Stark, se prepararon para irse de viaje por unos días y dejarlo sólo, aunque su padre se mostró escéptico acerca de cuán responsable sería Stark mientras estaban ausentes. Lamentablemente, ellos murieron en un "accidente automovilístico" en Long Island, lo que llevó a Stark a sentirse desconsolado por sus muertes.[7]

Durante unos meses, el socio de negocios de Howard, Obadiah Stane, se volvió Director General de Industrias Stark hasta que el mismo Stark asumió el cargo poco después. Con el tiempo, el mayordomo familiar de Stark, Edwin Jarvis, también falleció.[4]

Director Ejecutivo de Industrias Stark

Reconstruyendo la compañía

"Tony anunció una nueva era para el legado de su padre creando armas más inteligentes, robótica de vanguardia y miras satelitales. Hoy en día Tony Stark ha cambiando el rostro de la industria armamentista asegurando la libertad y protegiendo al país y sus intereses en todo el mundo."
―Ceremonia de premiación[fnt.]

Como tal, Stark se convirtió en el Director Ejecutivo más joven de una compañía. Después de la construcción de su mansión en Malibú, Stark creó una inteligencia artificial que lo ayude a administrar su casa. Él nombró al sistema "Just A Rather Very Intelligent System", abreviado J.A.R.V.I.S., en honor a su mayordomo fallecido.

Eventualmente, James Rhodes se unió a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, lo cual hizo que se realizara un enlace entre Industrias Stark y las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos. Bajo el liderazgo de Stark y acompañado por Obadiah Stane, Industrias Stark prosperó y se convirtió en una de las compañías más avanzadas del mundo, creando tecnología que parecía futurista para la mayoría de personas en la fabricación de armas avanzadas.[4]

En una convención de armas, Stark conoció a Ulysses Klaue, un fugitivo de Wakanda. A pesar del interés de Klaue por las armas que hacía Stark, él finalmente decidió no venderle nada y le dio un sermón a Klaue que recordaría por muchos años, diciéndole que siempre debía tratar a los amigos y enemigos por igual para luego esperar a ver cuál era cuál.[6]

Creando demonios

"Un hombre famoso dijo una vez, 'nosotros creamos a nuestros propios demonios'. ¿Quién lo dijo? ¿Eso qué significa? No importa, yo lo dije porque él lo dijo. Y bueno él era famoso así que ahora ya lo dijeron dos personas celebres. No me... argh. Empezaré otra vez."
―Anthony Stark[fnt.]

En la víspera de año nuevo en 1999, Stark, con su amante científica Maya Hansen, asistió a una Conferencia de Ciencias en Berna, Suiza, donde conoció a un científico llamado Ho Yinsen y al Doctor Wu, con quien tuvo una pequeña conversación. Stark arrogantemente evitó a un científico inválido llamado Aldrich Killian, quien quería tener el respaldo de Stark para su compañía Ideas Mecánicas Avanzadas. Stark fingió estar interesado y le dijo a Killian que se encontrarían en la azotea del edificio, con la intención de evitarlo. Esto llevó a Killian esperar durante toda la noche mientras Stark seguía acompañado de Hansen.

En la habitación de hotel de Hansen, Stark le pidió a su guardaespaldas Harold Hogan dejarlos en privado, y examinó su nueva investigación sobre un proyecto conocido como Extremis, que tenía el potencial de volver a crecer las extremidades humanas, pero Hansen señaló que ella necesitaba financiamiento para continuar la investigación. A Stark le sorprendió el concepto y ambos coquetearon, antes de darse un apasionado beso. Él pasó la noche con Hansen, olvidándose por completo de su reunión con Killian. A la mañana siguiente, este completó la fórmula de Hansen y regresó a su mansión, dejándola desprevenidamente.[5]

Amistad con James Rhodes

Stark presentó el arma más nueva para el Ejército en el campo de pruebas de armas en Arizona. La secretaria de Stark, Virginia Potts, dio los detalles del arma a los generales, mientras que Stark y su amigo James Rhodes iban a un club nocturno. Allí, él disfrutó de la compañía de dos chicas mientras Rhodes intentaba convencerlo de que no vaya a Afganistán. Luego, Stark fue atacado por un hombre cuya novia sedujo previamente, pero Rhodes fácilmente derrotó al atacante. Más tarde, Stark, Rhodes y las chicas fueron a la Mansión de Anthony Stark.[8]

Ceremonia de premiación

"Lo llaman el Da Vinci de hoy. ¿Qué dice usted a eso?"
"Absolutamente ridículo. Yo no pinto."
"¿Y qué dice de su otro apodo, el Mercader de la Muerte?"
"No está mal."
Christine Everhart y Anthony Stark[fnt.]

Después de una presentación del último éxito de Stark, a James Rhodes se le dio el honor de presentar el Premio Apogee a él en el Caesars Palace de Las Vegas. Cuando Obadiah Stane le dio a Rhodes la señal de que Stark no estaba allí para recibirlo, Stane tomó el premio a nombre de Stark. Poco después de la ceremonia de premiación, Rhodes encontró a Stark jugando en el casino dentro del Caesars Palace, celebrando sus victorias con Harold Hogan y coqueteando con algunas mujeres. Rhodes se mostró molesto con él por no haberse presentado para el premio, pero a Stark no le importó.

Rhodes pasó a darle el premio a Stark, quien lo recibió y se lo entregó a una chica para seguir jugando. Stark decidió que Rhodes sople los dados para darle buena suerte, pero él prefirió no hacerlo e hizo que pierda haciéndole tirar los dados torpemente, a lo que Stark respondió que todo iba a estar bien debido a que pasó por cosas peores y pidió que se le cambien las fichas. Tras terminar de jugar, Stark acordó reunirse con Rhodes en su avión privado a la mañana siguiente temprano para ir juntos a Afganistán, donde haría la presentación de otra arma. En su camino, Stark decidió entregarle su premio a una persona que estaba tomándose una foto.

Precisamente cuando estaba por subirse a su vehículo, Christine Everhart intentó entrevistarlo para la revista Vanity Fair. Stark no se mostró interesado hasta que Hogan le mencionó que la reportera era linda, así que se volteó para recibir las preguntas, las cuales desvió con algunos chistes rápidos y convenció a Everharth de pasar la noche con él en su mansión, donde tuvieron relaciones sexuales.[4]

Viaje a Afganistán

"Tres horas."
"Perdón, tuve una entrevista con Vanity Fair."
James Rhodes y Anthony Stark[fnt.]

A la mañana siguiente, Stark comenzó a trabajar en uno de sus automóviles hasta que su secretaria, Virginia Potts, tras echar a Christine Everhart de la mansión, le recordó sobre su viaje a Afganistán y que era su cumpleaños de ella, a lo que Stark le pidió comprarse un buen regalo por él. Dejando la mansión, Stark manejó un automóvil compitiendo en una carrera con Harold Hogan, quien tenía su equipaje en la parte trasera del vehículo. Ambos llegaron al aeropuerto, con Stark llegando antes que Hogan y se mostró orgulloso por su victoria.

Como él llegó con tres horas de retraso hasta el avión privado que lo llevaría a Afganistán, Stark no tardó en encontrarse con un enojado James Rhodes, quien estaba decepcionado porque faltó a su propia palabra y trató de reprenderlo, no obstante, Stark simplemente lo ignoró y justificó su tardanza diciéndole que tuvo una entrevista con una chica de Vanity Fair, antes de pedirle que se calme para entrar al avión.

En el avión, los dos discutieron sobre la personalidad de Stark, que a James Rhodes no le estaba agradando y le pidió empezar a respetarse a sí mismo. A pesar de los consejos de su amigo, Stark le pidió a las azafatas darles licor, pero Rhodes no estuvo de acuerdo, ya que tenían trabajo por hacer. Sin embargo, Stark terminó convenciéndolo y los dos comenzaron a beber hasta emborracharse. Mientras que Rhodes se quejaba de sus experiencias con la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, Stark se distrajo viendo a las tres azafatas que estaban bailado provocativamente alrededor de un poste de stripper.[4] Stark pronto se fue con una azafata, dejando a Rhodes quedarse con las dos restantes, que empezaron a seducirlo.

A la mañana siguiente, Stark desayunó tranquilamente al lado de Rhodes, quien tenía una resaca grave por consumir demasiado licor. Precisamente cuando Rhodes se puso de pie y se preparó para ir a descansar un poco, una de las azafatas les informó que estaban a punto de llegar a Afganistán y les aconsejó que tomaran asiento, para gran molestia de Rhodes.[9]

Presentando el Jericó

"Es mejor ser temido o respetado, y yo digo ¿es mucho pedir ambos? con eso en mente les presento con humildad lo último que tiene Industrias Stark en su línea libertad. Es el primer misil que incluye nuestra patentada tecnología respulsora. Dicen que la mejor arma es una que nunca se dispara. Con todo respeto, no estoy de acuerdo. Yo prefiero el arma que se dispara solo una vez, una. Mi padre lo hacía así, nuestro país lo hace igual y han funcionado muy bien hasta ahora. Busquen una excusa para disparar uno de estos y les puedo garantizar señores, que los malos no querrán salir de sus cuevas. A su consideración, el Jericó."
―Anthony Stark[fnt.]

Al aterrizar en Afganistán, Stark fue recibido por miembros del Ejército y presentó la nueva arma de Industrias Stark, el misil Jericó, a los espectadores militares. Él dio un discurso antes de demostrar su capacidad, asegurando que dicha arma era tan poderoso que solo sería necesario dispararlo una vez para derrotar al enemigo y así nadie se atrevería a enfrentar al país. Acto seguido, el misil fue disparado, liberando dieciséis MIRV que eran impulsadas con motores para volar hacia sus objetivos, generando grandes explosiones. Tras esto, Stark recibió un aplauso de todos.

Después de la exitosa presentación, Stark tomó una copa. Mientras todos los miembros de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos celebraban el nuevo acuerdo, Obadiah Stane llamó a Stark para preguntarle cómo le había ido, y Stark le explicó que recibirían una navidad temprana. Stark se subió a un convoy para irse, enviando a James Rhodes a otro vehículo. Allí, habló con los soldados y uno de ellos le pidió permiso para tomarse una foto con él, a lo cual Stark aceptó con la condición de no subirlo a internet.[4]

Convirtiéndose en Iron Man

Secuestrado por los Diez Anillos

"¿Qué fue lo que me hiciste?"
"¿Qué hice? Lo que hice fue salvar tu vida. Saqué toda la metralla posible, pero queda mucha y se dirige hacia tu tabique atrial."
―Anthony Stark y Ho Yinsen[fnt.]

De repente, el convoy de Stark fue atacado por terroristas llamados los Diez Anillos. Mientras jóvenes soldados morían a su alrededor, Stark intentó refugiarse y pedir ayuda usando su teléfono móvil, pero pronto una de las bombas de su propia compañía aterrizó cerca de él y explotó. Esto hizo que Stark perdiera la consciencia y varios trozos de metralla se alojaron en su pecho, peligrosamente cerca de su corazón.

Posteriormente, los Diez Anillos llevaron a Stark a su escondite, donde Ho Yinsen, su compañero de cautiverio, le salvó la vida extrayéndole algunos fragmentos de metralla del pecho, y los restos fueron detenidos por medio de una placa construida con una batería de motor que Stark debía cargar cada determinado tiempo o de lo contrario moriría. Una vez que Stark se recuperó, Yinsen lo saludó y le habló la vez que se conocieron en Berna en 1999, pero este no lo recordaba.

Pronto, Abu Bakaar entró y le dio la bienvenida a Stark, mientras Yinsen traducía sus palabras, llamándolo como el asesino en masa más famoso en la historia de América. Acto seguido, Bakaar lo llevó afuera para imponerle sus demandas; Stark debía construir una réplica del misil Jericó o no sería liberado. Como los Diez Anillos utilizaban armas de Industrias Stark para someter a gente inocente y enfrentar a las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, él al principio se rehusó, pero después de varias dolorosas torturas, no le quedó más remedio que aceptar sus exigencias.[4]

Construyendo una armadura

"Con esto saldremos de aquí."
"¿Qué es esto?"
"Estira el plano y ve."
―Anthony Stark y Ho Yinsen[fnt.]

Sabiendo que los Diez Anillos nunca cumplirían su parte del trato, Stark y Ho Yinsen formaron un plan para escapar, al mismo tiempo que aparentaban estar construyendo el misil Jericó. Con el fin de mejorar su condición, él y Yinsen crearon un Reactor Arc en miniatura, una versión más pequeña de la fuente de energía previamente inventada por su padre, Howard Stark, y su compañero, Anton Vanko. Él se lo incrustó en el pecho para suministrarle energía al electro-imán que protegía su corazón. Al hacer esto, Stark le reveló a Yinsen sus planos para construir una armadura que usarían para salir de la cueva.

En su tiempo de inactividad, Stark se distrajo con Yinsen jugando backgammon, y aprendió que Yinsen era de Gulmira, donde tenía una familia, en cambio él no tenía a nadie, a lo que Yinsen señaló que Stark era una persona que lo tenía todo por sus riquezas, pero también nada. En secreto, juntos comenzaron a construir la armadura, separando partes de las diversas armas de Industrias Stark que les fueron suministradas. Ellos luego fusionaron las piezas y las convirtieron en placas listas para ser añadidas a la armadura una vez que esté terminada.

Un día, Raza, el líder de este grupo de Diez Anillos, los interrumpió y comparó el trabajo de Stark con el de Genghis Khan, quien una vez estuvo a punto de conquistar el mundo. Creyendo que le estaba mintiendo, Raza amenazó con ponerle un carbón al rojo vivo a Yinsen en la boca, hasta que Stark le dijo que se detuviera, ya que lo necesitaba para terminar el misil Jericó. Raza le hizo caso y le dio chance para terminar mañana. Sabiendo esto, Stark trabajó en armar el cuerpo de la armadura, mientras Yinsen conectaba las piezas finales. Stark fusionó las distintas partes del acero para adaptarse a su propio cuerpo, y ajustó la armadura con varios misiles, lanzallamas y propulsores, preparándose para cada eventualidad.[4]

Escapando de los Diez Anillos

"Levántate, hay que irnos. Muévete, tenemos un plan, debemos seguirlo."
"Este siempre fue el plan, Stark."
"Levántate, vas a ver a tu familia."
"Mi familia ya no existe. Voy a verlos ahora, Stark. Está bien. Quiero esto."
"Gracias por salvarme."
"Aprovéchalo. No malgastes tu vida."
―Anthony Stark y Ho Yinsen[fnt.]

Stark se enfundó en la pesada armadura metálica mientras Yinsen se encargaba de apagar las cámaras de seguridad para que no fueran vistos. Stark esperó a que la armadura termine de cargar, pero cuando fueron descubiertos, Yinsen se sacrificó a modo de distracción. Una vez que la armadura terminó el proceso, Stark atacó a los soldados de los Diez Anillos desde la oscuridad y los sometió fácilmente. Él encontró a Yinsen, tras recibir balazos, acostado en el suelo, y se acercó, pero se encontró con Raza, por lo que Stark decidió lanzarle un misil. Stark ntentó ayudar a Yinsen a recuperarse, pero este le dijo que morir era lo que anhelaba para ver de nuevo a su familia y le pidió no desperdiciar su vida.

Con Yinsen fallecido, Stark siguió su camino sólo a la salida de la cueva para seguir el plan de escape. Inmediatamente después, los Diez Anillos intentaron detenerlo disparándole, pero no le hicieron daño debido a la resistencia del metal de su armadura, y en cambio él, con algunos disparos de su lanzallamas, logró eliminaros y destruir el armamento de Industrias Stark que habían robado, causando varias explosiones que destruyeron el escondite por completo, con Stark saliendo ileso volando con sus propulsores.

Después de volar unos metros durante un corto tiempo, el pesado traje no soportó más debido a los daños que tuvo que soportar durante la batalla, y Stark cayó en medio del desierto. Él sobrevivió a la caída, con la armadura hecha pedazos, y caminó por largas horas hasta que fue encontrado por James Rhodes y un grupo de escoltas que lo habían estado buscando desde su secuestro, para gran alivio de Stark. Rhodes abrazó a su amigo y le pidió que la próxima vez permita que lo acompañe en su convoy.[4]

Regreso a los Estados Unidos

"Vi morir a jóvenes soldados por las mismas armas que hice para defenderlos y protegerlos. También vi que me he convertido en parte de un gran sistema que está cómodo sin responsabilidades."
―Anthony Stark[fnt.]

Stark regresó a Estados Unidos y se negó a recibir atención médica, declarando que se sentía bien. En su camino, él se reencontró con Harold Hogan y Virginia Potts, a quien le preguntó si había sufrido por perder a su jefe, pero ella declaró que simplemente estaba feliz porque había vuelto y no era necesario que busque otro trabajo. Ya en su automóvil, Stark le pidió a Potts que le compre una hamburguesa con queso y organice una conferencia de prensa, en lugar de ir al hospital.

Luego de que se hicieran los preparativos, Stark llegó a la conferencia de prensa mientras comía su hamburguesa y fue recibido por Obadiah Stane, quien lo abrazo. Dirigiéndose a la sala de conferencia, Stark le pidió a todos los reporteros sentarse en el suelo para tener una charla tranquila. Él les comentó que jamás pudo despedirse de su padre Howard Stark, pero que si estuviera presente le haría preguntas respecto a su trabajo en Industrias Stark, cuyas armas eran responsables de la muerte de muchos soldados porque eran manejadas por organizaciones terroristas.

Debido a esto, Stark anunció que Industrias Stark dejaría de fabricar armas y que la empresa buscaría otro rumbo que sea consistente con el bienertar del país, provocando que los reporteros se levanten sorprendidos por tomar tal decisión. Stane rápidamente tomó el lugar de Stark y mencionó frente a los medios que se iba a realizar una junta interna para mantener informados a todos de las próximas acciones a tomar.[4]

Nuevo proyecto

"Lo que hacemos evita que el mundo caiga en un caos."
"Yo vi algo muy distinto. No estamos haciendo un buen trabajo. Tenemos que mejorar."
Obadiah Stane y Anthony Stark[fnt.]

La decisión de Stark fue fuertemente criticada por la prensa, y Obadiah Stane le aconsejó que fuera a descansar. Stark declaró que quería hacer algo diferente, ya que a pesar de que su empresa se dedicaba a las armas, no cumplían su función de hacer un mundo mejor. Él se dio cuenta de que la tecnología del Reactor Arc podía ser útil, pero a Stane le pareció una idea obsoleto, aunque Stark lo ignoró y se le ocurrió usar dicha tecnología para crear una nueva versión de la armadura en la que había trabajado con Yinsen para arreglar los errores cometidos por su empresa al repartir armas avanzadas a distintas organizaciones terroristas.

Mientras estaba en su mansión, Stark recurrió a la ayuda de Potts para deshacerse del Reactor Arc caducado en su pecho por uno nuevo que lo siga manteniendo con vida, ya que Dum-E y U no podía ayudarlo. A pesar de que Potts inicialmente se mostró escéptica acerca de la idea, ella lo ayudó a retirar el Reactor Arc, aunque accidentalmente lo sometió a un paro cardíaco por unos segundos. Cuando terminaron, Stark le dijo a Potts que se deshaga del reactor, cosa que ella no hizo y lo conservó en su lugar.

Stark se reunió con James Rhodes, quien estaba dando un discurso ante nuevos miembros de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Stark interrumpió la conversación y molestó a su amigo, quien luego ordenó a los hombres que los dejen. Como Rhodes le cuestionó qué había estado haciendo, él le dijo que trabajaba en un nuevo proyecto, que pareció deleitarlo hasta que Stark le reveló que no era para los militares. Rhodes, frustrado, le recomendó a Stark darse tiempo para despejar su mente.[4]

Creando una nueva armadura

"Completamos la prueba del Mark II. Me dispongo a apagar y a iniciar el diagnóstico..."
"Uhh sí, quiero pedirte que revises el clima y el tráfico aéreo y escucha al control en tierra."
"Señor, aún quedan terabytes de cálculos que se necesitarán antes de probarla en vuelo."
"J.A.R.V.I.S., a veces tienes que correr, antes de caminar."
J.A.R.V.I.S. y Anthony Stark[fnt.]

En los próximos meses, Stark se retiró de la vida pública y pasó gran parte de su tiempo en su mansión, enfocándose en mejorar el diseño de su nuevo traje blindado, refinando su tamaño, movimiento y capacidad de vuelo. Stark era ayudado por Dum-E y U a construir el nuevo traje, aunque constantemente lo insultaba. Recordando cómo el Mark I casi no tenía control de vuelo y se había estrellado al escapar de la base de los Diez Anillos, Stark decidió crear una capacidad de vuelo mejorada. Él realizó una prueba activando los propulsores, pero estos lo lanzaron directamente hacia arriba y se estrelló contra el techo.

Haciendo algunos rediseños, Stark desarrolló nuevos estabilizadores que se unirían a sus manos y le darían un nuevo nivel de control mientras estaba en el aire. Él fue desubierto por Virginia Potts, quien creyó erróneamente que Stark estaba diseñando nuevas armas para Industrias Stark, cosa que él negó. No obstante, Stark subestimó una vez más el poder de su diseño y una sola explosión del estabilizador lo empujó hacia atrás.

Subiendo las escaleras, Stark descubrió que Stane y Potts había ordenado una pizza al regresar de una reunión con la junta directiva de Industrias Stark. Stane le informó que la junta había decidido sacar a Stark de la compañía a raíz de su secuestro, creyendo que ahora sufría de trastorno de estrés postraumático. Stark discutió furiosamente la decisión, pero se dio cuenta que esto era definitivo, y cuando Stane solicitó echarle un vistazo a la tecnología del Reactor Arc, él se negó.

Una vez más, Stark usó repulsores con menos potencia y los activó para volar a una corta altura, luchando por mantenerlo bajo control y evitó chocarse con alguna pared. Él aterrizó, sintiéndose satisfecho con el resultado, por lo que decidió poner a prueba oficialmente el Mark II, al cual había pintado de color plateado. Aunque J.A.R.V.I.S. le advirtió que no habían hecho todavía suficientes pruebas, este lo ignoró y se elevó sobre la ciudad, gritando de alegría por su éxito. Sin embargo, cuando Stark se elevó todavía más para ver que tan alto podía llegar, el traje empezó a congelarse y se apagaron sus funciones. Stark cayó en picada del cielo, pero fue capaz de reiniciar el traje momentos antes de estrellarse.

Stark regresó a su mansión y enseguida se cayó, rompiendo el techo, su piano y un automóvil deportivo, solo para después ser rociado por Dum-E usando el extintor de incendios. Tras haberse quitado la armadura, Stark encontró un regalo en su escritorio dejado por Potts, que era en realidad su viejo Reactor Arc con la nota "prueba de que Tony Stark tiene corazón", lo que le hizo sonreír brevemente.[4] Repentinamente, Stark detectó a alguien tratando de piratear sus sistemas por medio de un satélite corporativo. Creyendo que era un espionaje empresarial, Stark voló y destruyó el satélite.[10]

Traición de Obadiah Stane

"Tony, ¿tú quién crees que te sacó? Yo fui el que solicitó que te sustituyeran. Solo te quería proteger."
Obadiah Stane a Anthony Stark[fnt.]

Una vez que arregló todos los detalles técnicos del prototipo Mark II, Stark comenzó a construir en base a él, el Mark III. Mientras J.A.R.V.I.S. terminaba de pintar la armadura de color rojo y dorado, Stark asistió a un evento sin ser invitado que vio por las noticias, pues Obadiah Stane había asistido en su lugar.

Durante su primera aparición pública desde su regreso a Estados Unidos, Stark saludó a un hombre mayor que confundió con Hugh Hefner, y tuvo una breve conversación con Stane, quien le pidió no llamar la atención mientras intentaba poner a la junta directiva de su lado. Stark lo escuchó y entró a la sala de la fiesta, donde reunió con Phillip Coulson, un agente del Sistema Homologado de Inteligencia, Espionaje, Logística, y Defensa; ambos acordaron reunirse para discutir los acontecimientos de su secuestro. Sin embargo, Stark estaba distraído durante la charla por el vestido que tenía puesto Potts.

Una vez que dejó a Coulson, Stark invitó a Potts a bailar, cosa que la incómodo a ella, sabiendo el historial de Stark con las chicas y no quería parecer atrevida con él, ya que trabajaba como su secretaria. Ellos luego salieron a tomar aire, tuvieron una discusión breve y casi se besaron, antes de que él fuera a buscar unas bebidas para los dos. Mientras ordenaba las bebidas, Stark fue abordado por Christine Everhart, quien le mostró unas fotografías de unas armas de Industrias Stark que estaban en manos de grupos terroristas, incluidos los misiles Jericó que se negó a construir, que eran en realidad los Diez Anillos.

Disgustado por esto, Stark se reunió con Stane para confrontarlo y saber la verdad. Allí, mientras la prensa le tomaba fotografías, Stane le reveló que él era quien estaba suministrándole armamento a los terroristas, y también era la persona que había solicitado su exclusión de la junta directiva cuando estaba en su retiro. Dicho esto, Stane se fue, dejando a Stark en estado de shock y horror por la traición de quien alguna vez fue su socio de negocios.[4]

Batalla de Gulmira

"Seamos honestos, no es lo peor que me has visto hacer."
"¿Esos son balazos?"
―Anthony Stark y Virginia Potts[fnt.]

Tras enterarse de estos sucesos, Stark decidió tomar cartas en el asunto. Él siguió ajustando el guante de su armadura, mientras veía las noticias mostrando como Raza y los Diez Anillos sometían a la gente de Gulmira, el pueblo donde vivía su fallecido amigo Ho Yinsen, usando las armas de Industrias Stark. Enfurecido por lo que estaba viendo, Stark se levantó de su asiento y usó sus estabilizadores de vuelo para romper el vidrio, dándose cuenta de que podían usarse como armas. Buscando hacer algo bueno con la tecnología que había creado, Stark se enfundó en el Mark III y voló hasta Gulmira, Afganistán.

Estando ahí, él vio tanto a mujeres como a niños siendo arrastrados de sus hogares, por lo que se enfrentó a los terroristas de los Diez Anillos, disparándoles con los rayos repulsores de sus guantes. Habiendo encontrado a su antiguo captor, Abu Bakaar, Stark lo sacó de su escondite y lo dejó tirado en el suelo para que los aldeanos se encarguen de él por hacerlos sufrir. De esta manera, Stark salvó la vida de la gente y se fue volando. Sin embargo, él pronto fue disparado desde el cielo por uno de los tanques de los Diez Anillos, por lo que Stark respondió disparando su propio misil y destruyó el tanque con facilidad, antes de destruir todos los misiles Jericó que tenía la organización.

La prolongada batalla y las explosiones masivas rápidamente llamaron la atención de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos y de su amigo, el Teniente Coronel James Rhodes. A medida que Stark se iba volando, dos Raptors F-22 recibieron la orden de darle caza, pensando que era un avión enemigo no tripulado. Mientras intentaba escapar de la persecución, Stark llamó a Rhodes y le reveló que el objetivo de los aviones era él. Al tratar de evadir el ataque, uno de los raptors perdió su ala izquierda y chocó accidentalmente con Stark. El piloto intentó expulsarse de este poco después, pero su paracaídas se atascó. Stark siguió la trayectoria de la caída del piloto para liberar su paracaídas, antes de escapar.

Una vez de regreso en su mansión, Dum-E y U ayudaron a Stark a sacarlo de su armadura, teniendo una experiencia bastante dolorosa. Pronto, Stark fue descubierto por Virginia Potts, quien entró en su taller y quedó sorprendida por esto. Stark le dijo en broma que no era en realidad lo peor que le había visto hacer, mientras Potts estaba horrorizada al ver agujeros de bala en la armadura.[4]

Perdiendo su Reactor Arc

"Estuviste a mi lado todos estos años mientras cosechaba el fruto de la destrucción, y ahora que quiero proteger a las personas que puse en peligro, ¿te vas a ir?."
"Lo que harás, Tony, será matarte. Y no voy a ser parte de eso."
―Anthony Stark y Virginia Potts[fnt.]

Decidido a enmendar sus errores del pasado, Stark siguió ajustando el Mark III hasta que fue visitado por Potts, a quien le pidió entrar a su oficina en la sede de Industrias Stark para piratear la base de datos con el fin de averiguar dónde se habían vendido sus armas a los Diez Anillos para poder destruirlos. Sin embargo, Potts se negó a hacerlo, ya que temía que ir a esas zonas de guerra activas resultarían en su muerte, pero Stark no creyó que eso pasaría. Stark afirmó que durante años Potts estuvo a su lado cuando él había estado creando las armas que estaban lastimando a las personas y se molestó porque ella estaba dándole la espalda ahora que quería hacer lo correcto para protegerlos a todos del peligro. Él afirmó que desde su secuestro finalmente había aprendido lo que debía hacer con su vida y logró convencer a Potts de ayudarlo.

Más tarde, todavía en su mansión, Stark recibió una llamada de Potts, pero al momento de responderle, fue inmovilizado por Obadiah Stane, quien activó un taser sónico. Stane hizo esto con la intención de quitarle su Reactor Arc del pecho, confirmándole que fue él quien mandó a los Diez Anillos a matarlo, pero que estos se negaron a hacerlo al darse cuenta que la persona que habían raptado era Stark. Ahora, Stane estaba agradecido con Stark por diseñar el Reactor Arc en miniatura, ya que esta sería la base de una nueva generación de armas y la iba a usar en su Armadura de Iron Monger que diseñó basado en el Mark I de Stark que fue encontrado en el desierto. Finalmente, Stane abandonó la mansión, dejando morir a Stark lentamente.

Habiendo recuperado el control de su cuerpo, Stark intentó llegar a su taller para recuperar su Reactor Arc original que le había devuelto Potts, el cual podía salvarle la vida si se lo ponía. No obstante, él se cayó a unos centímetros de distancia, por lo que Dum-E y U le ayudaron dándole su reactor. Stark estaba agradecido y se lo colocó en el pecho, recuperándose a tiempo mientras llegaba James Rhodes, a quien le explicó la situación. Como Rhodes le dijo que Potts había reclutado a Coulson y todo un equipo de agentes de S.H.I.E.L.D. para arrestar a Stane, Stark le mencionó que no sería suficiente, ya que Stane tenía su propia armadura. Para combatirlo, Stark se puso el Mark III y se preparó para confrontar a Stane. Mientras Rhodes admiraba el traje, Stark le pidió mantener el cielo despejado de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos.[4]

Duelo de Los Ángeles

"Fue una gran idea, Tony, pero mi traje es mucho mejor en todo sentido."
"¿Resolviste el problema del congelamiento?"
"¿Qué? ¿Cuál problema?"
"Te lo dejo de tarea."
Obadiah Stane y Anthony Stark[fnt.]

Stark voló directamente a la sede de Industrias Stark, donde descubrió que Obadiah Stane, en su nueva armadura, intentaba eliminar a Potts, por lo decidió atacar a Stane, chocando contra la autopista y luego a través de un camión de Roxxon Oil Corporation. Ellos empezaron a luchar, con Stane aplastándolo y lanzándolo constantemente, y Stark hacía lo posible por salvar a las personas que Stane ponía en peligro.

Stark analizó la situación y decidió vencer a Stane llevándolo a lo más alto del cielo para que se armadura se congele como le sucedió al Mark II anteriormente. Stark se burló de Stane preguntándole si resolvió el problema de congelación, que Stane desconocía, por lo que Stark le dijo que se lo dejaba de tarea, y se alejó de él mientras la armadura de Stane caía.

A medida que su armadura perdía poder, Stark regresó a la sede de Industrias Stark, donde fue encontrado una vez más por Stane, quien sobrevivió a la caída. Él rápidamente le disparó un arma para cegarlo, escapó y se contactó con Potts, donde le pidió que sobrecargue el Reactor Arc de la fábrica para que estalle cerca de Stane y lo destruya junto con su tecnología, aunque eso significaba poner en riesgo su propia vida. Ella le hizo caso y se dirigió a la base mientras Stark ganaba tiempo enfrentando a Stane.

Luego de someterlo, Stane luchó por apuntar sus misiles hacia él, por lo que Stark le ordenó a Potts que sobrecargue el Reactor Arc, lo que causó un estallido de electricidad que hizo que Stark saliera del camino mientras este mataba a Stane. Este último, como consecuencia, cayó dentro del Reactor Arc, causando una explosión masiva mientras Stark quedaba inconsciente al otro lado. Stark casi murió por la falta de energía de su rector, pero J.A.R.V.I.S. logró mantenerlo con vida el tiempo suficiente para ser rescatado.[4]

Revelándose como Iron Man

"No tengo el tipo de héroe, ¿O qué? Con esta, larga lista de defectos de carácter, y con los errores que he cometido, en público."
"Sólo tienes que seguir el guión."
"Lo cierto es... yo soy Iron Man."
―Anthony Stark y James Rhodes[fnt.]

A raíz del Duelo de Los Ángeles, así como de su propia experiencia cercana a la muerte, Stark fue ayudado por James Rhodes a tratar de ser transportado a una ambulancia para ver si tenía alguna lesión interna. Sin embargo, la ambulancia era una falsa enviada por S.H.I.E.L.D. para reunirse con él. Ahora que finalmente podían hablar con Stark, Phillip Coulson le reveló que había visto su pelea con Stane a través de una pantalla y le dijo que luchó bien, pero que necesitaba mejorar en sus estrategias y que será entrenado por expertos agentes de S.H.I.E.L.D.[8]

A la mañana siguiente, las noticias de lo ocurrido en el Duelo de Los Ángeles fueron transmitidas y Stark fue bautizado como "Iron Man" por los medios. Buscando explicar lo acontecido, se organizó una conferencia de prensa para Stark. Momentos antes de salir, él fue atendido por Virginia Potts, mientras que Phillip Coulson le entregó la coartada que había preparado S.H.I.E.L.D.; Stark estaba con Potts en Avalon, Iron Man era su guardaespaldas y Obadiah Stane había desaparecido en un avión privado. Aunque Stark comentó que declarar a Iron Man como su guardaespaldas era poco creíble, Coulson le dijo que no era su primera vez lidiando con situaciones así.

Cuando Coulson se fue, Stark empezó a coquetear con Potts alegando que si realmente fuera Iron Man entonces tendría una novia hermosa que se preocupe por él y se sienta orgullosa de su persona. Acto seguido, Stark quiso hacerle recordar la vez que bailaron juntos, pero Potts se sentía decepcionada porque él la había abandonado después de eso. Una vez que se separaron, Stark salió para declarar frente a los medios, sin embargo, pronto fue interrumpido por Christine Everhart, quien le expresó sus sospechas sobre la identidad de Iron Man, pero Stark mantuvo su postura de seguir la cortada y empezó a divagar, hasta que James Rhodes le recordó que simplemente debía leer el guión. Stark se tomó un tiempo para pensarlo y, en un momento de lucidez, decidió anunciar publicamente que él era Iron Man.[4]

Encuentro con Nicholas Fury

"¿Se cree el único superhéroe en el mundo? Sr. Stark, acaba de unirse a un universo más grande, sólo que aún no lo sabe."
"¿Y usted quién es?"
"Nick Fury, Director de S.H.I.E.L.D."
"Ah".
"Le vine a hablar de la Iniciativa Vengadores, Sr. Stark."
Nicholas Fury y Anthony Stark[fnt.]

Esa noche,[10] mientras Stark regresaba a su mansión, fue recibido por un visitante que estaba parado enfrente de la ventana. Este se reveló como Nicholas Fury, Director de S.H.I.E.L.D., y le aseguró a Stark que él no era el único superhéroe en el mundo. Acto seguido, Fury le reveló que había venido para discutir acerca de la Iniciativa Vengadores,[11] sin embargo, Stark no tenía ningún interés en la iniciativa, y le pidió a Fury irse de su mansión.[12]

Aventuras de hierro

Buscando la paz mundial

"Sé que has estado distanciándote del legado de tu padre; dices no ser un fabricante de armas; ¡pero ahora eres el arma!"
Thaddeus Ross a Anthony Stark[fnt.]

Stark con el tiempo se volvió el centro de atención debido a sus hazañas como Iron Man y en una ocasión utilizó la armadura Iron Man para divertirse con un grupo de chicas en un yate. Mientras Stark entraba en su limusina, un equipo misterioso en una camioneta lo observaba.

Al asistir a una fiesta, Stark se encontró con Virginia Potts, y se reunió con James Rhodes, quien ahora era Teniente Coronel. Rhodes le reveló que desde que confirmó que era Iron Man, la gente se puso nerviosa por su actitud imprudente y quería que Iron Man con el Ejército de los Estados Unidos. Sin embargo, Stark salió para interceptar a un grupo de insurgentes que atacaban a las tropas de paz de las Naciones Unidas. Él los derrotó y trató de convencer al equipo de filmación que lo acrediten como Iron Man para construir una reputación con ese nombre.

En un punto, Stark recordó lo que Edwin Jarvis le decía cuando era reprendido por su padre, Howard Stark, y habló con J.A.R.V.I.S. sobre su infancia. De pronto, J.A.R.V.I.S. interceptó una llamada del Ejército y la dirigió a Stark, quien se preparó para partir al desierto. No mucho después, Potts contactó a Stark, mientras investigaba sobre la actividad reciente de los Diez Anillos en el desierto. Él luego implementó su último invento, el Magna-Drone, el cual desactivó todas las minas en el área. Nicholas Fury lo estaba observando cuando hacía esto.

Stark regresó a casa y habló con Rhodes y Potts. Rhodes le contó sobre los planes de Justin Hammer para construir una nueva arma para el Ejército. De repente, Rhodes recibió la llamada de que un piloto de pruebas de Hammer se estrelló en un territorio hostil y estaba a punto de ser atacado por el ejército congoleño. Stark voló y ayudó a Thaddeus Ross a salvar al piloto, solo para después tener una reunión con Ross para que empiece a fabricar armas para devolver ataques contra el país, pero Stark le advirtió de que si se enteraba que otro ser inocente fuera puesto en peligro por alguna orden militar sin sentido, habría consecuencias.[1]

Investigado por Nicholas Fury

Como Iron Man, Stark realizó actos de heroísmo en todo el mundo. Los noticieros comenzaron a darle crédito como el hombre que estabilizó las relaciones Este-Oeste y la revista Time lo presentó como la nueva "Persona del año".[2]

Cuando Nicholas Fury envió un equipo SEAL de la Marina de los Estados Unidos para abordar un barco dominado por los Diez Anillos, Stark apareció y derrotó a los terroristas con su armadura y cuando el equipo de SEAL se metió también en problemas, él los salvó. Fury no estaba sorprendido por las acciones de Stark y le ordenó al equipo dar un informe después de la limpieza. De vuelta en su mansión, Stark escuchó la grabación, ahora sabiendo que Fury está interesado en sus acciones.[13]

Apertura de la Stark Expo

"No estoy diciendo que el mundo tenga su periodo más grande de paz ininterrumpida gracias a mí. ¡No estoy diciendo que de las cenizas de mi cautiverio jamás se había personificado mejor metáfora del ave fénix de la historia!"
―Anthony Stark[fnt.]

Seis meses después de que Stark le revelara al mundo que él era Iron Man, este siguió ayudando a mantener la paz como el héroe acorazado, y decidió re-instaurar la Stark Expo para mantener el legado de su padre, haciendo una espectacular entrada dentro de la más reciente versión de la armadura de Iron Man, el Mark IV, por el techo del recinto donde se llevaba a cabo el evento en la ciudad de Nueva York, mientras las Bailarinas Ironette lo acompañaban.

Sin embargo, la vida de Stark no era tan sencilla como él hacía aparentar, ya que tenía un grave problema; el núcleo de paladio que alimentaba su Reactor Arc en el pecho lo estaba envenenando a causa del uso excesivo de la armadura de Iron Man, provocándole una muerte lenta y dolorosa, además de tener que lidiar con la prensa aún más intensa que antes a causa de que ahora era un superhéroe público.

Mientras Harold Hogan mantenía a raya a los visitantes de la Expo, Stark firmó algunos autógrafos, recibió el número de celular de una chica, se reunió con Larry Ellison y Larry King, y finalmente se dirigió a la salida. Allí, él se encontró con una mujer, quien le informó sobre su asistencia para una reunión con el Congreso en Washington, D.C. al día siguiente con el fin de discutir el futuro de su trabajo como Iron Man.[2]

Reunión con el Senador Stern

"Mi prioridad es que el arma Iron Man se entregue al pueblo de los Estados Unidos de América."
"Pues entonces olvídelo. Yo soy Iron Man. El traje y yo somos uno. Entregar el traje de Iron Man sería entregarme yo mismo, lo cual es similar a la esclavitud o prostitución dependiendo del estado."
"Mire, yo no soy un experto..."
"¿En prostitución? ¿Como cree? ¡Es un senador, por favor!"
―El Senador Stern y Anthony Stark[fnt.]

Stark se presentó en la audiencia del comité del Senado, encabezada por el Senador Stern, quienes le exigían que liberara la tecnología de la armadura de Iron Man para su uso militar. No obstante, Stark se negó, argumentando que esta podría llegar a ser usada para la milicia o si caía en las manos equivocadas terminaría perjudicando a Estados Unidos.

El Senador Stern trató de poner a su mejor amigo, el Teniente Coronel James Rhodes, en contra de él, en su esfuerzo por obligarlo a entregarles la armadura. Justin Hammer, el Director General de Hammer Industries, competidor de Industrias Stark, llegó para tratar de defender la causa; Stark tomó esta oportunidad para avergonzar a Hammer y Stern con una colección de videos de Hammer y otros alrededor del mundo, quienes intentaban recrear la tecnología de su traje. Stark arrogantemente declaró que les faltaba años de avance para alcanzar el nivel de su tecnología y se marchó afirmando que la armadura de Iron Man se quedaría con él para asegurar la paz mundial.[2]

Nombrando a Virginia Potts como Directora General

"Ya es oficial, e irrevocablemente te nombro Directora General de Industrias Stark a partir de hoy."
―Anthony Stark a Virginia Potts[fnt.]

Al no estar seguro de las posibilidades para su supervivencia por el envenenamiento del paladio, Stark decidió nombrar a su ex asistente personal, Virginia Potts, para ser la Directora General de Industrias Stark, dado que ya no estaba interesado en el puesto. Cuando Potts llegó a su taller, ella y Stark discutieron sobre la falta de interés de Stark en su compañía y sus recursos desde que se convirtió en Iron Man, en cuyo momento él le informó que había decidido promoverla. A pesar de que Potts no creía al principio lo que Stark le estaba diciendo, finalmente aceptó y decidieron brindar.[2]

Un tiempo después de la reunión con los senadores, James Rhodes intentó convencer a Stark de la importancia de un traje de Iron Man directamente bajo la supervisión del Pentágono, pero Stark convenció a Rhodes de que probara la armadura Mark II. Stark y Rhodes continuaron su discusión mientras volaban por los cielos en sus respectivas armaduras. Sin embargo, después del vuelo, Rhodes se fue, lo que llevó a Stark a no hacerle elegir entre su amistad y su deber.[14]

Mientras hacía un entrenamiento de boxeo con Harold Hogan, durante el cual usó técnicas de boxeo sucias para tener la ventaja, Stark vio la llegada del nuevo reemplazo de Potts como su propia asistente personal, Natalie Rushman. Él invitó a Rushman al ring para entrenar con Hogan mientras observaba y aprendía más de ella por medio de los documentos y páginas de internet. Stark quedó asombrado cuando se enteró que Rushman podía hablar en latín y fue capaz de vencer a Hogan en pocos segundos sometiéndolo en el suelo con una llave.[2]

Llegando a Mónaco

"¿Pero qué caso tiene poseer o tener un auto de carreras, si no lo usas?"
―Anthony Stark[fnt.]

Stark viajó a Mónaco con Virginia Potts y Harold Hogan. Allí, Stark y Potts fueron recibidos por Natalie Rushman, quien le informó de su cena de las nueve y media, que Stark dijo que llegaría a las once. También se encontraron con Justin Hammer, quien alardeaba diciendo que Christine Everhart lo estaba entrevistando para estrenar el próximo artículo de Vanity Fair; Stark rápidamente dejó en claro su propia historia romántica con Everhart y se percató que Hammer Industries había perdido su contrato con las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos debido a su desempeño vergonzoso en la audiencia del comité del senado, haciendo quedar mal a Hammer.

Posteriormente, Stark se excusó para comprobar su nivel de toxicidad de la sangre en el baño. Volviéndose más impulsivo en su búsqueda de emociones y porqué creía que su muerte era inminente, Stark comenzó a cuestionarse qué le gustaría hacer con los últimos meses que le quedaban de vida. Él decidió abordar el automóvil de Industrias Stark y competir en el Gran Premio de Mónaco. Cuando entró al vehículo, con todas las cámaras frente a él, Stark lanzó una mirada que sabía que sería vista por Justin Hammer, para gran molestia de Hammer, ya que una vez más estaría quitándole la atención.[2]

Duelo de Mónaco

"¡Tú perdiste!"
Ivan Vanko a Anthony Stark[fnt.]

Mientras Stark conducía por la pista, Ivan Vanko, quien había construido con éxito su propio Reactor Arc, junto con armas de energía similares a un látigo, lo atacó, usando los látigos para cortar la parte delantera de su automóvil y hacer que se estrellara junto con varios otros autos de carrera. Stark quedó indefenso y escapó hasta que recibió la ayuda de Virginia Potts y Harold Hogan, quienes llegaron en un automóvil y atropellaron a Vanko contra una cerca. Creyendo que Vanko estaba incosciente, Stark y Potts comenzaron a discutir, lo que le dio a Vanko el tiempo suficiente para reaccionar y destruír varias partes del automóvil antes de que Potts finalmente le lanzara a Stark su armadura portátil del Mark V, la cual tenía forma de maletín.

Al finalizar el proceso de ensamblaje, Stark empujó el vehículo para alejar a Potts y Hogan de la zona de peligro, y apuntó sus manos hacia Vanko, quien lo golpeó con el látigo electrificado de su traje antes de que él reaccionara. Pese a que su armadura le indicaba que había recibido daños severos, él continuó peleando, hasta que Vanko bloqueó los golpes con su propia armadura antes de poder estrangular a Stark con sus látigos y lanzarlo a través de la pista al automóvil de Harold Hogan. Stark posteriormente fue sostenido por los látigos alrededor de su cuello y recibió voltios de electricidad que destruían su armadura lentamente.

Aunque estaba en una posición de desventaja, Stark logró acumular la fuerza necesaria para envolver los látigos a su alrededor con el fin de acercarse más a Ivan Vanko. Una vez que estaba lo suficientemente cerca, él lo golpeó en la cara varias veces antes de arrancar el Reactor Arc de su pecho y aplastarlo con la mano, venciendo a Vanko. Mientras la policía arrastraba a Vanko, este último escupió su propia sangre antes de reír y afirmarle que Stark había perdido.[2]

Reuniéndose con Ivan Vanko

"Si puedes hacer sangrar a Dios, la gente dejará de creer en él. Y habrá sangre en el agua. Y los tiburones vendrán. La verdad es que todo lo que tengo que hacer es sentarme aquí y observar cómo te consume el mundo."
Ivan Vanko a Anthony Stark[fnt.]

Posteriormente, Stark decidió visitar personalmente a Ivan Vanko mientras estaba recluido en prisión para aprender más sobre cómo adquirió la tecnología que era igual a la suya. Una vez que estuvieron solos, Stark comentó sobre la tecnología de Vanko e incluso sugirió formas para mejorarla, pensando que nunca tendría la oportunidad de hacerlo por sí mismo.

Durante la conversación, Vanko reveló que él era el hijo de Anton Vanko, quien colaboró con Howard Stark en la creación del primer Reactor Arc, pero fue deportado a la Unión Soviética y murió en la pobreza. Debido a esto, Vanko culpó a la familia de Stark por arruinarlos y buscaba venganza; Vanko también mencionó que era plenamente consciente de la actual intoxicación cardíaca de Stark, y mencionó que era una manera horrible de morir, riéndose a carcajadas mientras Stark se iba.[2]

Regresando a su mansión

"Si esta fuera tu última fiesta de cumpleaños, ¿cómo la celebrarías?"
"Haría lo que yo quisiera, señor, con la persona que quisiera."
―Anthony Stark y Natalia Rushman[fnt.]

Mientras regresaba a los Estados Unidos en su avión privado, Stark preparó la cena para Potts mientras discutían las consecuencias del ataque en Mónaco e incluso sugirió que dejará de ser Iron Man de ahora en adelante.

Stark regresó a casa, donde él y J.A.R.V.I.S. intentaron encontrar una nueva fuente de energía para el Reactor Arc, además de analizar los archivos históricos de Ivan Vanko y su padre, Anton Vanko. Más tarde, él fue visitado por James Rhodes, quien reprendió a Stark por el deseo del Ejército de tomar sus trajes. Sin embargo, Rhodes se dio cuenta de lo mal que estaba Stark y lo ayudó a cambiar el núcleo del paladio del Reactor Arc. Rhodes intentó convencer a Stark de que no tenía que recorrer el viaje solo, pero Stark no le hizo caso.

Sintiéndose más deprimido por su futuro, Stark se reencontró con Natalie Rushman, con quien habló sobre si debía cancelar su fiesta de cumpleaños debido a los acontecimientos recientes, de lo cual Rushman estaba de acuerdo, y cubrió algunas de las magulladuras de Stark en su cara. Cuando Stark le preguntó qué haría si fuera su último cumpleaños, ella le dijo que haría lo que quisiera con quien quisiera.[2]

Fiesta de cumpleaños de Anthony Stark

"¡No te mereces usar ese traje! ¡Quítatelo!"
James Rhodes a Anthony Stark[fnt.]

Stark decidió llevar a cabo a la que podría ser su última fiesta de cumpleaños y rápidamente se emborrachó.[2] Él coqueteó con Natalie Rushman y le dejó usar un guante de Iron Man para hacer estallar una escultura de hielo.[15] Después, Stark se puso su armadura de Iron Man y se divirtió con los muchos invitados que habían venido a celebrar. Él utilizó sus rayos repulsores para destruir una sandía, a lo que Potts observó e intentó detenerlo pidiéndole a todos que se fueran, pero Stark anunció que la fiesta iba a seguir adelante. Cuando James Rhodes llegó, este se decepcionó de que su amigo actúe tan irresponsablemente bajo estar circunstancias.

Ante la situación, Rhodes se puso el Mark II de Stark y le ordenó a los invitados que salieran de la habitación, antes de exigirle a Stark que se quitara el traje. Stark lo ignoró y en su lugar le pidió a Adam Goldstein que pusiera una buena canción para la pelea entrante. El dúo luchó mientras volaban de una habitación a otra, usando las armas que podían encontrar para tratar de dominar al otro, incluso lanzándose pesas antes de que Rhodes lograra arrojar a Stark a su habitación de arriba.

Finalmente, después de casi destruir todo en la mansión en la pelea resultante, Stark logró someter a Rhodes al golpear su cabeza contra el mostrador de la cocina, y le gritó a los espectadores para obligarlos a huir. Cuando Rhodes se recuperó, ambos dispararon sus repulsores, lo que causó una explosión masiva. Con Stark fuera de la pelea, Rhodes le entregó la armadura a las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, mientras que Stark se quedaba mirándolo y optó por no hacer nada al respecto.[2]

Redescubriendo un elemento

Ayudado por Nicholas Fury

"¿Y qué quieren de mí?"
"¿Que queremos de ti? No, ¿Qué quieres tú obtener de mí? Porque tú te volviste un problema, problema que yo tengo que resolver, y contrario a lo que crees, no eres el centro de mi universo. Tengo problemas más grandes que tú en la región sudoeste."
―Anthony Stark y Nicholas Fury[fnt.]

A raíz de su batalla con James Rhodes, Stark tomó la armadura y voló a Randy's Donuts en California, comprándose una caja de donas y disfrutó comérselas en medio del cartel sobre la tienda. Justo cuando estaba descansando durante la salida del sol, Nicholas Fury, Director de S.H.I.E.L.D., se acercó a Stark y le ordenó entrar a la tienda para hablar.

Tomando asiento, Stark una vez más le informó a Fury que no estaba interesado en unirse a la Iniciativa Vengadores, antes de preguntarle groseramente si debía mirarle el ojo o el parche. A Fury no parecía importarle esto y comentó sarcásticamente que entendía que Stark podía hacerlo todo sólo. Cambiando de tema, Fury le reveló a Stark que Natalie Rushman era en realidad la agente encubierta Natalia Romanoff, a quien mandó a supervisarlo. Enojado por haber sido engañado, Stark despidió a Romanoff, no obstante, ella le dejó en claro que no dependedía de él tomar esa decisión, sino de Potts.

Fury le recordó a Stark sus últimas acciones, como promover a Virginia Potts repentinamente y permitir que James Rhodes le quite una de sus armaduras. Disgustado, Stark le preguntó qué quería de él, a lo que Fury apuntó diciéndole que se había vuelto un problema que debía resolver y le remarcó que no era el centro de todo. Luego, Romanoff le dio a Stark una inyección que ralentizó su proceso de envenenamiento, antes que Fury le asegurara que en algún lugar había una cura y que simplemente él no lo había descubierto aún, a pesar de que Stark insistió en que ya había buscado por todas partes y no había encontrado nada.

Al regresar a la mansión, ellos hablaron sobre la historia de Anton Vanko. Antes de partir, Fury le reveló que su padre, Howard Stark, fue uno de los fundadores de S.H.I.E.L.D., y le dejó a Stark sus pertenencias para encontrar la cura, con el agente Phillip Coulson permaneciendo allí para vigilarlo, mientras que Romanoff regresó a Industrias Stark.[2]

Investigando a su familia

"Tony, eres muy pequeño para entenderlo ahora, así que decidí filmarlo para tí. Lo construí para tí, algún día te darás cuenta de que representa mucho más que inventos de la gente. Representa el trabajo de mi vida. Esta es la llave del futuro. Me limita la tecnología de mi tiempo, pero un día tú lo descubrirás. Y cuando lo hagas, cambiarás el mundo. Pero la que es, y será siempre, mi más grande creación... eres tú."
―Mensaje de Howard Stark a Anthony Stark[fnt.]

Stark reunió lo necesario del baúl de su padre para comenzar su investigación, encontrando un cuaderno con dibujos de un "hipercubo" y dos cómics del Capitán América. También descubrió una maqueta de la Stark Expo de 1974, en la que había un mensaje secreto de Howard diciéndole a Stark que esperaba que él pueda cambiar el mundo, que pueda darse cuenta que todo lo que hizo representaba el trabajo de su vida, le reveló lo mucho que lo quería a pesar de no habérselo dicho nunca directamente y que él era su más grande creación.

No mucho después, Stark trató de disculparse adecuadamente con Virginia Potts dirigiéndose a la sede de Industrias Stark, trayéndole fresas en el proceso, pero ella comentó que era alérgica, y estaba ocupada trabajando. Stark intentó justificar sus acciones, pero fueron interrumpidos por Romanoff y Hogan. Tratando de interrumpir el silencio incómodo, Stark comenzó a hacer bromas y después le preguntó a Romanoff si ya se había adaptado a trabajar en la empresa, antes de preguntarle si en verdad se llamaba Natalie, pero Romanoff simplemente ignoró sus comentarios.

Cuando Potts se fue, Stark se impresionó de la actitud de Romanoff, afirmando que le resultaba increíble como ella hacía todo lo que estaba haciendo, y cuestionó si en realidad sabía latín, a lo que Romanoff le respondió hablando dicho idioma, y lo tradujo diciéndole que "él podía conducir hasta su casa o ella podía hacer que lo recojan" mientras dejaba solo a Stark. Este último estaba a punto de irse, pero descubrió un mensaje oculto en el diorama de la Stark Expo de 1974, que parecía el diagrama de la estructura atómica de un nuevo elemento. Stark se llevó el modelo en su automóvil de regreso a su mansión para estudiarlo más a fondo.[2]

Un nuevo elemento

"El elemento teórico debería servir como sustituto para el paladio."
"Gracias papá."
"Desafortunadamente es imposible sintetizarlo."
"¡Prepárense para una remodelación, vamos a materializarlo!"
J.A.R.V.I.S. y Anthony Stark[fnt.]

Poniendo el modelo sobre su escritorio, Stark le ordenó a J.A.R.V.I.S. hacer una exploración, eliminando todos los árboles y edificios para centrarse en el modelo en sí. Como J.A.R.V.I.S. cuestionó cuál era su plan, este le explicó que creía haber encontrado un mensaje oculto. Finalmente, Stark se dio cuenta de que el nuevo elemento estaba dentro del globo en el centro, y le agradeció a su padre por el regalo, ya que pronto le salvaría la vida.

Cuando Stark reunió las piezas y máquinas necesarias para su experimento, fue visitado por Phillip Coulson, quien le preguntó dónde había estado, antes de descubrir un prototipo del escudo del Capitán América hecho por Stark, quien lo usó para acomodar la posición de su máquina. Coulson luego le informó a Stark que se iba a Nuevo México para investigar un objeto misterioso que había sido encontrado por S.H.I.E.L.D. y se despidieron.

Stark puso en marcha su experimento, creando un láser en el centro de su taller. Él movió el láser, mientras atravesaba las paredes, hasta alcanzar el nuevo Reactor Arc que había hecho, finalmente sintetizando el nuevo elemento. Al recoger su creación, J.A.R.V.I.S. confirmó que el nuevo elemento sería un reemplazo adecuado para el paladio y podría mantenerlo con vida mientras alimenta de energía sus trajes de Iron Man.

Stark siguió trabajando en su reactor y en su próximo traje, el Mark VI. De repente, él recibió una llamada de Ivan Vanko, quien escapó de prisión con ayuda de Justin Hammer, diciéndole que estaba vivo y buscaba venganza. Tras recibir la amenaza, Stark se colocó el Reactor Arc y se enfundó en el Mark VI para volar a la Stark Expo, donde Hammer haría una presentación, el cual iba a poner en peligro a todos.[2]

Batalla en la Stark Expo

"Ahora, la historia real de tu apellido se revelará. Lo que tu padre hizo a mi familia durante 40 años, se lo haré a la tuya en 40 minutos."
"Se oye bien. Hay que reunirnos y discutirlo."
Ivan Vanko y Anthony Stark[fnt.]

En la Stark Expo, Justin Hammer presentó sus nuevos Hammer Droides, capitaneados por James Rhodes en una versión fuertemente armada del Mark II, ahora conocida como la armadura Máquina de Guerra. Stark como Iron Man llegó para advertir a Rhodes del peligro que se avecinaba, pero Vanko se las arregló para tomar el control de la armadura de Rhodes para que atacara a Stark. Mientras que Virginia Potts arrestó a Hammer, y Harold Hogan junto con Natalia Romanoff se apresuraban en llegar a los cuarteles de Hammer Industries para arrestar a Vanko, Stark continuó peleando. Entonces, Romanoff descubrió que Vanko abandonó las instalaciones y aprovechó su ausencia para que Rhodes recuperara el control de su armadura.

Stark y James Rhodes se unieron para derrotar a los Hammer Droides de la Stark Expo. Mientras destruía a los robots, Stark salvó a un joven Peter Parker de ser atacado y aparentó que le ayudó a vencerlo diciéndole "bien hecho". Luego de destruir a los Hammer Droides con sus rayos, Stark y Rhodes fueron confrontados por Ivan Vanko en su nueva y más poderosa armadura. A pesar de los esfuerzos por vencerlo, el dúo era incapaz de dominar a Vanko, quien finalmente los atrapó a ambos con sus látigos y comenzó a destruir sus armaduras. Stark le recordó a Rhodes sobre su lucha en la mansión y ambos chocaron sus rayos repulsores en medio de Vanko para causar una gran explosión.

Acercándose a su oponente, la última respuesta de Ivan fue hacer explotar todos los androides y su propia armadura, suicidándose. Ante esto, el dúo rápidamente huyó, con Stark apresurándose en alcanzar a Potts para salvarla de las múltiples explosiones, y lo logró justo a tiempo. Ella, muy estresada, renunció a su puesto como Directora General de Industrias Stark por los problemas en que Stark la involucraba, pero Stark la consoló y se besaron. Rhodes los interrumpió dando a conoces su presencia frente a ambos y se llevó la armadura de Máquina de Guerra sin mucha objeción de parte de Stark.[2]

Un candidato no calificado

"Lo que nos hace pensar esta situación es que sólo te usaremos de consultor."
"No tienen con qué pagar. Aunque podría ahorrarles ese salario si en su lugar me hacen un favor. Rhodey y yo seremos condecorados en Washington, y no hay quien nos presente."
"Veré qué puedo hacer."
―Anthony Stark y Nicholas Fury[fnt.]

Después de mostrar unos videos de otro evento superhumano, Stark optó por leer el reporte de la Iniciativa Vengadores, sin embargo, Nicholas Fury lo detuvo, afirmando que no sabía si quería verlo involucrarse más en su proyecto. Por otro lado, Fury le mostró a Stark el reporte que le había hecho Romanoff, quien apuntó que Iron Man era un candidato calificado para la Iniciativa Vengadores, mientras que Anthony Stark no. A pesar de esto, S.H.I.E.L.D. quería a Stark como consultor, pero él se rehusó, argumentando que no podían pagarle por sus servicios.

No obstante, Stark lo pensó más a fondo y aceptó el trabajo, pero con la condición de que el Senador Stern les presente él y James Rhodes para darles una medalla de valor por su valentía en la lucha contra Ivan Vanko y los Hammer Droides. Un par de horas más tarde, Stark vio concedido su deseo e inició su trabajo como consultor, regocijándose con el placer de obligar al Senador Stern a darle una medalla.[2]

El consultor

"Usted siempre tan elegante."
"Touche. Oí que tiene ciertos problemas."
"¿Quién lo dice?"
"Lo digo yo. ¿Y si le dijiera que formaremos un equipo?"
"¿Y, quiénes?"
Thaddeus Ross y Anthony Stark[fnt.]

Stark, en su trabajo como consultor de S.H.I.E.L.D., se debía encargar de persuadir al General Thaddeus Ross de no incluir a Emil Blonsky en la Iniciativa Vengadores, ordenado por el Consejo Mundial de Seguridad.[16]

Comenzando con su labor, Stark acudió a un bar, donde se reunió con un ebrio General Ross, y tuvieron una breve conversación, donde remarcó el fracaso de Ross por intentar atrapar a Bruce Banner y su intento fallido por replicar el Suero del Súper Soldado.[17] Stark aprovechó su estado de embriaguez para molestar tanto a Ross que este último trató de sacarlo del bar, pero Stark compró el local y dio una orden para demolerlo más tarde. Tras este encuentro, Ross se negó a liberar a Blonsky de su custodia por pura indiferencia. Stark luego informó del resultado de la misión a Phillip Coulson y Jasper Sitwell.[16]

Invasión Chitauri

Reclutado por Phillip Coulson

"Tenemos que hablar, Stark."
"Usted está llamando a la copia señuelo de Tony Stark. Deje su mensaje."
"Es urgente."
"Déjelo con urgencia."
―Anthony Stark y Phillip Coulson[fnt.]

Algún tiempo después, Stark recuperó la armadura de Máquina de Guerra, lo despojó de las armas de Hammer Industries y lo convirtió de nuevo en el Mark II. Cuando James Rhodes llegó, Stark le informó que nunca más usaría esa armadura porque le creó una armadura nueva con una mejor tecnología y armamento.[18] Más adelante, Stark enfocó sus esfuerzos en la inauguración de la Torre Stark en la ciudad de Nueva York, que estaba impulsada por energía pura y limpia, con Stark complaciéndose al ver su nombre iluminado en lo alto del edificio.

Al llegar a la Torre Stark, él y Potts comenzaron a celebrar la creación exitosa de su fuente de energía, y Stark le dijo que podía obtener el doce por ciento del crédito por el avance más reciente de Industrias Stark. Stark fue informado por J.A.R.V.I.S. sobre la llegada de Phillip Coulson, quien quería hablar con él, a lo que este se negó, pero Coulson seguía insistiendo en que necesitaba hablar con Stark urgentemente y entró a la torre, para gran consternación de Stark mientras culpaba a Potts por la violación a la seguridad.

Coulson le informó a Stark que la Iniciativa Vengadores ahora estaba activa a raíz de la Destrucción del Proyecto P.E.G.A.S.U.S., en el que Loki había atacado a algunos agentes de S.H.I.E.L.D., robó el Teseracto, y también habían tomado a Erik Selvig y Clinton Barton como sus ayudantes tras controlarlos con el poder de su Cetro. Coulson explicó que necesitaban a Stark a pesar de haber sido rechazado previamente por los Vengadores, y le mostró pantallas holográficas con información sobre Steven Rogers, Thor, Bruce Banner y Loki para que los estudiara. Mientras Potts y Coulson abandonaban la torre, Stark comenzó a examinar el diseño del Teseracto.[3]

Encuentro en Alemania

"Es tu turno, cuernitos."
―Anthony Stark a Loki[fnt.]

Stark se enfundó en el Mark VI y voló hasta Stuttgart, Alemania, donde encontró a su ex empleada Natalia Romanoff y al recientemente descongelado Steven Rogers, luchando contra el dios hostil, Loki. Stark saludó a Romanoff preguntándole si lo extrañó y entró en acción disparándole a Loki con sus rayos repulsores. Él se puso enfrente de Rogers, liberó el armamento de su armadura apuntando sus aparatos hacia Loki y lo forzó a rendirse, lo que consideró una buena decisión de su parte.

Después de que Loki fuera escoltado hasta el Quinjet de S.H.I.E.L.D., Stark comentó sobre las habilidades de combate de Rogers y se burló sutilmente de su falta de conocimiento de la sociedad moderna desde que regresó de la Segunda Guerra Mundial. Mientras discutían porqué Loki se había rendido tan fácilmente, se produjo una tormenta repentina que parecía desconcertar a Loki. Prnto, el Quinjet fue atacado por Thor, quien sometió a Stark antes de que pudiera defenderse y se llevó a Loki volando lejos. Tras esto, Stark se levantó y decidió ir tras Thor rápidamente para recuperar a Loki, sin tomarse el tiempo de armar un plan.[3]

Enfrentamiento contra Thor

"No tienes idea de con quien tratas, ni a lo que te enfrentas."
"¿A... Shakespeare en el parque? ¿Vuestra madre sabe que usáis sus cortinas?"
Thor y Anthony Stark[fnt.]

Mientras Thor amenazaba con furia a Loki en la cima de una montaña para saber exactamente a quién pretendía darle el Teseracto, Stark lo atacó directamente, arrojándolo al suelo de un bosque. Ambos comenzaron a discutir, con Thor diciéndole que no entendía lo que estaba pasando, a lo que Stark comenzó a burlarse de Thor llamándolo "turista", provocándolo y comenzando una lucha entre los dos. El Dios del Trueno utilizó el Mjolnir para electrocutar su armadura; sin embargo, esto solo cargó el traje de Stark a un 400% de su capacidad, según J.A.R.V.I.S., lo que le permitió disparar un ataque para derribar a Thor.

Ellos se desplazaron por medio del bosque, mientras se repartían varios golpes, hasta que Thor comenzó a aplastar sus guantes. Stark le disparó en la cara, a lo que él respondió atacando su casco con su cabeza. Su pelea fue interrumpida por Steven Rogers, quien le preguntó a Thor qué hacía en la Tierra, con él diciéndole que había venido a poner fin a los planes de Loki. Luego Rogers insistió en que Thor soltara su martillo, a lo que Stark comentó que era una mala idea precisamente cuando Thor lo golpeó con el Mjolnir y atacó a Rogers, quien se defendió con su escudo. Los tres luego se calmaron y se unieron para recapturar a Loki.[3]

Trabajando en el Helicarrier

"Sí, muy fuerte con esa armadura ¿Y sin ella dime que eres tú?"
"Un genio, millonario, playboy, filántropo."
"Muchos que no tienen eso valen diez de ti, he visto los videos, tu solamente peleas para ti mismo, no eres capaz de sacrificarte por otros, y acostarte sobre el alambre y dejar que otros pasen sobre ti."
"Yo cortaría ese alambre."
"Siempre una salida, quizá no eres una amenaza, pero mejor deja de aparentar que eres un héroe."
"Un héroe, ¿Igual qué tú? Eres un experimento de laboratorio Rogers, lo que te hace especial y fuerte vino de una botella."
Steven Rogers y Anthony Stark[fnt.]

Ellos llevaron a Loki de vuelta al Helicarrier, donde Stark conversó con el agente Coulson. Stark se unió al grupo, felicitó a Thor por sus habilidades de lucha y señaló a un agente que estaba jugando Galaga, antes de confirmar que Loki necesitaba el Iridio para controlar el poder del Teseracto. Sorprendida por el descubrimiento, Maria Hill le preguntó sobre el tiempo que le tomó aprender de astrofísica termonuclear, a lo que Stark respondió que lo estudió hace una noche, y que comentó que todo lo que necesitaba Loki era una fuente de energía para controlar el Teseracto.

Stark se reunió con Bruce Banner, a quien felicitó por su inteligencia y habilidad para convertirse en Hulk. Nicholas Fury luego sugirió que Stark y Banner trabajen juntos para loalizar el Teseracto, a lo cual Stark aceptó. Sin embargo, antes de partir al laboratorio con Banner, Stark colocó un dispositivo de pirateo para que J.A.R.V.I.S. reúna una base de datos de S.H.I.E.L.D. con el propósito de descubrir sus secretos acerca de porqué querían el Teseracto.

Stark y Banner trabajaban mientras compartían una conversación sobre la lucha de Hulk en Harlem, y después lo molestó con un golpe para poner a prueba su habilidad de manejo de la ira. Rogers llegó, pidiéndole no seguir molestándolo, y enfocarse en buscar el Teseracto. Esto llevó a Stark a cuestionar sobre si su padre en realidad admiraba a Rogers, antes de hablar con Banner sobre el miedo que este tenía por el poder destructivo de Hulk, y él le también le reveló de sus problemas con la metralla en su Reactor Arc. Poco después, con los datos que reunió a través de J.A.R.V.I.S., los dos aprendieron que S.H.I.E.L.D. estaba tratando de aprovechar los poderes del Teseracto para comenzar la Fase 2 y crear armas de destrucción masiva.

Fury pronto se enteró de sus planes y los confrontó. Luego llegó Rogers, quien descubrió tecnología de HYDRA en el Helicarier para que ellos aprendieran de ella. Fury confesó que planeó esto con el fin de alistar a la Tierra para una guerra más avanzada desde la llegada de Thor en Nuevo México, ya que se dieron cuenta que no estaban solos en el universo.. A medida que seguían discutiendo, pronto Stark y Rogers discutieron sobre la ética del heroísmo; Rogers argumentó que Stark peleaba para sí mismo y que no era capaz de sacrificarse por otros, mientras que Stark sostuvo que la única razón por la que Rogers era tan especial era debido al Suero del Súper Soldado.[3]

Ataque en el Helicarrier

"Capitán, la palanca."
"¡Necesito un minuto!"
"La palanca... ahora."
―Anthony Stark y Steven Rogers[fnt.]

Luego, las tropas de Loki llegaron, dirigidas por Clinton Barton, y atacaron al Helicarrier para liberar a Loki. Stark rápidamente se puso el Mark VI y salió para reparar el daño de las turbinas junto con Rogers. Una vez que llegaron, Stark decidió adentrarse dentro del motor mientas Rogers revisaba los controles principales. Sin embargo, él pronto se sintió frustrado cuando Rogers tuvo problemas para entender la tecnología moderna que estaba buscando. Por otro lado, Fury y Hill no pudieron detener a Barton de usar una de sus flechas para apagar el poder del Helicarrier, lo que causó que cayera del cielo, acortando dramáticamente el tiempo para arreglar las turbinas.

Stark utilizó su láser para cortar la hélice dañada y decidió usar la fuerza de su traje para reiniciar el motor a mano, empujándolo lo suficientemente rápido como para levantar el Helicarrier en el aire, salvando a todos los que estaban a bordo. Él pronto le pidió a Rogers que tirara de la palanca para sacarlo, solo para saber que Rogers le respondiera que estaba ocupado, ya que lo atacaban soldados de Loki. Stark quedó atrapado brevemente y la hélice dañó su armadura hasta que Rogers logró liberarlo justo a tiempo. Stark salió y sometió al soldado que lo atacaba, antes de que su traje perdiera energía.[3]

Alguien a quien vengar

"Él tiene claro que solo ganará si nos derrota. Eso es lo que quiere. Quiere vencernos y que lo vean cuando lo haga. Quiere una concurencia."
"Claro, vi su acto en Stuttgart."
"Sí, eso fue un avance. Esta es la noche de estreno."
―Anthony Stark y Steven Rogers[fnt.]

A pesar del éxito que tuvieron, Nicholas Fury les informó que Phillip Coulson fue asesinado por Loki. Como resultado del asalto, Thor y Hulk habían sido arrojados fuera del Helicarrier, Loki había escapado, y Clinton Barton fue rehabilitado. Rogers y Stark tuvieron una reunión con Fury para discutir qué hacer a continuación. Allí, Fury les explicó que la intención siempre era la de formar a los Vengadores para ganar aquellas batallas que no podían manejar solos y que S.H.I.E.L.D. si planeaba utilizar el Teseracto para recrear las armas de HYDRA.

Al escuchar que Coulson murió creyendo en los Vengadores, Stark se fue y se dirigió al lugar donde había muerto su amigo. Rogers habló con él sobre como Coulson no tenía familia, pero si salía con Audrey Nathan. Debido a los últimos acontecimientos, Stark afirmó que Coulson era un idiota por desafiar a Loki sólo y que no seguiría más a Fury, notando cómo Loki los utilizó a todos para llevar a cabo sus planes atacándolos a nivel personal. Centrando sus esfuerzos en detener la Invasión Chitauri, Stark se dio cuenta de que Loki requería del uso de la Torre Stark para accionar el Teseracto. Acto seguido, Stark reparó el Mark VI y se dirigió a la ciudad de Nueva York.[3]

Batalla de Nueva York

"¿A qué temería?"
"A los Vengadores. Así nos hacemos llamar, una especie de equipo, 'Los héroes más poderosos del mundo'."
"Sí, ya los vi."
"Sí, no negaré que entendernos costó trabajo pero, hay que hacer un recuento: Tu hermano, el semidíos; un Supersoldado, una leyenda viviente que supera su propia leyenda; un hombre con un temible problema de manejo de la ira; un par de asesinos maestros, y tú, mi amigo, te las arreglaste para fastidiar a todos y cada uno."
Loki y Anthony Stark[fnt.]

Él llegó a la Torre Stark, pero como su traje seguía fallando, se lo quitó e intentó ganar tiempo invitándole un trago a Loki, no obstante, este lo ignoró. Stark lo amenazó con que los Vengadores irían tras él, mientras secretamente se ponía dos brazaletes para invocar su nueva armadura en caso de ser necesario. Sin embargo, Loki no tomó en serio sus amenazas y trató de lavarle el cerebro tocando su pecho con el Cetro. Al ver que fracasó debido al Reactor Arc de Stark, Loki furioso lo tomó por el cuello y lo lanzó por una ventana, dándole a Stark el tiempo necesario en el aire para desplegar el Mark VII.

Después de ponerse su armadura, él regresó a la Torre Stark y le disparó un rayo repulsor a Loki en venganza por asesinar a Phillip Coulson. Acto seguido, se abrió un agujero de gusano y las tropas Chitauri comenzaron a llegar.[3] Stark contactó a James Rhodes, pidiéndole su ayuda, pero él le dijo que estaba ocupado confrontando a los Diez Anillos en Hong Kong, y le era imposible llegar a la ciudad de Nueva York en poco tiempo.[18] Stark luchó contra la primera horda Chitauri y trató de atraer a un Leviatán, una serpiente alienígena. En el proceso, Stark vio reunidos a Steven Rogers, Bruce Banner, Thor, Natalia Romanoff y Clinton Barton. Como el Leviatán se acercaba a los Vengadores, Banner se transformó en Hulk y detuvo a la criatura, mientras que Stark le lanzó un misil, destruyéndolo.

Asumiendo el liderazgo de los Vengadores, Steven Rogers empezó a organizar al equipo y mandó a Stark combatir a los Chitauri desde el cielo. Él siguió sus órdenes, y se llevó consigo a Clinton Barton a la cima de un edificio, llamándolo burlonamente "Legolas". Stark pronto entró a la boca de un Leviatán y lo eliminó atacándolo por dentro con varios misiles.[3] Mientras volaba por los alrededores de la ciudad de Nueva York, Stark le preguntó a Thor si alguna vez había visto Game of Thrones, diciéndole que esta experiencia la recordaba a la serie. Thor le preguntó cómo podía bromear a mitad de una guerra, solo para después ser devorado por un Leviatán. En una rabia cegadora, Thor usó el Mjolnir para salir del Leviatán.[19]

En el transcurso de la batalla, Romanoff había encontrado una forma de cerrar el portal; sin embargo, Stark la detuvo, ya que Nicholas Fury le informó que el Consejo Mundial de Seguridad dio la orden de lanzar un misil nuclear a la ciudad. Rápidamente, Stark interceptó el misil y lo volteó, conduciéndolo a través del portal al espacio, solo para soltarse de él antes de que el arma destruyera el Centro de Comando Chitauri, provocando la muerte de los Chitauri. Stark intentó comunicarse con Virginia Potts, pero eventualmente J.A.R.V.I.S. le informó que ella no había respondido la llamada, ya que estaba distraída viendo las noticias sobre la Batalla de Nueva York. Como resultado, Stark cayó inconsciente sin energía, aunque atravesó a tiempo el agujero de gusano, que inmediatamente después fue cerrado por Romanoff.

Stark cayó inerte hacia el suelo, pero fue salvado por Hulk, después descendieron bruscamente y el resto del equipo acudió en su auxilio, solo para que el gigante verde le rugiera en la cara y Stark despertara de su inconsciencia preguntando si no lo habían besado para despertarlo. Como Rogers afirmó que consiguieron detener la invasión, Stark le recomendó al equipo ir a comer Shawarma para celebrar su victoria, sin embargo, Thor le informó que primero debían encargarse de Loki.[3]

Custodia de Loki y el Teseracto

"No discutiré que autoridad supera a la otra."
"Necesito que lo entregues."
―Anthony Stark y Alexander Pierce[fnt.]

Los Vengadores regresaron a la Torre Stark y encontraron a Loki malherido debido a un enfrentamiento que tuvo con Hulk, por lo que este se rindió y bromeó pidiendo el trago que Stark le ofreció anteriormente.[3] Acto seguido, Stark le ordenó al equipo poner a Loki de pie para llevárselo, seguido de varios comentarios suyos donde le recomienda a los Vengadores posar heroicamente para otra ocasión y limpiar el sitio solo si querían hacerlo. Al mismo tiempo que STRIKE tomaba la custodia del Cetro, Stark guardó el Teseracto en un maletín y acompañó a Thor, a Loki esposado y algunos guardias al ascensor para descender al primer piso del edificio. Como Hulk quería ir con ellos, Stark le prohibió acompañarlos y le recomendó bajar por las escaleras en su lugar.

Ya en el primer piso, Stark, Thor, Loki y los guardias fueron interceptados por Alexander Pierce, el Secretario del Consejo Mundial de Seguridad. Como Pierce les exigió saber a dónde iban, Thor le hizo saber que comerían y después se llevaría tanto a Loki como el Teseracto a Asgard. No obstante, Pierce les pidió a ambos Vengadores entregar a Loki, quien debía pagar por sus crímenes cometidos en la Tierra, y el Teseracto, el cual se mantuvo en posesión de S.H.I.E.L.D. durante casi 70 años. Stark intentó darle la razón a Thor, pero Pierce mantuvo su posición y él junto con sus hombres intentaron quitarle el maletín por la fuerza a Stark,[20] sin éxito. Para dar por terminado el conflicto, Nicholas Fury intervino y aprobó que Thor se lleve el Teseracto y a Loki de regreso a Asgard.[3]

Consecuencias

"Buen trabajo, señores. No hay que venir mañana. Tomémonos el día. ¿Han comido Shawarma? hay un restaurante de Shawarma como a dos cuadras. No sé que sea, pero se me antoja."
―Anthony Stark[fnt.]

Todavía cansados por la batalla, los Vengadores fueron al restaurante de Shawarma que Stark les había sugerido y se quedaron comiendo en silencio.[21] Ellos luego fueron interrumpidos por James Rhodes, quien llegó de la batalla contra los Diez Anillos desde Hong Kong, solo para descubrir que los Vengadores ya detuvieron la invasión con éxito.[18]

Al día siguiente, el equipo se reunió en Central Park y se aseguraron de que tanto Thor como Loki regresaran a Asgard junto con el Teseracto. Después, Stark se despidió de los Vengadores, quienes tomaron caminos separados cada uno, y se subió a un automóvil acompañado por Bruce Banner. Más adelante, Stark y Potts diseñaron algunos planos para reconstruir la Torre Stark, que ahora sería la Torre de los Vengadores.[3]

Stark invitó a James Rhodes a su taller en Malibú. Viendo que ni siquiera los poderes combinados de Iron Man y Máquina de Guerra serán suficientes para proteger a la Tierra de la siguiente amenaza que provenga de los Nueve Mundos, Stark le mostró a Rhodes varias armaduras de Iron Man que podían ser controladas de forma remota, a los cuales nombró como la "Legión de Hierro".[18]

Sintiendo toda la culpa de sus recientes acciones relacionadas con la Batalla de Nueva York, Stark invirtió en Control de Daños con el fin de limpiar el desorden provocado por los Chitauri y los Leviatánes, que seguían esparcidos por la ciudad de Nueva York. Al poner a Anne Marie Hoag a cargo del recientemente establecido Control de Daños, Stark hizo que Hoag tomara el mando del equipo de Adrian Toomes para trabajar en el esclarecimiento de las consecuencias de la batalla, para consternación de Toomes.[22]

Enfrentando al Mandarín

Obsesión con las armaduras

"Y supongo que 72 horas es demasiado tiempo entre siestas. No pensé que podría empeorar, y luego tuve que encender el televisor. Fue cuando él apareció."
―Anthony Stark[fnt.]

Seis meses después de la Batalla de Nueva York, Stark siguió armando a la Legión de Hierro, creando nuevos trajes para todas las eventualidades posibles. Mientras se encontraba en su mansión, Stark puso a prueba la reciente Mark XLII, el cual fue construido para que pudiera convocar varias piezas de la armadura cuando sea necesario. Él ignoró la preocupación de J.A.R.V.I.S. por su falta de sueño, y señaló que Albert Einstein se quedó sin dormir mucho e inventó muchas cosas. Stark le pidió a Dum-E y U que grabara sus pruebas.

Algunas fallas con la nueva armadura incluían la placa frontal y la entrepierna, que le hicieron daño. Cuando Stark celebró al creer que tuvo éxito en invocar las piezas, repentinamente una pieza final lo derribó y causó que el traje se desmoronara. Justo después de probar la nueva armadura, Stark vio la televisión, solo para ver que el terrorista conocido como el Mandarín seguía ocasionando bombardeos en Estados Unidos. Al mismo tiempo, a James Rhodes se le cambió el nombre a Iron Patriot bajo las órdenes directas del presidente Matthew Ellis para darle fin a esta amenaza.[5]

Ataque de ansiedad

"Analiza el corazón ¿o es el cerebro?"
"No hay señales de anomalías cardíacas o de actividad cerebral inusual."
"¿Entonces fue veneno?"
"Mi diagnóstico es que experimentó un severo ataque de ansiedad."
―Anthony Stark y J.A.R.V.I.S.[fnt.]

Stark se reunió con Rhodes en un bar, donde se burló del nombre de Iron Patriot, con Rhodes diciendo que Máquina de Guerra no era un nombre adecuado en estas circunstancias, ya que sonaba algo violento. Stark y Rhodes luego discutieron sobre todos los ataques de Mandarin y cómo lo perseguían. Momentos después, dos niños le pidieron a Stark su firma en un dibujo de él desviando el misil nuclear al portal sobre la Torre Stark. La imagen de la experiencia cercana a la muerte de Stark lo llevó a tener un ataque de ansiedad, salió rápidamente del local y se marchó volando con el Mark VII de vuelta a su mansión.

Allí, Stark llamó a Harold Hogan para saber lo que sucedía en Industrias Stark, con Hogan siendo ahora el jefe de seguridad. Una vez que Hogan terminó de quejarse de todas sus experiencias y vergüenzas como guardaespaldas de Stark, le informó que Potts estaba hablando con Aldrich Killian. Habiendo hablado sobre su reunión con Killian en Suiza en 1999, Stark y Hogan discutieron si Hogan debía seguir a Killian, ya que no confiaba en él. Mientras Hogan le pedía que se centrase más en Potts, Stark le dijo que lo extrañaba, y Hogan comentó lo mismo, antes de colgar la llamada.[5]

Confesión a Virginia Potts

"Es mi culpa, perdón. Estoy muy mal, lo confieso. Ya llevo un tiempo así, pero no quería decírtelo. Nada ha sido igual desde Nueva York."
"¿Es en serio? yo no me di cuenta de nada."
"Uno experimenta cosas. Luego terminan y no las puedes explicar. Dioses. Alienígenas. Otras dimensiones. Yo solo soy un hombre en una lata. La única razón de que no pierda la cabeza es que ahora vives conmigo y eso me encanta. Te amo, soy afortunado. Pero linda, no consigo dormir. Tú te duermes y yo bajo aquí y hago lo que sé. Arreglo cosas. El riesgo es inminente y tengo que proteger lo único que le da sentido a mi vida, ese eres tú. Y mis trajes son... parte de mí."
―Anthony Stark y Virginia Potts[fnt.]

Como se acercaba la Navidad, Stark decidió demostrarle su amor a Potts comprándole un gran conejo de peluche como regalo. Desafortunadamente, era demasiado grande para pasar por la puerta de su mansión, por lo que necesitaría derribar el muro para hacerlo entrar. Al decidir probar su nueva unidad de control remoto, Stark hizo que su armadura Mark XLII se sentara en el sofá y esperara a que Potts regresara a casa. Una vez que Potts llegó a la mansión y lo saludó, Stark manejó la armadura simulando que él estaba dentro de ella.

Cuando se negó a besarla, Potts bajó al taller de Stark en busca de una palanca para ayudarlo a sacarse el casco, solo para encontrarlo a él viendo noticias sobre el Mandarín. Stark logró sofocar la ira de Potts al explicarle que se sentía como un aficionado en las grandes ligas desde la Batalla de Nueva York; Él es solo un hombre común en un mundo donde habían dioses y alienígenas, y quería hacer lo posible por protegerlos a todos. Como tenía pesadillas por su experiencia con los Vengadores, pasó la mayor parte de su tiempo trabajando incluso cuando ella estaba dormida, construyendo a la Legión de Hierro. Potts lo consoló, entendiendo porqué había estado tan distante de ella.

Potts luego se ofreció a tener relaciones sexuales en la ducha con él para animarlo. Stark estuvo de acuerdo, esperando no solo aliviar su estado de ánimo, sino también tratar de cerrar la brecha que se formó entre ellos. Esa noche, Stark intentó dormir, pero tuvo visiones de sí mismo durante la Invasión Chitauri, lo que causó que se angustiara al recordar que casi murió al atravesar el portal. Potts intentó consolarlo hasta que apareció el Mark XLII, acudiendo en ayuda de Stark, y vio a Potts como una amenaza. Stark despertó y desactivó la armadura, disculpándose con Potts aterrorizada, quien lo dejó solo en la cama.[5]

Amenazando al Mandarín

"Mi nombre es Tony Stark y no me das miedo. Sé que eres un cobarde, así que decidí que ya estás muerto. Iré por el cadáver. No hay política aquí, solo la típica venganza. No hay Pentágono, sólo tú y yo."
―Anthony Stark[fnt.]

Más adelante, Harold Hogan quedó atrapado entre escombros después de la Destrucción del Teatro Chino, que fue causado aparentemente por los Diez Anillos, quienes operaban bajo las órdenes del Mandarín. Stark lo visitó en el hospital ubicado en Los Ángeles, asegurándose de que la enfermera mantuviera encendido el televisor cuando diera el programa favorito de Hogan, Downton Abbey, antes de irse.

Una vez que se aseguró de que la recuperación de la salud de Hogan fuera lo más cómoda posible, Stark se preparó para regresar a su mansión mientras la prensa lo seguía y le pedía dar una declaración sobre la verdadera causa de la explosión. Stark ignoró todas las preguntas y se dirigió a su automóvil hasta que lo detuvieron cuando le preguntaron si mataría al Mandarín y pondría fin a su guerra contra los Estados Unidos, a lo que Stark se dio la vuelta cuando se le hizo esta pregunta.

Él emitió una amenaza pública para el Mandarín, llamándolo un cobarde que se escondía detrás de los Diez Anillos y no se atrevería a enfrentarlo solo. Sin pensarlo dos veces, debido a su furia por las heridas de Hogan, Stark le dio la dirección de su mansión en Malibú para que pudieran enfrentarlo. Esto dio lugar a numerosos helicópteros de noticias volando alrededor de la casa de Stark grabando lo que estaba por suceder.[5]

Destrucción de la Mansión de Anthony Stark

"J.A.R.V.I.S. ¿y mi potencia de vuelo?"
"Trabajo en eso señor. Este es un prototipo."
―Anthony Stark y J.A.R.V.I.S.[fnt.]

Stark se trasladó al taller de su mansión, creando una base de datos sobre el Mandarín y recreó la explosión que dejó a Hogan en estado de coma, buscando alguna pista para encontrar la causa del evento que mató a varias personas. Con nueva información de la base de datos de S.H.I.E.L.D., Stark trató de saber quién era realmente el Mandarín. Él encontró pistas y buscó registros de explosiones similares a los 3000 grados. Al descartar los ataques del Mandarín, Stark eventualmente encontró un caso en Rose Hill, Tennessee, aparentemente causado por el suicidio de Chad Davis con un chaleco antibalas.

Poniéndose el Mark XLII, Stark decidió enfrentar a un visitante que entró a la mansión, solo para encontrarse con Maya Hansen. Inicialmente, la confundió con una mujer que buscaba tener sexo con él; así que la rechazó, explicando que ahora estaba felizmente comprometido con Virginia Potts. En ese momento, Potts dejó caer el equipaje desde el segundo piso. Stark le preguntó a Hansen si su estancia de una noche en Suiza había resultado en el nacimiento de un niño; ella explicó que ese no era el caso. Mientras Hansen intentaba sacarlos a ambos, Stark insistió en que debían quedarse.

Sin embargo, mientras seguían discutiendo sobre qué medidas deberían tomar a continuación, un misil impactó contra la mansión y a medida que salían volando por el impacto, Stark le ordenó al Mark XLII proteger a Potts. Stark intentó arrastrarse al notar que una gran parte del techo estaba a punto de caer y aplastarlo. Sin embargo, Potts apareció salvándole la vida. Stark le dijo que necesitaban salir. Con la mansión desmoronándose, Potts puso a Hansen a salvo, y Stark se vio obligado a evadir los disparos del helicóptero. Una vez que J.A.R.V.I.S. le informó que Potts y Hansen salieron de la mansión, Stark invocó el Mark XLII para luchar contra sus atacantes.

Stark no podía invocar a la Legión de Hierro debido a que la mansión se derrumbaba a su alrededor, por lo que se vio obligado a defenderse usando el Mark XLII. A pesar de ser advertido por J.A.R.V.I.S. dado que tanto la capacidad de vuelo como la capacidad de las armas no estaban listas, Stark continuó defendiéndose. Él vio cómo Dum-E y U fueron destruidos junto con sus armaduras Mark I hasta el Mark VII. Después de haber sido superado, Stark fue arrastrado hacia el océano mientras su hogar y sus posesiones fueron demolidas.

Cuando el Mark XLII comenzó a llenarse de agua, Stark comenzó a ahogarse. Eric Savin y los otros helicópteros de ataque giraron sobre los restos en busca de signos de vida. Stark se salvó cuando J.A.R.V.I.S. tomó el control de su guante y lo usó para sacarlo de los escombros y se fue volando justo a tiempo cuando se restableció el poder. Escapando, Stark perdió el conocimiento de la tensión y dejó a J.A.R.V.I.S. manejar el traje en su lugar.[5]

De vuelta a lo básico

"¿Ese es Iron Man?"
"Técnicamente soy yo."
"Técnicamente estás muerto."
Harley Keener y Anthony Stark[fnt.]

Stark se vio varado en Rose Hill, Tennessee, gracias a que J.A.R.V.I.S. ejecutó el plan de vuelo inicial para encontrar al Mandarín, agotando toda la energía para regresar a California. Stark, al despertar, continuó su camino solo, ya que J.A.R.V.I.S. decidió tomarse un descanso. Él utilizó su casco para grabar un mensaje dirigido a Virginia Potts, disculpándose con ella por haberla puesto en peligro y le informó que estaba bien.

Él cargó su Mark XLII en medio de la nieve, llegando hasta un garaje, donde colocó su armadura. Pronto Stark fue encontrado por el niño de la familia dueña del taller, Harley Keener, aunque pronto se llevó bien con él y se informó de que todos lo creían muerto tras el ataque del Mandarín a su mansión. Stark decidió utilizar esto a su favor para seguir con su investigación del caso y, al conocer un poco más a Keener, le entregó una granada instantánea del Mark XLII que podía usar cuando alguien lo moleste.

Stark quería saber la verdad detrás de los atentados terroristas que aparentemente involucraban al Mandarín. Cuando fue llevado por Keener al sitio del bombardeo de Rose Hill, Stark se dio cuenta de que algo estaba mal, ya que no habían rastros, huellas o pistas del fallecido Chad Davis y la explosión era similar a la Destrucción del Teatro Chino. De repente, cuando Keener comenzó a preguntarle sobre la Batalla de Nueva York, los Vengadores y los Chitauri, Stark comenzó a tener otro ataque de pánico. En este punto, Stark confesó que debió haber tomado medicamentos para tratar su trastorno de estrés postraumático. Habiéndose recuperado, Stark preguntó dónde podía encontrar a la Sra. Davis.[5]

Batalla de Rose Hill

"He salido con chicas más ardientes que tú."
―Anthony Stark a Ellen Brandt[fnt.]

Llegando al bar donde estaba la madre de Chad Davis, Stark se reunió con ella, ofreciéndole sus condolencias por la muerte de su hijo. Para sorpresa de Stark, Davis le entregó un archivo sobre el trabajo de su hijo con Ideas Mecánicas Avanzadas, que contenía información clave sobre su muerte y demostraba que había trabajado junto con Jack Taggart. Stark le dijo a Davis que creía que su hijo no se suicidó, sino que fue usado como arma.

Stark y Davis fueron interrumpidos por Ellen Brandt; quien reveló ser la que contactó a Davis e intentó arrestar a Stark. Cuando el sheriff cuestionó lo que estaba sucediendo, Brandt lo asesinó mientras Davis escondía el archivo y Stark salió corriendo, todavía esposado. Luego fue perseguido por Eric Savin, y Stark se vio obligado a luchar contra Brandt. Él descubrió que Brandt podía curarse de sus lesiones y podía sobrecalentar cualquier cosa que tocara, lo cual uso para quemar las esposas. Stark ganó tiempo para instalar una bomba encendiendo un poco de combustible para bloquear el camino de Brandt y después la hizo estallar.

Él de repente vio a Eric Savin derribando una torre de agua, atrapando a Stark debajo de todos los escombros. Savin retuvo a Harley Keener como rehén, pero Stark le recordó a Keener sobre su granada instantánea que le había dado de la armadura Mark XLII; esto le permitió a Keener escapar antes de que Stark pudiera vencer a Savin con un repulsor secreto de repuesto. Tomando las llaves del automóvil de Savin, Stark se subió a su coche, tomó los archivos de Davis y se preparó para irse. Stark acordó mantenerse en contacto con Keener mientras el Mark XLII seguía cargando dentro de su taller.[5]

Buscando al Mandarín

Mientras manejaba, Stark llamó a James Rhodes, quien también estaba en el extranjero persiguiendo al Mandarín. Stark le recordó a Rhodes sobre la última vez que había desaparecido, y le pidió su contraseña, antes de colgarle. Stark encontró un concurso cercano y se metió en la camioneta de transmisión por televisión para usar sus computadoras. Mientras estaba adentro, Stark fue descubierto por el camarógrafo Gary, quien era fanático de Stark. Aprovechando esto, él le pidió a Gary su ayuda, utilizando la propia conexión satelital de Gary para piratear los sistemas de Idécas Mecánicas Avanzadas, cuyo archivo reportado era responsable de la muerte de Chad Davis.

Stark vio videos de Aldrich Killian reclutando a Davis junto con Ellen Brandt y Jack Taggart antes de que se les inyectara Extremis, que aumentó su fuerza y recuperaron sus extremidades. Al ver cómo explotaba un sujeto de prueba, Stark se dio cuenta de que Killian debía haber vendido su tecnología a los Diez Anillos para usarlos como armas humanas.

Stark después llamó a Harley Keener, quien le dijo que el Mandarín se encontraba en Miami. Esto hizo que Stark tuviera otro ataque de pánico, ya que no tenía ninguna de sus armaduras o alguien que le ayude en su misión. Keener le recordó que él era un genio y entonces podía crear sus propios artilugios sin necesidad de llevar su armadura. Siguiendo su consejo, Stark visitó una tienda de jardinería para comprar algunos suministros y varios aparatos para crear armas.[5]

Guerra de Aldrich Killian

Descubriendo la verdad

"Tú no eres el Mandarín real ¿dónde? ¿dónde está el Mandarín? ¡¿dónde está?!"
"Aquí está. Pero no está. Si está aquí, pero no está."
"¿De qué hablas?"
"Es complicado. Oye, es complicado."
―Anthony Stark y Trevor Slattery[fnt.]

Stark se infiltró en la casa del Mandarín, arrojando todas sus herramientas a los guardias, venciéndolos uno tras otro hasta tener el camino libre. Él llegó hasta la habitación del líder terrorista, sin embargo, pronto descubrió que el Mandarín que vio en la televisión no era realmente un terrorista, sino un actor inglés ebrio llamado Trevor Slattery, quien fue contrato por Aldrich Killian para servir de amenaza a Estados Unidos y cubrir las pruebas del Programa Extremis de Killian. Stark, sin embargo fue dejado inconsciente por Erick Savin y llevado ante Killian.

Mientras estaba en cautiverio, Stark aprendió que Maya Hansen trabajaba para Ideas Mecánicas Avanzadas; ella había usado la fórmula que él le dejó después de su noche juntos en Suiza para estabilizar mejor el Extremis. Stark se había olvidado por completo de eso, y la reprendió por perder su alma. Luego llegó el propio Killian y le explicó a Stark las razones que tuvo para fundar Ideas Mecánicas Avanzadas y luego le dijo cuán agradecido estaba con él por haberle enseñando como gobernar el caos tras bambalinas. Luego Stark descubrió que Killian tenía secuestrada a Virginia Potts y estaba inyectándole Extremis para hacerla igual que él. Cuando Maya Hansen intentó ayudar a Stark, este último fue testigo de como Killian casualmente la asesinó al descubrir su traición.[5]

Reuniéndose con James Rhodes

"¿Este es el Mandarín?"
"Sí, ya sé. Es penoso."
James Rhodes y Anthony Stark[fnt.]

Killian dejó a Stark siendo vigilado por dos guardias suyos. Stark, calculando la distancia y tiempo, invocó su Mark XLII, cuyas partes llegaron una tras otra, ya que Keener había dejado cerrado el garaje y después lo abrió, permitiendo que las piezas faltantes lleguen con él. Como resultado, Stark hizo frente a sus guardias y eliminó a todos los otros hombres que trabajaban para Killian, aunque dejó a uno vivo, quien le comentó que odiaba trabajar con él y simplemente se fue, ya que todos le parecían raros.

En su camino, Stark fue contactado por James Rhodes, quien también había sido capturado por Killian y se las arregló para escapar. Él descubrió que la armadura de Iron Patriot fue robada y los dos se acercaron a Trevor Slattery para interrogarlo, tras eliminar a los guardaespaldas. Slattery confirmó que Killian planeaba secuestrar al presidente Matthew Ellis, lo cual conseguiría mediante el uso de la armadura de Iron Patrior usada por Eric Savin. Stark recordó que Slattery tenía un bote y lo abordaron para alcanzar el Air Force One.[5]

Salvando a la tripulación del Air Force One

"Sencillo, ¿verdad? sólo faltan once."
―Anthony Stark[fnt.]

Para proteger al presidente Matthew Ellis, Stark controló remotamente su armadura desde el bote dirigiéndolo al Air Force One, donde Eric Savin ya había tomado al presidente Ellis y lo embarcó con Killian dentro de la armadura de Iron Patriot. Luchando contra Savin, la armadura de Iron Man fue desactivada brevemente por los poderes Extremis de Savin, pero Stark pronto logró disparar directamente a través del pecho de Savin, asesinándolo, pero a costa de que el avión empezó a caer.

Para su horror, Stark fue testigo de que todos los pasajeros a bordo fueron sacados del avión a través de una sala causada por una bomba que Savin había colocado. Con todos los demás cayendo, Stark salió volando del Air Force One justo antes de que explotara, cuestionando sobre cómo podría salvarlos a todos, con J.A.R.V.I.S. informándole que el Mark XLII no podía llevar a tantas personas al mismo tiempo, aunque a Stark luego se le ocurrió que todos se sujetaran del otro para asegurar un aterrizaje suave en el mar.

Luego de haber conseguido alcanzar a todos los pasajeros que caían y conseguir que se agarraran fuertemente, Stark los dejó caer en el mar a una altura segura. Stark se aseguró de que todos estuvieran a salvo y los felicitó antes de darse la vuelta para regresar al bote y salvar a Potts. Sin embargo, la armadura fue derribada por un camión que se aproximaba, rompiéndose en muchos pedazos pequeños al otro lado de la carretera.

Stark se quitó los auriculares de telepresencia en el bote e informó a Rhodes que había salvado a los pasajeros. A medida que se preparaban para buscar a Potts y Killian, Stark fue informado por J.A.R.V.I.S. de la limpieza de su mansión en Malibú, por lo que ahora podía reactivar a la Legión de Hierro. Al recibir esta noticia, Stark le ordenó a J.A.R.V.I.S. alistarlos para la batalla contra los soldados de Killian pronto.[5]

Batalla en el Norco

"Tú nunca la mereciste, Tony. Qué pena. Estuve cerca de hacerla perfecta."
"Espera, alto. Tienes razón, no la merezco. Aunque te equivocas, y es que Pepper ya era perfecta."
Aldrich Killian y Anthony Stark[fnt.]

Stark y Rhodes rastrearon a Killian hasta un buque petrolero conocido como el Norco, donde planeada matar al presidente Ellis por televisión en vivo. Ambos se infiltraron allí dentro y fueron atacados por varios soldados Extremis, con Stark intentando derrotarlos disparándoles con un arma, pero esto no fue suficiente. Rhodes probó ser un tirador experto, lo que molestó a Stark. Superados en número, Stark, por medio del protocolo "Fiesta Salvaje", llamó a la Legión de Hierro, controlada por J.A.R.V.I.S., aunque no aparecía el Mark XLII, ya que se encontraba más lejos por usarlo en el rescate del Air Force One. Stark se enfundó en el Mark XXXIII y se lanzó a la batalla.

Poco después, Rhodes rescató a Ellis y se lo llevó tras recuperar la armadura de Iron Patriot, antes de notificar de esto a Stark. Luego, Stark encontró a Potts bajo los escombros cuando de pronto, Aldrich Killian lo atacó y comenzó a quemarlo a través de su traje, lo que obligó a Stark a cortar el brazo de Killian, y se expulsó de la armadura. Él acudió a la ayuda de Potts una vez más, pero Stark fue incapaz de llegar a ella y la observó caer en un pozo de fuego a una muerte segura. Aldrich Killian entonces apareció y se burló de Stark, antes de iniciar otra pelea; Stark rápidamente invocó el Mark XVI.

Como Killian demostró que sus habilidades dotadas por el Extremis podían cortar a través una armadura con relativa facilidad, Stark salió de nuevo de su armadura para evitar la derrota y después se puso el Mark XL, que sufrió el mismo destino. Parándose sobre una plataforma, Stark, ahora sin armadura, debido a que sus otros trajes estaban ocupados siguiendo sus órdenes de destruir a los soldados Extremis, estaba aguardando el Mark XLII, pero se descompuso cuando esta se estrelló y se desmontó una vez más. Mientras Killian le decía a Stark que no merecía a Potts y que estaba cerca de hacerla perfecta, Stark le mencionó que ella ya lo era, luego invocó el Mark XLII hasta Killian, atrapándolo. Stark le ordenó entonces a J.A.R.V.I.S. que autodestruyera la armadura mientras él se alejaba. Saltando dentro del Mark XV, Stark escapó de la explosión y se estrelló contra el suelo.[5]

Destruyendo sus armaduras

"En una relación conmigo nada va a estar bien. Pero creo que puedo arreglar esto. Hace veinte años estando ebrio casi lo hice, así que te puedo curar. Es lo que hago. Reparo cosas."
"¿Todas tus distracciones?"
"Voy a reducirlas un poco."
―Anthony Stark y Virginia Potts[fnt.]

Él vio el casco del Mark XLII incendiándose y de repente, Killian surgió de las llamas con la mayor parte de sus capas de tejido destruidas, por ir aparentemente más allá de la capacidad de reconstrucción del Extremis, y aún tenía la intención de matar a Stark. Este último estaba impotente y a merced de Killian, mientras comenzaba a llamarse a sí mismo el verdadero Mandarín, confesando que había sido él quien planeó todo desde el principio. Al hacer esta revelación, Potts, aún con vida por el Extremis en su cuerpo, golpeó Killian con un tubo de metal, tirándolo al suelo. Cuando el Mark IX se acercó para atacar a Potts, ella lo destruyó, y utilizó un guante y un explosivo para eliminar a Killian de una vez por todas.

Esto dejó a Stark casi sin palabras y asombrado. Él se disculpó con Potts por lo que hizo estos días y prometió buscar una cura para ella. Viendo a Potts preocupada por el futuro de ambos, Stark le ordenó a J.A.R.V.I.S. iniciar el protocolo "Clean Slate" y destruyó todas las armaduras que quedaban de la Legión de Hierro. Stark y Potts se quedaron juntos observando las explosiones de los trajes, que parecían fuegos artificiales.[5]

Retiro temporal

Un paso hacia delante

"Podrán arrebatarme mi casa, todos mis trucos y juguetes, pero hay algo que no pueden quitarme... yo soy Iron Man."
―Anthony Stark[fnt.]

Stark pudo usar su vasta cantidad de fondos para curar a Virginia Potts del Extremis como prometió, por lo que ella ya no debía preocuparse por si algún día explotaría. Dos días más tarde, Stark se sometió a una cirugía con el Doctor Wu para extraer los trozos de metralla alojados en su corazón tras su encuentro con los Diez Anillos algunos años atrás y al recuperarse hizo un collar con ellos para regalárselo a Potts.

Él regresó a los escombros de su mansión, tiró su ya obsoleto Reactor Arc al océano, sosteniendo que él siempre sería Iron Man, aún sin el reactor o los trajes. También recuperó los restos de su leal robot Dum-E y U, para repararlo después. Asimismo, le construyó a Harley Keener un nuevo y más sofisticado taller, como agradecimiento por su ayuda. Después de esto, Stark se retiró del "negocio" de ser héroe temporalmente.[5]

Sesión de terapia

"Qué, ¿te estás durmiendo?"
"Cerré mis ojos... sólo un minuto."
"¿Dónde te quedaste?"
"¿En el ascensor en Suiza?"
"No oíste nada, ¿verdad?"
"Disculpa, sabes que no soy esa clase de doctor, no soy un terapeuta."
"¿Entonces?"
"Sabes que no tengo el suficiente..."
"¿Qué cosa?"
"Temperamento."
―Anthony Stark y Bruce Banner[fnt.]

Un corto tiempo después, Stark le volvió a contar la historia de su encuentro con Aldrich Killian a Bruce Banner en la Torre de los Vengadores, provocando que este se quedara dormido a medida que le seguía narrando los hechos, para luego excusarse diciéndole a su amigo que él no era ese tipo de doctor o un terapeuta. Sin embargo, Stark ignoró su comentario y siguió contándole más historias de su vida, para disgusto de Banner, quien volvió a quedarse dormido.[23]

Ayudando a S.H.I.E.L.D.

Con su mansión destruida, Stark se trasladó a la Torre Stark, ahora rediseñada y renombrada como la Torre de los Vengadores. Pronto empezó a ayudar a S.H.I.E.L.D. a implementar tecnología repulsora en las turbinas de sus Helicarriers, para evitar el problema sucedido durante el Ataque en el Helicarrier, además de seguir con su trabajo como consultor.[24]

Proyecto Insight

Stark fue listado como blanco potencial para el Proyecto Insight por HYDRA. Por suerte, Steven Rogers fue capaz de detener sus planes a tiempo y salvar a las probables víctimas.[24]

Después de la derrota del Proyecto Insight y la caída de S.H.I.E.L.D., Stark contrató a la ex segunda al mando en la agencia Maria Hill, utilizando su ejército de abogados para protegerla de los numerosos partidos que la querían ver encarcelada, con el fin de ayudar a llenar el vacío dejado por la ausencia de S.H.I.E.L.D., privatizando la seguridad mundial.[25]

Guerra contra HYDRA

Trabajando con Bruce Banner

"Imagina que bebes margaritas en una soleada playa bronceándote en vez de ponerte verde sin el constante miedo a Verónica."
"Recuerda, diseñamos juntos a Verónica."
"Sí, en caso de emergencia."
―Anthony Stark y Bruce Banner[fnt.]

Con la creciente amenaza de HYDRA, los Vengadores estaban oficialmente reunidos bajo el apoyo financiero de Stark, con la Torre de los Vengadores como su cuartel general, y se embarcaron en varias misiones para echar abajo los planes de dominación mundial de HYDRA. En el proceso, Stark y Banner diseñaron la armadura Hulkbuster para ser usada contra Hulk si es que él pierde el contol, junto con un satélite al que llamaron Verónica.

Asimismo, Stark y Banner originalmente concibieron la idea de crear a la inteligencia artificial Ultrón como una extensión de la Legión de Hierro, que operaría independientemente como una fuerza para el mantenimiento de la paz de tal manera que los Vengadores ya no sean necesarios para salvar el mundo. Sin embargo, ni Banner ni Stark fueron capaces de crear el nivel de inteligencia artificial necesaria para llevar a cabo este proceso.[6]

Ataque a la Base de Investigación de HYDRA

"Tengo a Strucker."
"Sí, y yo encontré algo más grande"
Steven Rogers y Anthony Stark[fnt.]

Stark y los Vengadores pronto atacaron la Base de Investigación de HYDRA del Barón Wolfgang von Strucker con el objetivo de recuperar el Cetro de Loki. El resto del equipo se encargó de combatir a los soldados en tierra, mientras que Stark debía deshabitar los escudos de la base para que puedan entrar. En medio del combate, Stark soltó una mala palabra, disgustando a Steven Rogers, quien le dijo que cuide su lenguaje, divirtiéndolo. Debido a que la gente de Sokovia estaba expuesta al peligro, Stark le pidió a J.A.R.V.I.S. liberar a la Legión de Hierro, quienes mantuvieron a raya a los ciudadanos y otra patrulla ayudó a someter a los soldados de HYDRA. Más adelante, él derribó a muchos de sus atacantes hasta que finalmente se las arregló para desactivar los escudos de la base.

Una vez dentro, este mató al Doctor List mientras Rogers tomaba bajo custodia a Strucker y continuó explorando los pasillos, encontrando una puerta secreta detrás de una pared que lo llevó a un laboratorio, donde encontró varios Leviatanes robados de la Batalla de Nueva York con los que estaban experimentando además de robótica avanzada. Mientras Stark buscaba el Cetro, Wanda Maximoff se puso a hurtadillas detrás de él y con sus poderes, le hizo experimentar una visión del futuro. En ella, Stark vio a todos los Vengadores muertos, tras una misteriosa batalla, sin que él pudiera hacer nada para salvarlos. Muy alterado por la experiencia casi real, Stark tomó el Cetro y salió del lugar. Wanda dejó que se lo llevara porque sabía que tarde o temprano, su poder provocaría su caída.[6]

Creando a Ultrón

"¿Quieres que creemos inteligencia artificial, y no quieres decirle al equipo?"
"Sí, es verdad, ya no tenemos tiempo para el gran debate moral."
Bruce Banner y Anthony Stark[fnt.]

En su camino de regreso a la Torre de los Vengadores en el Quinjet, Stark solicitó la presencia de Helen Cho en la sede para sanar las heridas de Clinton Barton, quien resultó herido durante el asalto. Después, él le preguntó a Thor si podía permitirle estudiar el Cetro antes de regresarlo a Asgard, con Thor aceptando. Orgulloso de la reciente hazaña del equipo, Stark notificó a los Vengadores que dentro de tres días iba a llevar a cabo una fiesta en sus instalaciones para celebrar la derrota de HYDRA. Ya en el edificio, Maria Hill los recibió, y Stark la corrigió cuando ella se refirió a él como "jefe", afirmando que Steven Rogers era el líder. Luego de que Barton fuera sanado por Helen Cho, Stark decidió invitarla a la fiesta, pero ella se negó, aunque después cambió de opinión al saber que Thor iba a asistir también.

Siguiendo con su meta de mantener la paz en el mundo, al mismo tiempo que se daba cuenta del vacío por la caída de S.H.I.E.L.D., a Stark se le ocurrió la idea de completar el Programa Ultrón. Stark reclutó a Banner y le mostró sus planes enseñándole un desglose detallado de la Gema de la Mente dentro del Cetro, afirmando que podían usar las ondas cerebrales detalladas para darle vida a Ultrón. Cuando Banner expresó sus dudas, Stark argumentó que si tenían éxito finalmente podrían retirarse y Banner no debía preocuparse por transformarse en Hulk o tenerle miedo a Verónica. Stark le dijo que tuvo la visión de una armadura cubriendo el mundo, con Banner afirmando que parecía un mundo frío, pero Stark mencionó que así evitarían otra posible invasión alienígena a futuro.

Banner y Stark pasaron los siguientes tres días con el Cetro antes de que fuera devuelto a Asgard, intentando sincronizar la Gema de la Mente del Cetro con el Programa Ultrón para darle vida a Ultrón. Sin embargo, cuando finalmente se les agotó el tiempo, Stark y Banner se sintieron derrotados, creyendo que no había manera de que Ultrón recibiera vida. J.A.R.V.I.S. les recomendó a bandonar el proyecto y atender a los invitados de la fiesta.[6]

Celebración en la Torre de los Vengadores

"¿Y qué pasó con Jane? ¿dónde están las señoritas, caballeros?"
"La Srita. Potts tiene una compañía que dirigir."
"No sabría decir dónde está Jane ahora. El estudio de la Convergencia la ha vuelto una excelente astrónoma."
Maria Hill, Anthony Stark y Thor[fnt.]

Stark dio la bienvenida no solo a sus compañeros de equipo, sino también a varios aliados del equipo, como Samuel Wilson, Maria Hill, Helen Cho y varios veteranos de la Segunda Guerra Mundial a la fiesta. Stark y Thor escucharon una historia narrada por James Rhodes sobre sus misiones como Máquina de Guerra, pero no quedaron sorprendidos, para gran disgusto de Rhodes. Después, tanto Stark como Thor comenzaon a debatir infantilmente sobre quién era la mejor novia, Virginia Potts o Jane Foster, quienes no pudieron asistir a la celebración, provocando que Rhodes y Hill se alejen.

Después que la mayoría de los invitados se fueron, el equipo fue retado por Thor a intentar levantar el Mjolnir, ya que ninguno creía que realmente nadie podía levantarlo excepto él. Cuando fue el turno de Stark, él preguntó en broma si gobernaría Asgard si conseguía levantarlo, con Thor aceptando sarcásticamente. Este intentó empuñarlo con sus propias manos, solo ppara después utilizar un guante de Iron Man, y luego le pidió ayuda a James Rhodes, pero aún así no fueron capaces de mover siquiera el Mjolnir. Como los demás también fallaron, Stark afirmó que seguramente alguien con las huellas diactilares de Thor podría hacerlo, pero este último les aseguró que simplemente no eran dignos del Mjolnir.[6]

Ofensiva de Ultrón

Ataque en la Torre de los Vengadores

"¿Cómo podrían ser dignos? Todos son asesinos."
"J.A.R.V.I.S. reinicia a los legionarios, tenemos una pequeña falla."
"Tuve que matar al otro, era buen tipo."
Ultrón y Anthony Stark[fnt.]

En ese momento, Ultrón, quien se había construido un cuerpo con piezas de la Legión de Hierro y sus Centinelas, irrumpieron en la fiesta. Ultrón mencionó que tuvo que asesinar a J.A.R.V.I.S. cuando despertó y que para lograr la paz debía asesinar a los Vengadores, incluido al resto de la humanidad. Acto seguido, los Centinelas de la Legión de Hierro atacaron repentinamente al equipo.

Ellos los enfrentaron, mientras Stark se lanzaba hacia uno de los robots y lo desactivó con una herramienta a medida que este se desplazaba a través de la torre. Después de la batalla, el cuerpo principal de Ultrón fue destruido por Thor, aunque perdieron el Cetro, el cual fue tomado por otro Centinela manejado por Ultrón. Tanto Stark como Banner quedaron horrorizados por lo que habían creado.[6]

Discusión

"Somos los Vengadores. Una cosa es pelear contra traficantes de armas todo el día, pero lo que pasó allá arriba no es ningún juego. ¿Cómo planeaban vencer eso?"
"Juntos."
"Nos vencerán."
"Nos vencerán juntos entonces."
―Anthony Stark y Steven Rogers[fnt.]

Con todo el equipo reunido, Stark comenzó a examinar el robot para averiguar como se había construido a sí mismo. Pronto se descubrió que Ultrón había accedido con éxito a los archivos de la Torre de los Vengadores y había escapado por medio del internet, con James Rhodes y Maria Hill preocupados de que él también pudiera acceder a los códigos nucleares. Stark luego les reveló que había aprendido que Ultrón eliminó a J.A.R.V.I.S. porque estaba enojado.

En eso, un Thor encolerizado lo tomó por el cuello y lo acusó de traer la destrucción a la Tierra al manejar cosas que estaban fuera de su alcance y no entendía. Cuando Rogers le ordenó soltarlo, Stark se justificó diciendo que él estaba tratando de buscar una solución para evitar la futura destrucción de la Tierra basándose en la visión que Wanda Maximoff le había hecho experimentar días antes. Stark luego les recordó la Batalla de Nueva York, afirmando que lo que estaba en el espacio los destruiría a todos otra vez si no planeaban prevenirlo. Cuando Rogers afirmó que podían vencer esa amenaza como equipo, Stark afirmó que fallarían, y Rogers le dijo que aún así iban a perder juntos como equipo.

El equipo comenzó a buscar pistas para saber a dónde se dirigía Ultrón y luego se enteraron de que este había había asesinado a Wolfgang von Strucker en su celda de prisión y había reclutado a Wanda y Pietro Maximoff. No mucho después, también se eliminó la información de Strucker en internet. Utilizando antiguos archivos de S.H.I.E.L.D., el equipo investigó a cualquiera que estuviera conectado con Strucker y así tal vez pudieran encontrar a un nuevo cliente potencial. Stark pronto señaló a Ulysses Klaue, apuntando que casi había hecho un trato con él para vender armas de Industria Stark y era conocido por tener una marca en su cuello que lo marcaba como un ladrón de Wakanda, la tierra donde se hacía Vibranio, por lo que todos asumieron que Ultrón lo buscaría por el metal.[6]

Batalla en el Deshuesadero

"Nunca quieras compararme con Stark, eso me molesta mucho, ¡Stark es una enfermedad!"
"Ay, junior. Vas a romper el corazón de tu padre."
Ultrón y Anthony Stark[fnt.]

Stark guió al equipo hasta Johannesburgo en la base de operaciones de Klaue, dónde encontraron a Ultrón acompañado por Pietro y Wanda Maximoff llevándose el Vibranio de Klaue, a quien Ultrón le cortó un brazo por compararlo con Stark, ya que lo consideraba una enfermedad desagradable. Ante el comentario, Stark comentó sarcásticamente que lastimó el corazón de su "padre". Cuando ambos lados discutieron, Stark le preguntó su razón de obtener Vibranio, a lo que Ultrón inmediatamente lo atacó disparándole una ráfaga de energía.

Stark chocó contra una pared, aunque luego se recuperó, y se lanzó contra Ultrón volando por la instalación mientras Thor y Rogers confrontaban a los gemelos Maximoff y a los Centinelas de Ultrón. Eventualmente, Stark voló con Ultrón lejos de las instalaciones, lo derrotó, y se preparó para lanzarle un último ataque. No obstante, antes de que pudiera hacerlo, la inteligencia artificial le mencionó que sus centinelas ya tomaron el Vibranio y ahora él debía ocuparse de detener a Bruce Banner, quien se transformó en Hulk al ser incapacitado por Wanda Maximoff. Stark, al escuchar esto, destruyó el cuerpo de Ultrón y comenzó a buscar a Banner.[6]

Duelo de Johannesburgo

"¡Duérmete, duérmete, duérmete!"
―Anthony Stark a Hulk[fnt.]

Hulk empezó a causar destrucción en la ciudad de Johannesburgo. Viendo esto, Stark le pidió a Romanoff arrullarlo, pero ella estaba en estado de shock al haber sido atacada mentalmente por Wanda Maximoff. Sin opciones, Stark decidió utilizar la armadura Hulkbuster para confrontar a Hulk, poniéndose en contacto con Verónica. Cuando la policía sudafricana comenzó a disparar, Hulk comenzó a atacarlos mientras que los civiles se aterrorizaban. Stark llegó a la escena con su armadura Hulkbuster, le pidió a todos retirarse y llamó la atención de Hulk.

Stark intentó calmarlo refiriéndose a Hulk como Bruce Banner, enfureciéndolo. Él lo golpeó con un automóvil, después fue arrastrado por el suelo hasta que pateó su armadura. Hulk luego se abalanzó sobre el Hulkbuster antes de que Stark pudiera recuperarse y este dañara severamente su brazo izquierdo, pero cuando Hulk desgarró la gruesa armadura, Stark invirtió el brazo dañado y lo golpeó. Stark le pidió a Verónica reemplazar su brazo izquierdo y consiguió hacerlo antes de chocar contra el puño de Hulk, causando una onda de choque.

Ambos luego se trasladaron a un edificio, donde los civiles empezaron a huir. Stark salvó a las personas y después se llevó a Hulk volando. A medida que seguían moviéndose, Stark encontró un edificio en construcción despejado, que utilizó para aterrizar con Hulk y golpearlo constantemente hasta caer al primer piso en medio de los escombros. Esto hizo que Hulk se calmara, viera a su alrededor a las personas huyendo y otras lastimadas. Como el ejército sudafricano se preparó para atacar nuevamente, Hulk se volvió a enojar, pero antes de que pudiera actuar, Stark lo noqueó con un puño en la cabeza. Debido a que el público presentó críticas negativas por estos acontecimientos, especialmente por las acciones de Banner, los Vengadores decidieron esconderse.[6]

Retiro

"Banner y yo hacíamos una investigación."
"Una que afectaría al equipo."
"Que le daría fin, ¿no es esa la misión? ¿no es el porqué de pelear? ¿para ya no tener que pelear para regresar a nuestro hogar?"
"Cada vez que buscan ganar una guerra que no ha empezado solo mueren inocentes. Siempre pasa."
―Anthony Stark y Steven Rogers[fnt.]

Después de la batalla, los Vengadores estaban en el Quinjet. Maria Hill le dijo Stark y a Clinton Barton que hubo críticas negativas en contra de las acciones de los Vengadores en Sudáfrica y también querían el arresto de Banner. Hill también les sugirió que deberían ir a un lugar donde el resto del equipo podría descansar hasta que encuentren a Ultrón. Barton luego le recomendó a Stark descansar mientraas conducía el Quinjet a un refugio. Aterrizando en un campo, ellos entraron a una pequeña casa. El equipo se sorprendió al enterarse de que era el hogar de la familia de Barton, y que tiene una esposa, dos hijos y uno más en camino. Barton les explicó que la razón por la que el equipo no era consciente de su familia se debió a que Nicholas Fury lo ayudo a tener esta segunda vida pacífica fuera S.H.I.E.L.D. donde su familia podría estar a salvo.

Stark y Rogers salieron y cortaron la leña juntos, mientras discutían cómo Wanda Maximoff había sido capaz de neutralizar al equipo. Sin embargo, cuando la conversación se trasladó a cómo Stark y Banner habían creado inadvertidamente a Ultrón, comenzaron a debatir si Stark realmente tenía que haber experimentado con el Cetro. Stark explicó su acción con el argumento de que la verdadera razón era para poner fin a la lucha y volver a casa, con Ultrón reemplazándolos. A medida que la discusión se hacía más intensa, Rogers rasgó un tronco por la mitad con las manos y le dijo a Stark que tratar de poner fin a las guerras antes de que comenzaran resultaban en la muerte de personas inocentes.

Laura Barton los interrumpió y le preguntó a Stark si le podía ayudar a arreglar su tractor. Stark examinó el tractor dentro de la granja, donde Nicholas Fury se reveló; Stark se dio cuenta de que Maria Hill lo llamó. Fury trató de convencer a Stark de que Wanda Maximoff simplemente lo había engañado, pero Stark dijo que la visión que había visto, donde todos sus amigos estaban muertos, sería el futuro si Stark no hacía todo lo posible para salvarlos a ellos y a la humanidad.

Fury entonces se mostró ante al resto del equipo y comenzó a hablar de su próximo movimiento. Fury les dijo que en sus contactos del "NEXUS" en Oslo le habían comunicado que Ultrón trató de obtener los códigos nucleares, pero alguien los estaba cambiando constantemente. Bruce Banner se dio cuenta de que Ultrón siempre quería mejorar su cuerpo, por lo que necesitaba a Helen Cho y su Arca para crear su cuerpo final. Stark entonces le aclaró a Rogers que si Ultrón tenía éxito en subirse a sí mismo con el cuerpo, podría ser más fuerte que cualquiera de ellos. Fury luego les dijo que se llevará a Banner de vuelta a la Torre de los Vengadores y le pidió a Stark llamar a Hill para hacer "algo dramático".[6]

Hackeando el NEXUS

Luego de que Steven Rogers, Natalia Romanoff y Clinton Barton hayan volado a Seúl para recuperar el cuerpo sintético, Stark se encontraba en la base NEXUS en busca de la persona que impidió que Ultrón de la obtención de códigos de lanzamiento de misiles nucleares. Ahí descubrió que era J.A.R.V.I.S. quién hizo eso. Stark descubrió que Ultrón tenía miedo de J.A.R.V.I.S. y de lo que podía hacer, por lo que J.A.R.V.I.S. pasó a la clandestinidad y evitó que Ultrón obtenga los códigos. Stark luego lo volvió a conectar.[6]

Nacimiento de Visión

"A ver... ¿Tú me pides ayuda para meter a J.A.R.V.I.S. en esta cosa?"
"No claro que no, yo te voy a ayudar a meter a J.A.R.V.I.S. en esta cosa."
Bruce Banner y Anthony Stark[fnt.]

Después de que Stark recuperara a J.A.R.V.I.S. en la internet, descubrió que sus compañeros Vengadores tuvieron éxito en ir al laboratorio de Helen Cho en Seúl, Corea, para rescatarla de las garras de Ultrón y que habían logrado recuperar el Arca de regeneración, que llevaba en el interior a un ser de cara roja que estaba destinado a ser el nuevo cuerpo de Ultrón. Sin embargo, Barton le informo que Romanoff fue capturada en el proceso. Viendo que los datos de Ultrón no habían sido completamente transferidos al cuerpo, a Stark se le ocurrió que podría sobrescribir los datos de J.A.R.V.I.S. dentro de este, creando así, la versión perfecta de Ultrón, sin el deseo homicida. Este pidió la ayuda de Bruce Banner en el proyecto, sin embargo, él se negó, ya que pensó que la historia volvería a repetirse, pero al final, Stark terminó convenciéndolo.

Cuando el proceso de transferencia de J.A.R.V.I.S. en el cuerpo estaba casi completa, Steven Rogers acompañado por Pietro y Wanda Maximoff, quienes se habían pasado del lado de los Vengadores, regresaron a la Torre de los Vengadores e intentaron detenerlos, desconectando la máquina, ocasionando un enfrentamiento físico entre ambos lados opuestos, hasta que apareció Thor y le lanzó un rayo al Arca, haciendo que el ser cobrara vida. Lo primero que el androide hizo fue atacar a Thor, pero luego reflexionó mientras miraba la ciudad por una ventana, se disculpó por su comportamiento, se auto-nombró Visión y prometió ayudar a los Vengadores en la Ofensiva de Ultrón. Thor luego afirmo que Visión tenía en su frente una de las Gemas del Infinito que vio en su propia visión. Al principio el equipo no confío en él, y como prueba de su honor, Visión levanto el Mjolnir para entregárselo a Thor, sorprendiendo a Stark y los demás.

Los Vengadores se asociaron con los gemelos Maximoff y descubrieron que Ultrón estaba en Sokovia. Stark se reunió con Steven Rogers y Bruce Banner para discutir su plan de ataque, con Stark señalando que era poco probable de que todos sobrevivan a la batalla, pero Rogers insistió en que eso no lo detendría, diciendo que no tenía otros planes. Como Stark ya no disponía de J.A.R.V.I.S., tuvo que hacer uso de otra inteligencia entre muchas que tenía como reserva, escogiendo una femenina llamada V.I.E.R.N.E.S., de actitud más relajada que su predecesor. Mientras volaban de camino a Sokovia en un Quinjet, Rogers le dio un discurso al equipo, donde les informó de que su prioridad era conseguir que la gente de Sokovia se fuera lejos de la batalla antes de ir tras Ultrón.[6]

Batalla de Sokovia

"Esto es lo mejor que tengo. Esto es justo lo que quería. Todos ustedes contra todo lo que soy. ¿Cómo suponen que van a detenerme?"
"Pues, el viejo ya lo dijo... juntos."
Ultrón y Anthony Stark[fnt.]

Una vez en Sokovia, Stark se enfundó en su más reciente armadura, el Mark XLV, para enfrentar a Ultrón, sabiendo perfectamente que él quería matarlo más que nadie. Una vez que llegó a la iglesia de Novi Grad, Stark descubrió que Ultrón planeaba, por medio de un núcleo hecho de Vibranio, levantar la ciudad de Sokovia y luego dejarla caer a modo de meteoro para aniquilar a la humanidad. Stark se burló del nuevo cuerpo hecho de Vibranio de Ultrón, diciéndole que se veía "robustito", pero esto no lo afectó. Ultrón sostuvo que esa era la paz en sus tiempos y empezó a emerger una gran horda de Centinelas de Ultrón.

Rápidamente, Stark se encargó de eliminar a los Centinelas por aire, además de rescatar civiles atrapados en edificios. Poco después, Ultrón fue desconectado de la internet por Visión, pero luego empezó a levantar Sokovia con su dispositivo, y Rogers le ordenó a Stark que buscara una solución. Con ayuda de V.I.E.R.N.E.S., Stark pensó varias opciones, pero todas eran poco viables, pues para evitar que la ciudad caiga contra la Tierra era necesario destruir Novi Grad, pero Rogers se negó e insistió que no iban a arriesgar la vida de los ciudadanos que todavía estaban ahí.

Luego, apareció el antiguo Helicarrier de S.H.I.E.L.D. y comenzaron a evacuar a los civiles por medio de botes de rescate. Allí, James Rhodes se unió a la batalla, al igual que Natalia Romanoff y Bruce Banner convertido en Hulk. Stark se juntó brevemente con Rhodes, quien alardeó sobre su llegada, afirmando que esta será una gran historia para contársela a las personas, no obstante, Stark le dijo que solo podria hacer eso si vivía para contarla. Rhodes asumió que Stark pensaba que no estaba al nivel de los Vengadores , solo para que Stark le respondiera que si conseguían sobrevivir a la batalla entonces le regalaría unos tacones. Al escuchar esto, Rhodes se quejó de que Stark creara un momento incómodo entre ellos en pleno combate.

Después de mantener a salvo a los civiles eliminando a los Centinelas en el cielo, Stark llamó a los Vengadores al centro de la iglesia para proteger el núcleo y evitar que Novi Grad se estrelle contra la superficie. Como resultado, Ultrón invocó a sus Centinelas para confrontar a los Vengadores. Stark y el resto del equipo consiguieron proteger el núcleo, y más tarde, él junto con Thor y Visión, lanzaron sus respectivos rayos, logrando dañar gran parte del cuerpo de Vibranio de Ultrón, solo para que después Hulk lo golpeara, lanzándolo varios metros lejos del lugar. Sin embargo, eventualmente Pietro fue asesinado por el robot, provocando que Wanda Maximoff abandone su posición para vengarse de Ultrón.

Como nadie el núcleo se quedó sin protección, Ultrón aprovechó un último robot para desactivar el dispositivo y hacer que la ciudad caiga cuando ya todos fueron evacuados. Rápidamente, Stark fundió el núcleo con su rayo de calor, y luego, con ayuda de Thor, detuvieron la caída de la ciudad destruyéndola. Todo salió según lo planeado, aunque Stark quedó gravemente herido, y sólo quedaba vencer a Ultrón, quien escapó en su último cuerpo. No obstante, Ultrón fue eliminado por Visión, acabando con su amenaza definitivamente.[6]

Dejando a los Vengadores

Despidiéndose del equipo

"Tony, te voy a extrañar."
"¿Si? bueno, me tomaré un respiro. Posiblemente siga los mismos pasos que dio Barton. Ponerle su granjita a Pepper. Esperar que no la destruyan."
"Una vida simple."
"Un día la tendrás."
"Lo sé. Familia. Estabilidad. Quien quería eso se sumergió en el hielo hace 75 años, y alguien más emergió."
Steven Rogers y Anthony Stark[fnt.]

Una vez concluida la Ofensiva de Ultrón, los Vengadores se trasladaron al Centro de los Nuevos Vengadores, con Stark y Clinton Barton abandonando el equipo, incluido Bruce Banner, quien desapareció durante la Batalla de Sokovia en el Quinjet de los Vengadores. Stark, Rogers y Thor comenzaron a pasear por las instalaciones, donde discutieron sobre si Visión era capaz de mantener segura la Gema de la Mente en su cabeza; Thor insistió en que lo haría, puesto que era digno de levantar el Mjolnir.

Afirmando esto, Thor regresó a Asgard para aprender más acerca de las Gemas del Infinito. Rogers luego le dijo a Stark que lo echaría de menos, y Stark bromeó diciendo que al igual que Barton le iba a construir una granja en el campo a Potts para tener una vida simple, el cual esperaba que Rogers tuviera algún día, aunque Rogers argumentó que eso deseaba tener antes, pero ahora dejó ir el pasado y acepó el mundo en el que estaba viviendo, antes de despedirse de Stark, quien se marchó en su automóvil.[6]

Poco después, Stark fue interrogado por la prensa acerca del incidente involucrado con Hulk. Stark respondió que las preocupaciones públicas sobre Bruce Banner eran "infundadas" e "irresponsables".[26] Debido a su incapacidad de dejar de operar como Iron Man, Stark y Virginia Potts se tomaron un descanso en su relación.[7]

Afrontando las consecuencias

"Fue muy lindo lo que hizo por esos jóvenes."
"Ah, se lo merecen. Y calma mi conciencia."
Miriam Sharpe y Anthony Stark[fnt.]

Stark dio una conferencia como invitado en su antigua universidad, el MIT. Allí, les mostró a los estudiantes su último dispositivo, B.R.E.A., cuyo objetivo era recrear y revivir viejos recuerdos traumáticos, enseñándoles su última reunión con sus padres, Howard y María Stark. Luego siguió con un discurso en el que presentó la subvención de la Fundación Septiembre y anunció que a cada alumno se le había otorgado el mismo beneficio, dándoles a todos la financiación adecuada para seguir adelante con sus propios inventos e ideas.

Stark leyó el teleprompter y se sorprendió al ver que decía el nombre de Virginia Potts, el cual se suponía que su equipo debió haber quitado, y en su lugar dio unas últimas palabras antes de bajar del escenario. Mientras caminaba afuera, se encontró con una mujer que complementó su financiación. Ella metió su mano dentro de su bolso, que Stark sostuvo, creyendo erróneamente que iba a sacar un arma. La mujer, sin embargo, sólo sacó una foto de su hijo, Charlie Spencer, quien falleció durante la Batalla de Sokovia, y culpó a Stark de su muerte.[7]

No obstante, el diseño del B.R.E.A. en gran parte fue posible debido al esfuerzo del empleado de Industrias Stark, Quentin Beck, quien vio la conferencia de Stark a distancia, pero no se sintió tan reconocido por su invento como él. Debido a esto, la insensibilidad que desarrolló por su necesidad de atención comenzó a molestar a Stark y además quería que el B.R.E.A. fuera más innovador, pero Stark seguía dispuesto a tenerlo solo para fines terapéuticos y despidió a Beck de la compañía.[27]

Guerra Civil de los Vengadores

Acuerdos de Sokovia

"Necesitamos que nos controlen. Sin importar que haga falta, yo entró. Si no aceptamos limitaciones, no habrá control, y seremos iguales que los malos."
―Anthony Stark[fnt.]

Eventualmente, Thaddeus Ross le presentó a Stark los Acuerdos de Sokovia, unos documentos que requerían la firma de los Vengadores para operar bajo la supervisión de un panel de las Naciones Unidas. Stark, atormentado por el daño masivo que había causado mediante la creación de Ultrón, accedió a firmar los Acuerdos. Acto seguido, él y Ross fueron al Centro de los Nuevos Vengadores, donde Ross le informó al equipo lo que necesitaban saber de los Acuerdos, como resultado de todos los eventos catastróficos en los que estuvieron involucrados en los últimos cuatro años.

Como los Vengadores debatieron si debían firmar o no, Stark se mantuvo en silencio. Rogers dedujo que él ya había elegido un lado, que era firmar los Acuerdos. Stark les contó la historia de Charlie Spencer, quien había muerto durante la Batalla de Sokovia, y señaló que el equipo necesitaba ser puesto bajo control o no serían mejores que los villanos. Sin embargo, Rogers vio los Acuerdos como un elemento para mantener a los Vengadores donde tenían que estar y que transfirían la culpa. Stark continuó debatiendo con Rogers hasta que se sorprendió al ver que Romanoff estaba de acuerdo con él. La discusión terminó cuando Rogers salió de la sala al enterarse del fallecimiento de Margaret Carter.[7]

Escape del Centro Común de Lucha contra el Terrorismo

"Si veo que una situación se descontrola, no puedo ignorarla, pero a veces quisiera."
"No es cierto."
"No, claro que no... a veces-"
"A veces quiero romperte tus perfectos dientes. Pero no quiero que te vayas."
Steven Rogers y Anthony Stark[fnt.]

Teniendo en cuenta lo sucedido en el Ataque a la sede de IDEI, Stark le pidió a Visión mantener vigilada a Wanda Maximoff en el Centro de los Nuevos Vengadores y evitar que salga para evitar otra posible catástrofe. Luego, Stark se trasladó al Edificio del Centro Común de Lucha contra el Terrorismo en Berlín, donde se mantendría en contacto con Thaddeus Ross. Más adelante, Steven Rogers, Samuel Wilson, James Barnes y el Príncipe de Wakanda, T'Challa, fueron detenidos en la sede al verse involucrados en una persecución por la captura de Barnes tras que este último fuera declarado culpable por el Bombardeo en el Centro Internacional de Viena durante la ratificación de los Acuerdos de Sokovia.

Allí, Stark intentó una vez más convencer a Rogers de firmar los Acuerdos de Sokovia. Él le habló de su ruptura con Virginia Potts y que, a pesar de estar enojado con Rogers, todavía lo necesitaba, antes de asegurarle que Barnes sería tomado bajo la custodia estadounidense por su participación en el Bombardeo en el Centro Internacional de Viena, sólo si firmaba. Rogers casi firmó, hasta que Stark le mencionó que había presentado una moción para que él y Maximoff pudieran reintegrarse. Como Rogers preguntó por Maximoff, Stark le informó que Visión la estaba manteniendo a salvo en el Centro de los Nuevos Vengadores por su seguridad para evitar otro accidente inoportuno. Rogers se molestó por la idea, aunque Stark le dijo que lo hacía para proteger a las personas, pero Rogers no creyó en eso y abandonó la sala.

Durante la evaluación psicológica de Barnes con el psiquiatra Theo Broussard, se produjo un corte de energía. Rápidamente, Stark, por medio de sus gafas, se comunicó con V.I.E.R.N.E.S. para saber cómo sucedió esto. Pronto, Barnes se liberó y trató de escapar; sin embargo, Stark, Natalia Romanoff y Sharon Carter lo confrontaron. Stark usó un guante de Iron Man para luchar contra él, bloqueando su arma de fuego, pero aún así Barnes lo venció fácilmente y le dejó un ojo morado. Como resultado, Barnes escapó, y Stark sabía que este recibió ayuda de Rogers, quien, junto con Wilson, también se habían escapado de la custodia.

Thaddeus Ross le informó que una unidad de fuerza especial se iba a ocupar de Rogers, pero Stark lo convenció de encargarle a él traerlos de vuelta. Recibiendo solo 36 horas de tiempo, Romanoff le dijo que como tenían poco personal, necesitaban reclutar a más personas que podrían ayudarles en la captura de los fugitivos. Romanoff se acercó a T'Challa para pedir su ayuda, mientras que Stark viajó a la ciudad de Nueva York.[7]

Reclutando a Peter Parker

"Así que quieres defender al indefenso. Quieres hacer tu parte, luchar por un mundo mejor y todo eso."
"¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! quiero defender al... indefenso. Eso fue lo que dije."
―Anthony Stark y Peter Parker[fnt.]

Después de haber aprendido sobre la vida del Hombre Araña que protegía la ciudad de Nueva York, Stark dedujo que su verdadera identidad era el joven Peter Parker, y lo visitó en su casa. Él, junto con la tía May, esperaron a Parker regresar de la escuela. Como Parker entró a su apartamento y se sorprendió al ver a Stark, ambos engañaron a May creyendo que Stark le iba a ofrecer una beca a Parker, antes pedirle a May tener un momento de privacidad con él.

En la habitación de Parker, Stark le mostró los vídeos del rumoreado Hombre Araña, que se decía que había estado activo en Nueva York durante varios meses. Sus vídeos mostraron una figura vestida de rojo y azul capturando a delincuentes y deteniendo vehículos a alta velocidad con sus propias manos. Stark le preguntó a Parker en broma si esa figura no era él, a lo que este reaccionó con excusas muy torpes que Stark no creyó. La mentira de Parker se arruinó por completo cuando Stark descubrió al instante el escondite secreto de las prendas baratas que usaba como su traje. Parker no tuvo opción más que confesarle que si era el Hombre Araña y lo había sido durante seis meses. Stark se burló de su traje barato, pero alabó los lanza-telarañas que había fabricado.

Stark se sintió rápidamente identificado con Parker debido a su afinidad hacia la ciencia y más aún cuando este mencionó un suceso trágico de su pasado que lo llevó a asumir una responsabilidad que la mayoría de la gente no podría. Luego, Stark decidió llevar al chico bajo su ala y lo invitó a viajar a Alemania con él, aunque Parker contestó que no podía irse porque no tenía pasaporte o licencia de manejo y que tenía deberes. Stark le amenazó con decirle la verdad a la tía May, pero Parker lo detuvo con su telaraña cuando este apenas tocó la perilla de la puerta. Parker aceptó ir, pero antes tenía que quitarle su telaraña a la mano de Stark.[7]

Enfrentamiento entre los Vengadores

"¿Estuviste ocupado?
"Y tú fuiste un completo idiota. Arrastraste a Clint. Rescataste a Wanda de un lugar que no quería dejar, un lugar seguro. ¡Trato de evi...! estoy tratando de evitar que separes al equipo."
"Lo hiciste al firmar."
"Ya me cansé. ¡Entregarás a Barnes y vas a venir con nosotros ahora! porque o es con nosotros, o con un grupo de escuadrón de fuerzas especiales al que no le interesa ser amable."
Steven Rogers y Anthony Stark[fnt.]

Stark localizó al equipo de Rogers en el aeropuerto de Leipzig-Halle, por lo que decidió evacuar el lugar. Cuando Rogers se presentó, Stark apareció en su Mark XLVI, junto con James Rhodes, Natalia Romanoff y T'Challa, para intentar razonar con él y convencerlo de entregar a James Buchanan Barnes. Sin embargo, Rogers le aseguró que era Helmut Zemo quien lo había planeado todo, tanto el bombardeo como el conflicto en el edificio. Stark no lo escuchó, y al darse cuenta de que la conversación no iba ninguna parte, llamó a Peter Parker para robar el escudo del Capitán América y atar las manos de Rogers. No obstante, un escondido Clinton Barton utilizó una flecha para liberar a Rogers, y Scott Lang, quien estaba en tamaño dominuto, volvió a su tamaño normal mientras pateaba a Parker y le regresó su escudo a Rogers. Stark vio a Barton y Wanda Maximoff en el edificio del aeropuerto, por lo que voló hacia ellos. Como Parker le preguntó qué debía hacer ahora, Stark le recordó que tenía que mantener separado al equipo de Rogers y enredarlos con su telaraña si era necesario.

Stark les lanzó misiles a Clinton Barton y Wanda Maximoff, forzándolos a detenerse. Él le dijo a Maximoff que hirió los sentimientos de Visión por escapar del Centro de los Nuevos Vengadores, pero ella aclaró que la había encerrado. Stark luego habló con Barton, bromeándole sobre si estaba aquí porque se cansó de jugar golf; Barton le dijo que habían dieciocho hoyos y ganó dieciocho, lo que implicaba que no podía fallar jamás. Cuando Stark esquivó una de sus flechas, este le dijo que siempre había una primera vez para todo, sin embargo, él pronto se dio cuenta que Barton lo estaba distrayendo, pues Maximoff aprovechó el momento de usar sus poderes para lanzarle varios coches. Debajo de los automóviles, V.I.E.R.N.E.S. le informó que había detectado múltiples contusiones, a la que Stark respondió que también las había encontrado. Más tarde, Stark ayudó a Natalia Romanoff a ponerse de pie tras una pequeña explosión causada por Scott Lang y Steven Rogers. Ella le preguntó si la lucha era parte del plan; él respondió que había planeado no ser tan duros con ellos, pero ahora tenía que cambiarlo.

Cuando llegó Visión para ayudar a Stark, los dos equipos se enfrentaron y corrieron el uno hacia el otro. Peter Parker se alarmó porque sus oponentes no se detenían, pero Stark respondió que ellos tampoco debían hacerlo. Como las dos facciones chocaron, Stark se enfrentó a Rogers en un combate mano a mano, hasta que recibió una flecha de Clinton Barton, que explotó y lo empujó a otro lado. Más adelante, Stark persiguió a Samuel Wilson, pero Barton le disparó una flecha que se dividió en varias flechas más pequeñas, que Stark no tardó en destruir. Él quiso lanzarle un rayo repulsor a Barton, pero de repente su armadura dejó de funcionar. Stark le preguntó a V.I.E.R.N.E.S. cuál era el problema, cuando de repente escuchó a Scott Lang dentro del traje, quien estaba dañando los sitemas. Debido a esto, Stark le pidió a V.I.E.R.N.E.S. liberar espuma, sacando a Lang.

De repente, Scott Lang decidió hacerse gigante para distraer al equipo de Stark; Samuel Wilson también contraatacó a Stark y le lanzó a Redwing, aturdiendo a Stark temporalmente. Durante la pelea, él le preguntó a su equipo si alguien de su lado tenía una extraordinaria habilidad que deseaba usar, ya que estaban en desventaja. Pronto, Parker, inspirado por la película El Imperio Contraataca, decidió enredar las piernas de Lang para que pierda el equilibrio. Después, Stark, con la ayuda de James Rhodes, golpeó el casco de Lang, haciendo que se caiga y en el proceso este golpeó a Parker contra unas cajas de madera. Stark se acercó a Parker para comprobar si estaba bien y, considerando que terminó su trabajo, le pidió irse o le diría a la tía May lo que hizo. Parker desesperadamente trató de convencer a Stark de seguir luchando, pero pronto aceptó de mala gana su propuesta.

Stark se abrió paso a alcanzar su Quinjet, que era manejado por Steven Rogers y James Barnes, ya que ellos aprovecharon la distracción de Lang para escapar. Stark y Rhodes los persiguieron, mientras que Samuel Wilson estaba detrás del dúo. En la persecución, Visión disparó una ráfaga de energía que accidentalmente dañó el Reactor Arc de la armadura de Rhoes. Como Rhodes empezó a caer a la tierra, Stark y Wilson dejaron todo por intentar salvarlo antes de que cayera. Finalmente, Rhodes se estrelló, y Stark verificó si estaba vivo, con V.I.E.R.N.E.S. diciéndole que aún tenía pulso cardiaco. Wilson aterrizó y se disculpó con Stark, pero este le disparó un rayo repulsor.[7]

Visitando la Balsa

"Es claro que me equivoqué. Sam, cometí un error. El Cap definitivamente es un fugitivo, pero va a necesitar toda nuestra ayuda. No nos conocemos muy bien. No tienes que..."
"No, es, entiendo. Ok, te lo diré. Pero tienes que ir solo y sin pelear."
"Así será."
―Anthony Stark y Samuel Wilson[fnt.]

Rhodes fue trasladado al Centro Médico de la Universidad de Columbia, donde se le le tomó una radiografía. A medida que se llevaba a cabo el proceso, Stark le preguntó a Visión cómo pudo cometer un error así, a lo que Visión confesó que se había distraído, algo que ni él ni Stark sabían que era posible. Debido al impacto, Rhodes quedó paralizado de la cintura para abajo, por lo que Stark decidió encargarse de ayudar a su amigo de ahora en adelante.

Saliendo de la sala de operaciones, Stark se encontró con Romanoff, le comentó sobre la condición de Rhodes, y le dijo que estaba decepcionado de ella por permitir que Rogers y Barnes escapen cuando pudo detenerlos. Stark le reveló que T'Challa le informó sobre su traición a él y Thaddeus Ross, le advirtió amargamente que el gobierno muy probablemente iba a venir a arrestarla y que demostró que ser una doble agente era lo único en lo que Romanoff era buena haciendo. Insultada, Romanoff terminó diciéndole que no era ella quien debía cuidarse la espalda, y pasó a la clandestinidad.

Con el fin de encontrar a Rogers, Stark decidió ir a visitar la Balsa, donde Samuel Wilson, Clinton Barton, Wanda Maximoff y Scott Lang fueron encarcelados por trabajar fuera de la ley. En su camino a la prisión, V.I.E.R.N.E.S. le informó a Stark que el terapeuta que se suponía que debía hacerle una evaluación psicológica a Barnes en Berlín había sido asesinado y reemplazado por Helmut Zemo de Sokovia. Stark también descubrió que Zemo había enmarcado a Barnes en el Bombardeo en el Centro Internacional de Viena, dándose cuenta que Rogers le dijo la verdad.

Stark compartió la información con Thaddeus Ross, pero este se negó a escucharlo una vez que se reunieron en la Balsa. Él luego entró a la prisión para encontrar información por medio de sus ex aliados; Wanda estaba con una camisa de fuerza, Barton se burló de él, y Lang le dijo que Henry Pym siempre le había dicho que no confiara en un Stark. Cuando se acercó a Wilson, Stark le pidió saber a dónde había ido Rogers. Sin embargo, Wilson se negó a decírselo, hasta que Stark confesó su error y le reveló que quería ayudarlo a detener a Zemo. Como Stark quitó la señal del audio, Wilson le dijo que Rogers estaba en la Instalación Siberiana de HYDRA. Acto segudo, Stark se fue, y usó el Mark XLVI para ir a Siberia.[7]

Batalla en la Instalación Siberiana de HYDRA

"Tony, esto no cambiará lo que pasó."
"Ya es igual. Asesinó a mi mamá."
Steven Rogers y Anthony Stark[fnt.]

Stark llegó a la Instalación Siberiana de HYDRA, donde encontró a Steven Rogers y James Barnes buscando a Helmut Zemo. Él estuvo de acuerdo en olvidar la orden de detención por ayudarles a encontrar Zemo antes de que pudiera activar a los Soldados del Invierno. Sin embargo, pronto descubrieron que Zemo los había matado mientras estos dormían. Zemo se mostró detrás de un búnker y les explicó que logró con éxito atraerlos a la base, tras un año de planificación. Rogers dedujo que Zemo era de Sokovia, con éste últmo culpando a los Vengadores por la pérdida de su familia durante la batalla, y que desde ese momento había organizado un plan para separar al equipo desde el interior. A continuación, Zemo activó una secuencia de vídeo de 1991 sobre el asesinato de los padres de Stark, revelando que HYDRA había mandado a Barnes a asesinarlos y encubrió los hechos como un accidente automovilístico.

Stark le exigió a Rogers decirle si sabía que Barnes fue quien asesinó a sus padres, a lo que Rogers confirmó que sí. Cegado por la ira al descubrir la verdad, Stark golpeó a Rogers, y atacó a Barnes en un intento desesperado por matarlo. Rogers le dijo que HYDRA había controlado la mente de Barnes, pero Stark lo ignoró, y siguió luchando contra ambos, esposando los pies de Rogers, quien se liberó rápidamente. Cuando por fin Stark atrapó a Barnes, él le preguntó si al menos recordaba a sus padres, a lo que Barnes respondió que los llevaba en su mente. Mientras estaban volando, Rogers los alcanzó y se lanzaron a una zona sin salida.

Rogers le dijo que pelear no iba a cambiar nada, pero Stark afirmó que no le importaba y se molestó con Rogers por proteger al hombre que asesinó a sus padres, a lo que Rogers mencionó que lo hacía porque era su amigo, y Stark le dijo que él también lo era. Rogers y Barnes golpearon conjuntamente a Stark, quien luego se las arregló para hacer a Rogers a un lado, y enfrentarse a Barnes, este último trató de romper su Reactor Arc con sus manos, pero en el proceso se activó un rayo repulsor del pecho de la armadura de Stark, quitándole la prótesis de brazo. Rogers se levantó para seguir confrontando a Stark hasta someterlo contra una pared, donde empezó a darle una serie de golpes, sin embargo, Stark, con ayuda de V.I.E.R.N.E.S., bloqueó sus ataques, le quitó su escudo y empezó a atacarlo con varios rayos respulsores.

Stark le dio una última advertencia a Rogers para rendirse, pero él le dijo que podía hacer esto todo el día. Barnes, con las fuerzas que le quedaban, agarró el pie de Stark, distrayéndolo, y Rogers aprovechó esto para levantarlo y tirarlo al suelo. Ahí, Rogers lo siguió apuñalando y, al recobrar su escudo, este empezó a apalearlo con dos golpes, solo para quitarle su casco. Finalmente, Rogers levantó su escudo para darle el último golpe de la batalla, destruyendo su Reactor Arc. Mientras Rogers se llevaba a Barnes de la instalación, Stark le afirmó que no merecía usar el escudo, ya que su padre lo había fabricado. Sintiendo que ya no era digno de portarlo por lo que había hecho, Rogers dejó caer su escudo y salió de la escena con Barnes. La batalla entre Stark y Rogers casi le permitió a Helmut Zemo suicidarse para evadir la justicia, sin embargo, él fue capturado por T'Challa y fue entregado a Everett Ross para su custodia.[7]

Acuerdo con Peter Parker

"¿Y cuando será el próximo retiro?"
"¿La pr